Cada final también abre la puerta a un nuevo comienzo. La vida con Dios siempre ofrece oportunidades para avanzar con una fe renovada.
El apóstol Pablo expresó esta realidad con palabras llenas de esperanza. Habló de olvidar lo que queda atrás y extenderse hacia lo que está delante. No se trataba de ignorar el pasado, sino de caminar hacia el futuro con una visión transformada por la gracia.
Dios es especialista en nuevos comienzos. A lo largo de la Escritura vemos cómo restaura vidas, renueva propósitos y abre caminos inesperados.
La gracia de Dios permite avanzar sin quedarnos atrapados en errores o temores del pasado. El Señor continúa escribiendo la historia de quienes confían en Él.
Por eso, mira hacia adelante con esperanza. El Dios que te ha guiado hasta hoy seguirá acompañando cada paso del camino. La Biblia dice en Filipenses 3:13: “Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante”. (RV1960).