Volver a lo esencial

En una entrevista, el reconocido entrenador de baloncesto John Wooden explicó que, al iniciar cada temporada, comenzaba enseñando a sus jugadores algo básico: cómo ponerse correctamente las medias y los zapatos. Para muchos era algo obvio, pero para él era fundamental. Decía que si se descuida lo básico, todo lo demás se afecta.

La vida espiritual también se desordena cuando se pierde lo esencial. No todo lo que ocupa tiempo edifica el alma. A veces, lo secundario desplaza silenciosamente lo que realmente sostiene la fe.

El Señor Jesús afirmó que una sola cosa era necesaria. Esa declaración no simplifica la vida; la enfoca. Cuando lo esencial ocupa su lugar, el resto comienza a ordenarse.

El corazón se desgasta cuando intenta sostener demasiado. En cambio, encuentra estabilidad cuando vuelve a lo que verdaderamente importa: la comunión con Dios.

Por eso, vuelve a lo esencial. Allí se fortalece la fe y se ordena la vida. La Biblia dice en Lucas 10:42: “Pero solo una cosa es necesaria…”. (RV1960).

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