La semilla y la paciencia

En 1954, el botánico E.J.H. Corner documentó que algunas semillas pueden permanecer en estado de latencia durante décadas y germinar cuando las condiciones son correctas. No estaban muertas. Solo esperaban.

La fe tiene esa misma capacidad. Hay promesas que Dios sembró en el corazón hace tiempo. Quizás han estado en silencio. Eso no significa que fallaron; significa que el proceso aún no ha concluido. El Señor Jesús enseñó que el reino de Dios se parece a una semilla que crece sin que el sembrador entienda cómo. La obra de Dios no depende de la comprensión humana, sino de la fidelidad de Dios mismo.

No desentiendas lo que Dios plantó. Dale tiempo al proceso.

La Biblia dice en Marcos 4:26-27: “Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo”. (RV1960).

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