Solo Decídete Y Pídelo

“Solo decídete y pídelo”. Fue la frase que escuché el otro día de un padre hablándole a su hijo en una tienda al ver su cara indecisa para pedir un simple dulce. Debo de admitir que muchas veces soy así. Estoy corriendo todo el día, haciendo esto y aquello, asumiendo que todo va a estar bien. Pero muchas veces he aprendido a detenerme y preguntarle a Dios ¿cuál dirección debo tomar? Muchas veces oro diciendo: “Señor, indícame tu voluntad en esta situación”. En otras ocasiones, he aprendido a pedirle a Dios. No lo hago como un comodín benevolente, sino como a mi Padre celestial, quién todo lo puede y sabe qué es lo mejor para mí.

Te preguntarás ¿por qué tenemos que pedir antes de que Él responda? Simplemente, porque nuestra relación con Dios comienza con la fe. Él no forza a nadie, ni nos obliga a nada. Él nos invita a tener una relación con Él y al conocerle podemos pedir de acuerdo a Su voluntad. La primer pregunta que debemos hacerle es: Señor ¿qué quieres que yo haga? Esta es una pregunta de sumisión. La segunda es: Señor ¿cuál dirección deseas que tome? Esta es una pregunta para inquirir de Su sabiduría.

De modo que, pídele con fe y de acuerdo a Su voluntad. La Biblia dice en Santiago 1:5, “ Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (NTV).

El Tiempo De Dios

“Por más rápido que corras, no podrás alcanzar lo que quieres sino es el tiempo de Dios para recibirlo”. Por otro lado, podrás tapar las manillas del reloj con tu mano, pero nunca podrás tapar el tiempo perdido. Debemos entender que uno de los recursos más valiosos que todos tenemos en la vida es el tiempo. No puedes ahorrar tiempo para usarlo otro día. Como dice el dicho: “El tiempo que se va, no vuelve”. Entonces, si no vuelve ¿cómo podemos usarlo de manera que podamos hacer en él lo que Dios quiere que hagamos?

Esto tiene que ver con una palabra clave para la vida de cada uno de nosotros: mayordomía. Algunas veces nos esforzamos hasta más no poder y no podemos. En otras, no nos esforzamos y podemos ¿por qué? Simplemente porque nuestro tiempo finito debe estar siempre conectado con el tiempo infinito de Dios. Miguel de Cervantes Saavedra dijo: “Confía en el tiempo, suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.

El tiempo nos da perspectiva, sana nuestras heridas, nos capacita, nos enseña, nos fortalece, nos anima, nos edifica y nos vivifica. Sin embargo, por más bien que lo administremos, si Dios no está ahí, perderemos el tiempo sin lugar a dudas. La Biblia dice en 2 de Corintios 1:20, “Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios”, (NTV).

Sin Fuerzas

¿Te has sentido alguna vez sin fuerzas? ¿Te has sentido como si no pudieras seguir adelante? ¿Te has sentido sin ganas de levantarte de la cama y de emprender el día? Creo que todos sin excepción nos hemos sentido alguna vez sin fuerzas. Algunos literalmente sin fuerzas físicas, pero otros ya no tienen nada de fuerza emocional o espiritual para proseguir. Si te has sentido de esta manera déjame decirte que hay buenas noticias. ¡No eres el único que se ha sentido así! En una estadística reciente, se arroja que más del 60 por ciento de la población menciona el haber perdido sus fuerzas emocionales. Parece ser que las enfermedades del siglo XXI son más de carácter emocional que de carácter físico. 

Pero, ¿qué hacer ante esta situación? Reconocer que el quedar sin fuerzas no es ajeno al ser humano, y por lo tanto, se debe identificar cuando te sientas de esta manera. En segundo lugar, debes levantarte por obediencia y compromiso buscando ayuda. Muchas veces una simple conversación con alguien maduro, unas palabras de aliento o una oración, pueden cambiar la manera como te sientes. Además, pídele a Dios que multiplique tus fuerzas. Él se place en fortalecernos, alentarnos y suplir nuestras carencias físicas, emocionales y espirituales. La Biblia dice en Isaías 40:29, “Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas” (RV1960).

