Raíces

Se dice que “ la belleza de una flor depende de sus raíces”. Yo diría que “la belleza del ser humano depende de sus raíces”. No hay árboles sin raíces y no hay fruto bueno si no hay raíces buenas. Así que las raíces son muy importantes. 

El olvidarnos de nuestras raíces sería pretender dar y ser algo que no somos. Así que, valora tus raíces. No hay una coincidencia que hayas nacido donde naciste y que hayas crecido donde creciste y con quienes viviste. Todo esto es parte de lo que eres hoy. Aunque quieras negarlo u olvidarlo, es parte de ti y siempre irá contigo donde quiera que vayas. 

Yo digo que “el olvidarnos de nuestras raíces, es olvidarnos de quienes realmente somos” y “el que no sabe de dónde viene, no sabe para dónde va”. Así que valora tus raíces, aprende de otros y enriquecerás tu vida. Llegarás a lugares que nunca has planeado estar y conquistarás cosas que nunca has pensado conquistar. Pero, siempre recuerda de dónde vienes. El día que se te olvide, perderás la dirección y no darás buen fruto.
La Biblia dice, “Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.8 Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto” (Jeremías 17:7-8, NTV).

Esperar Cambios Haciendo Lo Mismo

Hay una frase muy famosa que dice: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Aunque se le ha atribuido esta frase a Albert Einstein o a otros famosos en la historia, no se ha podido comprobar a bien a ciertas si les pertenece o no. Lo que sí es verídico es su significado. Lo más irónico del asunto es que todos hemos experimentado esta frase en nuestro diario vivir. Muchas veces esperamos cambios cuando no hacemos nada al respecto. 

Entonces, ¿qué debemos hacer? Lo primero es reconocer que algo no está funcionando. En segundo lugar, debemos estar dispuestos a gestionar algunos cambios, y en tercer lugar intentar implementar dichos cambios por un corto periodo de tiempo para poder experimentar de primera mano resultados diferentes. Por último, debemos recordar que aunque los cambios puedan ser desafiantes, esperar cambios haciendo siempre lo mismo es casi un milagro. 
Entonces, deseas ver cambios. Haz algo diferente desde el día de hoy. La Biblia dice en Romanos 12:2, “ No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta” (NTV)  

Tú Eres Mi Todo

“Tú eres mi todo y sólo a ti te pertenezco”. Eres mi profundo amor quien sacia mi sed infinita. Esta parece una frase romántica, pero es una frase que escuché el otro día en una canción cristiana dirigida a Dios. Habla de que Dios es el único que puede saciar nuestra sed de amor. Él es infinito, majestuoso y poderoso. No hay nada ni nadie que se compare con Él.

El rey David y muchos salmistas hablaron de la sed que tenían de estar en la presencia de Dios. Muchas veces nuestra sed física no se sacia a no ser que tomemos agua. Podemos tomar refrescos, comer un delicioso helado, un granizado, o una rica paleta. Aunque todas estas opciones frías tratan de saciar nuestra sed, lo que hacen es saciar nuestro antojo por algo frío. Sin embargo, lo único que nos puede saciar la sed es el agua. De la misma manera nos ocurre en nuestra vida espiritual. Él único que puede saciar verdaderamente nuestra sed es Jesús.

¿Con qué o con quién estás tratando de saciar tu sed emocional y espiritual? ¿Todavía tienes sed? Te recomiendo para que juntos tomemos del agua de vida que nos ofrece el Señor Jesús. La Biblia dice en el Salmo 42:2, “Tengo sed de Dios, del Dios viviente. ¿Cuándo podré ir para estar delante de él?” (NTV)

La Fragilidad De La Vida

Cada día que pasa nos damos cuenta de lo frágil que es la vida. Aunque la juventud o la niñez parecen ser promisorias de un gran futuro, aún dichas etapas pueden terminar abruptamente. La condiciones de vida nos hacen pensar que viviremos muchos años, sin embargo, queramos o no, nuestros días y los propósitos en cada uno de ellos están contados.

Entonces, debemos entender que la fragilidad de la vida se debe convertir en nuestra fortaleza para enfrentar cada día de la mejor manera posible. En cierta instancia, todo lo que tenemos es el hoy. ¿Qué estamos haciendo? ¿Estamos aprovechando bien el tiempo y cada una de las oportunidades? ¿Estamos invirtiendo bien en nuestras relaciones? ¿Estamos gozando de los beneficios de una vida plena y llena de significado? Si no es así, es tiempo de comenzar a hacerlo.

