En La Luna

“Estas en la luna”, es la frase que se usa para describir a una persona que por el momento se encuentra desconcentrada, despistada o desubicada. Muchas veces esta expresión se usa para describir a alguien que está enamorado(a) y está constantemente pensando en su amado(a). Sin embargo, la falta de concentración y enfoque se ha convertido en uno de los problemas actuales más comunes que afectan a muchas personas hoy en día. 

Las estadísticas arrojan que entre un 4 al 5% de los niños en Estados Unidos sufren de trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Las principales características son la falta de atención, hiperactividad e impulsividad. Pero, ¿qué pasa con aquellas personas que aunque crecen siguen sufriendo de este trastorno? Se comenta que muchos de los problemas relacionales, laborales y aún espirituales en los adultos es porque no se les trató con su trastorno de déficit de atención. 

Hasta cierto punto, todos hemos sufrido de un déficit de atención espiritual. Muchas veces Dios nos envía mensajes muy claros a los cuales hacemos caso omiso o decidimos ignorar. Estamos tan ocupados con hiperactividad que sacamos excusas y respondemos con acciones impulsivas. 

Prestémosle atención a Dios. Esto verdaderamente trastornará nuestra vida para bien. La Biblia dice en Lucas 11:28, “Jesús respondió: pero aún más bendito es todo el que escucha la Palabra de Dios y la pone en práctica” (NTV)

Sin Falta

“Ahí estaré sin falta”. Esas son las palabras que he escuchado una y otra vez de personas que suelen comprometerse con estar en algún evento o lugar y al final el estaré sin falta se convierte en una falta. Algunos dicen este dicho por conveniencia y otros simplemente por comprometerse más de lo que pueden sin poder formular un simple “no”.

Sin falta nos han dicho a todos y nos han dejado con los crespos hechos, es decir, en espera. Sin embargo, hay alguien quien sin falta siempre está allí. Alguien que siempre esta atento a todas nuestras necesidades. Alguien quien nos sustenta y nos alienta. Alguien que no se fija sólo de lo que puede recibir, sino que lo da todo de sí. Alguien que provee, que respalda y que perdona una y otra vez. Alguien que nunca llega tarde y que siempre esta en el momento indicado, en el lugar preciso y en la hora oportuna. Alguien que siempre se sacrifica por nosotros y siempre tiene los mejores intereses para que nos vaya bien en la vida. Ese alguien se llama “Jesús”.

Él sin cometer ninguna falta fue juzgado como quien tenía todas las faltas y todo por amor a cada uno de nosotros. Él siempre se presenta sin falta, te responde sin falta y te ayuda sin falta. ¿Crees en Jesús? Si no le conoces, te aseguro que aunque muchos te hayan mentido que llegarían sin falta, Jesús sí lo hará. Él siempre estará contigo. La Biblia dice en Efesios 5:2, “Vivan una vida llena de amor, siguiendo el ejemplo de Cristo. Él nos amó y se ofreció a sí mismo como sacrificio por nosotros, como aroma agradable a Dios” (NTV)

Inquietud O Tranquilidad

¿Sabías que a las ovejas no les gusta acostarse? Nosotros somos como ellas con nuestra intranquilidad. Sin embargo, si no descansamos, Dios nos hará descansar. El descansar no es el único camino, pero sí es muy saludable. La inquietud conduce al agotamiento produciendo fatiga física, emocional y espiritual. Necesitas más que dormir para curar esos dos últimos.

Uno de los nombres hebreos de Dios es Jehová “Shalom”. Shalom significa paz. Jehová Shalom significa “Yo soy el Dios de la paz“. Jesús dice en Juan 14:27: “Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo“ (NTV).

Si Dios dice: “Te estoy ofreciendo un regalo de paz”, lo dice en serio. No es algo por lo que tienes que trabajar. No es algo que te mereces. No es algo por lo que tienes que suplicar. La paz no tiene nada que ver con una vida libre de problemas. Es simplemente un regalo que debes elegir y está disponible para ti hoy. 

La Biblia dice en el Salmo 127:2, “De nada sirve que ustedes se levanten muy temprano, ni que se acuesten muy tarde, ni que trabajen muy duro para ganarse el pan; cuando Dios quiere a alguien, le da un sueño tranquilo”, (TLA)

Siempre Espera Lo Mejor

“Siempre espera lo mejor y recibe lo que venga de parte de Dios”. Estas son algunas de las palabras que mi padre me enseñó un poco después de la muerte de mi madre. El esperar lo mejor debe ser una de las bisagras por las cuales hacemos rodar la rueda de nuestra vida. El desear lo mejor nos prepara para recibir lo peor. Por otro lado, el recibir lo peor nos prepara abiertamente para recibir lo mejor.

