Yo tengo una frase que comparto mucho que dice: “Es mejor hacer lo correcto y no lo conveniente”. A menudo, es más fácil hacer lo que nos convenga al momento, especialmente si no estamos afectando a nadie a nuestro alrededor. Pensamos que aunque no hagamos un daño notorio, hacer lo que conviene es lo mejor. Sin embargo, no todo lo que parece ser bueno es bueno y no todo lo que nos conviene es ético. Por otro lado, hacer lo correcto no es siempre lo más fácil y lo más aplaudido.
El hacer lo correcto es contracultura y contracorriente. Es decir la verdad aunque duela. Es pronunciar un sí cuando es necesario. Es pararse firme con un “no” cuando sea lo indicado. Es regirse por principios, valores e ideales. Es permanecer en la verdad y no aceptar vivir bajo ninguna mentira. Es no vivir esclavo del pasado, ni de los errores del ayer, sino confiar, vivir en la verdad y proseguir hacia delante con una postura de fe. Es seguir la voz de Dios y hacer caso omiso a la voz del mundo, de la carne y del mismo enemigo. Entonces, ¿estas dispuesto(a) a hacer lo correcto y no solo lo que te conviene? La Biblia dice en 1 de Corintios 10:23, “23 Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio” (NTV).
Month: August 2025
La Fe que Construye en la Tormenta
En el año 2004, cuando el tsunami arrasó parte del sudeste asiático, una pequeña iglesia en Indonesia permaneció en pie mientras todo a su alrededor fue destruido. El secreto: su estructura había sido construida sobre roca sólida, y los miembros del pueblo la usaban como refugio. Fue símbolo de esperanza en medio del caos.
Jesús habló de dos casas: una sobre la arena y otra sobre la roca. La diferencia no fue la tormenta, sino el fundamento. Una cayó, la otra resistió. Así también nuestra fe se prueba en las crisis, no en la calma.
Quizá hoy estás enfrentando una tormenta inesperada: pérdida, enfermedad, incertidumbre. No se trata de evitar la lluvia, sino de edificar sobre la Roca. Cristo es ese fundamento inquebrantable. Si confías en Él, resistirás cualquier tempestad. La Biblia dice en Mateo 7:25: “Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (RV1960).
Haciendo Rendir Los Ocho Dólares
¿Has hecho rendir el dinero lo más que puedas? ¿Has hecho que valga la pena la inversión de tu dinero por más grande o pequeña que esta sea? Hace poco tiempo, tuve la oportunidad de tomar una clase en un seminario fuera del estado donde actualmente resido. Fue una buena y grata experiencia. Entre dichos momentos fue el tiempo que nos daban al medio día para comer el almuerzo. Por motivos de distancia, como buenos estudiantes, optamos por comer en la cafetería. El costo de la comida tipo buffet era de ocho dólares. Un bueno precio para la variedad que ofrecían en cada día.
Uno de mis compañeros supo cómo sacarle provecho a esos ocho dólares. No solamente comía ensalada, su plato de entrada, sino que también repetía, tomaba fruta, hacía un sándwich para llevar y terminaba comiendo el postre, sin no ignorar la bebida que también estaba incluida. Todos, hasta el mismo, se reía y coincidíamos que si viviese allí en el plantel, la cafetería quebraría o lo vetaría de entrar después de algún periodo de tiempo. Esto es algo jocoso y hasta divertido, pero la verdad es que él sacaba provecho de sus ocho dólares.
En la vida diaria, ¿sacamos el máximo provecho de las oportunidades, de las experiencias, de las relaciones y de todo lo que se nos presenta diariamente? A veces no lo hacemos. Pero aún más, ¿sacamos el máximo provecho de nuestra relación con Dios? ¿Nos alimentamos, como mi amigo, cada vez más de Su palabra? La Biblia dice en Mateo 4:4b, “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (RV1960)
De qué te quejas
“De qué te quejas, de qué te quejas” Estas fueron las palabras que resonaron de una madre desesperada y frustrada mientras su hija hacía un berrinche en un supermercado cercano a mi hogar. El llanto de la niña era manipulador y fingido, pero el grito de la madre era tan potente que todos los que estábamos presentes lo escuchamos. Más tarde, esa misma madre, con una mirada firme hacia su hija, le dijo: “El problema es que lo tienes todo”.
