Raíces

Se dice que “ la belleza de una flor depende de sus raíces”. Yo diría que “la belleza del ser humano depende de sus raíces”. No hay árboles sin raíces y no hay fruto bueno si no hay raíces buenas. Así que las raíces son muy importantes. 

El olvidarnos de nuestras raíces sería pretender dar y ser algo que no somos. Así que, valora tus raíces. No hay una coincidencia que hayas nacido donde naciste y que hayas crecido donde creciste y con quienes viviste. Todo esto es parte de lo que eres hoy. Aunque quieras negarlo u olvidarlo, es parte de ti y siempre irá contigo donde quiera que vayas. 

Yo digo que “el olvidarnos de nuestras raíces, es olvidarnos de quienes realmente somos” y “el que no sabe de dónde viene, no sabe para dónde va”. Así que valora tus raíces, aprende de otros y enriquecerás tu vida. Llegarás a lugares que nunca has planeado estar y conquistarás cosas que nunca has pensado conquistar. Pero, siempre recuerda de dónde vienes. El día que se te olvide, perderás la dirección y no darás buen fruto.
La Biblia dice, “Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.8 Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto” (Jeremías 17:7-8, NTV).

Amistades

Recuerdo que hace un tiempo tradujeron un show de televisión llamado “Cheers”, donde todos sus personajes se conocían. Después hubo otro show donde se mostraban cuatro amigos inseparables y a su vez muy controversiales. Últimamente, se popularizó el show “friends”, amigos. Todos estos programas de televisión al igual que muchos más muestran una necesidad y enfoque que todos tenemos: los “amigos”.

Las culturas modernas son descritas como un conjunto de personas que son íntimos extraños. Es decir, que están físicamente cerca pero emocionalmente distanciados. La Biblia contrarresta esta imagen con la figura de un grupo de personas viviendo en comunidad quienes comparten la vida juntos como amigos verdaderos física, emocional y espiritualmente.

La amistad que se tienen los con los otros es modelada por la amistad que Dios tiene con ellos. Dicha comunidad está disponible para todo aquel que quiere ser parte de este cuerpo de amigos de Dios quien es el verdadero amigo. Una de las ricas bendiciones de Dios para nosotros es el regalo de la amistad. No rechaces dicho regalo. La Biblia dice, “un amigo es siempre leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad”, (Proverbios 17:17, NTV).

Caminar En La Luz

¿Qué difícil es caminar en la oscuridad? ¿Qué difícil es manejar por un camino totalmente oscuro? La oscuridad en sí trae consigo sentimientos de temor, ansiedad, inseguridad e incertidumbre. El caminar en oscuridad nos puede llevar a tropezarnos, caernos y lastimarnos. El caminar en la oscuridad nos puede conducir a un gran abismo donde pudiésemos caer sin salir ilesos. El caminar en la oscuridad puede conducirnos hasta la misma muerte.

Martín Luther King Jr. dijo: “Cada hombre debe decidir si va a caminar en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”. Pero, ¿cómo andamos en oscuridad espiritualmente hablando? Andamos en tinieblas cuando no reconocemos a Dios ni decidimos seguirlo. Andamos en oscuridad cuando aún conociendo de Dios, optamos por vivir en desobediencia y rechazando todo tipo de luz que quiera alumbrar en nuestra oscura terquedad y pecado. 

Debemos recordar que en los momentos más oscuros, debemos centrarnos en ver la luz. Es mi oración que nuestro Dios traiga luz a tu vida con Su sol de justicia y verdad guiando tu caminar diariamente. La Biblia dice en Efesios 5:8, “8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”, (NTV).

Alegría

“Alegría hay en mi corazón porque Cristo me salvó”. Esto es lo que dice un canto antiguo. Sin embargo, parece ser que las circunstancias de la vida tienden a atacar esa alegría y gozo que debe reinar en nuestros corazones. Por ejemplo, si eres un seguidor(a) de Cristo, reconoces que el final de esta vida no lo es todo y que tenemos una vida eterna. No obstante, el alegrarnos en la esperanza que tenemos suele ser desafiante cuando enfrentamos pruebas, luchas, enfermedades, aflicciones, pérdidas y circunstancias adversas. 

