Dosis Familiar

“Todos necesitamos una buena dosis familiar”. Los estudios han arrojado que las personas que crecen en un buen ambiente familiar poseen fundamentos sólidos que los capacitan para tener más éxito en la vida. Algunos son bendecidos con lindas familias. Otros, son carentes de una familia biológica pero si tienen un círculo familiar donde son recibidos, aceptados y animados.

Se dice que cada familia tiene un intelectual, un alborotador, un organizador, un tío rico, una oveja negra, un pacificador y uno que otro loco. Y tú, ¿cuál de esos eres? Independientemente si gozas de familia consanguínea o no, nos es necesario vivir bajo un ambiente familiar. Algo que me parece impresionante es que la Biblia habla de una gran familia la cual es el gran sueño de Dios. Nos habla de una familia compuesta por toda raza, tribu, lengua y nación. Lo único que debemos hacer es “creer” en Jesús.

Así que, te guste o no tu familia biológica, también puedes tener una familia espiritual en todos los lugares del mundo. ¿No te parece impresionante tener hermanos y hermanas en todo el mundo? Entonces, siéntete privilegiado de ser parte de esta familia y si no lo eres, ¿qué esperas? Sólo debes creer en Jesús. La Biblia dice, “Dios decidió de antemano adoptarnos como miembros de su familia al acercarnos a sí mismo por medio de Jesucristo. Eso es precisamente lo que él quería hacer, y le dio gran gusto hacerlo”, (Efesios 1:5, NTV).

Una Perspectiva Diferente

“Un lugar diferente a un paso diferente nos provee una perspectiva diferente”. Mucho en la vida es en base a nuestra perspectiva, a la manera como vemos las cosas o a los lentes que nos ponemos para verlas. Siempre he dicho que el tiempo nos ayuda a sanar las heridas, pero también nos hace ver las cosas de una manera diferente. Por ejemplo, hoy no vemos las cosas de igual manera que hace algunos meses, sobre todo por la crisis de salud por la cual el mundo entero ha estado pasando.

De la misma manera, debemos trabajar con nuestra perspectiva. Quizá el día de hoy necesites dar un paso diferente o necesites tomar una decisión crucial para tu vida. Probablemente debes apurarte en algunas decisiones y esperar en otras. Muchas veces solo necesitas detenerte, reflexionar, mirar a tu alrededor a las bendiciones que Dios te ha dado, recobrar el ánimo y retomar tu camino.

Dios desea darte una perspectiva diferente. Él puede cambiar el rumbo de tu vida hoy, restaurar tu pasado y guiarte hacia un futuro seguro en Él. La Biblia dice en el Salmo 146:8, “Jehová abre los ojos a los ciegos; Jehová levanta a los caídos; Jehová ama a los justos” (RV1960)

Sentimientos De Liberación

Mucho se habla hoy en día sobre diferentes tipos de ¨liberación¨. Por ejemplo, la liberación femenina, la liberación del yo, la liberación sexual, la liberación individual, etc. Parece ser que hay un auge con el término ¨liberación¨. Alguien dijo: ¨La sabiduría es la liberación de la cabeza. El amor es la liberación del corazón. La belleza es la liberación de los sentidos y el rito es la liberación del acto¨. Pero, ¿cuáles son los sentimientos más frecuentes de los que tenemos que ser liberados?

En una encuesta reciente acerca de los sentimientos que más albergan los adultos mayores de 20 años, se identificaron los siguientes sentimientos: la decepción, la culpabilidad, el rencor, la falta de perdón, la traición, la auto conmiseración, el temor, la amargura, el odio, los deseos reprimidos y la baja autoestima. Todos estos sentimientos se albergan en lo más profundo del corazón y tienden a gobernar los pensamientos, y por ende, las acciones. Bob Marley dijo: ¨Nadie más que uno, puede liberar su mente de la esclavitud¨. Yo añadiría: ¨Nadie más que Dios puede liberar la mente, el alma y el cuerpo de cualquier esclavitud¨.

Medita en los sentimientos y pensamientos de los cuales desearías ser liberado. ¡Dios desea liberarte! ¿Dejarás que Él lo haga? La Biblia dice en 2 de Samuel 22:2-3, “2«El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; 3 mi Dios, mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro. Él es mi refugio, mi salvador, el que me libra de la violencia” (NTV).

