No Pierdas La Fe Venezuela

Queridos hermanos venezolanos, la fe nos enseña que nuestras circunstancias no determinan nuestra felicidad ni nuestra paz interior. Venezuela es una nación de fe. Expresiones como “No pierdas la fe” o “La fe es lo último que se pierde” nos muestran que, incluso en medio de la desesperanza, siempre hay un rayo de luz, pues la fe es el antiséptico del alma y el multivitamínico que nutre todo nuestro ser.

Nuestra fe es probada y desafiada constantemente, ya que está profundamente conectada con nuestras creencias. A menudo, es evaluada para ver si esas creencias son firmes y sostenibles. Al mismo tiempo, nuestra fe se nutre, consciente o inconscientemente, de los pensamientos, ideas y preceptos que llenan nuestra mente, pero también nos mueve a actuar. No olvidemos que la fe es la valentía de creer que lo que esperamos se hará realidad. Además, la fe nos permite tener una relación cercana con Dios, ya que sin ella es imposible agradarle.Estoy convencido de que Venezuela, una nación hermosa, verá grandes cosas a través de la fe en Dios. Recordemos que Dios quiere que mantengamos nuestra fe, que nos fortalezcamos en ella y seamos firmemente edificados por cada una de Sus promesas. La Biblia dice en Marcos 9:23b, “Para el que cree, todo es posible” (NVI)

Acercarse A Dios

“Quien se acerca a Dios, recibe sabiduría y nuevas fuerzas para que en todo lo que haga le vaya bien”. El que se acerca a Dios, recibe bendición. Como dice un dicho antiguo: “Nunca es tarde para acercarse a Dios”. Él siempre está atento y dispuesto a recibirnos. Cuando nos acercamos a Él, podemos estar seguros de Su protección y Su dirección. Con Dios podemos alcanzar todo y mucho más de lo que necesitamos.

Muchas veces pensamos que las decisiones de Dios son misteriosas, pero siempre actúan a nuestro favor. La vida no es fácil, pero hay un motor llamado corazón, un seguro llamado fe y un director que se llama Dios. De la misma manera, la verdadera paz solo proviene de Él, porque la paz no es la ausencia de aflicciones, sino la presencia de Dios en medio de cada una de ellas.De modo que el que se acerca a Dios, le encuentra. Con Él no hay imposibles, sin Él los imposibles suelen ser muchos. Entonces, si te has alejado de Dios, acércate a Él. Te aseguro que Él te ayudará en lo que más necesitas, te guiará a cada instante y te sostendrá de una manera increíble. ¡Nunca saldrás decepcionado! La Biblia dice en Hebreos 4:16, 16 Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”, (NTV).

Siendo Felices

La mayoría de las personas desean ser felices o encontrar una felicidad plena. Sin embargo, “ser feliz no es tener una vida perfecta; ser feliz es reconocer que la vida vale la pena a pesar de todas las dificultades y saber que Dios está a tu lado”. Benjamín Franklin lo expresó muy bien cuando dijo: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”.

La felicidad no es solo un sentimiento; es una condición del corazón en la que se debe trabajar todos los días para que se convierta en una constante diaria. Como diría el gran filósofo Aristóteles: “Solo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego”. La felicidad se encuentra en amar y ser amado y eso solo se encuentra en Dios, porque Dios es amor. En otras palabras, no se puede ser feliz sin conocer a Dios. De no ser así, llenaremos nuestra vida de personas, cosas, circunstancias y situaciones que nunca nos darán una felicidad plena. Entonces, ¿de dónde proviene la fuente de tu felicidad? Si proviene de otros, de las circunstancias o de ti mismo, no podrás ser totalmente feliz.

Busca a Dios y serás una persona que, aunque tenga circunstancias de prueba y adversidad, podrá ser verdaderamente feliz. La Biblia dice en el Salmo 16:11, 11 Me mostrarás el camino de la vida, me concederás la alegría de tu presencia y el placer de vivir contigo para siempre” (NTV).

Algo Poderosísimo

No hay nada más poderoso que la oración, nada más fuerte que la fe, y nada más grande que Dios. Esta es una verdad espiritual indiscutible. ¡No hay nada ni nadie más grande que Dios! ¿Crees en la grandeza de Dios? Algunos prefieren creer en un Dios pequeño, limitado y confinado. Sin embargo, Dios es grande y soberano sobre todas las cosas. Muchas personas ven a Dios todos los días, pero no le reconocen. Les cuesta aceptar que Él está allí, listo y dispuesto a mostrar Su poder en cada uno de nosotros.

