No Hagas El Ridículo

¡Estas haciendo el ridículo! Fue la expresión que usó un hijo al gritarle a su mamá en medio de la cancha cuando ella estaba siendo efusiva colmada de emoción por el desempeño de él en el juego. Se me hizo un poco ordinario y falto de tacto de parte de este hijo referirse así de su querida mamá. Creo que el que hizo el ridículo fue él, porque la gente lo reprendió al mofarlo por su mala actitud. Pero, ¿cuántas veces hacemos el ridículo? ¿Cuántas veces se nos olvida que tenemos personas alrededor y actuamos tontamente? ¿Cuántas veces hacemos el ridículo nosotros solos?

Una vez escuché una frase que siempre se me ha quedado grabada que dice: ¨Nada revela tan claramente el carácter del ser humano como aquello que muestran cuando hacen el ridículo¨. Usualmente se muestra lo que está en el corazón, porque como dicen las Escrituras: ¨De la abundancia del corazón, habla la boca¨. (Mateo 12:34). Sin embargo, a veces hacemos el ridículo con nuestras expresiones corporales, nuestras expresiones faciales y aún más con nuestras decisiones.

He aquí unos consejos para no hacer el ridículo: pensar antes de actuar y hablar, saber que siempre hay alguien alrededor de nosotros (que tenemos una audiencia), evaluar que nuestras palabras tienen poder, saber que nuestras acciones pueden afectar a otros, sobre todo, reconocer que Dios está presente en todo momento. La Biblia dice en el Salmo 84:11, “Pues el Señor Dios es nuestro sol y nuestro escudo; él nos da gracia y gloria. El Señor no negará ningún bien a quienes hacen lo que es correcto” (NTV).

Liderar

Hay más de 900 definiciones de liderazgo, pero si yo pudiera resumirlas todas en una palabra escogería la palabra ¨influencia¨. Liderazgo es en sí influencia. La tarea del líder es llevar a la gente de donde están hasta donde no han estado, pero para ello, el líder tiene que caminar tras ellos. Como dijo el gran filósofo Aristóteles: ¨El que nunca ha aprendido a obedecer no puede ser un buen comandante¨. El líder es un partidario de la verdad y trabaja para que otros persigan dicha verdad. Un gran líder no necesariamente lleva a las personas a donde quieren ir, pero sí a donde deben estar.

El Señor Jesús ha sido, es y será el mejor ejemplo de un líder. Él nos mostró una renuncia incuestionable, un sacrificio incomparable y una entrega incansable. Él nos mostró la esencia del servicio, de la perseverancia y la constancia. Él nos mostró la fidelidad a Su visión y el trabajo abnegado para lograrlo. Él nos mostró una negación a sí mismo por el beneficio de otros. Él nos mostró un amor inagotable, incondicional e inquebrantable. Él nos mostró la esencia de un liderazgo de servicio y de transformación. Él nos mostró que servir es mejor de adentro hacia fuera. Él nos mostró que la esencia del líder está en su propósito de servir, porque el verdadero líder sabe morir para vivir el propósito por el cual fue llamado. La Biblia dice en Marcos 10:45,“ 45 Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (RV1960).

Toma El Desafío

¨No crecemos cuando las cosas se vuelven fáciles, lo hacemos cuando afrontamos nuestros desafíos¨. Los desafíos son parte esencial de nuestras vidas. Como dicen por ahí: ¨El desafiarnos a nosotros mismos es el único camino que conduce al crecimiento¨. Esta es la idea de desafiarnos cada día para ser mejores y hacer lo mejor de lo que pudimos hacer ayer. No se trata de un esfuerzo en vano, se trata de un compromiso hacia un crecimiento integral donde Dios tiene el primer lugar en nuestras vidas.

Los desafíos son nuevos retos que nos mantienen motivados para seguir adelante. Dichos retos implican dedicación, sacrificio, entrega y un gran compromiso, porque cuanto mayor es el obstáculo, más gloria hay en superarlo. Para los seguidores de Cristo, solo Él se lleva la gloria. Dios suele retarnos para producir en nosotros algo bueno, ya que el desafío en la vida puede ser el mejor terapeuta. Como escuché el otro día: ¨En la vida ser desafiado es inevitable, pero ser derrotado es opcional¨.

Entonces, ¿cómo deseas encarar tus desafíos? ¿deseas enfrentarlos solo o con la ayuda de Dios? Él está dispuesto para ayudarte, enseñarte y levantarte si es necesario. La Biblia dice en el Salmo 37:23-24 , “23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, Y él aprueba su camino. 24 Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano” (NTV).

Alianzas

¿Quién es tu aliado(a)? ¿En quién te apoyas? ¿En dónde está tu confianza? En nuestros días es muy común desarrollar alianzas. Una alianza es una manera de unir fuerzas, ideas, recursos y personas para llevar a cabo una visión o para cumplir un objetivo en común. Hay alianzas con acuerdos muy específicos y estipulados, como hay otras que se hacen todos los días sin darnos cuenta.