Lo bueno es que la alegría que profesamos como seguidores de Cristo, no es una alegría temporal y circunstancial, sino una alegría permanente a través de Jesús. Como dicen por ahí: “Si bien es cierto que las alegrías suelen ser cortas, tampoco nuestros pesares son muy largos”. La alegría en el caminar de la fe está basada en la esperanza que tenemos en Cristo Jesús. La alegría está basada en el contentamiento de saber que Jesús está en control de cada circunstancia de nuestra vida por más adversa que esta parezca ser. 

De modo que debemos recordar la fuente de nuestra alegría y el poder la de misma que radica en Cristo Jesús. La Biblia dice en Romanos 12:12, “12 Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración” (NTV).

Marineros Espirituales

Leyendo un artículo en un magazine, tomé nota de la siguiente frase: “Cualquiera navega en aguas tranquilas, pero los mejores marineros aprendieron en medio de las tormentas más difíciles”. Edward Gibbon, experto en marineros, dijo: “Los vientos y las olas siempre están al lado de los navegantes más expertos”. En otras palabras, las tormentas más fuertes son el aula de clases de los marineros más prominentes.

Nosotros somos los marineros en el océano llamado vida. Las tormentas torrenciales con sus fuertes vientos y sus violentas aguas son inevitables. En vez de esperar una vida sin dichas tormentas, debemos hacer de las tormentas una sala de enseñanzas para aprender a cómo navegar y sobrepasar cada una de ellas. Las grandes olas, no podrán hacernos bajar ni hundir en la barca de nuestra vida. De modo que cuando vengan los vientos y las olas más fuertes, debemos aprender que lo único que podemos hacer cuando llueve, es dejar que pase, protegernos y esperar que todo se calme. Todas las tormentas tienen una característica fundamental: “Todas, sin excepción, terminarán”. No hay tormentas eternas, pero sí se pueden aprender lecciones de tenacidad, perseverancia, dependencia y diligencia en cada una de ellas.

Dios es tu refugio en medio de la tormenta, ¿deseas refugiarte como un buen marinero en Él? La Biblia dice en Isaías 32:2,“Cada uno será como un refugio contra el viento, como un resguardo contra la tormenta; como arroyos de agua en tierra seca, como la sombra de un peñasco en el desierto” (NVI).

Misericordia

Muchas ciudades tienen al menos un hospital conocido como el hospital de la misericordia, donde nadie es rechazado. La atención médica se brinda independientemente de la capacidad de pago. Esos hospitales tienen piedad, por así decirlo, de todos los que entran por sus puertas.

El cristianismo es como un hospital de misericordia. Venimos a Dios con las manos vacías, incapaces de pagar el costo de perdonar nuestros pecados. Le pedimos a Dios que tenga misericordia de nosotros, y lo hace. Él puede mostrar misericordia porque Su propio Hijo intervino y pagó la cuenta por nosotros.

¡Qué maravilloso es no ser rechazado! La misericordia de Dios cubre todos nuestros pecados, todas nuestras necesidades. Lo mejor es que es abundante y sin costo alguno. Su misericordia se renueva cada mañana. La Biblia dice, “Así que el Señor esperará a que ustedes acudan a él para mostrarles su amor y su compasión. Pues el Señor es un Dios fiel. Benditos son los que esperan su ayuda”, (Isaías 30: 18, NTV)

Valentía

La valentía trae libertad, porque la esperanza es desear que algo suceda, la fe es creer que va a suceder y la valentía es hacer que suceda. La valentía no es tener fuerza para seguir adelante como algunos sugieren, la valentía es seguir adelante cuando no tenemos la fuerza para hacerlo. La valentía no es la antítesis de la debilidad, sino el reconocimiento de la debilidad para poder adquirir la fuerza. La valentía no es reservada para los más fuertes, sino para los que deciden reconocer sus flaquezas y desarrollar sus fortalezas.

