Vida Con Propósito

¿Te has preguntado por qué en los sartenes de teflón los huevos no se pegan al fritarlos? Un científico descubrió el teflón accidentalmente mientras estaba investigando y buscando algo más. Parece que esta aparente coincidencia logró facilitar la vida de los amantes de la cocina. Sin embargo, aunque experimentar puede ser una buena práctica para los científicos, usualmente no lo es para tener una vida de propósito y significado.

¿Estas viviendo una vida a punta de experimentos o estas viviendo una vida con propósito? Muchas personas hoy en día creen que son el resultado de un experimento de evolución e invierten todas sus vidas haciendo experimentos; tratando de descubrir la mejor manera para vivir. Pero la Biblia dice que eres creado de una manera única, con un propósito particular, diseñado en amor y por designios nobles.

Dios quiere que vivas una vida llena y en plenitud. Él no quiere que vivas experimentando de accidente en accidente. El servir el propósito del diseño de Dios nos trae plenitud. Te invito a que sigas Sus propósitos para tu vida desde hoy. La Biblia dice, “El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre. No me abandones, porque tú me creaste”, (Salmo 138:8, NTV)

— Dr. Rolando D. Aguirre

Orgullo

El orgullo puede ser bueno en su justa medida. Por ejemplo, un atleta puede estar orgulloso de su mejor desempeño en la competencia gane o no. Ese tipo de seguridad y confianza en si mismo es saludable. Pero, mucho orgullo puede conducirnos a ser arrogantes y centrados en nosotros mismos. Hemos escuchado el dicho que dice, “el orgullo precede a la caída” lo cual es muy verídico.

Pero, ¿cómo encontrar un balance? La Biblia ofrece una perspectiva interesante sobre el tema. Dice que Dios “da gracia a los humildes”. Ese es el tipo de gracia divina que provee fuerzas y mucha ayuda. Entonces, al humillarnos a nosotros mismos, Dios nos ayuda para que hagamos lo mejor de nuestras vidas y nos sintamos bien con quienes somos.

Dar lo mejor de nosotros en humildad y servicio al Señor como una ofrenda resulta en una gran recompensa. La Biblia dice, “ Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. 24 Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo”, (Colosenses 3:23-24, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Confianza

La frase, “en Dios confiamos” apareció primero en el año 1864 en las monedas de los EEUU como resultado de un resurgir religioso que nació después de la guerra civil. Las monedas aún tienen dicha frase engravada en ellas. Pero, ¿qué significa que confiamos en Dios? La historia ha probado que es mucho mas fácil confiar en un sentimiento, concepto, emoción o filosofía acerca de Dios que en Dios mismo.

En la Biblia, Dios nos invita a depositar nuestra confianza directamente en Él en todo y por todo, y no solo en momentos donde no tenemos la respuesta o padecemos de una gran necesidad. Confiar no es un principio que se ejercita cuando entramos en incertidumbre o temor por alguna circunstancia que nos azota. Confianza es la respuesta a lo que Dios es.

Él es un proveedor excepcional. Su fidelidad nunca se agotará y Su amor por nosotros no tiene límite alguno. Entonces, ¿puedes confiar en Él? La Biblia dice, “Los que conocen tu nombre confían en ti, porque tú, oh Señor, no abandonas a los que te buscan”, (Salmo 9:10, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Éxito

Al visitar las bibliotecas y tiendas de libros hoy en día podemos encontrar libros para ser exitosos en muchas áreas. Se encuentran libros para el éxito en el amor, en los estilos de vida, en el dinero, en el matrimonio, en las relaciones, en los estudios, etc. Hay una gama de libros para todo. Los libros tienen mucho valor. La lectura enriquece, educa, corrige y amplia nuestra visión. Pero, cuando leo principios para el éxito en estos libros, los comparo con los principios encontrados en el libro de Dios, la Biblia.

Aunque hay seres humanos muy exitosos y podemos aprender de ellos, no conozco a nadie más exitoso que a Dios. ¿Quién más ha creado un universo y lo mantiene a través del tiempo? Él nos ha creado y nos ha dado principios para nuestro éxito personal. He aquí un principio que Dios le dio a un hombre exitoso llamado Josué, “medita en las Escrituras y síguelas cuidadosamente y diariamente”.

El resultado te sorprenderá. Experimentarás un éxito real y perdurable. La Biblia dice, “Estudia constantemente este libro de instrucción. Medita en él de día y de noche para asegurarte de obedecer todo lo que allí está escrito. Solamente entonces prosperarás y te irá bien en todo lo que hagas” (Josué 1:8, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Compasión

Compasión es una palabra que es usada comúnmente pero no entendida. Muchos piensan que la compasión es sentirse mal por alguien. De hecho, compasión proviene en su raíz del latín que significa “sufrir con”. Cuando tenemos compasión por alguien, sufrimos con esa persona. En otras palabras, sufrimos el dolor de otros.

El tener compasión significa que nos identificamos con las situaciones de otros de manera que nos afecta como les afecta a ellos. Lloramos con los que lloran. Reímos con los que ríen. Celebramos con los que celebran y enfrentamos batallas juntos. La Biblia dice que Cristo Jesús puede tener compasión por nosotros porque vino al mundo y se identificó con nosotros. Nadie conoce mejor nuestro dolor que el Señor Jesús.

Además Cristo actúo movido por Su compasión. Muestra tu compasión en actos que reflejen un corazón compasivo hacia los demás. ¿Podrías comenzar hoy? La Biblia dice, “Cuando Jesús bajó de la barca, vio a la gran multitud, tuvo compasión de ellos y sanó a los enfermos”, (Mateo 14:14, NTV).