Si lo que tenemos es el hoy, entonces, ¿qué esperamos? Hagamos lo mejor hoy, porque el mañana es incierto. La Biblia dice en 1 Pedro 1:24, “Como dicen las Escrituras: «Los seres humanos son como la hierba, su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se marchita” (NTV)

Tráfico

“Qué tráfico tan pesado, frustrante y desafiante” fueron las palabras que recurrentemente escuché durante un reciente viaje misionero a un continente lejano. La verdad es que las distancias eran cortas pero el tráfico consistía de camiones, carros, motos, personas, animales y todo lo que se podía atravesar haciendo de un trayecto corto, un trayecto demasiado largo y cansado. Lo mismo pasa cuando hay una gran conglomeración de vehículos y personas en las ciudades más grandes del mundo. El transportarse de un lugar a otro se torna en una experiencia inolvidable.

Esto me puso a pensar en el “ tráfico” que tenemos en nuestra vida. Muchas veces tenemos claro para dónde vamos, por dónde nos iremos y cómo llegaremos a las metas y propósitos que nos hemos propuesto. Sin embargo, “el tráfico” que experimentamos es mucho y parece que nos cuesta llegar. Tenemos innumerables problemas que producen tráfico en nuestra vida física, emocional y espiritual. Piensa en qué es lo que te está causando desviarte del propósito de Dios para ti y has lo siguiente: corta el tramo, evade los obstáculos y no desistas antes de llegar. Dios está contigo. La Biblia dice, “Cuando pases por aguas profundas, yo estaré contigo. Cuando pases por ríos de dificultad, no te ahogarás. Cuando pases por el fuego de la opresión, no te quemarás; las llamas no te consumirán”, (Isaías 43:2, NTV).

El Mundo Que Hemos Creado

¿Has escuchado del concepto de una realidad distorsionada? Se refiere a la realidad ficticia que crea el ser humano en su idealismo por querer vivir en una realidad que no es la suya. Es pensar en lo ilógico y alimentar pensamientos que en su mayor parte no se llevarán a cabo. También es distorsionar la realidad en la que se vive bien sea con un optimismo extremo, ignorando las amenazas presentes o con un pesimismo fuerte donde no se aprecia ni acepta la verdadera realidad. ¿Has conocido a alguien o has vivido en una realidad distorsionada en algunas etapas de tu vida? 

En cierta instancia, estamos viviendo en el mundo que hemos creado con nuestros pensamientos, palabras y acciones. Las preguntas que surgen son ¿qué alimenta nuestros pensamientos? ¿cuáles son las palabras que muestran lo que hay en nuestro interior? ¿cuáles son las acciones que definen lo que somos? Las respuestas a estas preguntas nos ayudan a entender el mundo que nosotros mismos hemos creado. Te has preguntado ¿cuál es el mundo que Dios ha diseñado para ti?
Esto tiene que ver con la voluntad de Dios. Busca Su voluntad y tu realidad será mucho mejor que la que tú mismo has creado. Su voluntad es buena, agradable y perfecta. Dios te guíe y te de entendimiento. La Biblia dice en Proverbios 1:7 , “El temor del Señor es la base del verdadero conocimiento, pero los necios desprecian la sabiduría y la disciplina” (NTV).

Ruidos Extraños

¿Cuántas veces has escuchado ruidos extraños? Pueden ser ruidos afuera de la casa, adentro de tu cuarto, en la escuela, en un campo abierto, en el trabajo, en un negocio u otro lugar. Lo característico de los ruidos extraños es que no están registrados en nuestra mente como sonidos familiares y logran llamarnos la atención. Algo tan simple como un ruido no conocido puede convertirse en una alarma que moviliza nuestros sentimientos y nuestro proceder. 

Algunos ruidos extraños suelen distraernos y robarnos la paz. En algunas ocasiones salimos, buscamos e invertimos tiempo tratando de hallar de dónde se genera dicho ruido, pero llega a ser infructífero. Sin embargo, al buscarlo y no encontrarlo, concluimos que solo era una falsa alarma. De la misma manera nos pasa en nuestra vida cotidiana. Estamos rodeados de muchos ruidos extraños que muchas veces es difícil identificar. Algunas veces el ruido es producido por nosotros mismos, y en otras ocasiones, suelen ser falsas alarmas que tienden a distraernos en nuestras tareas diarias. 

