Ir Donde Nadie Quiere Ir

En una reciente entrevista escuché lo siguiente, “Debes estar dispuesto a ir donde nadie quiere ir para ir donde todos quieren ir”. Esta es una gran verdad y premisa para nuestra vida. Debemos estar dispuestos a ir donde nadie quiere ir para que Dios nos lleve donde Él desea hacerlo. Esto se llama obediencia, fidelidad y sacrificio. 

¿Qué tantas cosas hacemos por obediencia? Es decir, lo hacemos porque sabemos que está bien aunque no disfrutemos el proceso de hacerlo. Muchas cosas en nuestra vida son así. De hecho, no todo se disfruta, pero sí sabemos que tendrá repercusiones buenas para nosotros y para los que nos rodean. Es parte de la ley de la vida. Se siembra con sacrificio, pero se recogerá con gozo y alegría. 


Piensa en los lugares que Dios te ha pedido visitar, en las situaciones y decisiones que Dios te ha pedido tomar y no dudes en hacerlo. Pídele de Su dirección y Él te sorprenderá en llevarte a lugares que no imaginabas y te abrirá las puertas donde no parecían haberse abierto. ¡Seamos obedientes!  La Biblia dice en Juan 14:23, “23 Jesús contestó: Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos” (NTV)

Resistencia

La exploración británica hacia la Antártica dirigida por el explorador Ernest Shackleton en 1914 fue catalogada como legendaria por todas razones erróneas. El barco de expedición llamado, “Endurance (Resistencia)” quedó atrapado en el hielo. Después de veinticuatro meses al escuchar una de las hazañas más grandes de supervivencia, la tripulación fue rescatada. Esto fue algo que quedó marcado en la historia.

Muchos de nosotros podemos resistir más de lo que pensamos. Protestamos de manera audible por las inconveniencias causadas por nuestro dolor porque pareciera que no pudiéramos resistir. Aunque, muchos de nosotros no tenemos que resistir en el hielo y las bajas temperaturas del océano antártico, la Biblia menciona que la resistencia produce un resultado indispensable en nuestras vidas llamado: carácter.

El desarrollo del carácter es más importante que la comodidad personal. Dios está dispuesto en ayudarnos si clamamos a Él por fuerzas para poder resistir. La Biblia dice, “Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante”, (Hebreos 12:1, NTV).

Una Espera Angustiosa

No sé si te ha pasado, pero yo he experimentado momentos donde la espera es muy angustiosa y desgastante. Pueden ser unos pocos minutos, pero parecen una eternidad. Por ejemplo, al esperar los resultados de un diagnóstico, a una persona que esta por llegar, alguien cercano quien está en el quirófano, el promedio de una clase difícil, al doctor que salga de la sala de urgencias, etc. Hay episodios de espera muy desgastantes. 

En tiempos difíciles, es fácil preguntarse por qué Dios tarda tanto en traer alivio. Al igual que el salmista, nosotros clamamos por ayuda a Dios “de lo profundo de nuestro corazón”, pero a medida que el tiempo se alarga, podemos sentir la tentación de tomar el asunto en nuestras manos. Al hacerlo, empeoramos las cosas al tomar malas decisiones, apresurarnos como si nada tuviera solución o como si la respuesta nunca fuese a llegar. Por eso es importante mostrar una actitud de confianza y fe durante la espera para que el tiempo sea productivo y beneficioso. 
Dios usa los momentos de espera para revelarnos malos comportamientos o pensamientos y transformar nuestras mentes y nuestro corazón. Podemos profundizar en nuestra confianza y dependencia en Dios. De modo que si estás esperando, recuerda que Dios es tu esperanza en la espera y que en el tiempo preciso y oportuno, Él te responderá con lo mejor para ti. La Biblia dice en el Salmo 130:1, “ 1 Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda” (NTV)

La Naturaleza

¿Te has puesto simplemente a mirar por un periodo de tiempo la grandiosa naturaleza que está sólo al salir de nuestra casa? Aunque vivas en una ciudad metropolitana, puedes oír el sonido de los parajitos en la madrugada, puedes ver el precioso amanecer y atardecer, puedes ver perros y gatos en las calles, en fin, por más mínimo que sea, puedes apreciar la creación. 

