No Me Digas Nada

“No me digas nada, no quiero escuchar a nadie”. Son palabras que han salido de nuestros labios en momentos de euforia, de frustración y de enojo. Son palabras que surgen como defensa y protección en momentos donde sentimos desolación. Son palabras de auto protección o de auto conmiseración en muchos de los casos. 

Cuando decimos: “No me digas nada, lo que queremos decir es que no estamos dispuestos a escuchar”. Muchas veces es bueno no decir ni escuchar nada, pero después de un tiempo consecuente, donde se ha hallado la cordura, es importante estar dispuesto a escuchar de nuevo. Entonces, ¿te has cerrado completamente para escuchar lo que otros tienen para decir o abrirás tus oídos una vez más? Sobre todo, ¿abrirás tus oídos para escuchar la voz de Dios?

Muchas veces con nuestras actitudes le decimos a Dios: “No me digas nada cuando Él quiere decirlo todo”. ¿Estas dispuesto(a) a escuchar la voz de Dios? Quizá no lo has querido escuchar. Abre tus oídos y escúchale. La Biblia dice en Santiago 1:19,Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse” (NTV)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s