Confiar el mañana

¿Qué es lo que más te inquieta cuando piensas en el mañana? El futuro despierta preguntas legítimas, pero también temores silenciosos. Por eso, confiar el mañana no es negar la incertidumbre, es descansar en la fidelidad de Dios, que ya está presente en lo que aún no ves.

El Señor Jesús enseñó a no vivir angustiados por el día siguiente. No porque el futuro no importe, sino porque Dios es suficiente. De modo que, confiar el mañana implica soltar el control y afirmar la fe. Cuando el futuro se entrega a Dios, el presente se vive con mayor libertad.

Quizá haya planes indefinidos, expectativas altas o temores persistentes. Colócalos en manos de Dios con confianza. El mañana no necesita estar claro para estar seguro. Dios guía paso a paso y sostiene con gracia constante.

Confía el mañana. Dios ya está obrando en lo que aún no ves. La Biblia dice en Proverbios 3:5–6: “Fíate de Jehová de todo tu corazón… y él enderezará tus veredas”. (RV1960).

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