Otros viven paraísos naturales. Algunos al frente del mar, otros al frente de ríos cautelosos, otros en montañas preciosas y algunos en valles o sabanas. Todos estos lugares tienen su belleza y atracción. 

¿Qué decir de lo que los hombres han podido crear? Por ejemplo, los grandes edificios, las grandes avenidas, los parques recreativos, los estadios llamativos, los jardines botánicos, los zoológicos, los museos, las escuelas, en fin, todo lo creado. La naturaleza muestra el diseño de un Creador y nosotros como humanos ejemplificamos con nuestros diseños a nuestro diseñador. 
Dale gracias a Dios por la naturaleza que esta alrededor tuyo. Dale gracias por Su creación y por haberte hecho con capacidades de crear, innovar, desarrollar y aplicar lo que Él ya te ha dado. La Biblia dice en el Salmo 19:1, “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (RV1960)   

La Pereza

He escuchado algunas frases de la pereza que me han hecho reír como las siguientes: “La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado. Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tiene tiempo para hablar de lo que hacen. La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto si anda como si esta parado”. Estas y muchas frases más hacen alarde de lo dañina que es la pereza en el ser humano. 

Aunque todos hemos tenido pereza en algún momento en nuestra vida, debemos evitar las etapas o ciclos permanentes de pereza ya que esta va en contra de una buena mayordomía de todo lo que Dios nos ha dado: “Nuestro tiempo, nuestros tesoros y nuestros talentos”. De modo que, debemos evitar la pereza y cultivar la diligencia en todo lo que estamos llamados a hacer. Esta bien descansar como Dios nos lo enseñó en la misma creación, pero la pereza es la antesala de la inefectividad, la excusa más usada para no Game Calograr los propósitos en la vida y una enfermedad que termina por carcomer todo nuestro ser. 

La Biblia dice en Proverbios 21:25, “25 Por mucho que desee, el perezoso acabará en la ruina, porque sus manos se niegan a trabajar.” (NTV). 

Perseguidos

¿Alguna vez has sentido delirio de persecución? Es ese sentimiento de sentirse perseguido(a) constantemente. Es sentir que hasta tu sombra te persigue y que no puedes confiar en los que están alrededor tuyo. Es sentir temor, fobia, miedo y desespero al mismo tiempo. Es sentirse ansioso en medio de los demás llegando en algunos extremos a convertirse en una fobia social. 

Quizá puedes pensar que no tienes problemas con esto, pero estadísticamente se afirma que más de la mitad de la población mundial ha sufrido periodos de delirio de persecución por las condiciones actuales en las que se suele vivir, las experiencias del pasado, las tragedias y los múltiples desafíos entre las relaciones interpersonales. 

Sea que hayas experimentado o no el delirio de persecución, hoy es un día para confiar en alguien que te puede proteger, dirigir y sustentar. Esa es la persona de Jesús. Él te persigue para tener una relación contigo, camina junto a ti y esta frente a ti como tu director. La Biblia dice en 2 Corintios 12:10, “Es por esto que me deleito en mis debilidades, y en los insultos, en privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo. Pues, cuando soy débil, entonces soy fuerte” (NTV)   

Aflicciones

La siguiente frase me llamó la atención: “No te desesperes por las aflicciones de tu vida, pues de las nubes más negras cae agua limpia y fecunda”. Las aflicciones aunque parezcan eternas, son momentáneas. La aflicción es la maestra de las destrezas más grandes para el vencimiento de cualquier obstáculo o batalla. La aflicción no solo viene a nosotros para hacernos sentir preocupados o en dificultad, sino que viene a nosotros para hacernos más sabios. 

En otras palabras, toda aflicción que llega a nuestras vidas acaba por irse de una u otra forma. Por otro lado, nunca se está más cerca de Dios que durante la aflicción, porque esta nos induce a la purificación de nuestra alma. Las aflicciones tratan con nuestros sentimientos, con nuestras emociones y alteran nuestra voluntad. Estas nos fortalecen, nos purifican y nos enseñan lecciones que nunca hubiéramos estado preparados o dispuestos para recibir. 

