Retomar

Retomar algo que hemos dejado de hacer muchas veces parece ser muy complejo ya que enfrentamos desafíos, caídas y momentos en los que pareciera que nos hemos desviado del camino que Dios ha trazado para nosotros. Sin embargo, la gracia de Dios nos permite retomar nuestro viaje espiritual y seguir adelante.

En Lucas 15:11-32, Jesús nos cuenta la parábola del hijo pródigo que a pesar de haberse desviado y de haber desperdiciado su herencia, finalmente regresa a casa donde es recibido con amor y alegría por su padre. Esta historia es un recordatorio de la compasión de Dios y Su disposición para recibirnos nuevamente, sin importar cuántas veces hayamos errado.

Retomar el camino comienza con el arrepentimiento y la humildad. La Palabra de Dios nos promete que si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel y justo para perdonarnos y purificarnos de toda maldad (1 Juan 1:9)
Además, retomar implica perseverancia. Debemos resistir, permanecer y esforzarnos una y otra vez al depender de la gracia de Dios. De modo que, si te has desviado del camino, recuerda que Dios siempre está dispuesto para recibirte de nuevo. Con arrepentimiento y determinación, puedes retomar tu viaje espiritual. A través de la gracia de Dios, puedes encontrar renovación y propósito en cada paso que des. La Biblia dice en 1 Timoteo 6:12,Pelea la buena batalla por la fe verdadera. Aférrate a la vida eterna a la que Dios te llamó y que declaraste tan bien delante de muchos testigos”. (NTV) 

La Voz De Dios

En medio del ajetreo y las distracciones de la vida, constantemente luchamos por escuchar la voz de Dios. Sin embargo, Él sigue hablando a aquellos que están dispuestos a escuchar con atención. La Palabra de Dios dice: “Tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él” (Isaías 30:21) 

Dios nos guía y dirige, y a menudo lo hace a través de hablar a nuestro espíritu. Jesús nos asegura que Sus ovejas oyen Su voz y le siguen (Juan 10:27). Esto significa que como Sus seguidores tenemos la capacidad de escuchar y reconocer la voz de nuestro Buen Pastor.

La oración es una forma fundamental de abrir nuestros oídos espirituales a la voz de Dios. Al pasar tiempo en comunión con Él, podemos discernir mejor Su dirección y Sus propósitos para nuestras vidas. La Palabra de Dios, la Biblia, es otro medio clave para escuchar la voz de Dios. A través de la lectura y meditación en las Escrituras, Dios nos habla, nos corrige y nos anima.
La voz de Dios es un faro de esperanza en medio de la incertidumbre de este mundo. Tómate un tiempo para escuchar la voz de Dios en medio del ruido del mundo. Cuando escuchamos y obedecemos Su voz, encontramos sabiduría y guía para nuestra vida diaria. La Biblia dice en Deuteronomio 28:1,Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra”. (RV1960)

Vida Integral

En nuestra búsqueda de significado y propósito en la vida, a veces podemos descuidar aspectos esenciales de nuestra existencia. Sin embargo, Dios nos llama a buscar una vida integral que honre todos los aspectos de nuestro ser.

La vida integral incluye cuidar nuestro cuerpo, mente y espíritu. Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Por lo tanto, debemos cuidarlo y mantenerlo saludable para servir a Dios de la mejor manera. Para ello, necesitamos nutrirnos mentalmente con pensamientos saludables, positivos y llenos de esperanza. La Palabra de Dios nos insta a pensar en todo lo verdadero, noble, justo y puro (Filipenses 4:8). Por lo tanto, al llenar nuestras mentes con la Palabra de Dios y con pensamientos edificantes, fortalecemos nuestra salud mental.

Por otro lado, debemos buscar una relación cercana con Dios a través del desarrollo de las disciplinas espirituales como el ayuno, la oración, la lectura de la Palabra y el compañerismo cristiano para crecer espiritualmente. La vida integral también implica relaciones saludables y un equilibrio entre el trabajo y el descanso. Dios nos creó para vivir en comunidad y para descansar en Él.
Entonces, ¿estás buscando una vida integral que honre a Dios en todas las áreas? Recuerda que a medida que equilibramos nuestro cuerpo, mente y espíritu, encontramos un mayor sentido de propósito y una relación más profunda con nuestro Creador. La Biblia dice en 1 Corintios 6:19, 19 ¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos”. (NTV) 

