La Negatividad

Vivimos en un mundo donde reinan las malas noticias. Es fácil envolvernos en un mundo negativo y ser partidarios y propulsores de la negatividad. No obstante, la negatividad nos afecta tanto en lo físico como en lo emocional y espiritual. Por otro lado, la positividad, en especial, la relacionada con la confianza en Dios, nos permite vivir como nuestro Padre celestial desea. 

Este mundo esta lleno de desconfianza, temor e incertidumbre. Los mensajes negativos tienden a apartar nuestra mirada de Cristo. Sin embargo, como hijos de Dios tenemos todas las razones para confiar en Él. Su presencia siempre está con nosotros y nos ha concedido de Su paz que sobrepasa todo entendimiento. Además, Dios promete proveer para todas nuestras necesidades y capacitarnos para obedecerlo y servirle. A medida que crecemos en nuestro entendimiento del Señor y Sus promesas, nuestra fe se fortalece y nuestra confianza en Él aumenta.   
De modo que, enfrentemos cada día con fe, enfocados en la verdad y poniendo nuestra confianza en Cristo. Apartémonos de las personas supremamente negativas y nutrámonos de la Palabra de Dios. Sólo así, nuestras dudas se disiparán y nuestras ansiedades cesarán. La Biblia dice en Jeremías 17:7, “Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza” (NTV)   

A Punto De Decaer

En 1952, Edmund Hillary intentó escalar el monte Everest y se cayó justo antes de llegar a la cima de la montaña. Unas semanas más tarde mientras hablaba en un evento, se puso de pie en el borde del escenario y señalando a la imagen dijo en voz alta: “Monte Everest, tú me venciste la primera vez pero no me vencerás la segunda vez, porque tú ya has crecido todo lo que tienes que crecer, pero yo aún sigo creciendo”. Un año después, el 29 de mayo de 1953, Edmund Hillary fue el primero en llegar a la cima del Monte Everest.

Cuando estés a punto de decaer, pide fuerzas a Dios y sigue adelante. No renuncies ni te des por vencido porque grandes cosas esperan a los que confían en Dios. Puede que estés a punto de decaer en tu vida física, emocional o espiritual. Puede que estés a punto de decaer en un negocio, proyecto, trabajo o estudio. Puede que estés a punto de decaer ya llegando a la cima de la montaña donde te ha costado tanto escalar. No mires hacia abajo porque te caerás. Mira hacia arriba donde está Dios. Él te ayudará para que no decaigas cuando estás a punto de llegar.

Busca tus fuerzas en Dios y aunque hayas decaído recuerda que ese monte ya ha crecido todo lo que tiene que crecer, pero tú aún sigues creciendo. La Biblia dice en el Salmo 31:19, “Cuán grande es tu bondad, que atesoras para los que te temen, y que a la vista de la gente derramas sobre los que en ti se refugian”, (NVI).

Apégate A Dios

Piensa en tres cosas que sean siempre dependientes y que nunca cambien. Puede que tu lista incluya cosas como el amanecer y el atardecer, la ley de la gravedad, el universo o los puntos cardinales. Probablemente tu lista sea totalmente diferente. Sin embargo, al transcurrir nuestra vida entendemos que necesitamos algo sólido que nos sostenga, un compás que guíe nuestro camino y que nos mantenga en la brecha. El problema es que la mayor parte de las cosas que escogemos no nos pueden proveer la guía o la estabilidad que necesitamos o anhelamos. Déjame hacerte una pregunta, ¿tu lista incluye a Dios?

Moisés le declaró al pueblo de Israel la necesidad de apegarse a Dios, el único que nunca cambia. Después de la muerte de Moisés, Dios le prometió a Josué que siempre estaría con él, que no lo dejaría ni lo desampararía. Jesús compartió el mismo mensaje con Sus discípulos cuando les dijo: “No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes” (Juan 14:18–NTV).

Dios nunca te dejará. Nada te podrá separar del amor de Cristo. Estas dos verdades incambiables y veraces te ayudarán a mantenerte firme y en la brecha de tu vida. Así que, apégate a Dios, Él siempre se apega a ti. La Biblia dice en Deuteronomio 13:4, “Sirve únicamente al Señor tu Dios y teme solamente a él. Obedece sus mandatos, escucha su voz y aférrate a él” (NTV).

Actuar Sin Pensar

Una vez leí una historia sobre una pareja que tenía varios años de casados sin poder tener hijos. Para suplir su soledad, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El pastor alemán creció y llegó a ser un perro grande y hermoso. En muchas ocasiones salvó a la pareja de ser atacada por ladrones y los defendía de todo peligro. Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo deseado de manera que su atención hacia el perro disminuyó. El perro lo sintió y ya no estaba tan feliz como antes.

