Esperar Para Comenzar

Un día leí la siguiente frase y la anoté: “No esperes que las condiciones sean perfectas para comenzar. Comenzar hace que las condiciones sean perfectas”. Me gustó esta frase porque muchas veces esperamos a que todo este en su lugar para emprender algo, pero la Biblia no lo enseña así. El libro de Génesis nos relata que Dios creó todo del desorden. Él creó todo de lo que solía ser desordenado y vacío. Fue así como formó todo lo que existe en esta bella creación.

De modo que hay que comenzar y trazarse algunas metas, porque una meta sin un plan es un simple deseo. Debemos concentrar nuestro esfuerzo no en la lucha en contra de lo viejo, sino en la construcción de lo nuevo. Dios nos recuerda que hay algo hermoso en la oportunidad de reescribir nuestro futuro. Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra se abre, pero a menudo solo miramos la puerta que se cerró y no vemos la que se ha abierto para nosotros. Así que no esperes tanto para comenzar en lo que has soñado, pensado y anhelado.

Por favor pasa de la ilusión a la acción. Recuerda que de la mano de Dios, lo mejor está por venir. La Biblia dice en el Salmo 40:3, “Me dio un canto nuevo para entonar, un himno de alabanza a nuestro Dios. Muchos verán lo que él hizo y quedarán asombrados; pondrán su confianza en el Señor” (NTV).

No Te Tires Del Tren

Corrie Ten Boom dijo: “Cuando el tren atraviesa un túnel y el mundo se oscurece, ¿te tiras del tren? Por supuesto que no. Te sientas tranquilo y confías que el conductor te saque de allí”. Sin embargo, muchas veces nosotros nos tiramos del tren en nuestra vida diaria. No esperamos a que el conductor nos saque del túnel porque nosotros mismos queremos conducir todo en nuestras vidas. Es una falta de confianza y espera que nos crea desánimo y nos hace desistir.

Necesitamos escuchar que Dios aún tiene las riendas. Necesitamos escuchar que nada se acabará hasta que Él así lo disponga. Necesitamos oír que los percances y las tragedias no son motivo suficiente para darnos por vencidos. Son sencillamente motivos para mantenernos firmes.

¿Cómo podemos curar el desánimo o la desilusión que se produce a diario? Simplemente debemos recordar quien está a cargo del timón del tren en nuestra vida, regresar a la historia, leerla una y otra vez y recordar que no estamos solos y que Dios siempre sale al rescate por nosotros. Él esta en control de todo lo que nos pasa. Él esta a cargo de tu historia y de la mía. La Biblia dice en Jeremías 32:27, “27 «Yo soy el Señor, Dios de todos los pueblos del mundo. ¿Hay algo demasiado difícil para mí?” (NTV).

Disciplina

Estudios médicos han arrojado que ejercicios mentales con un alto grado de dificultad ayudan a evitar la senilidad y la demencia que usualmente vienen con la vejez. El trabajar en un rompecabezas, aprender un nuevo idioma, tomar clases en la universidad, etc., ayuda y forza tu cerebro a mantenerlo activo y alerta.
Sabemos que el ejercicio físico y mental mantiene nuestra mente y nuestro cuerpo en buena condición.

Pero, ¿sabías que los ejercicios espirituales también son importantes? Orar, meditar en versículos de la Biblia, ayunar, servir a otros, etc. Todas estas disciplinas espirituales nos ayudan a renovar nuestro espíritu y mantener la apatía a lo lejos. Entre más puedas ejercitar tu espíritu, más fuerte serás espiritualmente.

Descubre los beneficios de las disciplinas espirituales. Nada hará tu vida espiritual más rica y plena. La vida es como una carrera en la cual tenemos que entrenar y ser disciplinados. La Biblia dice, “24 ¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero solo una persona se lleva el premio? ¡Así que corran para ganar!”, (1 Corintios 9:24, NTV).

Mi Copa

¿Has visto una copa rebosante? Son aquellas copas que están llenas y se derrama el líquido desbordándose por encima de ellas. Usualmente sucede con bebidas que tienen gas, el cual las hace rebosantes. En lo particular me gusta ver los vasos rebosantes. No me gusta ver los vasos o copas a medias. Las cosas a medias no funcionan igual. Dios quiere que seamos rebosantes. Él no desea llenarnos a medias. Él desea llenarnos completamente. El ser lleno del Espíritu es ser controlado por Dios en nuestro caminar de la fe.