Disciplinas Espirituales

A menudo se nos es difícil implementar disciplinas en nuestras vidas. Estas pueden ser disciplinas de ejercicio, alimenticias, laborales, etc. Pero ¿Qué de las disciplinas espirituales? Las disciplinas espirituales son prácticas que nos ayudan a crecer en nuestra relación con Dios. 
Una de estas disciplinas es la oración. Jesús nos enseñó a orar en secreto y en la intimidad (Mateo 6:6). La oración nos permite hablar con Dios al buscar Su dirección y al compartir nuestras alegrías al igual que nuestras preocupaciones. Otra disciplina es la lectura de la Biblia. La Palabra de Dios es una fuente inagotable de sabiduría y dirección al ser “inspirada por Dios y útil para enseñar, redargüir, corregir y instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16-17). Además, la adoración es otra disciplina esencial. El salmista nos anima diciendo: “Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor” (Salmo 95:6). La adoración nos permite enfocarnos en la grandeza de Dios y en reconocer Su señorío sobre nuestras vidas. De la misma manera, el ayuno y la meditación son también disciplinas poderosas que nos ayudan a profundizar en nuestra relación con Dios. Estas prácticas nos permiten liberarnos de nuestras distracciones y centrarnos en lo espiritual. No obstante, las disciplinas espirituales no son un deber, sino una oportunidad para crecer en nuestra fe. De modo que, considera cómo puedes cultivar estas disciplinas en tu vida. Al hacerlo, experimentarás un crecimiento significativo en tu fe y una mayor cercanía con Dios. La Biblia dice en 1 Timoteo 4:8El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene” (RV1960) 

Solemnidad

¿Has escuchado del término solemnidad? Esta palabra etimológicamente es un adjetivo que indica una rigurosa y estricta formalidad en la celebración de un acto. La solemnidad también puede ser sólo tomar un tiempo para reverenciar y honrar a Dios en medio de un mundo donde estamos rodeados de distracciones y ruido. 

La solemnidad nos invita para acercarnos a Dios con un corazón reverente y respetuoso. Las Escrituras nos recuerdan al decir que “Dios es muy temible en el gran consejo de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.” (Salmo 89:7) Por lo tanto, recordar la majestuosidad de Dios nos ayuda a poner nuestras vidas en la perspectiva adecuada.

Cuando nos acercamos a Dios con solemnidad, reconocemos Su santidad y Su supremacía. La solemnidad nos ayuda a alejarnos de la trivialidad de la vida cotidiana y a enfocarnos en lo eterno. Nos recuerda que Dios merece nuestra adoración y reverencia en todo momento.
Toma un momento para reflexionar sobre la solemnidad de Dios. Acércate a Él con humildad y reverencia. En la solemnidad y solitud, encontramos una profunda conexión con la presencia de Dios y experimentamos una paz que trasciende cualquier circunstancia. La Biblia dice en Isaías 6:3,Se decían unos a otros: «¡Santo, santo, santo es el Señor de los Ejércitos Celestiales! ¡Toda la tierra está llena de su gloria!». (NTV)

La Gloria de Dios

Hay un canto titulado “La gloria de Dios” que siempre que lo escucho me pone a pensar en las siguientes preguntas: ¿Qué es la gloria de Dios? ¿Cómo podemos vivir para Su gloria? He llegado a la siguiente simple, pero profunda conclusión. Buscar la gloria de Dios significa buscar Su reino y justicia en primer lugar (Mateo 6:33). Significa vivir siguiendo el propósito que Dios tiene diseñado para cada uno de nosotros. Significa mostrar que Él vive en nosotros. 

Aunque en la vida muchas veces buscamos el éxito, la fama y el reconocimiento, la Biblia nos enseña que todo lo que hacemos debe ser para Su gloria. Esto significa que incluso en las tareas más simples y cotidianas, podemos glorificar a Dios si las realizamos con un corazón agradecido y obediente.

Somos creados para reflejar la gloria de Dios en todo lo que somos y hacemos. Por ejemplo, en Isaías 43:7, Dios nos revela su propósito para nosotros al decir: “todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice”. 
Entonces, debemos priorizar nuestra relación con Él y vivir en obediencia a Su Palabra. Examinemos nuestras motivaciones y acciones. ¿Estamos buscando nuestra propia gloria o la gloria de Dios? Recordemos que cuando vivimos para Su gloria, encontramos significado, propósito y satisfacción en nuestra vida. La Biblia dice en 1 Corintios 10:31,Así que, sea que coman o beban o cualquier otra cosa que hagan, háganlo todo para la gloria de Dios”. (NTV) 

Sin Apariencias

Estoy seguro que has escuchado el dicho que dice: “Las apariencias engañan”. Este dicho es en parte una gran verdad. No obstante, en un mundo obsesionado por las apariencias y las máscaras sociales, Dios nos llama a vivir con autenticidad y sinceridad. Él ve nuestro corazón y conoce nuestras intenciones más profundas. Por lo tanto, no hay necesidad de esconder nuestras debilidades, fracasos o temores ante Él. Es más, cuando venimos a Dios con humildad y sinceridad, encontramos Su amor y Su perdón.

