Guiados por el Espíritu

En 1903, los hermanos Wright lograron el primer vuelo controlado de un avión. Sin embargo, uno de los mayores desafíos no era despegar, sino mantener la dirección en el aire. Pequeños ajustes constantes eran necesarios para sostener el vuelo.

La vida espiritual funciona de manera similar. No basta con comenzar bien; es necesario ser guiados continuamente.

El Señor Jesús prometió que el Espíritu Santo guiaría a Sus seguidores. Esa guía no siempre es visible, pero sí real. Se manifiesta en convicciones, en dirección interior y en una sensibilidad que se desarrolla con el tiempo.

Vivir guiados por el Espíritu requiere atención. El ruido interno, las emociones intensas o la prisa pueden desviar fácilmente el rumbo.

Cuando el corazón aprende a escuchar, la dirección se vuelve más clara.

Por eso, cultiva una vida sensible al Espíritu. La verdadera estabilidad espiritual no está en el control humano, sino en la guía divina. La Biblia dice en Gálatas 5:25: “Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu”. (RV1960).

Leave a comment