Así que, no inviertas tanto tiempo buscando “ruidos extraños” ya que siempre encontrarás uno. Si escuchas uno que te perturba, será usualmente identificable y evidente. Los demás, ignóralos y no les prestes tanta atención. Mantén tu enfoque. Dios te ayudará. El Señor Jesús dijo en Mateo 24:4, “No dejen que nadie los engañe”, (NTV).

Tomar El Rumbo Correcto

¿Cuántas veces hemos tomado el rumbo incorrecto? Creo que en múltiples ocasiones. Pensamos que vamos por buen camino cuando de repente nos damos cuenta que nos hemos desviado y el camino que hemos tomado nos ha llevado a un rumbo desconocido. Como dice una frase: “Sólo puedes encontrar un mejor camino cuando pierdes un mal camino”. Si te has hallado en esta situación, la ventaja es que siempre habrá otro camino que apuntará hacia la dirección correcta. 

Entonces debemos re-direccionar nuestras vidas cuantas veces sea necesario. No nos dejemos llevar por emociones, sino por convicciones, porque a veces es mejor ir despacio en la dirección correcta, que rápido, pero sin un rumbo fijo. De modo que cuando te encuentres en una disyuntiva de qué camino tomar, decide ir por el camino correcto que a veces es angosto, no muy común y más complicado. El camino corto es siempre sin atajos y fácil de tomar. La experiencia de lo correcto en lugar de lo conveniente siempre dará los mejores resultados para tu vida y para los que te rodean. 

La Biblia dice en Jeremías 6:16a, “Esto dice el Señor:
«Deténganse en el cruce y miren a su alrededor; pregunten por el camino antiguo, el camino justo, y anden en él. Vayan por esa senda y encontrarán descanso para el alma” (NTV)

Solo decídete y pídelo

“Solo decídete y pídelo”. Fue la frase que escuché el otro día de un padre hablándole a su hijo en una tienda al ver su cara indecisa para pedir un simple dulce. Debo de admitir que muchas veces soy así. Estoy corriendo todo el día, haciendo esto y aquello, asumiendo que todo va a estar bien. Pero muchas veces he aprendido a detenerme y preguntarle a Dios ¿cuál dirección debo tomar? Muchas veces oro diciendo: “Señor, indícame tu voluntad en esta situación”. En otras ocasiones, he aprendido a pedirle a Dios. No lo hago como un comodín benevolente, sino como a mi Padre celestial, quién todo lo puede y sabe qué es lo mejor para mí.

Te preguntarás ¿por qué tenemos que pedir antes de que Él responda? Simplemente, porque nuestra relación con Dios comienza con la fe. Él no forza a nadie, ni nos obliga a nada. Él nos invita a tener una relación con Él y al conocerle podemos pedir de acuerdo a Su voluntad. La primer pregunta que debemos hacerle es: Señor ¿qué quieres que yo haga? Esta es una pregunta de sumisión. La segunda es: Señor ¿cuál dirección deseas que tome? Esta es una pregunta para inquirir de Su sabiduría.

De modo que, pídele con fe y de acuerdo a Su voluntad. La Biblia dice en Santiago 1:5, “ Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (NTV).

La Biblia

Cuando una familia joven estaba manejando de regreso a casa de la iglesia, el padre le preguntó a su hijo qué le había gustado del culto. “Bueno”, respondió el pequeño niño, “me gustaron las canciones, el pequeño drama que hicieron pero el comercial estaba muy largo, papá”.

En una cultura influenciada por Hollywood, es fácil pensar en la iglesia como un lugar de entretenimiento. Muchas veces vemos la predicación de la Palabra como una interrupción. El escuchar la Palabra de Dios es un punto central del por qué los cristianos se reúnen para adorar a Dios. Probablemente sea o no sea la parte más entretenida del culto pero es de suma importancia. La Biblia dice que la fe viene por el oír. Entonces, hay algo poderoso al escuchar la proclamación de la Palabra de Dios. Presta atención la próxima vez que estés en la iglesia, y te aseguro que escucharás de Dios de una manera muy especial. La Biblia dice, “16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida. Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto. 17 Dios la usa para preparar y capacitar a su pueblo para que haga toda buena obra, (2 Timoteo 3:16-17, NTV)”