Esta frase me hizo reflexionar, porque refleja nuestra actitud en muchas ocasiones. El problema es que tenemos todo y aun así queremos más. Si contamos con un techo sobre nuestras cabezas, ropa para vestir, buena salud y comida en nuestra mesa, somos privilegiados. Tenemos mucho más de lo que muchos anhelarían. Sin embargo, a menudo nos comportamos como esa niña. Nos quejamos, expresamos nuestro descontento con palabras y acciones.
¿Qué debemos hacer al respecto? En primer lugar, dejar de quejarnos y cultivar un espíritu de gratitud en lugar de uno de queja. En segundo lugar, aprender a valorar lo que tenemos como un regalo divino. Luego, debemos apreciar los momentos únicos que la vida nos ofrece. Por último, practicar el contentamiento en lugar del descontento. La Biblia dice en Filipenses 2:14 , “Hagan todo sin quejarse y sin discutir”, (NTV).
Traición en la Amistad
La traición es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Mientras que el rechazo, las burlas y el ridículo de extraños pueden herirnos, solo aquellos a quienes amamos o en quienes confiamos tienen el poder de traicionarnos y eso es lo que hace que la traición sea tan dolorosa. Esto es precisamente lo que sentía David cuando escribió el Salmo 41. Sus enemigos hablaban falsedades contra él, pero lo que más le dolió fue la traición de un amigo.
Cuando los amigos chismean sobre nosotros, insinúan que hemos actuado mal o difunden mentiras, ¿qué podemos hacer? Algo importante para recordar es que nuestros amigos, al igual que nosotros, son imperfectos y pecadores. Por lo tanto, son propensos a cometer errores, creer en mentiras y lastimarse unos a otros. Entonces, ¿cómo podemos enfrentar el rechazo y la traición de una manera piadosa?
En primer lugar, no debemos negar el dolor ni permitir que domine y arruine nuestra vida con ansiedad, amargura, ira o deseos de venganza. En segundo lugar, podemos llevar nuestras preocupaciones a Dios y pedirle que nos proteja, nos sostenga y nos sane (Salmo 41:2-4).Aunque no siempre entendamos por qué el Señor permite la traición, el vivirla nos enseña a buscar Su aprobación en lugar de la de los hombres.
La Biblia dice en el Salmo 41:9, “Hasta mi mejor amigo, en quien tenía plena confianza, quien compartía mi comida, se ha puesto en mi contra” (NTV).
La Tecnología
Vivimos en una era de increíbles avances tecnológicos. Cada día surgen nuevas invenciones diseñadas para hacer la vida humana más fácil. Desde llamadas automatizadas a servicios de atención al cliente, hasta cajeros automáticos, dispensadores de comida y teléfonos inteligentes, parece que las máquinas pueden reemplazar muchas de las tareas que antes realizábamos manualmente. Sin embargo, mientras algunos ven la tecnología como una amenaza que reduce gradualmente nuestra humanidad, otros la perciben como una herramienta invaluable para enfrentar nuestros mayores desafíos.
La cuestión no es si la tecnología es buena o mala, sino cómo la utilizamos. El renombrado científico Albert Einstein expresó: “Se ha vuelto terriblemente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad”. Esas palabras, pronunciadas hace décadas, resuenan con aún más fuerza hoy. ¿Te imaginas lo que diría Einstein en la actualidad? La tecnología ciertamente ha puesto al ser humano en una posición privilegiada, simplificando muchos aspectos de nuestra vida.Dios, fuente de toda sabiduría, nos ha dado la capacidad de diseñar, explorar y crear para nuestro beneficio. No obstante, existe un privilegio aún mayor que cualquier avance tecnológico: el lugar que Dios nos ha concedido a través de nuestra fe en Cristo Jesús. ¡Ese privilegio supera cualquier ventaja que la tecnología pueda ofrecer! La Biblia dice en Romanos 5:2, “2 Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios”, (NTV).
La Luz Que Brilla en Medio del Pánico
En el año 2010, cuando un volcán en Islandia entró en erupción y paralizó vuelos en toda Europa, miles de personas quedaron atrapadas en los aeropuertos. Entre ellos, una joven estudiante con autismo, sola y sin recursos. Por eso, un empleado del aeropuerto notó su angustia y decidió ayudarla. Le compró comida, buscó alojamiento y contactó a su familia. Su gesto pasó inadvertido para muchos, pero para esa joven, fue un milagro.
