Vivir con propósito renovado

La resurrección no solo trae vida; también devuelve dirección. Cuando el Señor Jesús venció la muerte, no dejó a Sus discípulos con emoción sin rumbo, sino con una misión clara. La vida renovada siempre viene acompañada de propósito.

Una existencia sin propósito se dispersa fácilmente. Incluso la fe puede volverse rutinaria si pierde de vista para qué ha sido llamada. Por eso, después de la resurrección, Cristo orientó a los suyos hacia adelante. Les mostró que la victoria recibida debía convertirse en testimonio, obediencia y envío. La vida nueva no es para encerrarse en uno mismo, sino para reflejar a Cristo en el mundo.

Ese propósito renovado también nos alcanza hoy. No vivimos solo para sobrevivir, resolver pendientes o repetir costumbres religiosas. Vivimos para conocer a Cristo, reflejar Su carácter y participar en Su obra. Cuando el propósito se aclara, muchas distracciones pierden fuerza y el corazón recupera enfoque.Por eso, vive este nuevo tiempo con propósito renovado. La vida en Cristo no solo se recibe; también se encamina hacia una misión eterna. La Biblia dice en Mateo 28:19: “Por tanto, id, y haced discípulos…”. (RV1960).

Leave a comment