Creer

Creer es esencial para nuestra vida. Creer es el propulsor que nos levanta de algo o el distractor que nos desenfoca en nuestras tareas diarias. Creer es no solo conocimiento, sino conocimiento combinado con fe que resulta en una acción. Sin embargo, creer es su máxima expresión es conocer. Cuando la creencia se transforma en conocimiento, nuestra vida puede llegar a ser totalmente cambiada.
Por ejemplo, cuando pasamos por un momento trágico o una prueba difícil, tenemos la creencia y la fe de que todo saldrá bien de acuerdo a los planes de Dios. Aunque durante el proceso tengamos altos y bajos, dudas, cuestionamientos y demás, al salir de dicha prueba, no salimos solamente creyendo que Dios es real y que puede obrar proezas en nuestras vidas; salimos conociendo al Dios real que hace milagros, que calma nuestras ansiedades, ilumina nuestras oscuridades, limpia nuestros pecados, corrige nuestro andar y sana nuestro cuerpo, nuestra alma y nuestro espíritu. Pasamos de una creencia conceptual a un conocimiento vivencial del poder de Dios.
La pregunta que surge es, ¿en qué o en quién crees? Si crees solo en ti mismo y en algunos a tu alrededor, saldrás defraudado. Si crees en Dios, nunca más serás igual. La Biblia dice en Juan 11:25, “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá aun después de haber muerto” (NTV).

No Hay Nada Más Que Hacer

No hay nada más que hacer. Fueron las palabras desesperadas que escuché de una señora quien lloraba en el ascensor de un hospital porque le habían dicho que su hermana estaba en sus últimas horas de vida. Al enterarse que había orado por alguien en el cubículo de al lado, me pidió de todo corazón que fuese a orar por su hermana. Yo acababa de hacer dos visitas. La primera, a una familia quienes juntos habíamos visto morir a su padre en el cuarto del mismo hospital. Habíamos estado por horas orando hasta que Dios se lo llevó pacíficamente a Su presencia. Fue un tiempo muy emotivo.

La segunda visita era a una niña quien estaba en el mismo hospital y aproveché para visitarle y orar junto a su familia por ella. De modo que lo último que deseaba en ese momento era regresarme a orar una vez más. Sin embargo, fui obediente y seguí a dicha señora. Al llegar, su hermana estaba conectada a máquinas, respirando artificialmente y con toda la familia al lado. Recuerdo hacer hecho una oración muy sencilla y corta, pero de corazón. Dije: “Dios, cuando no hay nada más que hacer, tú decides obrar”. Oré por unos cinco minutos y salí del cuarto al despedirme de la familia.

Como dos años pasaron y yo olvidé dicha visita. Un día en la puerta de la iglesia, una señora me saluda diciendo: “Yo soy la que ya no había nada más que hacer y Dios me levantó a punto de morir. Lo busqué por un tiempo para dejárselo saber”. Así que Dios hace como Él quiere, porque tiene todo el poder. La Biblia dice en Jeremías 32:27, “ 27 He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?” (NTV)

Ir Donde Nadie Quiere Ir

En una reciente entrevista escuché lo siguiente, “Debes estar dispuesto a ir donde nadie quiere ir para ir donde todos quieren ir”. Esta es una gran verdad y premisa para nuestra vida. Debemos estar dispuestos a ir donde nadie quiere ir para que Dios nos lleve donde Él desea hacerlo. Esto se llama obediencia, fidelidad y sacrificio. 

¿Qué tantas cosas hacemos por obediencia? Es decir, lo hacemos porque sabemos que está bien aunque no disfrutemos el proceso de hacerlo. Muchas cosas en nuestra vida son así. De hecho, no todo se disfruta, pero sí sabemos que tendrá repercusiones buenas para nosotros y para los que nos rodean. Es parte de la ley de la vida. Se siembra con sacrificio, pero se recogerá con gozo y alegría. 


Piensa en los lugares que Dios te ha pedido visitar, en las situaciones y decisiones que Dios te ha pedido tomar y no dudes en hacerlo. Pídele de Su dirección y Él te sorprenderá en llevarte a lugares que no imaginabas y te abrirá las puertas donde no parecían haberse abierto. ¡Seamos obedientes!  La Biblia dice en Juan 14:23, “23 Jesús contestó: Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos” (NTV)

Resistencia

La exploración británica hacia la Antártica dirigida por el explorador Ernest Shackleton en 1914 fue catalogada como legendaria por todas razones erróneas. El barco de expedición llamado, “Endurance (Resistencia)” quedó atrapado en el hielo. Después de veinticuatro meses al escuchar una de las hazañas más grandes de supervivencia, la tripulación fue rescatada. Esto fue algo que quedó marcado en la historia.