Jesús también nos enseñó a ser auténticos en nuestras relaciones con los demás. En Mateo 5:37 nos insta a decir simplemente “sí” o “no”, sin juramentos ni engaños. Ser auténtico en nuestras palabras y acciones fortalece nuestras relaciones y nos libera de la carga de las falsas apariencias.
El día de hoy despojémonos de las máscaras y vivamos sin apariencias ante Dios y ante los demás. La autenticidad nos permite experimentar la libertad y la paz que provienen de ser aceptados tal como somos por nuestro Padre celestial. Al vivir sin pretensiones, permitimos que la gracia de Dios brille en nuestra vida y en nuestras relaciones. La Biblia dice Lucas 12:2: “ Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. (NTV)

Ajustes

La vida siempre está llena de ajustes. Muchas veces tenemos que ajustar, modificar y replantear cosas para tener una mejor calidad de vida. Por ejemplo, nos encontramos constantemente haciendo ajustes en nuestros planes y expectativas. A veces, nuestros planes pueden cambiar debido a circunstancias inesperadas, pero podemos confiar en que Dios tiene un propósito en cada ajuste que hacemos.

El apóstol Pablo nos enseña sobre la importancia de ajustarnos. En Filipenses 4:12-13: “Sé vivir humildemente y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Por lo tanto, a través de Cristo, podemos aprender a adaptarnos a cualquier situación y encontrar la paz en medio de los cambios. No obstante, ajustarse al plan de Dios no significa rendirse, sino confiar en que Él tiene un propósito superior. Es un acto de humildad y fe, reconociendo que Su sabiduría es mayor que la nuestra.

Por eso, si te encuentras haciendo ajustes en tu vida, confía en que Dios está contigo. Permite que Su Espíritu te guíe y te dé la fortaleza para adaptarte a cualquier circunstancia. En los ajustes, encontramos oportunidades para crecer en nuestra relación con Dios y para experimentar Su fidelidad en nuestras vidas. La Biblia dice en Proverbios 19:21,Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; Mas el consejo de Jehová permanecerá”. (RV1960)

Vive en el hoy

Cómo nos cuesta vivir en el hoy, ¿verdad? nos encontramos atrapados en la preocupación por el futuro o atados al peso de nuestro pasado. Sin embargo, Dios nos llama a vivir plenamente en el hoy, aprovechando cada momento como un regalo de Su gracia. 

Jesús nos aconseja a no afanarnos con el día de mañana, porque cada día trae en sí sus propias preocupaciones (Mateo 6:34). Por lo tanto, preocuparnos demasiado por el futuro puede robarnos la alegría del presente. Por consiguiente, debemos confiar en que Dios está en control de nuestro futuro y que cuidará de nosotros.

Cada día es un regalo de Dios y una oportunidad para experimentar de Su amor y gracia. 

Además, el hoy es el momento en el que podemos tomar decisiones que afectarán nuestro futuro. No sabemos lo traerá el día de mañana por lo que debemos buscar a Dios y hacer lo que es correcto hoy. Por lo tanto, vive en el presente con gratitud y con confianza en Dios. Aprovecha cada oportunidad para amar, servir y crecer en tu relación con Él. Enfrenta los desafíos del hoy con valentía, sabiendo que Dios está contigo. 

Recuerda que al vivir en el hoy, encontrarás la paz y el propósito que sólo Dios puede dar. La Biblia dice en Salmo 118:24Este es el día que hizo Jehová;Nos gozaremos y alegraremos en él(RV1960) 

Respondiendo A Lo Controversial

En un mundo lleno de opiniones divergentes y temas controversiales, los cristianos enfrentamos muchos desafíos para mantener nuestra fe y nuestros valores en el centro de la discusión. Sin embargo, podemos abordar lo controvertido con amor y verdad, siguiendo el ejemplo de Jesús. 

Jesús era conocido por Su amor incondicional hacia todas las personas, incluso aquellos con puntos de vista diferentes. Él nos enseñó a amar a Dios con todo nuestro ser y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Marcos 12:30-31). Esto incluye a aquellos con quienes no estamos de acuerdo. Al mismo tiempo, Jesús también compartió la verdad con amor. Por lo tanto, debemos seguir Su ejemplo al presentar la verdad de la Palabra de Dios de manera amorosa y respetuosa.
Además, es importante recordar que nuestra batalla no es contra personas, sino contra principados y potestades espirituales (Efesios 6:12). Debemos orar por sabiduría y discernimiento en medio de la controversia y estar dispuestos a escuchar y aprender de otros. Entonces, al enfrentar temas controversiales, recuerda el mandato de amar y compartir la verdad con amor. Busca la guía del Espíritu Santo y ora por la unidad en el cuerpo de Cristo. Enfrentemos lo controversial como embajadores de Cristo, reflejando Su amor y verdad en un mundo de tanta necesidad. La Biblia dice en Efesios 4:1515 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo(RV1960)