Una de las cosas más poderosas que Él nos ha dejado son Sus promesas. Sus promesas son como las estrellas; cuanto más oscura es la noche, más fuerte brillan. En otras palabras, Sus promesas se hacen reales en los momentos en que más las necesitamos. Por eso debemos confiar en el poder y el amor de Dios, aun en la hora más oscura de nuestro temor y dolor, porque ninguna fuerza supera el poder del amor de Dios. Él sabe cuándo entregarnos cada cosa que pedimos, cuándo privarnos de lo que no necesitamos y proveernos todo lo necesario de acuerdo con Su voluntad. Como dicen por ahí: “Si dejas todo en las manos de Dios, verás la mano de Dios en todo”. Yo diría: “Si dejas todo en las manos de Dios, verás Su poder en acción”. La Biblia dice en Éxodo 15:6, “Tu diestra, Señor, reveló su gran poder; tu diestra, Señor, despedazó al enemigo” (NTV). 

Oración Que Funciona

Leí la siguiente frase y tomé nota de ella: “Cuando tú oras, Dios te escucha. Cuando tú escuchas, Dios te habla, y cuando tú crees, Dios trabaja”. Esta es una gran verdad. Debemos esforzarnos por mejorar nuestra vida de oración. Como dicen por ahí: “La oración debería ser la llave del día y el cerrojo de la noche”. La oración es nuestra comunicación directa con el Señor y expande nuestro corazón para recibir el don divino que Dios nos ofrece.

La Madre Teresa de Calcuta, al enfrentar de cerca el dolor humano en la India, dijo: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor y el fruto del amor es el servicio”.La oración efectiva es aquella que se eleva desde un corazón sincero, a través de la persona de Jesús y en el poder del Espíritu Santo. La oración realmente funciona. Así que ora sin cesar y con todo tu corazón, porque la oración no cambia a Dios, pero sí transforma a quien ora. La Biblia dice en Jonás 2:7, “Al sentir que se me iba la vida, me acordé del Señor, y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo” (NTV).

El Amor De Dios

“Dios es mi abogado, mi mejor amigo, mi Salvador, el que me acompaña cuando estoy solo y el que se queda conmigo cuando todos parten. Dios es fiel, no traiciona y Su amor es eterno.” El gran amor de Dios es suficiente para todo, por eso, ten fe en Él, porque Él puede sorprenderte en cualquier momento. Su amor ha trascendido todas las barreras y líneas de tiempo.

Dios es el camino, la verdad y la vida. Es nuestra salvación y nuestra gloria. Es la roca que nos protege y nos fortalece. Él es nuestro refugio, nuestro faro y nuestro guía. Aunque Dios no tiene teléfono, cuando le llamamos, nos escucha. No está en Facebook, pero es nuestro verdadero amigo. No usa Twitter, pero somos Sus seguidores. No hay silencio que Dios no entienda, ni tristezas que Él no comprenda. No hay amor que Él ignore, ni lágrimas que no valore porque nos ama.Como dice el antiguo canto de niños: “El amor de Dios es maravilloso. ¡Tan grande es el amor de Dios! Tan alto que no puedo estar arriba de él. Tan profundo que no puedo estar debajo de él. Tan ancho que no puedo estar fuera de él. ¡Tan grande es el amor de Dios!” La Biblia dice en 1 Juan 3:1, Miren con cuánto amor nos ama nuestro Padre que nos llama sus hijos, ¡y eso es lo que somos! Pero la gente de este mundo no reconoce que somos hijos de Dios, porque no lo conocen a él” (NTV).

Cometiendo Errores

Me gusta la frase que dice: “Los errores tienen tres pasos: aceptarlos, superarlos y no volverlos a cometer”. ¡Qué gran verdad! No podemos avanzar en la corrección de un error sin primero aceptarlo. De hecho, los psicólogos afirman que aceptar un error es a menudo la etapa más difícil para el ser humano, ya que va en contra de nuestro ego. El admitir y afrontar nuestros errores puede ser desafiante, y aquellos que evitan esta etapa suelen repetir los mismos errores.

