Trabajo en Equipo

Hay una frase popular que dice: “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”. Esto nos habla del principio del trabajo en equipo. Henry Ford, exitoso empresario estadounidense, se refirió a ello cuando dijo: “Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es el progreso, trabajar en equipo asegura el éxito”. El trabajar con otros diversifica el trabajo, disminuye la carga y multiplica los resultados.

El trabajo en equipo es esencial en toda organización, empresa o equipo deportivo. Michael Jordan, talentoso jugador de baloncesto y quien no ha sido olvidado por sus grandes destrezas deportivas, dijo: “El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos”. Él reconoció que un partido se puede ganar por un reconocido talentoso, pero un campeonato solo lo ganan los que saben jugar en unidad.

Entonces, hazte las siguientes preguntas: ¿Soy un buen miembro en el equipo? ¿Cuál es mi función en el equipo al cual pertenezco? ¿Cómo puedo involucrar y empoderar a otros como parte del equipo? ¿Qué metas puedo alcanzar junto a otros que no podré alcanzar por mi mismo? De modo que, trabaja en equipo. Te sorprenderás de donde podrás llegar. La Biblia dice en Eclesiastés 4:9-10, “9 Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.10 Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!”, (NVI).

Inténtalo De Nuevo

“Inténtalo una y otra vez”. Walt Disney, el padre de Mickey Mouse estuvo en la ruina varias veces antes de construir el imperio Disney. Él y su esposa pasaron momentos muy desafiantes en donde no podían ni pagar la renta. Se comenta que su situación fue tan precaria que una vez tuvieron que recurrir a comida de perros para poder sobrevivir. El famoso empresario tomó la decisión de jugarse su última carta. Con sus últimos dólares compró un boleto de tren hacia Hollywood. En el año 1926, creó al conejo Oswald para la empresa Universal Studios. Este personaje animado fue patentado y robado en secreto, pero aún así, él siguió hacia delante.

Cuando dibujó a Mickey Mouse le dijeron que no tendría éxito y que asustaría a las mujeres en especial. La producción de Pinocho fue suspendida. A la mitad del camino, Disney tuvo que volver a escribir la historia intentándolo de nuevo. La película de Bambi no tuvo buena aceptación en su estreno. También tardó 16 años en conseguir los derechos de Mary Poppins de Pamela Travers. Fue así como Disney, arriesgó todo su dinero en Blancanieves, el primer largometraje animado y que usó la técnica de color. Todos lo pronosticaron como un fracaso. Sin embargo, la película fue distribuida en 1938 siendo la más exitosa en ese año. Tuvo ingresos de 8 millones de dólares en su estreno que hoy equivaldrían a 99 millones. Así que, “inténtalo de nuevo”, Dios está de tu lado. La Biblia dice en Gálatas 6:9, “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos”, (NTV).

Edifiquemos Con Fe

Un día leí la siguiente frase que me puso a pensar: “No construyas tu vida sobre cimientos ajenos, porque si un día se mueven, te puedes quedar sin vida. Edifica sobre tus propias raíces”. La pregunta que surge es ¿cuáles son tus raíces? La sencillez, la fe, el amor y la alegría son magníficas piedras para edificar la casa de la vida.

Nuestra vida también podría ser comparada con un edificio. De hecho, así lo comparó el Señor Jesús en Mateo 7: 24-27. De modo que la calidad de la vida depende de cómo se construya nuestro edificio. Tristemente muchos construyen sus vidas sobre fundamentos falsos o débiles y les espera un derrumbe final. Cuando la vida se construye sobre la fama, el dinero, el placer, los vicios, la hipocresía o la imitación de un líder político o religioso, el derrumbe es inevitable.

Jesucristo es el único fundamento firme. Él es la roca inconmovible de todos los tiempos en el cual podemos depositar nuestra fe y construir nuestras vidas. Él es poderoso para librarnos de caídas y calamidades, tanto en lo material como en lo espiritual. El fin no será un colapso de ruina y destrucción, sino un legado que glorifique al Señor e inspire a otros. La Biblia dice en Judas 1:24 “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría”, (LBLA).

Qué Toma Tu Mente

Se me quedó grabada una frase que leí un día que dice lo siguiente: “Cuando nuestra mente la toma la depresión, hallamos miles de razones para llorar. Cuando nuestra mente la toma Jesucristo, hallamos miles de razones para sonreír”. Entonces, ¿qué toma tu mente? Nuestra mente es poderosa porque Dios la ha diseñado así. Es nuestro refugio en la tormenta y nuestro principal campo de batalla. Aunque no todo está en la mente, todo depende de ella.

