La promesa que se cumple

Israel esperó siglos para ver cumplida la promesa del Mesías. Dios nunca olvida lo que ha dicho, aunque Su tiempo no coincida con el nuestro. No obstante, la espera larga puede desgastar el corazón si no se sostiene con esperanza. De modo que hoy recuerdes que la fidelidad de Dios no expira; permanece intacta aunque la espera sea extensa.

Además, Adviento nos invita a vivir como quienes saben que Dios cumple lo que promete. Jesús es la prueba eterna de que ninguna palabra salida de la boca de Dios cae al suelo. Así pues, revisa alguna promesa bíblica que sostiene tu vida y vuelve a abrazarla con fe renovada. Lo que Dios ha dicho, Él lo hará.

El cumplimiento puede tardar, pero llega. El Mesías vino cuando todo parecía silencioso; así también Dios puede sorprenderte en tu propio “silencio de espera”.
La Biblia dice en Lucas 1:54–55: “Socorrió a Israel… acordándose de la misericordia… tal como habló a nuestros padres”. (RV1960).

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