Amar sin condiciones

El amor sin condiciones no nace del esfuerzo humano, sino de haber sido amado primero por Dios. Amar solo cuando es fácil o conveniente no transforma; amar sin condiciones refleja el carácter de Cristo. Este amor no ignora la verdad ni los límites, pero permanece firme aun cuando no es correspondido.

El Señor Jesús amó a Sus discípulos conociendo sus fallas, negaciones y temores. No esperó perfección para amar. De modo que, el amor incondicional no depende del comportamiento del otro, sino de una convicción interior arraigada en la gracia.

Tal vez has condicionado tu amor al cambio o al reconocimiento o a la respuesta del otro. No obstante, revisar eso delante de Dios es un acto de madurez espiritual, porque amar sin condiciones no significa tolerarlo todo, sino decidir amar desde la gracia que hemos recibido.

Por eso, ama como has sido amado, sabiendo que ese amor refleja fielmente a Cristo. La Biblia dice en 1 Juan 4:19: “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”. (RV1960).

Leave a comment