El 20 de julio de 1969, el módulo lunar del Apolo 11 aterrizó en la Luna con una alarma de error que ninguno de los controladores en Houston había visto antes en tiempo real. El código 1202 aparecía repetidamente en la pantalla. La ingeniera de software Margaret Hamilton, que había diseñado el sistema de abordo, supo de inmediato lo que significaba: sobrecarga de datos, pero el sistema estaba programado para priorizar las tareas esenciales y continuar. Le informaron al piloto que podía seguir. La misión no se abortó. Confiar en lo que Hamilton había construido, aunque nadie lo entendiera completamente en ese momento, salvó la misión.
Hay momentos en que Dios dice “continúa” cuando el corazón registra alarmas. No porque el problema no sea real, sino porque Él ya construyó en ti lo que necesitas para seguir adelante. Por lo tanto, creer cuando no entiendes no es imprudencia; es fe fundada en el carácter de Dios.
De modo que, confía hoy en lo que Dios ya puso en ti, aunque aún no lo veas funcionar con claridad. Él diseñó el sistema antes de que tú enfrentaras la alarma. La Biblia dice en Proverbios 3:5: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia”. (RV1960).