Nueva Gracia

En este primer mes del año necesitamos recordar que todo lo que hacemos es producido por la gracia. Como dice Max Lucado: “Nada fomenta el valor tanto como una clara compresión de la gracia”. Por lo tanto, nuestro punto de inflexión en la vida debe ser basado en la gracia que Dios derrama sobre nosotros. 

Cada día somos recipientes de una gracia que no se agota. Aunque enfrentemos desafíos, a través de la gracia divina encontramos el poder para perseverar y para crecer en nuestra fe.

Hoy, reconozcamos la nueva gracia que Dios nos ofrece. En lugar de permitir que la autocrítica y la culpa nos consuman, aceptemos el regalo de Su gracia redentora para nosotros a diario. Que nuestra respuesta sea la gratitud y el deseo de compartir esa gracia con otros.
Que este día esté marcado por la conciencia de la nueva gracia que nos rodea a cada instante. Además, vivamos con humildad sabiendo que somos amados incondicionalmente y que nuestras vidas reflejen la belleza transformadora de la gracia divina que nos sostiene en cada paso de nuestra jornada espiritual. La Biblia dice en 2 Corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” (RV1960) 

Garantizado

“Garantizado”, es la palabra que se lee en los productos que compramos o en las propagandas de televisión en referencia a las expectativas o tiempo de vida de lo que hemos comprado o pretendemos obtener. Una garantía es una promesa de servicio que cumple con las expectativas del servicio al cliente. En otras ocasiones, nosotros usamos la palabra garantizado en nuestro léxico cuando prometemos hacer algo en especial.

Hay cosas que están garantizadas en nuestra vida. Por ejemplo, está garantizado que el tiempo pasa y no lo podemos detener. Está garantizado que los cambios son inminentes en la vida. Esta garantizado que nuestros cuerpos se van envejeciendo y desvaneciendo. Esta garantizado que tendremos problemas, dificultades, aflicciones, pero también está garantizado el tener momentos de alegría, plenitud y victoria. Otra cosa que está garantizada es la muerte. Tarde que temprano, todos enfrentaremos la muerte.

La muerte está garantizada para todos, usualmente en la vejez. Sin embargo, en algunas ocasiones, nos llega inesperadamente. ¿Estas listo(a) para enfrentar la muerte? La vida eterna está garantizada si tenemos a Jesús en el corazón. La Biblia dice en Hebreos 9:27, “Y así como cada persona está destinada a morir una sola vez y después vendrá el juicio” (NTV).

Con Lágrimas

¿Cuántas lágrimas no has derramado en tu vida? Muchas de ellas son provocadas por el dolor, la angustia, el duelo, la desesperación, la amargura, las pérdidas, la frustración y la rabia. También, algunas veces lloramos de gozo, paz, tranquilidad, reposo y por suma felicidad. Como dice una frase: “Las lágrimas no se deben guardar porque sino oxidan la vida”. Las lágrimas muestran nuestros más profundos y sinceros sentimientos. Ellas pueden ser como el rocío en la mañana. También pueden ser como la lluvia en sequedad. Ellas pueden ser manantial de vida mostrando que estamos vivos. También muestran lo débiles y lo fuertes que podemos ser.

Muchas veces las lágrimas son prueba de nuestra lucha como soldados en la batalla de la fe, como atletas en la carrera de la vida cristiana y como labradores en los terrenos por los cuales tenemos que sembrar. Las lágrimas son las palabras del corazón. Aunque la vida a veces es dura, esta misma trae hermosos momentos. Las lágrimas suelen ensuciarnos el rostro, pero en repetidas ocasiones, terminan por limpiar nuestro corazón.

En conclusión, aprende de todas y cada una de las lágrimas que derrames en tu vida porque detrás de cada una de ellas, hay una grata lección. La Biblia dice en el Salmo 126:6, “Los que siembran con lágrimas cosecharán con gritos de alegría” (NTV).

Recibido

¿Cuántas cosas recibimos en nuestra vida? Recibimos buenas y malas noticias, recibimos regalos inesperados, recibimos relaciones importantes, recibimos circunstancias adversas y a su vez muy cruciales para nuestro diario vivir. De la misma manera, recibimos regalos que nos sorprenden y otros que aunque no nos sorprendan, no dejan de ser regalos.

