Más que vencedores

En los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, el atleta Jesse Owens ganó cuatro medallas de oro en cien metros, doscientos metros, salto de longitud y relevo. Lo hizo ante Adolf Hitler, quien había planeado usar esos juegos para demostrar la supremacía racial. Lo que Owens superó no fue solo a sus rivales; superó el peso de un sistema diseñado para reducirlo. Venció con el mismo cuerpo que el régimen pretendía degradar.

El apóstol Pablo escribió que somos más que vencedores, no a pesar de las tribulaciones, sino a través de ellas. La victoria cristiana no es la ausencia de conflicto; es la capacidad de atravesarlo sin que defina la identidad ni arrebate la esperanza. El que venció a la muerte tiene autoridad sobre todo lo que intente interrumpir la vida.

Lo que hoy parece estar en tu contra no puede anular lo que Dios ya declaró sobre ti.

La Biblia dice en Romanos 8:37: “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”. (RV1960).

Leave a comment