Las alianzas requieren de compartir tiempo, recursos y personal humano. También requieren de tener una apertura hacia el cambio, hacia el aprendizaje, hacia la flexibilidad y hacia la adaptación. En el caminar de la fe debemos aliarnos con otros que tengan ideales como los nuestros, que caminen hacia el mismo objetivo y que persigan incansablemente su crecimiento espiritual. Por otro lado, debemos cortar con las alianzas que nos desaniman, que nos apartan y que nos desvían de hacer la voluntad de Dios.

Dios desea ser tu aliado y proveerte de los recursos necesarios para que camines con Él. Además, Él ha establecido una comunidad alrededor tuyo para animarte, desafiarte y motivarte a proseguir en la fe. La Palabra de Dios algunas veces habla de las alianzas como pactos. Algo que no se rompe porque depende de Dios y no de ti. Entonces, ¿deseas aliarte con Él?
La Biblia dice en Deuteronomio 31:8 , “8 Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides” (NTV).

Fundación

¿Has visto los fundamentos de una casa o de un edificio? Después de limpiar el terreno y de nivelarlo, lo primero que hacen los constructores es trabajar en el fundamento. Usualmente los cálculos matemáticos son hechos antes de echar el fundamento para que se pueda construir la obra diseñada. Lo mismo pasa con nuestra vida. Los fundamentos son los principios básicos de cualquier conocimiento en cada área del saber. Estos poseen elementos esenciales a partir de los cuales se va desarrollando toda su complejidad.

En otras palabras, el fundamento es el principio o cimiento sobre el que se apoya y se desarrolla una idea, relación o cosa. También puede ser una base filosófica o ideológica de la cual parte un pensamiento en especial. Entonces, ¿cuál es tu fundamento? ¿En qué basas tus argumentos o pensamientos? Si tu fundamento está basado en las personas, en las circunstancias, en tu preparación o en tus experiencias, podrás defraudarte. Pero si tu fundamento es puesto en Jesús, será un fundamento sólido y confiable sobre el cual podrás construir.
Medita en los fundamentos que tienes en tu vida. Si ellos son fuertes, construye confiablemente sobre ellos, pero si ellos son débiles, fortalécelos para que estén firmes y puedas construir con confianza en los días por venir. La Biblia dice en Mateo 7:24-25 , “24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”, (RV1960).

Realidad

¡Es toda una realidad! ¿De verdad? ¡No lo puedo creer! Esta es la expresión que usamos muchas veces como sorpresa por algo que no esperábamos y fuese una realidad. Algunos no desean enfrentar su realidad, otros la evaden, unos la idealizan y otros viven en una realidad ficticia. Sin embargo, lo que somos , lo que tenemos y los que está alrededor nuestro constituye nuestra verdadera realidad.

Dios es un Dios de realidades. Él desea que vivamos en el presente disfrutando de la realidad que nos permite experimentar. Él ha gestionado todo a favor nuestro y no hay nada que le sorprenda ni que se salga de Sus manos. No obstante, Él desea que aprendamos en medio de nuestra realidad actual. Él desea que aprendamos de nuestras decisiones, de nuestras circunstancias, de las personas que ha puesto alrededor de nosotros, de nuestros errores, de nuestras batallas, de nuestros desafíos, de nuestras victorias y de nuestras derrotas.
Él desea que aprendamos de Su Palabra y que vivamos cada día en dependencia de Él, pero a la luz de la eternidad. Es decir, Él espera que enseñarnos las más gratas lecciones y hacer de nuestra realidad parte de Sus propósitos y de Sus planes para nuestras vidas. La Biblia dice en 1 Juan 1:6, “6 Por lo tanto, mentimos si afirmamos que tenemos comunión con Dios pero seguimos viviendo en oscuridad espiritual; no estamos practicando la verdad” (NTV).

¿Cómo Así?

¿Cómo así? Es una expresión o modismo que usamos los colombianos muy coloquialmente para cuestionar que algo sea de cierto modo o también es una manera de comunicar asombro por algo recibido. Muchas veces el ¨cómo así¨ es de sorpresa. En la vida cristiana, como seguidores de Cristo tendremos muchos ¨cómo asís¨. Es decir, muchas cosas que no esperábamos, planeábamos o buscábamos. Muchas veces las sorpresas se transforman en bendiciones, pero en otras ocasiones, en grandes pruebas para nuestra fe.

Sin embargo, estoy convencido que detrás de cada ¨cómo así¨ hay un ¨así¨. Simplemente el ¨así¨ de Dios muestra Su voluntad para nuestras vidas. El ¨así¨ de Dios es lo mejor que tiene preparado para nosotros. Él siempre tiene lo mejor porque Su voluntad no es un peso que debamos cargar, sino una almohada para descansar. Job cuando fue probado lo expresó muy bien al decir: ¨Todo lo que Dios hace es bueno, todo lo que Dios permite es necesario¨(Job 2:10). De modo que un ¨cómo así¨ puede ser un ¨así¨ afirmativo de parte de Dios.

