Lo que sobra en las manos de Dios

En abril de 1970, la misión Apolo 13 sufrió una explosión en el tanque de oxígeno a más de trescientos mil kilómetros de la Tierra. Con recursos para tres días, una nave dañada y tres astronautas en peligro, los ingenieros de Houston diseñaron con lo que había a bordo un filtro de dióxido de carbono improvisado usando material de dos módulos diferentes. Lo poco que había, combinado correctamente, salvó tres vidas.

De la misma manera, un niño entregó cinco panes y dos peces. El Señor Jesús los tomó, los bendijo y alimentó a cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños. Al terminar, sobraron doce canastas. La lógica humana descartó lo que había como insuficiente. Es así como la matemática de Dios opera con categorías distintas. Él no necesita abundancia para multiplicar; solo necesita disposición para recibir.

Por lo tanto, no esperes tener más para ofrecerlo. Entrega lo que hay. Él sabe qué hacer con lo poco.

La Biblia dice en Juan 6:9: “Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?” (RV1960).

Leave a comment