¿Cómo estás alimentando tu mente? Si todo el día piensas en cosas negativas, serás negativo. Si te alimentas de quejas, dudas, temores, ansiedades e incertidumbres, te convertirás en una persona insegura, insatisfecha, desilusionada y sin una misión clara en la vida. Si todo el día piensas en las promesas y bendiciones de Dios, serás positivo. Si desarrollamos nuestra mente como la de Cristo entonces disfrutaremos de la plenitud de poder pensar en lo que Él quiere que pensemos y actuar como Él quiere que actuemos. 

Aunque tengas muchas razones para llorar y para tomar una actitud depresiva, opta por tomar la mente de Cristo y encontrar miles de razones por las cuales sonreír. La Biblia dice en el Salmo 5:11, “Pero que se alegren todos los que en ti buscan refugio; ¡que canten siempre jubilosos! Extiéndeles tu protección, y que en ti se regocijen todos los que aman tu nombre”, (NVI).

Fidelidad

Casi a diario se promulgan noticias de personas que le son infieles a otras por medio de los periódicos locales. No solamente entre parejas, sino en lealtad de empresas, negocios y demás. Una frase dice: “La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella”. La fidelidad viene del latín “fidelis” que va directamente relacionado con la lealtad. Ser fiel es una decisión y un acto de voluntad. 

La fidelidad es también un acto de respeto a ti mismo. Si no puedes ser fiel a un propósito, a una persona o a una causa, es muestra de un problema de carácter que no será solucionado fácilmente. La fidelidad no es ausencia del deseo o de la tentación, la fidelidad es autocontrol, devoción, entrega y compromiso aún en contra de los sentimientos y de las emociones. La esencia de la fidelidad se encuentra en el amor, porque si se ama verdaderamente, ser fiel no es un sacrificio, es una bendición y un gran placer.

Dios es el único que siempre es fiel. Su fidelidad es uno de sus atributos personales. Él nunca falla, siempre está allí para guiarnos, ayudarnos y sustentarnos. Entre más conozcas y reposes en la fidelidad de Dios, más fiel podrás ser a ti mismo y a los demás. La Biblia dice en Isaías 25:1, “Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros” (NVI).

Debilidad Y Fortaleza

Las fortalezas y debilidades de una persona son el conjunto de virtudes, potencias, capacidades y rasgos positivos, por un lado, así como de sus falencias, defectos, incapacidades y rasgos negativos, por el otro. Todos tenemos las dos. Es así como el antídoto de la debilidad es su misma fortaleza. La vida varía entre estos dos extremos: el acentuar nuestras fortalezas y el desarrollar nuestras debilidades. 

Se dice que las fortalezas y debilidades más comunes del ser humano son: la honestidad y la deshonestidad, la paciencia y la premura, el compromiso y el egoísmo, la valentía y la cobardía, la responsabilidad y la irresponsabilidad, la puntualidad y la impuntualidad, la organización y el desorden, la creatividad y el pensamiento llano, la proactividad y la apatía, la confianza y la duda, el carisma y la antipatía, la concentración y la dispersión, la humildad y la soberbia, el respeto y el abuso, la empatía y la indiferencia. ¿Has experimentado algunas de estas? Creo que sí.

Las fortalezas y debilidades son esenciales para vivir. Entre más vivimos nos damos cuenta de lo débiles que somos. Entonces, “bendita la debilidad que nos hace depender de Dios y que nos quita toda esperanza en nosotros mismos”. La Biblia dice en 2 de Corintios 12:9, “Cada vez él me dijo: «Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad». Así que ahora me alegra jactarme de mis debilidades, para que el poder de Cristo pueda actuar a través de mí”, (NTV).

Opciones

Vivimos envueltos en un mundo de muchas opciones. Desde que nos levantamos hasta al acostarnos, nos enfrentamos a una múltiple gama de opciones las cuales nos conllevan a decisiones pequeñas y grandes. Por ejemplo, ¿qué ropa nos pondremos? ¿Qué desayunaremos? ¿Qué jugo nos tomaremos? ¿Qué llevaremos al salir de casa? ¿Qué ruta tomaremos bien sea manejando o en el bus? ¿Qué actividades desarrollaremos? En fin, son muchas las opciones que tenemos en un día. 

