Después de los devastadores terremotos de 1960 y 2010, Chile desarrolló uno de los códigos de construcción sismorresistente más estrictos de todo el mundo, salvando innumerables vidas en eventos sísmicos posteriores. La tragedia repetida se convirtió finalmente en la motivación exacta para construir de manera radicalmente distinta de cara al futuro.
Toda vida necesita un fundamento capaz de resistir sacudidas inevitables que tarde o temprano llegan sin previo aviso. El Señor Jesús mismo es descrito como la piedra angular sobre la cual toda estructura espiritual sólida debe edificarse, sin importar cuántas veces haya fallado ya la construcción anterior.
Quizá reconoces que ciertas áreas de tu vida se derrumbaron antes por falta de un fundamento realmente adecuado y bien pensado. Dios ofrece hoy la oportunidad concreta de reconstruir con Él como base firme, capaz de resistir la próxima sacudida que eventualmente llegue sin previo aviso.
Nunca es tarde para construir sobre un fundamento mejor.
La Biblia dice en 1 Corintios 3:11: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”. (RV1960).