— Dr Rolando D. Aguirre

Paz Personal

Los analistas comentan que en cada hora hay numerosas guerras que se están llevando a cabo en algún lugar alrededor del mundo. Veinticuatro horas al día, trecientos sesenta y cinco días al año, hay gente que se está peleando uno en contra del otro. Estas estadísticas son tristes, pero hay algo aún peor. Hay billones de guerras que están sucediendo y que son rara vez mencionadas.

El corazón de cada ser humano es un campo de batalla donde el temor ataca constantemente la fe y la carne contraataca al Espíritu. Hay ataques en contra de la esperanza, del amor, de la compasión y aún en contra de la vida misma. Sin embargo, las Palabras de Dios afirman que todas estas batallas personales pueden ser ganadas por el “Príncipe de paz” quien se levanta a proteger tu vida y se mantiene firme en la puerta de tu corazón. Los corazones confiados y que esperan en Dios, pueden enfrentar con libertad las batallas sin temor y con valor. La Biblia dice, “Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús”, (Filipenses 4:7, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Iglesia

Muchos cristianos tienen la noción en sus mentes desafortunadamente de una división entre la Iglesia con “I” mayúscula y la iglesia con “i” minúscula. Es decir, son miembros de la iglesia universal que es el cuerpo de creyentes en Cristo, pero no ven la necesidad de unirse a una iglesia local.

La iglesia local es una manifestación del cuerpo espiritual de Cristo. El no pertenecer activamente a una comunidad de creyentes local es como unirse al ejercito y nunca reportarse al batallón. Aunque la iglesia somos todos los hijos de Dios y no necesariamente un edificio, es importante reportarse a una comunidad local.

El libro de los Hechos en el Nuevo Testamento presenta el ejemplo de lo hermoso que es pertenecer a un cuerpo local. Léelo y enlístate y luego permanece allí. Si no tienes una comunidad local, busca una o abre tu hogar para estudiar la Palabra de Dios. Te aseguro que no te arrepentirás. La Biblia dice, “24 Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones. 25 Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca”, (Hebreos 10:24-25, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Servicio

No hay muchas personas que están buscando las listas de los trabajos en el internet queriendo ser contratados en posiciones de servicio a otros. Tampoco vemos muchas compañías que estén promocionando este tipo de posiciones. Parece que el “servir” es un concepto muy anticuado para nuestros días. Todos queremos ser servidos.

Yo tengo un dicho corto, celebre, cómico y a su vez profundo: “el que no sirve, no sirve”. Hemos sido diseñados con dones y talentos para servir a otros. Parte de nuestro propósito en esta vida, es servir cumplir con el plan por el cual fuimos diseñados. Esto involucra el servicio. La Biblia está llena de ejemplos y personas que voluntariamente se convirtieron en siervos y siervas de Cristo. El servir a otros es un privilegio y no una carga. El servir con alegría tiene que ver con el tipo de Señor a quien le sirves.

Al servir a otros, verdaderamente le estamos sirviendo a Dios. Le servimos al mejor maestro y jefe que podamos tener. La Biblia dice, “27 y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. 28 Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos”, (Mateo 20:27-28, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Duelo

El dolor de la pérdida puede hacer que aún el alma más fuerte se derrame en lágrimas de duelo. Puede ser la pérdida de miles de personas en un atentado terrorista, la pérdida de un ser querido o la pérdida de un gran amigo que murió repentinamente. También puede ser la pérdida de un trabajo, de un sueño, de un plan, de una relación, etc. Son pérdidas con y sin propósito.

Cualquiera y sea la causa, las pérdidas son dolorosas y son completamente normales y entendibles. Sin embargo, ese dolor necesita de aliento y consuelo. La Biblia dice que Dios está familiarizado con las pérdidas y nos puede dar aliento y consuelo cuando nuestros corazones están desechos y en duelo. Si necesitas un hombro donde recostar tu dolor y llorar, los brazos de Dios están abiertos para consolarte y animarte.

Descubre el consuelo de Dios en las Escrituras y tráele tu corazón quebrantado a Él. Nunca encontrarás mejor consuelo que Él. La Biblia dice, “4 Él nos consuela en todas nuestras dificultades para que nosotros podamos consolar a otros. Cuando otros pasen por dificultades, podremos ofrecerles el mismo consuelo que Dios nos ha dado a nosotros”, (2 Corintios 1:4, NTV).

— Dr. Rolando D. Aguirre

Completo

Los filósofos afirman que la idea de que tengamos algo en la mente es una clave de que pueda existir. Por ejemplo, la perfección humana. De hecho, nosotros sabemos que somos seres imperfectos y nos podemos imaginar lo que sería un mundo perfecto y completo. La idea de que estamos incompletos y que algún día estaremos completos surge constantemente en nuestra mente. También pensamos que este mundo algún día será perfecto y completo y que algún día alcanzaremos dicho estado.

Sin embargo, el ser humano ha tratado de buscar estar completo por generaciones, y aún parece no poderlo estar. Tenemos el deseo de estar en ese estado “completo”, pero, ¿por qué no tenemos dicha habilidad? La Biblia responde esa pregunta y nos muestra la perfección en una persona: Jesús. En Su Palabra descubrimos Su plan para traernos plenitud y llenura.

Jesús explicó que la perfección estaba relacionada con amar lo que no se podía amar. Si amamos a la manera de Jesús, seremos verdaderamente completos. La Biblia dice, “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la estatura de la medida de la plenitud de Cristo”, (Efesios 4:13, RV1960).

— Dr. Rolando D. Aguirre