Comenzar De Nuevo

Un hombre fue a un vivero para escoger y comprar unos árboles para su jardín. Mientras estaba allí, leyó un cuadro en la pared que decía, “el mejor tiempo para plantar un árbol fue hace quince años. El segundo mejor tiempo es hoy”.

Muchas veces nos lamentamos por las cosas que debimos hacer hace algunos años. Por ejemplo: el obtener una carrera académica, ahorrar dinero para el retiro o invertir más tiempo con nuestros hijos. La decepción nos hace pensar y hacernos la pregunta, ¿de qué vale hacerlo ahora? Ya perdí mi oportunidad.

Pero la perspectiva que presenta la Biblia acerca de las cosas que no hicimos es que Dios puede restituir y restaurar los años que a nuestro parecer hemos perdido. Nunca es tarde para que Él haga algo nuevo en nuestras vidas. La Biblia dice, “Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos en la tierra árida y baldía”, (Isaías 43:19, NTV).

Noticias Inesperadas

¿Cuántas veces recibimos noticias inesperadas? Una llamada, una visita o unos simples segundos pueden cambiar el rumbo de nuestro día o de nuestra vida. Por ejemplo, la muerte repentina de un ser querido, noticias de una enfermedad inesperada, la pérdida repentina de un trabajo, la pérdida de alguna inversión importante o de una relación que parece romperse indefinidamente. ¿Has estado en esta situación? Creo que todos nosotros. 

La vida se encarga de darnos noticias sorpresivas y situaciones supremamente asombrosas que pueden cambiar el curso de nuestras vidas. La vida nos enseña lo frágiles que somos, los flexibles que podemos llegar a ser, lo adaptables que podemos ser y lo complicados que somos. La vida nos enseña que lo que suele ser urgente muchas veces no es importante, y que lo que es primario, debe ser prioritario. La vida nos enseña que no lo sabemos todo, que podemos readaptarnos y reinventarnos. La vida esta llena de un constante aprendizaje que nos nutre y nos forja a diario. 

Entonces, al recibir noticias inesperadas, debemos reposar en Dios. Él puede ayudarnos, sostenernos y animarnos en cada fase de nuestro existir. La Biblia dice en Isaías 41:10, “No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios.Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa” (NTV)

El Camino Hacia Tus Sueños

No te preocupes por la cantidad de millas que vas a caminar detrás de tus sueños, mejor preocúpate por disfrutar el viaje y seguir a Dios. Un viaje de mil millas comienza con un solo paso. Como dice la siguiente frase: “Podrán romperte los sueños, podrán hacerte llorar, pero siempre podrás soñar una vez más”. Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine. Así como la vida te dio la posibilidad de soñar, también te dio la posibilidad de convertir tus sueños en realidad cuando son parte del gran sueño de Dios para ti. 

Las personas que no luchan por conseguir sus sueños suelen decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos. ¡No les creas! Al principio los sueños parecen imposibles, luego improbables y eventualmente inevitables. Como dijo Richard Branson: “ Si tus sueños no te asustan, no son lo suficientemente grandes”. Yo creo que el futuro le pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños y quienes trabajan diligentemente para obtenerlos. 

Pon todos tus sueños en las manos de Dios. Él puede darles dirección, proveerte de fuerzas para perseguirlos y la sabiduría para modificarlos cuando sea necesario. La Biblia dice en Lamentaciones 3:22-23, “¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana” (NTV).

A pesar de…

Últimamente he pensado mucho en la expresión, “A pesar de”. He visto como a pesar de nuestras debilidades, incongruencias, afanes, ansiedades, errores y malas decisiones, aún Dios sigue obrando. A pesar de nuestra terquedad, de nuestra indecisión, de nuestra incredulidad, de nuestro temor, de nuestra inseguridad y de nuestra complejidad, aún seguimos caminando hacia delante. Es más, “a pesar de todo lo que Dios sabe de nuestro pasado, presente y futuro, Él nos ama y nos llama a seguirle pase lo que pase”. 

A pesar de todo, Dios me ama. ¡Qué principio tan real! No importa lo que haya hecho, lo que haga y lo que llegue a hacer, Dios me seguirá amando. Su amor por mi no depende de lo que yo haga o deje de hacer, depende de lo que Él ya hizo por mi. A pesar de mis múltiples fallas, de mi desobediencia y de mi pecado, Dios me ama. ¿No te alegra saber de esta verdad tan liberadora? Y, ¿cómo respondes a ese tipo de amor?

