Un diario de gratitud mejoró marcadores del corazón en pacientes reales. En 2015, el investigador Paul Mills, de la Universidad de California en San Diego, estudió a personas con insuficiencia cardíaca en etapa temprana. Los más agradecidos dormían mejor, tenían mejor ánimo y menos inflamación.
Después pidió a un grupo pequeño llevar un diario de gratitud durante ocho semanas. Al terminar, tenían menos marcadores de inflamación y mejor variabilidad del ritmo cardíaco.
Es un grupo reducido y no reemplaza el consejo médico, pero invita a probar. Esta noche anota tres cosas por las que agradecer, aunque sean pequeñas. Un café caliente. Una llamada. Una puerta que se abrió. Hazlo durante una semana y observa qué cambia en ti. Con el tiempo, esa libreta se vuelve un testimonio de la fidelidad de Dios.
La Biblia dice en Salmos 103:2: “Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios”. (RV1960).