La vida está llena de momentos buenos y malos y a veces nos cuesta aceptar que las cosas no siempre salen como esperamos. Sin embargo, las experiencias negativas y los fracasos son oportunidades para aprender y crecer, porque nadie alcanza el éxito sin haber enfrentado caídas en el camino. Entonces, debemos ver los fracasos como lecciones, ya que cada error nos enseña algo valioso. Como dice un dicho: “Aquellos que no cometen errores están haciendo el mayor de todos: no intentar nada nuevo”.Por lo tanto, acepta tus errores, aprende de ellos e inténtalo de nuevo. ¡Nunca es demasiado tarde! La Biblia dice en el Salmo 19:12 12 ¿Cómo puedo conocer todos los pecados escondidos en mi corazón? Límpiame de estas faltas ocultas” (NTV)

Recordando

William Shakespeare, en su obra “Romeo y Julieta”, expresó: “Conservar algo que me ayude a recordarte sería admitir que te puedo olvidar”. Los recuerdos en nuestra memoria son esenciales para lo que sentimos, expresamos y vivimos. Algunos de estos recuerdos nos impulsan a seguir adelante, mientras que otros pueden convertirse en obstáculos que complican nuestro vivir.
Las memorias son valiosas porque nos transportan tanto a momentos de gran felicidad como a situaciones trágicas que preferiríamos no repetir. Dr. Seuss, autor de libros infantiles, dijo: “A veces no te darás cuenta del valor de un recuerdo hasta que se convierta en memoria”. Los recuerdos más preciados no están solo en fotos o en nuestra memoria, sino en nuestro corazón. Como se dice: “Después de los grandes momentos, quedan inolvidables recuerdos”.
Dios, en varias ocasiones, le pidió a Sus siervos y a Su pueblo que recordaran Sus bondades, fidelidad y misericordia. Les animaba a no olvidar las maravillas que Él había hecho por ellos. ¿Recuerdas lo bueno que Dios ha sido contigo? La Biblia dice en Proverbios 10:7, “Tenemos buenos recuerdos de los justos, pero el nombre del perverso se pudre”, (NTV).

Cuando La Enfermedad Te Acerca A Dios

Alguien me dijo: “No he estado tan cerca de Dios como ahora que estoy pasando por esta enfermedad”. Thomas Fuller dijo: “La salud no se valora hasta que llega la enfermedad”. Tener salud es una bendición que a menudo pasamos por alto. Es crucial actuar con sabiduría y tomar decisiones adecuadas para el cuidado de nuestro cuerpo, ya que nuestras acciones hoy tendrán efectos duraderos en nuestra salud. La enfermedad es un recordatorio de que nuestro cuerpo experimenta un deterioro gradual. Cada segundo, nuestro cuerpo sufre cambios tanto mínimos como progresivos.
Las enfermedades tienen una raíz llamada pecado. La Palabra de Dios enseña que la muerte entró por el pecado. Esto no implica que toda enfermedad sea el resultado de un pecado específico, pero sí que nuestro cuerpo se encamina hacia la muerte mientras nos acercamos al momento de estar siempre con nuestro Creador.
¿Qué debemos hacer si estamos enfermos? Primero, examinar la enfermedad, tanto física como emocionalmente, y buscar el tratamiento adecuado. Segundo, seguir cuidadosamente las indicaciones médicas para mejorar. Tercero, esperar en Dios y confiar en Él cuando los médicos y profesionales no tengan respuestas. Y por último, siempre priorizar el cuidado de nuestro cuerpo. La Biblia dice en 1 de Corintios 6:19, “19 ¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos” (NTV).

Milagros

“Aún existen los milagros”. Recientemente, alguien me dijo: “Quizás no me recuerde, pero estaba al borde de la muerte en un hospital. Escuché sus oraciones y las de mi familia. Soy un milagro viviente”. Un milagro es una maravilla excepcional atribuida a la intervención divina, derivada del latín “miraculum”, objeto de “admiración”, y de “smeiros”, que significa “sonrisa”. Así es como nos sentimos cuando ocurre un milagro: es atribuible al poder de Dios y nos hace sonreír.

Piensa en los milagros que ocurren a diario en tu vida: las sonrisas de tus seres queridos, el aire que respiras, abrir los ojos, caminar, hablar y pensar son milagros vivos. ¿Por qué menospreciar las pequeñas bendiciones de la vida?Puedo atestiguar de milagros en la vida de mi familia, en las personas por las que oro y en mi propia vida. Dios puede no sanar como esperamos, pero cuando decide actuar, nos sorprende y nos maravilla. La Biblia dice en Marcos 10:27, “Jesús los miró fijamente y dijo: Humanamente hablando, es imposible, pero no para Dios. Con Dios, todo es posible” (NTV).