No se habla de una llenura como la de un vaso, sino del control del vaso, es decir, de nuestra vida. Sin embargo, en una manera más práctica ¿de qué cosas deseas que Dios llene en tu vida? ¿cuáles son los vacíos que Él puede llenar? ¿cuáles son las áreas que Él puede suplir? Él desea que estemos llenos, completos y felices. Él desea que nuestro corazón sea saciado por Él, que nuestras acciones sean controladas por Él y que confiemos nuestro presente y nuestro futuro en Sus manos.

De modo que, Dios desea llenarte con Su amor, con Su bondad y con todo lo que emana de Su ser. La pregunta es ¿te dejarás llenar por Él? La Biblia dice en el Salmo 23:5, “Dispones ante mí un banquete en presencia de mis enemigos. Has ungido con perfume mi cabeza; has llenado mi copa a rebosar. (NVI).

Cambios Personales

Una vez escuché una frase que me puso a pensar que dice: “Una persona cambia por dos razones: Porque aprendió demasiado o porque sufrió lo suficiente”. Creo que este mensaje no está nada descabellado ya que usualmente cambiamos por conocimiento, por decisión propia o por las circunstancias que atravesamos en nuestro diario vivir. Aunque no nos gusten los cambios, la vida misma se encarga de hacernos cambiar voluntaria o involuntariamente. 

Los cambios personales son un ejemplo de esto. Puedes seguir siendo la misma persona de siempre, pero las experiencias, el conocimiento y las situaciones del diario vivir, nos enseñan ricas y gratas lecciones. Es más, Dios desea que poco a poco vayamos cambiando para bien en nuestro crecimiento espiritual. Él desea que pasemos de le inmadurez a la madurez. Él desea que seamos moldeados para ser cada vez mejor y para que hagamos Su voluntad. 

De modo que si batallas con aquello de los cambios, solo piensa que en las manos de Dios todos los cambios obran para bien. Él desea que seas la pieza perfecta que encaja en el diseño y en los grandiosos propósitos que ha trazado para ti. Entonces, ¿dejarás que Él te cambie para bien? La Biblia dice en 2 Corintios 3:18, “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (RV1960).

Actuar Sin Pensar

Una vez leí una historia sobre una pareja que tenía varios años de casados sin poder tener hijos. Para suplir su soledad, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El pastor alemán creció y llegó a ser un perro grande y hermoso. En muchas ocasiones salvó a la pareja de ser atacada por ladrones y los defendía de todo peligro. Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo deseado de manera que su atención hacia el perro disminuyó. El perro lo sintió y ya no estaba tan feliz como antes.

Un día, la pareja decidió hacer una carne asada en la terraza y dejaron al niño durmiendo en su cuna. Al venir a mirar al niño, vieron al perro en el pasillo con la boca ensangrentada y moviendo su cola. El dueño actuó sin pensar y tomó un cuchillo y mató al perro. Luego corrió al cuarto del bebé y encontró a una gran serpiente degollada. Este padre lloró amargamente diciendo, “he matado a mi perro fiel”.

¿Cuántas veces actuamos sin pensar? Te aseguro que muchas veces. La mayor parte de ellas nos arrepentiremos. Así que cuidado. ¡No actúes sin pensar! La Biblia dice, “No es bueno actuar sin pensar; la prisa es madre del error” (Proverbios 19:2, TLA).

Todo Lo Que Necesitas

“Si Dios es todo lo que tienes, entonces tienes todo lo que necesitas”. ¿Lo tienes? Muchas personas lo tienen todo y a su vez, no tienen nada. Pasan su vida acumulando bienes, estudios, estatus, poder y fama. Sin embargo, siguen teniendo un vacío en sus corazones. 

Tratan una y otra cosa para ser felices. Buscan el afirmar su identidad en relaciones, posesiones y situaciones. Tratan de poner una cara feliz cuando por dentro se están desmoronando. Lo tienen todo, pero se sienten como si no tuvieran nada. Corren incansablemente y se cansan desmedidamente. Fallan y se levantan, pero en algunas veces, no desean levantarse. Se desviven por sus ideales, pero estos son cambiados constantemente. Son como una veleta que es arrastrada por el viento llevando la embarcación de sus vidas por un océano profundo lleno de posibilidades que se convierten en imposibilidades. 