Este tipo de amor nos debe acercar más a Él, nos debe hacer más dependientes a Él y nos debe hacer más obedientes a Su Palabra para poder experimentar Sus riquezas. Recuerda que “a pesar de todo”, Él te ama. La Biblia dice en Deuteronomio 7:9, “9 Reconoce, por lo tanto, que el Señor tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre quienes lo aman y obedecen sus mandatos” (NTV).

El Camino Hacia Tus Sueños

No te preocupes por la cantidad de millas que vas a caminar detrás de tus sueños, mejor preocúpate por disfrutar el viaje y seguir a Dios. Un viaje de mil millas comienza con un solo paso. Como dice la siguiente frase: “Podrán romperte los sueños, podrán hacerte llorar, pero siempre podrás soñar una vez más”. Los sueños son sumamente importantes. Nada se hace sin que antes se imagine. Así como la vida te dio la posibilidad de soñar, también te dio la posibilidad de convertir tus sueños en realidad cuando son parte del gran sueño de Dios para ti. 

Las personas que no luchan por conseguir sus sueños suelen decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos. ¡No les creas! Al principio los sueños parecen imposibles, luego improbables y eventualmente inevitables. Como dijo Richard Branson: “ Si tus sueños no te asustan, no son lo suficientemente grandes”. Yo creo que el futuro le pertenece a aquellos que creen en la belleza de sus sueños y quienes trabajan diligentemente para obtenerlos. 

Pon todos tus sueños en las manos de Dios. Él puede darles dirección, proveerte de fuerzas para perseguirlos y la sabiduría para modificarlos cuando sea necesario. La Biblia dice en Lamentaciones 3:22-23, “¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana” (NTV).

Corazón De Corazones

El corazón comúnmente representa las emociones en el ser humano. De modo que teneos dichos como: “Esa persona es puro corazón, es decir, que es muy linda en su carácter y en sus emociones”. Por otro lado, también se escucha: “Esa persona no tiene corazón para expresar que no le importan sus emociones, ni las emociones de los demás”. 

La realidad es que todos tenemos un corazón físico, pero todos podemos progresar más en desarrollar nuestra parte emocional. Debemos pensar en desarrollar un corazón de corazones, porque hay que escuchar la cabeza, pero hay que dejar hablar al corazón. Muchas veces lo que siente el corazón, no se puede razonar, pero quizá lo que siente tu corazón hoy, mañana lo podrá entender tu cabeza. Un hombre o mujer de noble corazón, podrá llegar muy lejos. 
Entonces, evalúa cómo esta tu corazón y cómo lo puedes nutrir de tal manera que compartas una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala con el diario vivir.    La Biblia dice en Proverbios 4:23, “ Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida” (NTV) 

Amar a Morir

“Amar a morir” es la lección de la famosa película “The Notebook” conocida como “Diario de una Pasión” en América latina. En esta historia, el autor Nicolas Sparks muestra la trama de una pareja que lee en un diario la historia de su larga e interesante relación de amor para que ella pueda recordar que él la ama al encarar la avanzada enfermedad de Alzheimer en su vejez. La película se estrenó en el año 2004 y colmó las taquillas sobrepasando lo esperado. ¿Por qué? Simplemente porque muestra el tipo de amor que “ama a morir”. Un amor puro, real y hasta el final.

Aunque esta historia relata el amor romántico y real de una pareja, también muestra que el amor es “sacrificio y entrega”. Amar es una decisión que produce hermosos sentimientos. Amar es una acción y no solo una emoción. La Biblia nos habla de un amor muy grande y es el amor de Dios. Ese tipo de amor es inagotable, incondicional e inquebrantable. Esta historia de amor está escrita en un libro llamado la Biblia la cual es una carta de amor de Dios para rescatar a una humanidad perdida. El amor de Dios fue realmente un “amor a morir”. Él envió a Su Hijo Cristo a morir por cada uno de nosotros para que podamos experimentar Su amor. Así que, estás listo(a) para recibir Su amor. La Biblia dice, “Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo aquel que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16, NTV).