Los regalos tienen una característica peculiar: “no pagamos nada por ellos”. Simplemente nos los dan a nosotros y lo único que tenemos que hacer es “recibirlos”. La reacción que tomemos después de recibirlos depende de nosotros, pero el regalo no dejará nunca de ser un regalo. ¿Recuerdas algunos regalos inolvidables? Yo sí tengo una lista de ellos.

Dios, en Su gran amor por nosotros, nos ha dado un regalo muy importante. Nos ofreció una oportunidad de tener una relación con Él a través de Su hijo Jesús, ¿Has recibido dicho regalo? ¿Le has recibido en tu corazón? El que recibe el regalo de la salvación, nunca más tendrá que preocuparse de que si tiene o no la vida eterna. ¿Tienes este regalo? Es sin duda, el más importante que debes recibir. La Biblia dice en 1 Juan 5:12, “12 El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (NTV).

Espéralo

“Espéralo y puede que se haga realidad”, eran las palabras que una mamá efusivamente le decía a su hijo en una tienda que recientemente visitamos con mi familia. El niño volteó y le dijo: “De veras, ¿crees que pueda pasar?” a lo que la mamá afirmó de nuevo diciendo: “Sí, solo espéralo”.

Este ejemplo tan simple me puso a pensar en las muchas veces que actuamos como este niño delante de nuestro Padre Celestial. En repetidas ocasiones, Dios nos dice “solo espéralo y puede que se haga realidad”, pero nosotros no le creemos. Nos falta algo que se llama fe, lo cual es creer lo que no se ve como si fuese. Nos desesperamos en la espera y nos llenamos de ansiedad y de preocupación. Mientras tanto, Dios nos recuerda que Sus promesas son reales y que tarde que temprano, si esperamos en Él, Él nos responderá.

De modo que, espera cosas grandes de parte de Dios, confía en Sus promesas y verás Su poder en acción. La Biblia dice el Salmo 37:5, “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él; y Él hará” (RV1960)

Postergar

Hay algo que he estado postergando por algún tiempo y eso es tratar de determinar el porqué “postergamos” las cosas. Creo que he llegado a una conclusión: “procrastinamos (postergamos) porque no valoramos cada momento y cada acción tal como Dios lo valora”. Todo es sagrado para Dios. Por supuesto que algunas cosas son más importantes que otras a largo plazo. Sin embargo, eso no significa que esas cosas no tengan valor delante de Dios. De modo que debemos trabajar en hacerlas y completarlas. La Biblia presenta a Dios como el Creador y Señor de todo. También, como Aquel que completó todas las cosas en el tiempo perfecto.

Deja que Dios te muestre Su sentir aun por los detalles más pequeños de tu vida, y deja que Él te llene con Su poder para completar todo lo que te ha llamado a hacer. La Palabra de Dios dice en Eclesiastés 3:11, “…Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado…” (NTV).

La Libertad

Por ahí dicen que: “La libertad nunca es dada, se gana”. El gran filósofo Aristóteles dijo: “El que ha superado sus miedos, será verdaderamente libre”. La Palabra de Dios dice: “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32, RV 1960). El hombre es verdaderamente libre cuando decide serlo a través de Jesús. En cierta instancia, la libertad es dada por el sacrificio de Jesús y se gana a través de la fe en Él.

La libertad no consiste en hacer lo que nos gusta, sino en tener el derecho de hacer lo que debemos hacer. En el sentido humano, el hombre es preso de su misma condición de pecado. Trata y trata de cambiar sin poder hacerlo totalmente. Nelson Mandela dijo: “No hay camino sencillo hacia la libertad en ninguna parte y muchos de nosotros tendremos que pasar a través del valle de la muerte una y otra vez antes de alcanzar la cima de la montaña de nuestros deseos”.

Sin embargo, el salmista dijo en el Salmo 23:4, “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo”. Jesús es el único que puede darte la verdadera libertad, ¿deseas ser verdaderamente libre? La Biblia dice en Gálatas 5:1, “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud” (NTV).

