Tras el terremoto de 1999 en la región cafetera de Colombia, comunidades enteras se organizaron para reconstruir no solo viviendas particulares, sino también plazas, escuelas e iglesias, trabajando codo a codo con recursos bastante limitados. La reconstrucción completa tomó varios años, pero el proceso fortaleció los lazos comunitarios mucho más de lo que existían antes del desastre original.
Dios usa las crisis compartidas para tejer comunidad de una manera que la comodidad diaria rara vez logra alcanzar. El Señor Jesús formó a Sus discípulos precisamente en medio de dificultades compartidas, sabiendo bien que la fe se fortalece cuando se construye junto a otros, no en aislamiento individual y silencioso.
Tal vez tu comunidad de fe atraviesa actualmente una temporada especialmente difícil de sobrellevar. Considera que Dios puede estar usando precisamente esta crisis para fortalecer vínculos que durarán mucho más tiempo que la dificultad presente.
Lo que se reconstruye juntos permanece más firme.
La Biblia dice en Salmos 55:22: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”. (RV1960).