Las Dificultades

¿Estas atravesando por alguna dificultad hoy en día?  C.S Lewis dijo: “A menudo las dificultades preparan a la gente ordinaria para un destino extraordinario”. Entonces, ver las dificultades como una preparación en la vida es una clave para el éxito en la misma. De modo que, ¿cómo abordas tus dificultades? ¿Las abordas con sólo preocupación o también las adoptas como parte de tu preparación?

Cada uno de nosotros tiene estas dos oportunidades. Una nos lleva al desosiego y al declive emocional y la otra, nos lleva al aprendizaje, aunque este nos haya salido demasiado caro. Recordemos que la persona que no ha afrontado la adversidad no puede conocer el potencial de su propia fuerza. Los obstáculos nos pueden hacer más fuertes. Nuestro mismo cuerpo se hace más fuerte con el estrés físico del peso que rompe membranas para crear músculos. De la misma manera funciona en nuestra vida diaria. Si tenemos mucho peso habrá maneras de cómo dicho peso nos puede hacer más fuertes. 
Deja que las dificultades sean las propulsoras para levantarte y volar más alto. Así como los aviones despegan en contra del viento y no con él, así Dios puede usar nuestras dificultades para elevarnos más alto.  La Biblia dice en Isaías 40:31, “En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán.” (NTV)   

Miedo Al Fracaso

Hay muchas personas que tienen miedo a muchas cosas, entre ellos, el miedo al fracaso. Todos, sin excepción alguna hemos fracasado alguna vez en la vida, bien sea en algo pequeño o en algo grande. El sabor a fracaso no es ajeno al ser humano, porque todos cometemos errores. Robert Kennedy dijo: “Solo aquellos que se atreven a fracasar en gran medida pueden lograr mucho”. Entonces, el miedo al fracaso es algo que nos imposibilita para poder alcanzar lo que parece ser inalcanzable.

¿Qué hace el miedo al fracaso? El miedo al fracaso es mutilador de sueños y de proyectos, es propulsor de la ansiedad, es amigo de la depresión y vecino del conformismo. El miedo al fracaso es asesino de la creatividad y maestro de las excusas para mejorar. El miedo al fracaso produce temor, pasividad e inactividad. Entonces, ¿Qué debemos hacer? Primero, intentar una y otra vez, salir de la zona de conformidad, aprender de los fracasos, pedir consejo, mejorar cada día y proseguir hacia adelante. Sobre todo, debemos pedir ayuda y dirección a Dios para que transforme nuestros fracasos en lecciones y nos ayude a conquistar grandes victorias. 
¿Tienes miedo a fracasar? Yo también. Sin embargo, pidámosle a Dios que nos ayude a dar pasos agigantados en la fe y a conquistar lo que Él ya tiene preparado para nosotros. La Biblia dice en Proverbios 24:26,Los justos podrán tropezar siete veces, pero volverán a levantarse. En cambio, basta una sola calamidad para derribar al perverso” (NTV)   

Multiples Desafíos

Parece ser que la vida no deja de sorprendernos con múltiples desafíos. Cuando piensas que ya no tienes ningún problema que resolver, se presenta otro más. Es decir, otra oportunidad más para aprender y para crecer en el caminar diario. Como alguien una vez dijo: “Los hábitos de una mente vigorosa se forman al enfrentar las dificultades”. En otras palabras, no es en la calma o en el reposo constante o pacífico donde se forja el mejor carácter, los desafíos son necesarios. 

Los múltiples desafíos son los maestros que un buen alumno nunca menospreciaría. Una de las claves para vivir plenamente es aprender a aceptar los desafíos. Una vez que alguien deja de hacer esto esta muerto. Hay dos posturas comunes ante los desafíos: Una es quejarse y murmurar de la calamidad que se está enfrentando y la otra es levantarse firmemente para enfrentarlos con valentía, humildad aprendiendo con tenacidad para poder resistir. Y tú, ¿cuál postura adoptas ante tus múltiples desafíos? Recuerda que esta vida esta llena de desafíos, pero como los enfrentas marcará la diferencia.   
La Biblia dice en el Salmo 34:19,Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová” (RV1960)   

Generosidad

¿Qué hace a una persona generosa? ¿A quién consideras como una persona generosa? ¿Consideras generosos a aquellos que han compartido algo contigo? ¿Consideras generosos a aquellos(as) que te han dado algo directamente a ti? ¿Consideras que una persona generosa es aquella que es desinteresada y comparte su vida y recursos con otras personas? En un sentido general, ¿qué es la generosidad?

De acuerdo con el diccionario, la generosidad esta definida como: “cualidad de generoso, dadivoso, franco o liberal. Aquel que obra con magnanimidad y nobleza de ánimo. Aquel que es abundante y amplio” (RAE). Si esa es la única descripción, no muchos podríamos ser catalogados bajo dicha categoría. La tendencia humana no es el compartir, sino el apropiarse, reservarse y cohibirse de vivir la vida abiertamente compartiendo con los demás.     
Al conocer a Cristo, tenemos una nueva vida y esencia espiritual. Dicha esencia, nos ha hecho participes de una nueva familia espiritual donde nuestro Padre es totalmente generoso y bondadoso. La pregunta que surge es: ¿Cómo podemos ser generosos? He aquí unas pocas pautas: desarrollando una actitud de contentamiento, reconociendo que hemos sido bendecidos para bendecir y practicando la generosidad al compartir nuestros talentos, nuestros recursos y nuestro tiempo.  La Biblia dice en Efesios 4:32a, “Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros” (NTV) 

Salir de la comodidad

Qué feo se siente cuando nos sacan de nuestra zona de comodidad. Quizá estábamos acostumbrados a lo mismo de siempre, con las mismas personas o en el mismo entorno y en la misma situación por un largo periodo de tiempo hasta que un cambio nos forzó a salir de dicho estado incomodando todo alrededor nuestro. ¿Has estado en esta situación?