Un día, la pareja decidió hacer una carne asada en la terraza y dejaron al niño durmiendo en su cuna. Al venir a mirar al niño, vieron al perro en el pasillo con la boca ensangrentada y moviendo su cola. El dueño actuó sin pensar y tomó un cuchillo y mató al perro. Luego corrió al cuarto del bebé y encontró a una gran serpiente degollada. Este padre lloró amargamente diciendo, “he matado a mi perro fiel”.

¿Cuántas veces actuamos sin pensar? Te aseguro que muchas veces. La mayor parte de ellas nos arrepentiremos. Así que cuidado. ¡No actúes sin pensar! La Biblia dice, “No es bueno actuar sin pensar; la prisa es madre del error” (Proverbios 19:2, TLA).

Paradojas

Vivimos en un mundo paradójico. La gente vive en casas móviles que no se mueven. Algunos usan ropa deportiva para trabajar. También usamos sudaderas para relajarnos. El corazón tiene razones que la razón no entiende. La mejor improvisación es la adecuadamente preparada. Cuanto más damos, más recibimos. No llega antes el que va más rápido sino el que sabe para dónde va. En fin, estas paradojas son humorísticas y en cierto punto divertidas. Pero algunas paradojas pueden ser difíciles para entenderlas y acostúmbranos a ellas.

El reino de Dios también está lleno de paradojas. Nosotros damos para recibir; vivimos muriendo; nos volvemos grandiosos siendo un siervos; y somos encontrados al perdernos totalmente en las manos de Cristo. Mientras más meditamos sobre estas verdades bíblicas, más nos acercaremos al reino de los cielos.

Dedica tiempo para meditar en las verdades bíblicas y pídele ayuda a Dios para entender Sus caminos aunque a veces parecen ser paradójicos. Él estará muy feliz de responder a tu oración por sabiduría. La Biblia dice, “Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos- dice el Señor. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse” (Isaías 55:8, NTV).

Cuando Puedes Hacerlo

Si lo puedes hacer, ¿por qué no lo haces? Esa es la cuestión y el dilema de muchos. Si tienes los recursos, las fuerzas, el conocimiento, la experiencia y demás, ¿por qué no lo haces? Si lo has estado pensando, meditando y evaluando, ¿por qué no lo haces?  Si has estado esperando, analizando y estratégicamente planeando, ¿por qué no lo haces?

Cuando podemos hacer las cosas muchas veces no las hacemos porque no queremos hacerlas. Cuando podemos hacer las cosas muchas veces no las hacemos por desidia, por temor, por pereza, por irresponsabilidad, por indecisión, por inseguridad, etc. La verdad es que hay muchas cosas que pudiéramos estar haciendo y hallamos mil excusas para no emprenderlas o llevarlas a cabo. La verdad es que cuando se quiere, no hay excusas, porque aún la ignorancia no es excusa ya que tiene solución. 
De modo que no te excuses de no hacer algo bueno sobre todo cuando tienes oportunidad de hacerlo. Con ello, cumplirás con parte del propósito para tu vida y serás de mucha bendición para los demás.  La Biblia dice en Proverbios 3:27, “ No dejes de hacer el bien a todo el que lo merece, cuando esté a tu alcance ayudarlos” (NTV)

En La Luna

“Estas en la luna”, es la frase que se usa para describir a una persona que por el momento se encuentra desconcentrada, despistada o desubicada. Muchas veces esta expresión se usa para describir a alguien que está enamorado(a) y está constantemente pensando en su amado(a). Sin embargo, la falta de concentración y enfoque se ha convertido en uno de los problemas actuales más comunes que afectan a muchas personas hoy en día. 

Las estadísticas arrojan que entre un 4 al 5% de los niños en Estados Unidos sufren de trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Las principales características son la falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Pero, ¿qué pasa con aquellas personas que aunque crecen siguen sufriendo de este trastorno? Se comenta que muchos de los problemas relacionales, laborales y aún espirituales en los adultos es porque no se les trató con su trastorno de déficit de atención. 

Hasta cierto punto, todos hemos sufrido de un déficit de atención espiritual. Muchas veces Dios nos envía mensajes muy claros a los cuales hacemos caso omiso o decidimos ignorar. Estamos tan ocupados con hiperactividad que sacamos excusas y respondemos con acciones impulsivas. 

