¿Mayordomía?

La Biblia es como un sabio manual de administración financiera, repleto de principios valiosos sobre cómo manejar el dinero de manera sabia y responsable. Aquí te comparto cuatro enseñanzas importantes que nos ofrece la Palabra de Dios sobre lo que no debemos hacer con nuestras finanzas. 

En primer lugar, no debemos malgastar nuestro dinero. Reconocemos que todo lo que poseemos es un regalo de Dios y como buenos administradores, debemos cuidar y gestionar estos recursos con responsabilidad. En segundo lugar, no debemos idolatrar el dinero. Es crucial decidir si Dios ocupará el lugar central en nuestras vidas o si perseguir la riqueza será nuestra principal motivación. No podemos servir a dos amos. En tercer lugar, no debemos depositar nuestra confianza en las riquezas materiales. A pesar de su aparente seguridad, el dinero es efímero y puede desaparecer en un instante. La verdadera seguridad y satisfacción sólo se encuentran en el amor incondicional de Dios.
Por último, no debemos esperar que el dinero nos brinde felicidad duradera. La búsqueda constante de más riquezas nunca nos llenará verdaderamente. Como dice el rey Salomón, la verdadera satisfacción no proviene de la acumulación de bienes materiales. Estos principios nos recuerdan la importancia de mantener una perspectiva equilibrada y centrada en Dios en nuestras finanzas. La Biblia dice en Lucas 12:15, ¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen” (NTV).

Confiando En Medio De La Aflicción

¿Cómo reaccionamos en los momentos de mayor adversidad? ¿Nos dejamos llevar por la duda, cuestionando la presencia y la voluntad de Dios en medio de nuestras pruebas? O, por el contrario, ¿buscamos profundizar en Su conocimiento, tratando de comprender Sus designios para fortalecer nuestra fe?

Pablo y Timoteo enfrentaron dificultades y persecuciones que los abrumaron más allá de sus fuerzas mientras estaban en Asia. Sin embargo, en lugar de ceder ante el desaliento, decidieron depositar su esperanza en el Señor, confiando en Su promesa de consuelo en medio de la aflicción. Esto nos enseña que nuestras aflicciones no son en vano, porque con cada prueba viene también la consolación. Cada tribulación es una oportunidad para fortalecer nuestra confianza en el poder de Dios por encima de nuestras propias limitaciones. Por lo tanto, en momentos de sufrimiento, somos llamados a recordar la fidelidad de Dios en el pasado para aferrarnos en la esperanza que nos ofrece Su amor inquebrantable.
Así como Pablo y Timoteo, podemos enfrentar nuestros desafíos con confianza en el Señor, incluso cuando el dolor parezca insoportable. En nuestras debilidades, Su fortaleza se perfecciona y en medio de nuestras pruebas, Su amor nos sostiene. En cada momento de dificultad podamos encontrar en Él nuestra fortaleza y esperanza que son inquebrantables. La Biblia dice en 2 Corintios 1:5, Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.” (RV1960)

Entendiendo el amor de Dios

¿Has entendido el amor de Dios? En la vida es esencial comprender y recordar el amor que Dios nos tiene para poder expresar amor hacia otros, porque si no experimentamos el amor de Dios en nuestras vidas, será muy difícil amar a los demás. A diario, necesitamos enfocarnos en la verdad de cómo Dios nos ve en lugar de preocuparnos por la opinión de otros o nuestra propia percepción. Recordar el amor incondicional de Dios nos libera del miedo y de la inseguridad. Hay algunas verdades fundamentales que nos ayudan a entender por qué y cómo debemos amar.

En primer lugar, somos completamente aceptados por Dios. A menudo buscamos la aceptación de los demás, olvidando que Dios ya nos ha aceptado a través de Cristo. En segundo lugar, somos amados incondicionalmente. Dios no condiciona su amor a nuestras acciones; su amor es constante y no cambia. En tercer lugar, somos de gran valor para Dios, quien nos ha dado todo a través de Cristo. Él es la verdadera fuente de nuestro valor. 
Por lo tanto, entender cómo nos ve Dios transforma nuestra autoimagen y nuestra forma de relacionarnos con los demás. ¿Qué obstáculos te impiden amar, aceptar y perdonar a los demás hoy? La Biblia dice en Isaías 54:10, “Las montañas podrán cambiar de lugar, lo cerros podrán venirse abajo, pero mi amor por ti no cambiará” (TLA).

