A pesar de…

Últimamente he pensado mucho en la expresión, “A pesar de”. He visto como a pesar de nuestras debilidades, incongruencias, afanes, ansiedades, errores y malas decisiones, aún Dios sigue obrando. A pesar de nuestra terquedad, de nuestra indecisión, de nuestra incredulidad, de nuestro temor, de nuestra inseguridad y de nuestra complejidad, aún seguimos caminando hacia delante. Es más, “a pesar de todo lo que Dios sabe de nuestro pasado, presente y futuro, Él nos ama y nos llama a seguirle pase lo que pase”. 

A pesar de todo, Dios me ama. ¡Qué principio tan real! No importa lo que haya hecho, lo que haga y lo que llegue a hacer, Dios me seguirá amando. Su amor por mi no depende de lo que yo haga o deje de hacer, depende de lo que Él ya hizo por mi. A pesar de mis múltiples fallas, de mi desobediencia y de mi pecado, Dios me ama. ¿No te alegra saber de esta verdad tan liberadora? Y, ¿cómo respondes a ese tipo de amor?

Este tipo de amor nos debe acercar más a Él, nos debe hacer más dependientes a Él y nos debe hacer más obedientes a Su Palabra para poder experimentar Sus riquezas. Recuerda que “a pesar de todo”, Él te ama. La Biblia dice en Deuteronomio 7:9, “9 Reconoce, por lo tanto, que el Señor tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo aman y obedecen sus mandatos” (NTV).

El Camino Hacia Tus Sueños

No te preocupes por la cantidad de millas que vas a caminar detrás de tus sueños, mejor preocúpate por disfrutar el viaje y seguir a Dios. Un viaje de mil millas comienza con un solo paso. Como dice la siguiente frase: “Podrán romperte los sueños, podrán hacerte llorar, pero siempre podrás soñar una vez más”. Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine. Así como la vida te dio la posibilidad de soñar, también te dio la posibilidad de convertir tus sueños en realidad cuando son parte del gran sueño de Dios para ti. 

Las personas que no luchan por conseguir sus sueños suelen decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos. ¡No les creas! Al principio los sueños parecen imposibles, luego improbables y eventualmente inevitables. Como dijo Richard Branson: “ Si tus sueños no te asustan, no son lo suficientemente grandes”. Yo creo que el futuro le pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños y quienes trabajan diligentemente para obtenerlos. 

Pon todos tus sueños en las manos de Dios. Él puede darles dirección, proveerte de fuerzas para perseguirlos y la sabiduría para modificarlos cuando sea necesario. La Biblia dice en Lamentaciones 3:22-23, “¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana” (NTV).

Corazón De Corazones

El corazón comúnmente representa las emociones en el ser humano. De modo que teneos dichos como: “Esa persona es puro corazón, es decir, que es muy linda en su carácter y en sus emociones”. Por otro lado, también se escucha: “Esa persona no tiene corazón para expresar que no le importan sus emociones, ni las emociones de los demás”. 

La realidad es que todos tenemos un corazón físico, pero todos podemos progresar más en desarrollar nuestra parte emocional. Debemos pensar en desarrollar un corazón de corazones, porque hay que escuchar la cabeza, pero hay que dejar hablar al corazón. Muchas veces lo que siente el corazón, no se puede razonar, pero quizá lo que siente tu corazón hoy, mañana lo podrá entender tu cabeza. Un hombre o mujer de noble corazón, podrá llegar muy lejos. 
Entonces, evalúa cómo esta tu corazón y cómo lo puedes nutrir de tal manera que compartas una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala con el diario vivir.    La Biblia dice en Proverbios 4:23, “ Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida” (NTV) 

Amar a Morir

“Amar a morir” es la lección de la famosa película “The Notebook” conocida como “Diario de una Pasión” en América latina. En esta historia, el autor Nicolas Sparks muestra la trama de una pareja que lee en un diario la historia de su larga e interesante relación de amor para que ella pueda recordar que él la ama al encarar la avanzada enfermedad de Alzheimer en su vejez. La película se estrenó en el año 2004 y colmó las taquillas sobrepasando lo esperado. ¿Por qué? Simplemente porque muestra el tipo de amor que “ama a morir”. Un amor puro, real y hasta el final.

