El valor de una vida sencilla

En una ocasión, el evangelista Billy Graham fue preguntado sobre el secreto de su ministerio después de décadas de predicación alrededor del mundo. Su respuesta fue sorprendentemente sencilla: “He tratado de mantener mi vida simple y enfocada en Cristo”.

A lo largo de más de sesenta años de ministerio público, Graham evitó escándalos financieros, morales o personales. Ese compromiso con la integridad fue tan conocido que llegó a llamarse “The Billy Graham Rule”, una serie de principios prácticos para proteger el carácter.

La vida espiritual profunda no siempre se construye con grandes gestos visibles. Muchas veces se forma en decisiones sencillas que preservan la integridad día tras día. El Señor Jesús enseñó que el corazón limpio permite ver con claridad la obra de Dios.

Así que protege la sencillez de tu caminar con Dios. La integridad sostenida con el tiempo se convierte en un testimonio poderoso. La Biblia dice en Salmos 25:21: “Integridad y rectitud me guarden…”. (RV1960).

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