La Felicidad y la Generosidad

¿Eres una persona generosa? A través del tiempo he notado un común denominador entre las personas más felices y exitosas que he conocido. Se llama “generosidad”. Las personas generosas dan de su tiempo, dinero, libros, posesiones, es más, ellos dan mucho de sí mismos. Las personas generosas han llegado a la conclusión que no hay nada más valioso que el ayudar para que otra persona tenga éxito. 

Te puedo decir que estas personas también tienen fe y gratitud hacia Dios. Entre más profundo sea nuestro entendimiento en cuanto a la generosidad de Dios, lo más desafiados que seremos para ser tan generosos como Él. Esto significa que damos cuando podemos y buscamos por los intereses de los demás más que por los nuestros.  
¿Qué le puedes dar a alguien hoy? Esa persona será bendecida por ti y tú también lo serás. La Biblia dice en Proverbios 3:9-10, “Honra al Señor con tus riquezas y con lo mejor de todo lo que produces. 10 Entonces él llenará tus graneros, y tus tinajas se desbordarán de buen vino”. (NTV).

La Verdadera Influencia

Todos queramos o no somos de influencia para alguien que esta alrededor nuestro. Un diccionario define la “influencia” como el poder que afecta a una persona, a las cosas o al curso de eventos. La parte interesante es que parece ser un poder que opera sin un esfuerzo aparente. La idea de que yo sea influenciado por fuerzas que no reconozca o note, me pone un poco dudoso y nervioso. Si eso es cierto, entonces significa que puede ser una influencia silenciosa, pero efectiva.  

Sin embargo, sin hacer espectáculo público, podemos influenciar a las personas con amor, honestidad, respeto, paciencia, confianza y buenas obras, así como Jesús lo hizo cuando estuvo en la tierra. Las cosas pequeñas que hacemos como el mostrar misericordia con otra persona, el ser diligente, el hacer decisiones con integridad, entre muchas otras, pueden hacer la diferencia en la vida de alguien más. 

Por lo tanto, asegúrate que tus acciones y decisiones del día a día están teniendo una influencia positiva en otros. La Biblia dice en Mateo 5:13a, “Ustedes son la sal de la tierra. Pero ¿para qué sirve la sal si ha perdido su sabor? (NTV)

Te Amo Dios

A menudo usamos o escuchamos la palabra amor. Hay una gran posibilidad de que hoy hayas usado la palabra “amor”. Probablemente le has dicho a tu esposa(o), a tus hijos o a un ser querido que los amas, o probablemente le has dicho a tus compañeros de trabajo cuánto amas la nueva computadora que tienes. En fin, has usado esta palabra. 

Usamos libremente la palabra “amor” en nuestras conversaciones diarias, pero no le decimos a Dios que lo amamos tan a menudo como deberíamos. Nadie ha hecho más por nosotros que Él, sin embargo, nos sentimos de alguna manera extraños al decirle cuánto le amamos. 
Necesitamos practicar el decirle a Dios que le amamos. Él nos ama y desea escuchar nuestro amor hacia Él. Entre más lo practicas, lo más natural que sentirás hacerlo. Entre más profundo sea tu amor hacia Él, vivirás una vida que desea adorarle y servirle. Puedes decirle: “te amo” La Biblia dice en 2 Corintios 9:15,15 ¡Gracias a Dios por este don que es tan maravilloso que no puede describirse con palabras! (NTV) 

¿Conoces la voz de Dios?

Un distintivo único de cada persona es su tono de voz. Les reconocemos por su timbre de voz aunque los escuchemos de lejos o no los tengamos cerca de nosotros. Esto me recordó a una ilustración que leí hace algún tiempo. En el polo sur, después de que las mamás pingüinos han tenido a sus crías, se regresan al océano para alimentarse y dejan a sus bebés al cuidado de sus padres. Al transcurrir de algunas semanas, las mamás regresan buscando a sus crías entre miles de pingüinos hasta que la mamá y sus hijos reconocen el sonido de sus voces y son reunidos. 

