Charles Spurgeon pastoreó el Tabernáculo Metropolitano de Londres durante 38 años, predicando a miles de personas mientras atravesaba depresión crónica, gota severa y críticas públicas constantes. Siguió sembrando en las estaciones favorables y en las adversas. El fruto de su ministerio se extendió mucho más allá de su vida.
La siembra fiel no distingue entre la temporada cómoda y la difícil. El agricultor sabio sabe que hay que sembrar antes de que las condiciones sean perfectas, porque las condiciones perfectas rara vez llegan.
Dios honra la fidelidad que no depende del clima exterior ni del estado interior. Por eso, no esperes el momento ideal. Siembra hoy. La Biblia dice en Eclesiastés 11:6: “Por la mañana siembra tu semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano; porque no sabes cuál es lo mejor, si esto o aquello, o si lo uno y lo otro es igualmente bueno”. (RV1960).