De manera similar, en tiempos de caos, Dios siempre levanta personas que reflejan Su compasión. Por ejemplo, Rut no abandonó a Noemí. El buen samaritano se detuvo cuando otros pasaron de largo y el Señor Jesús, en medio del clamor de la multitud, se acercó al ciego Bartimeo.Por lo tanto, si estás rodeado de incertidumbre, no pierdas de vista a quienes sufren a tu alrededor. Una acción guiada por el amor puede iluminar una vida entera. Por eso, decide hoy ser un reflejo de la misericordia divina. Aun en medio del caos, puedes ser luz. La Biblia dice en Mateo 5:16:“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (RV1960).
Sin Días Malos
“¡No he tenido un buen día en mucho tiempo!” fue el comentario de un señor en el aeropuerto recientemente. Además, añadió: “Parece que hay más días malos que buenos”. Al escucharle, me puse a pensar en mi respuesta. Mi primera reacción fue decirle: “No hay días malos, solo días en los que necesitamos confiar más en Dios”. El señor me miró intensamente y pensé que mi comentario podría no haber sido bien recibido, pero luego me dijo: “Cuéntame de ese Dios, tal vez es lo que necesito”. Así empezó una conversación amena sobre la fe. Antes de abordar el avión, dijo: “Ya lo entendí, no hay días malos, solo días para aprender de Dios”.
La Biblia nos enseña que cada día es una oportunidad para confiar en Él, porque Sus misericordias se renuevan cada mañana, y Su amor nunca se agota. Cada día nos brinda nuevas oportunidades y desafíos que nos acercan más a Dios.
¿Recibirás cada día como un regalo de Su parte? Recuerda, no hay días malos, sino lecciones diarias de Su amor y fidelidad. La Biblia dice en el Salmo 23:6, “Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor viviré por siempre” (NTV).
Dios usa lo que tienes
Cuando Moisés se presentó ante Dios en la zarza ardiente, su primer instinto fue dudar. “¿Quién soy yo para ir ante Faraón?” preguntó, buscando excusas para evitar su llamado. Pero Dios le hizo una pregunta clave: “¿Qué tienes en tu mano?”. Moisés solo tenía una vara, pero en las manos de Dios, esa vara se convirtió en un instrumento de milagros.
Cuántas veces hemos sentido que no tenemos lo suficiente para cumplir el propósito de Dios en nuestra vida. Nos enfocamos en nuestras limitaciones, en lo que nos falta, en lo que no sabemos. Sin embargo, Dios nunca nos pide que tengamos todo resuelto antes de obedecer. Él simplemente nos llama a confiar en que usará lo que ya tenemos, por pequeño que parezca.
Entonces, no subestimes lo que Dios ha puesto en tus manos. Quizá tengas talento para hablar, para escribir, para animar a otros, para servir. Lo que Dios ha depositado en ti, aunque parezca insignificante, es suficiente cuando lo pones en Sus manos.
¿Qué tienes en tu mano hoy? No esperes hasta sentirte “listo” para servir a Dios. Da un paso de fe con lo que tienes y deja que Él haga lo imposible. La Biblia dice en Éxodo 4:2: “Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara”(RV1960).
Valiosos Recuerdos
Todos tenemos recuerdos valiosos en la vida. Tenemos recuerdos de momentos, de personas, de situaciones y de lugares que han impactado y marcado nuestras vidas. La vida no se juzga por el tiempo, sino por los recuerdos de los momentos especiales que vivimos. Todas las cosas pueden terminar, pero los recuerdos pueden perdurar para siempre.
En el vagón de los recuerdos tenemos momentos épicos que nos gustaría revivir, momentos desafiantes que no nos gustaría repetir y momentos traumáticos que nos gustaría borrar totalmente. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el manejar nuestros recuerdos es muy importante para la vida, porque nadie puede volver a vivir exactamente lo vivido y mucho menos borrar totalmente el pasado. Por otro lado, nadie puede vivir de los recuerdos por más loables y bellos que estos sean.
Entonces, ¿qué debemos hacer? Atesorar los recuerdos y momentos hermosos como lecciones para nuestro diario vivir. Sanar los recuerdos dolorosos que nos tienen a desanimar, a llenar de inseguridades o a troncar nuestro futuro. Por último, recuerdo que Dios puede cambiar tus recuerdos dolorosos por pensamientos de paz y sanidad.. La Biblia dice en Proverbios 16:3, “Encomienda a Jehová tus obras,Y tus pensamientos serán afirmados” (RV1960)