La Actitud lo dice Todo

Muchos hemos escuchado el dicho que dice: “La actitud lo dice todo”. Es decir, de nuestra actitud depende mucho en nuestra vida. El tener la actitud correcta al emprender cada día, te ayudará a vivir enfocado en lo primordial y podrás superar tus obstáculos a través de la fe. El tiempo que inviertas para pensar en miedos y preocupaciones te robará la energía, las expectativas y la fe con la cual Dios obra milagros. Para ser amigos de Dios, hay que creer que Él está atento a nosotros y que sabe premiar a los que buscan Su amistad.

La verdadera fe la demostramos cuando sabemos disfrutar y agradecer lo que tenemos mientras nos preparamos y alegramos a recibir lo que no tenemos. Tu vida tendrá un gran cambio cuando alimentes tu mente y tu corazón de pensamientos basados en la fe. Si cultivas una buena actitud, conseguirás más de lo que esperabas, serás más sano y fuerte, superarás obstáculos que parecían imposibles y te convertirás en aquello para lo cual fuiste diseñado. Así que, ¡cultiva una buena actitud! Recuerda que eres Su creación y Él siempre estará a tu lado.

La Biblia dice en Filipenses 4:8, “Y ahora, amados hermanos, una cosa más para terminar. Concéntrense en todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo bello y todo lo admirable. Piensen en cosas excelentes y dignas de alabanza”, (NTV).

La Milla Extra

“Ve una milla extra”, es un dicho popular en inglés que significa hacer un esfuerzo más grande y sacrificarse un poco más. Este es un principio en la ética personal, relacional, laboral y hasta espiritual. Habla de la constancia, responsabilidad y la perseverancia. Si ejecutas ese principio en tu vida espiritual, tendrás una cosecha abundante en todas las áreas de tu vida.

Jesús nos ordenó ir una milla extra. Nos aconsejó a dar más siendo generosos recordando que todo lo que el hombre siembra, sea bueno o malo, eso también cosechará. Dar la milla extra significa siempre estirar un poco más nuestro tiempo y esfuerzo con sacrificio. Es hacer algo más de lo que nos pidieron. Es quedarnos un poco después de la hora de salida del trabajo si así se requiere. Es sorprender a nuestra pareja o a nuestros familiares con algo que no esperaban. Es más que solo ser un cumplidor fiel.

Dar la milla extra es ser excelentes, es ser generosos en todo lo que hagamos fomentando una mentalidad de responsabilidad y generosidad. Si tienes la actitud de solo cumplir con tus tareas mínimas e indispensables, le estás cerrando la puerta a las grandes bendiciones que Dios tiene preparadas para ti.

La Biblia dice en Mateo 5:41, “y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos”, (RV1960).

Nueva Fuerza

Al llegar a una oficina, leí la siguiente reflexión que estaba enmarcada en un cuadro al cual le tomé una foto. Dice lo siguiente: “No importa lo que estés atravesando. Cada cosa pasará y en algún momento de tu vida mejorará. No te deprimas. Aprovecha tus días. Sonríe, vence tus temores. Jamás decaigas porque en esta vida no tendrás carga tan grande que ni puedas llevar. Dios te da nuevas fuerzas”. Me encanta la expresión, nuevas fuerzas. Estoy convencido que en este nuevo año, Dios nos dará nuevas fuerzas. 

La vida está llena de desafíos que pueden agotarnos, pero en medio de nuestro cansancio, Dios nos ofrece una renovación celestial. La fuerza que proviene de Él va más allá de nuestras limitaciones humanas.

En este año, abracemos la nueva fuerza que Dios nos brinda y al enfrentar las demandas del día, recordemos que nuestra dependencia en Él nos capacitará para superar los obstáculos y perseverar con gracia.

Que este año 2024 esté marcado por la conciencia de la nueva fuerza que fluye de la presencia divina. Por lo tanto, con confianza, avancemos sabiendo que, en Dios, encontramos la fuerza necesaria para enfrentar cada desafío. ¡Sólo así nuestras vidas reflejarán la poderosa realidad de la fuerza renovadora que proviene de nuestra conexión con el Todopoderoso! La Biblia dice en Isaías 40:31,31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (RV1960)