Muchos de nosotros podemos resistir más de lo que pensamos. Protestamos de manera audible por las inconveniencias causadas por nuestro dolor porque pareciera que no pudiéramos resistir. Aunque, muchos de nosotros no tenemos que resistir en el hielo y las bajas temperaturas del océano antártico, la Biblia menciona que la resistencia produce un resultado indispensable en nuestras vidas llamado: carácter.

El desarrollo del carácter es más importante que la comodidad personal. Dios está dispuesto en ayudarnos si clamamos a Él por fuerzas para poder resistir. La Biblia dice, “Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante”, (Hebreos 12:1, NTV).

Una Espera Angustiosa

No sé si te ha pasado, pero yo he experimentado momentos donde la espera es muy angustiosa y desgastante. Pueden ser unos pocos minutos, pero parecen una eternidad. Por ejemplo, al esperar los resultados de un diagnóstico, a una persona que esta por llegar, alguien cercano quien está en el quirófano, el promedio de una clase difícil, al doctor que salga de la sala de urgencias, etc. Hay episodios de espera muy desgastantes. 

En tiempos difíciles, es fácil preguntarse por qué Dios tarda tanto en traer alivio. Al igual que el salmista, nosotros clamamos por ayuda a Dios “de lo profundo de nuestro corazón”, pero a medida que el tiempo se alarga, podemos sentir la tentación de tomar el asunto en nuestras manos. Al hacerlo, empeoramos las cosas al tomar malas decisiones, apresurarnos como si nada tuviera solución o como si la respuesta nunca fuese a llegar. Por eso es importante mostrar una actitud de confianza y fe durante la espera para que el tiempo sea productivo y beneficioso. 
Dios usa los momentos de espera para revelarnos malos comportamientos o pensamientos y transformar nuestras mentes y nuestro corazón. Podemos profundizar en nuestra confianza y dependencia en Dios. De modo que si estás esperando, recuerda que Dios es tu esperanza en la espera y que en el tiempo preciso y oportuno, Él te responderá con lo mejor para ti. La Biblia dice en el Salmo 130:1, “ 1 Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda” (NTV)

La Naturaleza

¿Te has puesto simplemente a mirar por un periodo de tiempo la grandiosa naturaleza que está sólo al salir de nuestra casa? Aunque vivas en una ciudad metropolitana, puedes oír el sonido de los parajitos en la madrugada, puedes ver el precioso amanecer y atardecer, puedes ver perros y gatos en las calles, en fin, por más mínimo que sea, puedes apreciar la creación. 

Otros viven paraísos naturales. Algunos al frente del mar, otros al frente de ríos cautelosos, otros en montañas preciosas y algunos en valles o sabanas. Todos estos lugares tienen su belleza y atracción. 

¿Qué decir de lo que los hombres han podido crear? Por ejemplo, los grandes edificios, las grandes avenidas, los parques recreativos, los estadios llamativos, los jardines botánicos, los zoológicos, los museos, las escuelas, en fin, todo lo creado. La naturaleza muestra el diseño de un Creador y nosotros como humanos ejemplificamos con nuestros diseños a nuestro diseñador. 
Dale gracias a Dios por la naturaleza que esta alrededor tuyo. Dale gracias por Su creación y por haberte hecho con capacidades de crear, innovar, desarrollar y aplicar lo que Él ya te ha dado. La Biblia dice en el Salmo 19:1, “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (RV1960)   

La Pereza

He escuchado algunas frases de la pereza que me han hecho reír como las siguientes: “La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado. Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tiene tiempo para hablar de lo que hacen. La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto si anda como si esta parado”. Estas y muchas frases más hacen alarde de lo dañina que es la pereza en el ser humano. 

Aunque todos hemos tenido pereza en algún momento en nuestra vida, debemos evitar las etapas o ciclos permanentes de pereza ya que esta va en contra de una buena mayordomía de todo lo que Dios nos ha dado: “Nuestro tiempo, nuestros tesoros y nuestros talentos”. De modo que, debemos evitar la pereza y cultivar la diligencia en todo lo que estamos llamados a hacer. Esta bien descansar como Dios nos lo enseñó en la misma creación, pero la pereza es la antesala de la inefectividad, la excusa más usada para no Game Calograr los propósitos en la vida y una enfermedad que termina por carcomer todo nuestro ser. 

La Biblia dice en Proverbios 21:25, “25 Por mucho que desee, el perezoso acabará en la ruina, porque sus manos se niegan a trabajar.” (NTV).