Los sismólogos calculan que la mayoría de los terremotos registrados en el mundo son microseísmos. Es decir, movimientos imperceptibles para el ser humano, pero esenciales para el equilibrio dinámico de las placas tectónicas. Lo que no se percibe no deja de tener consecuencias reales.
El reino de Dios avanza con frecuencia en lo que el mundo descarta como insignificante. Una conversación breve que planta una semilla. Una generosidad discreta que sostiene una familia en crisis. Un gesto de compasión que llega en el momento exacto. El profeta Zacarías advirtió contra menospreciar el día de los pequeños comienzos. Dios opera con una escala diferente a la humana.
Lo que hiciste hoy en silencio tiene un peso que aún no puedes medir. Así que, no lo subestimes.
La Biblia dice en Zacarías 4:10: “Porque los que menospreciaron el día de los pequeños comienzos se alegrarán”. (RV1960).