Aunque esta historia relata el amor romántico y real de una pareja, también muestra que el amor es “sacrificio y entrega”. Amar es una decisión que produce hermosos sentimientos. Amar es una acción y no solo una emoción. La Biblia nos habla de un amor muy grande y es el amor de Dios. Ese tipo de amor es inagotable, incondicional e inquebrantable. Esta historia de amor está escrita en un libro llamado la Biblia la cual es una carta de amor de Dios para rescatar a una humanidad perdida. El amor de Dios fue realmente un “amor a morir”. Él envió a Su Hijo Cristo a morir por cada uno de nosotros para que podamos experimentar Su amor. Así que, estás listo(a) para recibir Su amor. La Biblia dice, “Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo aquel que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16, NTV).

Ayudando A Un Amigo

¿Cómo podemos ayudar a un amigo? Esta es una pregunta recurrente, pero muy importante. La respuesta simple es “amando a esa persona”. La respuesta práctica puede ser no decirle lo que desea escuchar, sino decirle la verdad y lo que sería mejor para él o para ella. Una amigo no es un compadre o comadre, un cuate o conocido. Un amigo es quien logra conocerte y aun así no se aparta de ti en los momentos de más angustia y necesidad. 

Por eso, como dice el dicho, “los amigos se pueden contar con los dedos de nuestras manos y aun así nos sobran”. Como dicen por ahí: “en la prosperidad, nuestros amigos nos conocen; en la adversidad, nosotros conocemos a nuestros amigos”. Otro dicho común expresa que los amigos son la familia que se escoge, porque la amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.
Los amigos ayudan a sobrellevar las cargas y a disfrutar de las alegrías. Los amigos ayudan a resistir las pruebas y a celebrar las gratas victorias. Pero, para tener amigos, la Biblia dice que debemos mostrarnos como amigos. Nuestro amigo Jesús nos llama Sus amigos cuando le ofrecemos nuestra amistad. Él nos desea ayudar. La Biblia dice en Juan 15:13, “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano” (RV1960) 

A Punto De La Victoria

¿Cuántas veces hemos visto corredores quienes no llegan a cruzar la línea de la victoria? Algunos sufren dolores musculares, otros se les presentan obstáculos en el día de la carrera y algunos desisten a última hora. ¿Te ha pasado así en el caminar de la fe? Si es así, no te des por vencido, aún tienes que ver lo que Dios está por hacer por ti. Él está a tu lado para darte la victoria. Pero ¿Qué pasa cuando nos sentimos derrotados?

Como dicen por ahí: “La victoria es más dulce cuando ya conociste la derrota y la victoria más dura es sobre uno mismo”. Muchas veces nosotros mismos somos los primeros oponentes para lo que Dios nos ha llamado a hacer. Sacamos un sinfín de excusas, formulamos una larga lista de razones para no seguir la dirección de Dios. Muchas veces somos nosotros mismos los que nos provocamos nuestras batallas y no experimentamos la victoria. Entonces ¿Cuáles son tus batallas? ¿Cómo las enfrentas? ¿Las peleas por ti mismo o dejas que Dios las pelee por ti? Recuerda que no importa lo que estés viviendo, Dios te dará la victoria.

La Biblia dice en 1 Crónicas 29:11, “11 Tuyos, oh Señor, son la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Todo lo que hay en los cielos y en la tierra es tuyo, oh Señor, y este es tu reino. Te adoramos como el que está por sobre todas las cosas” (NTV)

Tragedia: Vivir muriendo

La peor tragedia del mundo es vivir muriendo. Es decir, no saber gozar y vivir en plenitud de vida. Es el vivir sin propósito y sin pasión. Yo digo que la peor tragedia no es el que muramos, porque nadie puede huirle a la muerte. La peor tragedia es vivir sin dirección y sin propósito. Es como vivir sólo esperando el día de nuestra partida. ¡Qué triste sería la vida al vivir solo de esta manera!

Debemos vivir con significado, haciendo lo mejor que podamos cada día. Para esto, no solo debemos hablar, sino actuar, no debemos solo decir, sino demostrar y no prometer, sino cumplir. Recordemos que solo aquellos quienes arriesgan yendo muy lejos, pueden descubrir lo lejos que pueden llegar. Un hombre o mujer sin metas y planes para luchar en la vida, será como un barco zarpado sin destino.