Hay personas que siempre esperan lo peor. Se les olvida que cuando sus expectativas son más grandes que sus temores, pueden vivir una vida de esperanza sin importar las circunstancias actuales. El sentido de expectativa se vuelve en el motor que mueve su proceder. Es algo que tenemos que desarrollar. Entonces, ¿cómo esperar lo mejor y recibir lo que venga de parte de Dios?

José en la Biblia es un ejemplo de ello. Fue vendido por sus hermanos. Fue puesto en la prisión por ser fiel a Dios. Se mantuvo firme en sus convicciones aun cuando algunos se olvidaron de él. Pero Dios no se olvidó de José. Un día salió de la prisión a ser el segundo al mando en el imperio egipcio. ¿Por qué? Porque siempre esperó lo mejor y recibió lo que venía de parte de Dios. ¿Lo puedes hacer tú? La Biblia dice en Isaías 41:13, “Pues yo te sostengo de tu mano derecha; yo, el Señor tu Dios. Y te digo: no tengas miedo, aquí estoy para ayudarte”, (NTV).

Qué Más

En mi natal Colombia tenemos un dicho común al saludar a las personas donde decimos: “qué más”. En otras palabras, ¿qué hay de nuevo? ¿Cómo estás? ¿Qué ha pasado desde la última vez que nos vimos?, etc. “Qué más” significa literalmente qué hay de más, pero en este contexto significa mucho más que eso. 

En este sentido me remonto a lo que nos dice el Señor todos los días. Él nos dice que nos ama incondicionalmente, que esta orgulloso de nosotros cuando le seguimos en obediencia, que todo va a estar bien, que Él esta en control de todas las cosas, que Sus misericordias son nuevas cada mañana, que Su gracia es infinita, que Su paz sobrepasa todo entendimiento, que Su justicia permanece para siempre, que Su gozo es nuestra fortaleza, que Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, que Su poder se perfecciona en nuestra debilidad, ¿Qué más?  Aún hay mucho más. Por ejemplo, Él es lento para la ira y grande en misericordia, Él es Todopoderoso, Él es la roca inconmovible, Él es la fuente inagotable de paz y de verdad, Él es verdadero, justo amoroso y fiel. Él es bondadoso, en fin, Él es todo, en todo y por todos. 
¿Qué más que esto? Dios nos sorprende cada día y nos acompaña en los momentos de suprema necesidad ¿Qué más podemos que venir a Él hoy en día? La Biblia dice en 1 Juan 4:10, “En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados” (NTV)  

Caminar En La Luz

¿Qué difícil es caminar en la oscuridad? ¿Qué difícil es manejar por un camino totalmente oscuro? La oscuridad en sí trae consigo sentimientos de temor, ansiedad, inseguridad e incertidumbre. El caminar en oscuridad nos puede llevar a tropezarnos, caernos y lastimarnos. El caminar en la oscuridad nos puede conducir a un gran abismo donde pudiésemos caer sin salir ilesos. El caminar en la oscuridad puede conducirnos hasta la misma muerte.

Martín Luther King Jr. dijo: “Cada hombre debe decidir si va a caminar en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”. Pero, ¿cómo andamos en oscuridad espiritualmente hablando? Andamos en tinieblas cuando no reconocemos a Dios ni decidimos seguirlo. Andamos en oscuridad cuando aún conociendo de Dios, optamos por vivir en desobediencia y rechazando todo tipo de luz que quiera alumbrar en nuestra oscura terquedad y pecado. 

Debemos recordar que en los momentos más oscuros, debemos centrarnos en ver la luz. Es mi oración que nuestro Dios traiga luz a tu vida con Su sol de justicia y verdad guiando tu caminar diariamente. La Biblia dice en Efesios 5:8, “8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”, (NTV).

Deseos Del Corazón

¿Qué desea tu corazón? ¿Cuáles son los anhelos y deseos más grandes por los que gime tu alma? Una sabia frase dice: Un corazón agradecido, ama lo que recibe. Un corazón sabio, ama lo que da. Nuestro corazón ama al dar y al recibir. Nuestro corazón ama al no esperar nada a cambio y al sacrificar mucho de nuestro ser. Nuestro corazón se llena de los momentos más pequeños como si fueran los más grandes y de los momentos más insignificantes como si fueran los más significativos. 