Prestémosle atención a Dios. Esto verdaderamente trastornará nuestra vida para bien. La Biblia dice en Lucas 11:28, “Jesús respondió: pero aún más bendito es todo el que escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica” (NTV)

Sin Falta

“Ahí estaré sin falta”. Esas son las palabras que he escuchado una y otra vez de personas que suelen comprometerse con estar en algún evento o lugar y al final el estaré sin falta se convierte en una falta. Algunos dicen este dicho por conveniencia y otros simplemente por comprometerse más de lo que pueden sin poder formular un simple “no”.

Sin falta nos han dicho a todos y nos han dejado con los crespos hechos, es decir, en espera. Sin embargo, hay alguien quien sin falta siempre está allí. Alguien que siempre esta atento a todas nuestras necesidades. Alguien quien nos sustenta y nos alienta. Alguien que no se fija sólo de lo que puede recibir, sino que lo da todo de sí. Alguien que provee, que respalda y que perdona una y otra vez. Alguien que nunca llega tarde y que siempre esta en el momento indicado, en el lugar preciso y en la hora oportuna. Alguien que siempre se sacrifica por nosotros y siempre tiene los mejores intereses para que nos vaya bien en la vida. Ese alguien se llama “Jesús”.

Él sin cometer ninguna falta fue juzgado como quien tenía todas las faltas y todo por amor a cada uno de nosotros. Él siempre se presenta sin falta, te responde sin falta y te ayuda sin falta. ¿Crees en Jesús? Si no le conoces, te aseguro que aunque muchos te hayan mentido que llegarían sin falta, Jesús sí lo hará. Él siempre estará contigo. La Biblia dice en Efesios 5:2, “Vivan una vida llena de amor, siguiendo el ejemplo de Cristo. Él nos amó y se ofreció a sí mismo como sacrificio por nosotros, como aroma agradable a Dios” (NTV)

Inquietud O Tranquilidad

¿Sabías que a las ovejas no les gusta acostarse? Nosotros somos como ellas con nuestra intranquilidad. Sin embargo, si no descansamos, Dios nos hará descansar. El descansar no es el único camino, pero sí es muy saludable. La inquietud conduce al agotamiento produciendo fatiga física, emocional y espiritual. Necesitas más que dormir para curar esos dos últimos.

Uno de los nombres hebreos de Dios es Jehová “Shalom”. Shalom significa paz. Jehová Shalom significa “Yo soy el Dios de la paz“. Jesús dice en Juan 14:27: “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo“ (NTV).

Si Dios dice: “Te estoy ofreciendo un regalo de paz”, lo dice en serio. No es algo por lo que tienes que trabajar. No es algo que te mereces. No es algo por lo que tienes que suplicar. La paz no tiene nada que ver con una vida libre de problemas. Es simplemente un regalo que debes elegir y está disponible para ti hoy. 

La Biblia dice en el Salmo 127:2, “De nada sirve que ustedes se levanten muy temprano, ni que se acuesten muy tarde, ni que trabajen muy duro para ganarse el pan; cuando Dios quiere a alguien, le da un sueño tranquilo”, (TLA)

Siempre Espera Lo Mejor

“Siempre espera lo mejor y recibe lo que venga de parte de Dios”. Estas son algunas de las palabras que mi padre me enseñó un poco después de la muerte de mi madre. El esperar lo mejor debe ser una de las bisagras por las cuales hacemos rodar la rueda de nuestra vida. El desear lo mejor nos prepara para recibir lo peor. Por otro lado, el recibir lo peor nos prepara abiertamente para recibir lo mejor.

Hay personas que siempre esperan lo peor. Se les olvida que cuando sus expectativas son más grandes que sus temores, pueden vivir una vida de esperanza sin importar las circunstancias actuales. El sentido de expectativa se vuelve en el motor que mueve su proceder. Es algo que tenemos que desarrollar. Entonces, ¿cómo esperar lo mejor y recibir lo que venga de parte de Dios?

José en la Biblia es un ejemplo de ello. Fue vendido por sus hermanos. Fue puesto en la prisión por ser fiel a Dios. Se mantuvo firme en sus convicciones aun cuando algunos se olvidaron de él. Pero Dios no se olvidó de José. Un día salió de la prisión a ser el segundo al mando en el imperio egipcio. ¿Por qué? Porque siempre esperó lo mejor y recibió lo que venía de parte de Dios. ¿Lo puedes hacer tú? La Biblia dice en Isaías 41:13, “Pues yo te sostengo de tu mano derecha; yo, el Señor tu Dios. Y te digo: no tengas miedo, aquí estoy para ayudarte”, (NTV).