La Biblia dice que Jesús y Sus seguidores son así, aprenden a reconocer Su voz en medio de todas las voces espirituales que tienden a confundirlos en el mundo de hoy. Si no tenemos cuidado, podemos ser llevados por voces que nos guiarán por el camino espiritual erróneo al no reconocer la voz de Jesús a través de Su Palabra. 
Invierte un tiempo con Jesús quien es tu pastor para que puedas reconocer Su voz. Él te guiará por el camino correcto si sólo escuchas Su voz. La Biblia dice en Juan 10:27-28, “27 Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco, y ellas me siguen. 28 Les doy vida eterna, y nunca perecerán. Nadie puede quitármelas”. (NTV) 

El Mejor Tiempo es Hoy

Hay personas que siempre están esperando para que haya un mejor tiempo y se pasan sus vidas esperando una mejor temporada. Esto me recuerda a un hombre que fue a un vivero para escoger y comprar unos árboles para su jardín. Mientras estaba allí, leyó un cuadro en la pared que decía, “el mejor tiempo para plantar un árbol fue hace quince años. El segundo mejor tiempo es hoy”. 

Muchas veces nos lamentamos por las cosas que debimos hacer hace algunos años. Por ejemplo: el obtener una carrera académica, ahorrar dinero para el retiro o invertir más tiempo con nuestros hijos. La decepción nos hace pensar y hacernos la pregunta, ¿de qué vale hacerlo ahora? Decimos: “Ya perdí mi oportunidad”. 
Pero la perspectiva que presenta la Biblia acerca de las cosas que no hicimos es que Dios puede restituir y restaurar los años que a nuestro parecer hemos perdido. Nunca es tarde para que Él haga algo nuevo en nuestras vidas. La Biblia dice Mateo 6:3434 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.(RV1960) 

La Ingratitud

La verdad es que nuestra ingratitud proviene de nuestra propia perspectiva. Déjame contarte un anécdota. Un hombre procedente de las hermosas montañas de Colorado se movió a Texas y construyó una casa con un ventanal muy grande para contemplar el panorama. Al poco tiempo se quejó porque decía que lo único que veía eran praderas planas. Un hombre de Texas se movió a Colorado y construyó una casa con un ventanal muy grande. Después de un tiempo se quejó porque no podía ver nada ya que las montañas estaban obstruyendo la vista. 

Como decía la comediante Gilda Radner, “siempre hay algo”. Yo digo: “Siempre hay algo para quejarnos”. No obstante, uno de los secretos que comparte la Biblia en cuanto a la felicidad es “aprender a ser agradecidos por lo que tenemos”. La realidad es que tenemos mucho. Dios nos ha dado muchos regalos desde la salud, la salvación, nuestras relaciones, Sus provisiones y la paz para vivir una vida en plenitud. 
Por lo tanto, si recientemente has estado tentado en quejarte de muchas cosas, trata de ser más agradecido. Una actitud de gratitud puede cambiar tu perspectiva de vida. La Biblia dice en Colosenses 2:7, Arráiguense profundamente en él y edifiquen toda la vida sobre él. Entonces la fe de ustedes se fortalecerá en la verdad que se les enseñó, y rebosarán de gratitud”. (NTV).

Resistiendo

Cuando era niño, solíamos visitar la casa de mis abuelos y siempre quedaba fascinado por la vista desde su casa hacia el pueblo con sus majestuosas montañas. A medida que crecía y exploraba otras regiones montañosas, noté que las carreteras y senderos generalmente seguían el curso del agua, ya que ésta tiende a buscar el camino de menor resistencia.

En la vida también he observado que el camino más fácil tiende a ser de lo alto a lo bajo. Si queremos alcanzar nuevas alturas, debemos enfrentar con perseverancia y tenacidad los desafíos que se presentan al escalar las montañas de la vida. La Biblia nos enseña que subir la montaña nos fortalece, incluso cuando es difícil. Aunque tomar el camino más difícil requiere esfuerzo, la recompensa es grande y vale la pena.
Por lo tanto, la próxima vez que te enfrentes a una elección de caminos, elige el mejor y no el más fácil, porque al atravesar los desafíos, te convertirás en una persona mucho más fuerte y capaz. La Biblia dice en Mateo 7:13,Solo puedes entrar en el reino de Dios a través de la puerta angosta. La carretera al infierno es amplia y la puerta es ancha para los muchos que escogen ese camino”. (NTV)