¿Deseas que Él te sorprenda con Su grande, inagotable y eterno amor? ¿Deseas que se haga Su voluntad y no la tuya? La Biblia dice en el Salmo 40:8, “me complace hacer tu voluntad, Dios mío, pues tus enseñanzas están escritas en mi corazón” (NTV).

Fraude

¡Es todo un fraude! Fueron las palabras de un hombre frustrado quien salió de una oficina al lado de un consultorio donde yo estaba esperando para una cita. Su rostro reflejaba una gran decepción y engaño. Un fraude es algo que suena demasiado bueno para ser verdad, pero no lo es. Los fraudes son deshonestos y no llegan a convertirse en una realidad.

El primero y peor de los fraudes es engañarnos a nosotros mismos. Sin embargo, muchas veces hacemos esto consciente o inconscientemente. Pero, ¿por qué tendemos a engañarnos y a ser fraudulentos con nosotros mismos? Usualmente se debe a un inadecuado concepto de nosotros, a una mala evaluación de nuestra realidad y a un mal manejo de nuestros recursos. Debemos trabajar diligentemente para no ser un fraude ni para nosotros mismos, ni para los demás. Pero, ¿cómo evitamos el fraude? Siendo honestos, trabajando, esforzándonos, desarrollando un sentido de lealtad, creando un cultura de servicio y no viviendo bajo la mentira, sino siempre bajo la verdad.

Dios no desea ni que seas un fraude, ni que hagas fraude. Él premia la honestidad, la diligencia y la perseverancia. ¿Trabajarás en ello? La Biblia dice en Levítico 19:11 , “No hurtaréis, y no engañaréis ni mentiréis uno al otro” (RV1960).

Un Nuevo Normal

¿Has escuchado la expresión ¨Un nuevo normal¨? Se refiere a una novedad en la vida a la cual nos tenemos que adaptar. Se refiere a los cambios indiscutibles y sorpresivos queramos aceptarlos o no, porque si hay algo seguro en nuestra existencia es que experimentaremos muchos cambios. Algunos de ellos son esperados y otros son inesperados, pero todos tienen que ver el plan de Dios. De modo que tenemos que aprender a vivir bajo un ¨nuevo normal¨.

Por ejemplo, si hemos sufrido una pérdida familiar, necesitamos enfrentar la realidad de un nuevo normal sin esa persona. Si hemos perdido una relación, hay que aprender a vivir sin ella. Si se ha perdido un negocio o trabajo, hay que modificar nuestra realidad para vivir bajo esa nueva normatividad. Si no hemos cumplido con las metas o sueños, tenemos que enfrentar y vivir nuestra realidad. En fin, ¨Un nuevo normal¨ no es necesariamente algo negativo, puede ser lo mejor que está por venir, lo que no esperabas, pero que Dios tenía preparado para ti.

Dios permite que vivamos en ¨nuevos normales¨ para mostrar Su gloria. Él desea que confíes en Sus promesas, que reposes en Su presencia y que vivas con fe en cada día de tu vida. Recuerda que ¨un nuevo normal¨ puede ser parte del plan de Dios para ti. ¡No te aferres tanto a tu normal y espera con confianza lo que Dios tiene preparado para tu caminar! La Biblia dice en el Salmo 31:15, “Mi futuro está en tus manos; rescátame de los que me persiguen sin tregua”, (NTV).

¿Dónde está tu apoyo?

¿De qué proviene tu apoyo? ¿Depende de las circunstancias, de las personas, de los ingresos, etc.? ¿En qué estás arraigado? Déjame decirte algunas cosas: Si te apoyas en tu propia opinión, fallarás, si te apoyas en otras personas, estas podrán defraudarte, si te apoyas en tu preparación no será suficiente, si te apoyas en tu experiencia quedarás corto, si te apoyas en las circunstancias estas son cambiantes, pero si te apoyas en Dios, nunca saldrás defraudado.

¨La vida es una sucesión de lecciones que deben ser vividas para ser entendidas¨ (Helen Keller). Pero ¡qué mejor si dichas lecciones están basadas en Dios! Solo allí tendrán un fundamento sólido donde se podrá construir con seguridad. Evalúa en qué te estas apoyando y verás que marcará una gran diferencia. La Palabra de Dios compara un buen apoyo con un hombre quien se asemeja a un árbol plantado junto a corrientes de aguas, el cual da su fruto a su tiempo, su hoja no cae y todo lo que hace prosperará (Salmo 1:3). También lo compara con un hombre que edificó su casa sobre la roca, donde las tormentas vendrán, pero su casa no se caerá fácilmente (Mateo 7:24).

Entonces, ¿en dónde está tu apoyo? La Biblia dice en el Salmo 121:1-2, “1 Levanto la vista hacia las montañas, ¿viene de allí mi ayuda? 2 ¡Mi ayuda viene del Señor,
quien hizo el cielo y la tierra!”, (NTV).