De modo que si estás pasando por alguna aflicción, simplemente es una ocasión para crecer, aprender, ser desafiados, animados y fortalecidos. Dios mismo ha prometido estar contigo en la aflicción y sacarte en victoria de cada una de ellas. La Biblia dice en el Salmo 34:19, “Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová” (RV1960).

Irrespetuoso

Alguien dijo: “El secreto de una vida feliz es el respeto”. Entonces, el contradicho sería: “El secreto de una vida infeliz es el irrespeto”. ¿Has conocido a personas irrespetuosas? Es aquella persona que manifiesta una falta de respeto hacia algo o hacia alguien. El irrespeto se ha convertido en una falta grave para la sana convivencia entre las personas, pues violenta uno de los principales valores que garantizan la armonía social: “el respeto”.

Hay personas que no respetan porque simplemente no se respetan ellos mismos. Debemos respetar las diferencias de otros, demostrar respeto por las opiniones ajenas, respetar otras culturas y apreciar aquellos que están alrededor nuestro. Como dicen por ahí: “Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”.

El respeto es un principio fundamental en la escala de valores de la sociedad. Así que hazte las siguientes preguntas: ¿Me respeto a mí mismo? ¿Cómo puedo mejorar en respetar a otros? ¿Cómo puedo contribuir hacia una cultura de respeto? Sobre todo, ¿cómo puedo respetar más los preceptos de Dios? La Biblia dice en Colosenses 3:13, “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” (RV1960).

Ignorando Las Advertencias

¡Ya está advertido! Dijo una mamá al venir de hablar con su pequeño hijo antes de una presentación. Le advertí que no hablara, porque le fascina hacerlo. Después de unos pocos minutos el pequeño niño se le olvidó la advertencia de su mamá. ¿Cuántos de nosotros aunque no seamos chicos actuamos de la misma manera? 

En repetidas ocasiones ignoramos las advertencias en diferentes áreas de nuestras vidas. Ignoramos las advertencias en cuanto nuestro cuerpo, ignoramos las advertencias en cuanto a nuestras relaciones, ignoramos las advertencias laborales, ignoramos las advertencias del tiempo, en fin, somos expertos en ignorar o en obviar advertencias. 
Sin embargo, las advertencias existen para prevenirnos de muchas cosas, en especial, de vivir vidas desenfrenadas, sin rumbo, sin límites y sin un propósito en particular. Las advertencias existen para ayudarnos, guiarnos y guardarnos de llegar a nuestro destino final. Entonces medita en cuáles advertencias estas ignorando, en qué cambios debes hacer y en qué cosas debes hacer para seguir cumpliendo los propósitos de Dios. La Biblia dice en Proverbios 12:1, “Para aprender, hay que amar la disciplina; es tonto despreciar la corrección” (NTV)  

Pensar y Ser

He estado meditando en esta frase desde que me levanté hoy: “Lo que piensas, eso eres”. Hay muchas personas que se definen sin saberlo y actúan por lo que piensan de sí mismos. Con el paso del tiempo, los pensamientos se convierten en el amo de nuestro proceder. Terminamos siendo lo que pensamos de nosotros mismos. Si pensamos que somos malos, perdedores, menos que otros, brutos, tontos, desventajados, despreciados, entre otros adjetivos calificativos, eso seremos sin lugar a dudas.

Entonces, hay que cambiar la manera de pensar. La batalla por el pecado comienza en tu mente y no en tu comportamiento. La manera en que piensas determina la manera como te sientes y la manera como te sientes determina la manera como actúas. Todo ser humano “piensa, siente y actúa”. De modo que si deseas cambiar la manera como actúas, comienza por cambiar la manera como piensas. Si deseas cambiar la manera como te sientes, debes comenzar por cambiar lo que piensas. Esta última se llama en la psicología “terapia cognitiva”. En resumidas cuentas, comenzamos por reemplazar el pensamiento, para luego poder lograr cambiar el sentimiento.

La renovación de tu mente se relaciona con la palabra arrepentimiento. Arrepentirse significa hacer un cambio mental para cambiar de dirección. De modo que “arrepiéntete”. La Biblia dice en Efesios 4:23, “En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes”, (NTV).