Tienen todo lo que necesitan, pero viven con mucha necesidad. El alma de ellos gime por significado, por propósito y carece de pasión. ¿Por qué? Han buscado todo menos a Jesús. De modo que si Dios es todo lo que tienes, entonces, es todo lo que necesitas. ¡Te lo aseguro! La Biblia dice en 2 Corintios 9:8, “Y Dios proveerá con generosidad todo lo que necesiten. Entonces siempre tendrán todo lo necesario y habrá bastante de sobra para compartir con otros” (NTV).

Seguir Adelante

“Seguir cuando crees que no puedes más, es lo que te hará diferente a los demás”. La persistencia es una característica de los vencedores. Hay numerosos ejemplos de seguir adelante siendo persistentes y no desesperándonos.
La empresa Coca-Cola solo vendió 400 botellas en su primer año. El famoso basquetbolista Michael Jordan fue expulsado de su equipo en la escuela preparatoria. La primer casa publicadora rechazó los escritos del Dr. Seuss por ser irrelevantes, infantiles y poco interesantes. El científico Albert Einstein no pudo hablar hasta los cuatro años de edad. Se pensaba que tenía severos problemas de aprendizaje y pudo sobrepasarlos todos convirtiéndose en uno de los científicos más prominentes de la historia. Así como estos ejemplos, hay muchos más. 

Joseph Addison dijo: “Si quieres triunfar en la vida, haz de la perseverancia tu amigo del alma, de la experiencia tu sabio consejero, de la advertencia tu hermano mayor y de la esperanza tu genio guardián”. La paciencia y la perseverancia tienen un efecto mágico ante el que las dificultades desaparecen y los obstáculos se desvanecen. No te detengas, Dios está contigo. La Biblia dice en Santiago 1:12, “Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman” (LBLA).

El Refugio Del Miedo

En la historia bíblica en el Antiguo Testamento en la Biblia encontramos algo que se les llamó las ciudades de refugio. Básicamente eran ciudades donde los militares o civiles se podían refugiar seguramente en medio de las batallas más grandes. Una ciudad de refugio representaba un lugar seguro y estable en medio de la inseguridad y de la inestabilidad. 

¿Cuál es tu lugar de refugio? Déjame decirte que hay un lugar de refugio muy conocido para el ser humano y se llama “miedo”. El refugiarnos en el miedo nos presenta aparentemente una seguridad que nos debilita y nos paraliza para seguir adelante. El miedo nos esconde los grandes proyectos, empaña la visión más emprendedora y nos detiene para no conquistar lo que puede ser conquistable. ¿Te refugias en el miedo? Como escuché una vez: “El miedo es como el fuego. Si lo controlas, te calentará y te mantendrá vivo, pero si te controla a ti, te quemará y te destruirá”. Entonces, no te refugies en el miedo, ya que este no es una buena ciudad de refugio. Refúgiate en Dios. Él sabe llevar tus miedos, controlarlos y aliviar todas tus incertidumbres. La Biblia dice en Juan 14:1, “ No se turbe vuestro corazón; creed en Dios, creed también en mí” (LBLA)  

Mar Adentro

“Hay lecciones que Jesús no enseña en la orilla de la tranquilidad, sino en las tormentas mar adentro”. Bien dice el dicho: “Después de la tormenta llega la calma”. Las tormentas suelen ser estruendosas, escrupulosas y escandalosas. En sí, una tormenta es un fenómeno caracterizado por la coexistencia de dos o más masas de aire de diferentes temperaturas. Dicho contraste desemboca una inestabilidad caracterizada por lluvias, vientos, relámpagos, rayos y otros fenómenos meteorológicos. 

Las tormentas en el mar parecen acentuarse aún más. Las grandes olas impetuosas parecen desestabilizar las embarcaciones, pero los marineros saben como soportar las olas y mantener la embarcación a salvo. De la misma manera ocurre en nuestra vida. Las tormentas pueden ser enfermedades, problemas relacionales o financieros, noticias inesperadas, en fin, un cúmulo de más de dos factores que acrecientan los niveles de estrés en nuestras vidas. 

Sin embargo, al pasar por estas tormentas debemos recordar unas cosas muy importantes: todas las tormentas son temporales, los grandes vientos no tienen porqué derrumbarnos en las tormentas, siempre habrá algo que aprender en cada tormenta y el capitán de nuestra embarcación, Jesús, nos puede mantener a salvo. La Biblia dice en Job 11:17-18, “Tu vida será más radiante que el sol de mediodía, y la oscuridad será como el amanecer.18 Vivirás tranquilo, porque hay esperanza; estarás protegido y dormirás confiado” (NTV).