Pero, ¿qué albergas en tu corazón? Albergas gozo, paz, alegría, mansedumbre, confianza, fortaleza, sabiduría, o albergas temor, confusión, angustia, resentimiento, amargura, tristeza, etc. La Palabra de Dios dice que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34b). Entonces, ¿qué albergas ahí? Un excelente consejo es adorar, alabar y deleitarnos en lo que Dios nos ha dado y esperar con fe lo que Él nos dará. 

Ora a Dios y pídele que te ayude a cultivar un corazón con deseos que vayan de acuerdo a Su voluntad. Te aseguro que será de mucha bendición para tu vida.


La Biblia dice en el Salmo 37:4 , “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón” (NTV).

Dios No Se Desespera

Un día recibí temprano en la mañana la siguiente frase de la cual tomé nota: “Dios no se desespera, Él hace las cosas con calma. El necio se desespera, el sabio mantiene la calma”. Me quedé pensando en cuántas veces actuamos como necios al desesperarnos y no hacer las cosas con calma. Debemos recordar como dice otra frase: “Un hombre en calma es como un árbol que da sombra. Las personas que necesitan refugio se acercan a él”.

Nada sacamos con desesperarnos. Bueno, sí hay algo que suele suceder y es que nos enfermaremos fácilmente. La desesperación es todo lo opuesto a esperar. En su forma más simple, la desesperación es una muestra de que tenemos problemas con saber esperar. ¿Se te dificulta esperar? Creo que en la sociedad en la que vivimos a muchos de nosotros nos cuesta esperar. No queremos esperar en la fila del banco, de un puente, en una oficina del doctor y en muchas situaciones de la vida diaria. Sin embargo, el sabe esperar es de suma importancia.

Como dicen por ahí, en la espera tenemos tres opciones: “Dejar que nos marque, dejar que nos destruya o dejar que nos fortalezca”. Y tú ¿actúas como sabio o como necio en tu espera? La Biblia dice en Isaías 30:18, “Así que el Señor esperará a que ustedes acudan a él para mostrarles su amor y su compasión. Pues el Señor es un Dios fiel. Benditos son los que esperan su ayuda” (NTV).

Promesas

Promesas, promesas y más promesas. Ésta parece ser la insignia por la cual se rigen muchas personas. Prometen lo que no pueden cumplir y prometen dar lo que no tienen. Los políticos constantemente prometen tanto, que una vez si son elegidos, se retractan completamente de sus palabras. Pero nosotros somos políticos con nosotros mismos, prometemos hacer lo que hemos dejado de hacer y no lo hacemos. Prometemos dar lo que no hemos dado y no lo damos. Prometemos invertir en las diferentes áreas de nuestra vida y no somos intencionales en tomar pasos prácticos para llevarlo a cabo. En cierta manera, nos llenamos de promesas que después no podemos sustentar y mucho menos cumplir.

Sin embargo, las promesas son importantes ya que dependemos de confiar en las palabras de otros para poder tener relaciones significativas. La Palabra de Dios dice que sus palabras son de suma confianza y que permanecen para siempre. Sus promesas son reales y se renuevan cada mañana. Lo que sea que Él ha dicho, lo ha cumplido. Lo que dice que hará, lo cumplirá. Él nunca miente ni suele defraudarnos, ¡porque lo que él promete sí lo cumple!.

Así que promesas y promesas son las que tenemos de parte de Dios. Entonces, ¿por qué no conocer sus promesas, adoptarlas y vivir bajo ellas?

La Biblia dice en Hebreos 10:23, “Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar que Dios cumplirá su promesa”.

El Que Resuelve Problemas

Un día escuché una frase que es muy cierta: “En lugar de usar a Dios para resolver tus problemas, usa tus problemas para estar más cerca de Dios”. Esta es una gran verdad. Desafortunadamente en los momentos de más necesidad es donde estamos más prontos a buscar de Dios. ¿Le buscas en todo momento o le buscas solo cuando estas pasando por alguna necesidad?

Dios está atento a todas y cada una de nuestras necesidades. Las Escrituras dice que aún no están las palabras en nuestra boca cuando Él ya las sabe. Él conoce nuestras peticiones antes de que se las pidamos. Él evalúa nuestro accionar y nuestro vivir, y aún así permanece con nosotros. No hay nada oculto delante de Él. Su amor es inagotable, Su presencia es real, Su poder es muy grande, Su misericordia se renueva cada mañana y Su gracia es infinita. Entonces, ¿vienes a Él solo para que te resuelva los problemas o para conocerle cada día más? Jesús te está esperando. La Biblia dice en Hebreos 4:15, “15 Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó” (NTV)