Dios nos ha creado para vivir con propósito y aunque cada día estamos más cerca de nuestra partida momentánea, estamos más cerca de nuestra morada celestial. Pidámosle a Dios que nos aclare cada vez más Sus propósitos para nuestras vidas y la tenacidad para cumplir cada uno de ellos. La Biblia dice en el Salmo 138:8: “ El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre. No me abandones, porque tú me creaste” (NTV)

El Tiempo De Dios

“Por más rápido que corras, no podrás alcanzar lo que quieres sino es el tiempo de Dios para recibirlo”. Por otro lado, podrás tapar las manillas del reloj con tu mano, pero nunca podrás tapar el tiempo perdido. Debemos entender que uno de los recursos más valiosos que todos tenemos en la vida es el tiempo. No puedes ahorrar tiempo para usarlo otro día. Como dice el dicho: “El tiempo que se va, no vuelve”. Entonces, si no vuelve ¿cómo podemos usarlo de manera que podamos hacer en él lo que Dios quiere que hagamos?

Esto tiene que ver con una palabra clave para la vida de cada uno de nosotros: mayordomía. Algunas veces nos esforzamos hasta más no poder y no podemos. En otras, no nos esforzamos y podemos ¿por qué? Simplemente porque nuestro tiempo finito debe estar siempre conectado con el tiempo infinito de Dios. Miguel de Cervantes Saavedra dijo: “Confía en el tiempo, suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.

El tiempo nos da perspectiva, sana nuestras heridas, nos capacita, nos enseña, nos fortalece, nos anima, nos edifica y nos vivifica. Sin embargo, por más bien que lo administremos, si Dios no está ahí, perderemos el tiempo sin lugar a dudas. La Biblia dice en 2 de Corintios 1:20, “Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios”, (NTV).

Fiestas

¿A quién no le gustan las fiestas? Desde temprana edad se celebran las fiestas de cumple años, aniversarios, graduaciones, y celebraciones patrióticas o regionales. Cada cultura aún dentro de un mismo país adopta celebraciones que conmemoran un triunfo, una memoria o la libertad del dominio de sus conquistadores.
Todos de una u otra manera hemos participado de fiestas. Algunos tienen la fama de ser tan fiesteros que toman cualquier excusa para armar una fiesta, otros no les gustan mucho las fiestas pero no quiere decir que no las disfruten. En cierta instancia Dios nos ha diseñado dentro de un ámbito de celebración. De hecho, el paraíso donde Dios puso al primer hombre y mujer fue una expresión de celebración de Su misma creación. Pero, ¿qué es lo que opaca las fiestas? Todo se resume en una palabra: pecado. Es decir, errarle al blanco. Tratamos y tratamos y muchas veces fallamos.

La Biblia habla de una gran fiesta en el cielo preparada para todos aquellos que creen en Jesús. Habrá una gran celebración por la eternidad con aquellos que han decidido acceder a dicha fiesta. Todos están cordialmente invitados pero solo entrarán aquellos que aceptan la invitación de Jesús. ¿Estás preparado(a) para ir? Si no, cree en Jesús y serás parte de esta celebración.
La Biblia dice, “De la misma manera, ¡hay más alegría en el cielo por un pecador perdido que se arrepiente y regresa a Dios que por noventa y nueve justos que no se extraviaron!”, (Lucas 15:7, NTV).

Éxito

“Si tu éxito solamente mejora tu vida y no la vida de quienes te rodean, entonces has obtenido un rotundo fracaso”. El éxito a los ojos de Dios se presenta diferente que a los ojos del mundo. Él éxito no es una fórmula secreta, sino el reconocimiento de los errores, el resultado de la preparación, el producto del trabajo duro y de la perseverancia. 

Alguien dijo: “Si quieres llegar donde la mayoría no llega, necesitas hacer lo que la mayoría no hace”. El éxito nace cuando mueren la excusas. El verdadero éxito en la fe es depender de Dios, caminar con otros y hacer que otros brillen donde pensaron que nunca brillarían. Para esto, la disciplina se convierte en el puente entre las metas y los logros y la fe se convierte en la fuerza que ve lo que no es como si fuese. De esta manera, el éxito no se mide por lo que logras, sino por los obstáculos que superas, porque el fracaso derrota a los perdedores, pero inspira a los ganadores. 

El éxito en el caminar de la fe se basa en la premisa de amar a Dios y amar a los demás. La Biblia dice en Marcos 12:30-31 , “30 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. 31 El segundo es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Ningún otro mandamiento es más importante que estos”, (NTV).