Lo que florece en silencio

No todos los procesos se anuncian. Algunos ocurren debajo de la superficie, sin ruido, sin audiencia. El árbol que sobrevive el invierno no muere en la oscuridad; prepara lo que todavía nadie puede ver.

Dios trabaja exactamente así. Forma en lo invisible antes de mostrarlo en lo visible. Elías pensó que estaba solo, que todo había terminado. Pero Dios seguía obrando, incluso cuando Su presencia no era perceptible. Lo que parece quieto no siempre está dormido.

Si hoy te encuentras en una etapa donde el avance no es visible, resiste la urgencia de concluir que nada ocurre. Dios no abandona lo que comenzó. Los procesos silenciosos suelen ser los más profundos.

No juzgues tu temporada por lo que puedes ver. Confía en lo que Dios está formando debajo. La Biblia dice en Filipenses 1:6: “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”. (RV1960).