Al transcurrir el día, tomamos decisiones emocionales, relacionales, laborales, sociales y hasta espirituales. Sin embargo, con tantas opciones, muchas veces caemos en dos extremos: “por un lado no hacer nada por la confusión de no haber decidido bien o el tratar de tomar muchas opciones para ver a qué, quién o cuál de estas opciones será la mejor”. 
Si queremos decidir bien, debemos seguir tres pasos: “consultar a Dios primero para que nos de Su sabiduría, tomar un buen consejo y enfocarnos en una decisión a la vez”. De modo que en medio de todas la opciones, decide buscar a Dios, esa debe ser una decisión primordial en tu vida. La Biblia dice en Job 12:13, “Pero la verdadera sabiduría y el poder se encuentran en Dios; el consejo y el entendimiento le pertenecen” (NTV)

Resistente A Los Golpes

Todos nos hemos golpeado duro en la vida. Desde una caída que siempre recordamos por las cicatrices nos dejó, como los golpes emocionales por los que solemos pasar. Sin embargo, los golpes en la vida son los que nos hacen más fuertes. Pero, como duelen, ¿verdad? Aunque nos caigamos mil veces, debemos levantarnos de nuevo. En eso consiste la vida. De modo que: “La vida te dará golpes duros, pero Dios te dará fuerzas para resistirlos”.

Los golpes que nos da la vida no vienen para destruirnos, sino para enseñarnos las lecciones más profundas que no hubiésemos aprendido de otra manera. Los golpes marcan, pero a su vez nos fortalecen, así como las tormentas hacen que los árboles tengan raíces profundas. Crecemos con los golpes duros de la vida que se convierten muchas veces en toques suaves para el alma. 

La próxima vez que experimentes un gran dolor recuerda que puede ser la antesala de una gran enseñanza y de una esperada victoria, porque detrás de cada dolor hay una bendición. La confianza, la fortaleza y la paz provendrán de Dios quien te sustentará y te fortalecerá. La Biblia dice en 2 de Samuel 22:2-3, “2 El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador; 3 mi Dios, mi roca, en quien encuentro protección. Él es mi escudo, el poder que me salva y mi lugar seguro. Él es mi refugio, mi salvador, el que me libra de la violencia” (NTV).

Los Ladrones Del Gozo

¿Conoces cuáles son los ladrones del gozo diariamente en nuestra vida? Yo identifico cuatro claramente. El primer ladrón son “las circunstancias”. El poeta Byron escribió: “Los hombres son el hazmerreír de las circunstancias”. Nos sentimos muy gozosos cuando las cosas van viento en popa, pero sentimos aflicción cuando las circunstancias no son las que esperábamos. Incluso, nos cambia el ánimo con muchas de las circunstancias. 

El segundo ladrón del gozo es “las personas”. Hay personas que nos roban el gozo por lo que son, por lo que dicen y por lo que hacen, lo cual nos llega a afectar a nosotros. Recordemos que la gente puede ser supremamente cambiante. Lo tercero son “las cosas”. Entre más tenemos, se supone que más estaríamos contentos. Pero hasta los que más tienen, sus mismas posesiones les quitan o roban la paz. Así que no sólo el tener nos producirá gozo en nuestras vidas. 


Finalmente, “la preocupación” nos tiende a robar la paz. Nos preocupamos por cosas que aún no pasan y por las que ya han pasado. Este es el peor ladrón de todos que crea ansiedad, desosiego e inseguridad. ¿Qué hacer? Debemos dejar que el gozo de Dios sea nuestra fortaleza diaria. De esta manera, ningún ladrón lo robará fácilmente. La Biblia dice en Nehemías 8:10b, “Este es un día sagrado delante de nuestro Señor. ¡No se desalienten ni entristezcan, porque el gozo del Señor es su fuerza!” (NTV)   

Pesadillas

¿Cuántos no hemos tenido pesadillas de las cuales nos hemos despertado ansiosamente? Una pesadilla es un sueño no placentero. Es un proceso del cerebro que no duerme el cual se mantiene activo atravesando por las diversas fases del sueño incluyendo los movimientos oculares rápidos (MOR). Puede hacerte sentir miedo, ansiedad o desconcierto. Las pesadillas no son reales ni pueden hacerte daño en ese preciso momento. Solo logran quitarte la tranquilidad y el descanso. Algunas pesadillas están relacionadas con la proyección de temores, dolores emocionales, ansiedades y situaciones de índole físico por los cuales se este atravesando.

Un estudio afirma que todos tenemos sueños a diario, pero los adultos ocasionalmente tenemos pesadillas, seguido por un despertar con el impacto cognitivo de lo soñado, aunque se sepa que no es cierto. Los niños menores de 11 años son más propensos a tener pesadillas por los cambios en su crecimiento. Pero, ¿cuál es la raíz de las pesadillas? Se determina que pueden ser de índole psicológico y neurológico. Entonces, ¿qué se debe hacer? Se aconseja una buena higiene del sueño. Es decir, evitar las películas de terror, la mala nutrición, no trasnochar, evitar los excesos, el estrés y las preocupaciones.

Dios ha creado el sueño para que podamos descansar y recuperarnos. De modo que, entrégale tus cargas a Él y concibe el sueño que necesitas día tras día. La Biblia dice en Proverbios 3:24, “Puedes irte a dormir sin miedo; te acostarás y dormirás profundamente”, (NTV).