El amor que sabe decir no

Decir no también puede ser una expresión de amor. Vivimos en una cultura que confunde amar con estar siempre disponibles, pero el amor maduro sabe discernir cuándo avanzar y cuándo detenerse. Decir sí a todo termina debilitando el alma y desordenando las prioridades.

El Señor Jesús no respondió a todas las demandas, aunque tenía el poder para hacerlo. En varias ocasiones eligió apartarse para orar y continuar con Su misión. De modo que, decir no, no es egoísmo, sino obediencia a un llamado mayor. El amor que no sabe decir no suele terminar agotado y resentido.

Tal vez has dicho sí por miedo a decepcionar, perder aprobación o generar conflicto. Sin embargo, revisar esas motivaciones delante de Dios es necesario, porque amar bien implica valentía para ser honesto, incluso cuando incomoda. Por eso, aprende a responder con sabiduría y no desde la culpa.

Así que, permite que Dios te enseñe a decir no cuando sea necesario, sabiendo que el amor verdadero se mide por fidelidad, no por cantidad. La Biblia dice en Mateo 5:37: “Sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no…”. (RV1960).

Leave a comment