El salir de la comodidad no es nada placentero. Aunque la comodidad no sea lo mejor para nosotros, nos cuesta salir de ella. ¿Qué podemos hacer? Primero, saber que detrás de una incomodidad puede haber una lección de renuncia hacia nosotros mismos. También, detrás de una aparente incomodidad puede haber una gran oportunidad. Además, las incomodidades siempre conllevan en sí una lección de aprendizaje bien sea para bien o para mal. Por último, el salir de nuestra zona de comodidad nos permitirá servir, explorar y ser de bendición a los demás. 
De modo que cuando algo o alguien te saque de tu zona de comodidad, pregúntate: ¿qué puedo aprender de esto y cómo puedo usar esta situación para servir y mejorar cada vez más? Dios es experto en hacer de nuestras incomodidades gratas oportunidades.  La Biblia dice en Efesios 5:16,16 Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos” (NTV)   

Opciones

Vivimos envueltos en un mundo de muchas opciones. Desde que nos levantamos hasta al acostarnos, nos enfrentamos a una múltiple gama de opciones las cuales nos conllevan a decisiones pequeñas y grandes. Por ejemplo, ¿qué ropa nos pondremos? ¿Qué desayunaremos? ¿Qué jugo nos tomaremos? ¿Qué llevaremos al salir de casa? ¿Qué ruta tomaremos bien sea manejando o en el bus? ¿Qué actividades desarrollaremos? En fin, son muchas las opciones que tenemos en un día. 

Al transcurrir el día, tomamos decisiones emocionales, relacionales, laborales, sociales y hasta espirituales. Sin embargo, con tantas opciones, muchas veces caemos en dos extremos: “por un lado no hacer nada por la confusión de no haber decidido bien o el tratar de tomar muchas opciones para ver a qué, quién o cuál de estas opciones será la mejor”. 
Si queremos decidir bien, debemos seguir tres pasos: “consultar a Dios primero para que nos de Su sabiduría, tomar un buen consejo y enfocarnos en una decisión a la vez”. De modo que en medio de todas la opciones, decide buscar a Dios, esa debe ser una decisión primordial en tu vida. La Biblia dice en Job 12:13,Pero la verdadera sabiduría y el poder se encuentran en Dios; el consejo y el entendimiento le pertenecen” (NTV)

Amante de la Vida

Me levanté un día escribiendo esta frase: “Si uno le hace caso a las pequeñeces de la vida y ama los más mínimos momentos, la vida nos termina amando a nosotros”. Lo escribí después de ver a un niño incapacitado tratando de comerse un helado, quien con mucha dificultad pudo poner la cuchara en su boca, degustar el sabor del helado y después decir: ¡Qué delicioso! 

Aquello que parece simple para muchos de nosotros y que a veces lo tomamos a la ligera, no es el caso de otros donde lo simple es casi imposible. Lo que hacemos a diario con nuestro cuerpo como movernos, hablar, caminar, escuchar y demás, puede ser un milagro anhelado para muchos y una oración ferviente de todo corazón. En este contexto, todos somos un milagro andante. Todos tenemos mucho por lo cual estar agradecidos y mucho por lo cual amar la vida.

Deja de centrarte en lo que no tienes en la vida y ama lo que ya tienes. Valora los más mínimos momentos y disfruta de los milagros del día a día, no sea que la vida te los haga valorar de maneras inesperadas. ¡Ama la vida y lo que ella trae, pero sobre todo ama a Dios quien es el sustentador de la vida.   La Biblia dice en Proverbios 21:21,El que busca la justicia y el amor inagotable encontrará vida, justicia y honor” (NTV)

Comenzar de Nuevo

Un nuevo mes comienza el día de hoy, un nuevo año comienza para mí en este día de mis cumpleaños. Muchos no pueden creer que el primer mes del año ya ha pasado, pero aún hay tiempo para emprender lo que no se ha emprendido. Para algunos, todas las resoluciones que hicieron el primer día del año ya pasaron a un segundo plano, sin dar continuidad a muchas de ellas. Sin embargo, un nuevo comienzo no significa que empecemos de nuevo intentándolo sólo una vez. Significa el retomar y comenzar cuantas veces sea necesario. 


Como creyentes tenemos la oportunidad de volvernos más apegados a las cosas de Dios, es decir, a los grandiosos regalos que Él nos ha dado para que podamos vivir una vida en plenitud. En este mes podemos considerar lo siguiente: Estar atentos a las oportunidades, ya que muchas de ellas no regresarán. En segundo lugar, debemos pensar de acuerdo con la Palabra de Dios. También, debemos cultivar una vida de oración que es nuestro aliento de vida espiritual. Por otro lado, no se nos debe pasar el aprender a vivir en obediencia, la cual es una práctica y rutina diaria. Por último, recordemos esperar en el tiempo de Dios. Su voluntad es siempre perfecta. La Biblia dice en Job 8:7, “Aunque comenzaste con poco, terminarás con mucho” (NTV)