La valentía es enfocar el coraje de la mejor manera posible, porque como dicen: “Si puedes obtener el coraje para empezar, tienes la valentía para triunfar”. Una persona valiente no es la que no siente miedo, porque todos sentimos miedo en la vida. Una persona valiente es la que a pesar de sentir miedo, sigue adelante. 
¿Tienes miedo o te has quedado sin fuerzas? No te preocupes de más, ya que estas son características de los valientes. Decide hoy continuar caminando aún con tu tanque vacío ya que en el camino Dios te llenará, te sustentará y te animará.    La Biblia dice en Joel 3:10b “diga el débil: Fuerte soy” (RV1960)  

Ver para creer

Quizá has escuchado el dicho que dice: “Ver para creer”. En otras palabras, hasta no comprobarse visualmente, no se puede creer. El creer sin ver puede ser desafiante para algunos y casi imposible para otros. El creer sin ver requiere de fe y de confianza en la persona que comparte la información o en la información que se recibe. Una persona dijo: “Si eres de los que dice ver para creer, entonces, mírate al espejo y comienza a creer”. Me hizo reír dicha frase, pero tiene algo de verdad. 

En muchas ocasiones somos escépticos de lo que nosotros mismos hemos visto o podemos hacer y aún más de lo que no vemos. Entonces, yo diría lo contrario. ¿Por qué no tratar lo siguiente? No hay que ver para creer, sino creer para ver. En cierta instancia tenemos que hacer lo opuesto. Tenemos que comenzar a creer, comenzar a adoptar una nueva manera de pensar para poder ver cambios en nuestra vida. 
Hoy te invito para que hagas algo diferente en tu vida. No esperes siempre ver lo que deseas ver, comienza por creer lo que no puedes ver y de esa manera serás sorprendido(a) de recibir lo que jamás hayas podido ver. Podrás recibir lo imposible como posible lo cual es típico de una persona de fe. La Biblia dice en Hebreos 11:1,La fe demuestra la realidad de lo que esperamos; es la evidencia de las cosas que no podemos ver” (NTV) 

Sin Dirección

¿Cuántas veces has tratado de llegar a un lugar específico sin la dirección a la mano? Para algunos quienes poseen una memoria fotográfica esto es algo muy fácil, para otros a quienes el sentido de ubicación no es su fuerte, les es supremamente difícil llegar a un lugar sin la dirección exacta.

De la misma manera podemos vivir nuestras vidas. Podemos tratar de saber para dónde vamos, pero si no sabemos el destino final, podemos dar muchas vueltas, perdernos con facilidad y perder el propósito por el cual hemos emprendido la carrera. A eso le llamamos una vida con o sin propósito. Cuando sabemos nuestro propósito de vida no dejamos que las cosas nos distraigan, que los obstáculos nos desvíen y no queremos tomar atajos para llegar más rápidamente.

Al saber el propósito por el cual hemos sido diseñados, todo nuestro enfoque, nuestra perspectiva y nuestro esfuerzo están canalizados para llegar a su destino final. Para los creyentes es conocer de Jesús y de la vida eterna lo cual nos da un destino final y una plenitud de vida. Y tú, ¿sabes cuál es tu destino? Si no tienes propósito, dirección y rumbo en tu vida, Dios te lo puede dar. La Biblia dice en Efesios 2:10, “Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros tiempo atrás” (NTV)

Pérdida De Atención

¿Has sufrido de la pérdida de atención? ¿Has quedado mal en algo o con alguien por la pérdida de atención? Las estadísticas arrojan que alrededor de un 10 a un 14% de la población mundial padece de la pérdida de atención. Esto es un número alarmante dado a que muchos ignoran dicha realidad. 

La pérdida de atención nos hace poco infructuosos, poco eficientes y nos acarrea múltiples desafíos en la vida. La pérdida de atención causa problemas académicos, laborales y relacionales. Lo más interesante es que la mayor parte de las personas que padecen de esta psicopatología no saben que padecen de la misma siendo una condición clínica. 
Pero ¿qué decir de las personas, situaciones y circunstancias donde no prestamos atención simplemente por no querer hacerlo? ¿Qué decir de las etapas donde necesitábamos concentrarnos y no prestamos la atención debida? Medita por unos minutos en las cosas, personas o situaciones que requieren más de tu atención. Atesora los mejores momentos, aprecia los mayores esfuerzos y aprende de cada uno de tus sacrificios. Cuando prestas atención más detenidamente te darás cuenta que de las simplezas y pequeñeces surgen las más grandes lecciones y experiencias. Sólo abre tus ojos y presta atención que Dios puede estarte hablando y tú no lo estas escuchando.   La Biblia dice en Hebreos 2:1, “Así que debemos prestar mucha atención a las verdades que hemos oído, no sea que nos desviemos de ellas” (NTV)