En estos días se necesitan personas comprometidas. Hay una diferencia entre estar interesado y estar comprometido. Cuando estas interesado en hacer algo, sólo lo haces cuando es conveniente. En cambio, cuando estás comprometido con algo, no aceptas excusas, solo los resultados. La capacidad de comprometernos es probablemente el aspecto más destacable y constitutivo de nuestra existencia como seres humanos.
El compromiso nace del corazón y se ejemplifica a través de la obediencia. Muchas veces se está comprometido con algo o con alguien, pero todo nace del corazón. Como dicen por ahí: “La motivación es lo que te ayuda a comenzar. El compromiso es lo que te mantiene andando”.
El compromiso para con una responsabilidad dada esta directamente proporcionado con nuestra auto exigencia al desempeñarla. El compromiso denota perseverancia, entrega, permanencia y mucha paciencia. El compromiso es una decisión no sólo basada en los sentimientos, sino en un alto grado de responsabilidad y de devoción. El compromiso se basa instintivamente en tus principios y valores. Entonces, ¿en qué o con quién estas comprometido? Es más, ¿estás comprometido(a) con Dios?
La Biblia dice en Mateo 16:24, “24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme” (NTV)