En adviento, contemplamos la “gloria en las alturas” proclamada por los ángeles en Lucas 2:14. Esta expresión celestial no solo anunció el nacimiento de Jesús, sino que también reveló la magnitud de la redención que se desplegaría en Belén. Adviento nos invita a elevar nuestra perspectiva hacia la gloria de Dios. La gloria en las alturas señala a un Salvador que no solo nació en un pesebre, sino que ascendió a las alturas, conquistando el pecado y la muerte. En esta temporada, miremos más allá de las distracciones terrenales y fijemos nuestros ojos en la gloria en las alturas. Que la magnificencia de la redención en Cristo inspire asombro y adoración. Adviento nos llama a reconocer que la verdadera gloria se encuentra en la historia de amor divino que comenzó en un humilde establo.