Un adelanto

“Un adelanto” es lo que muchos desean en esta vida. Un adelanto de lo que puede llegar a sucedernos mañana es algo que muchos exploran a diario. Hay algunos que consultan a personas quienes aseguran saber qué será de ellos y sus seres queridos el día de mañana. Otros simplemente quieren un adelanto de dinero en su trabajo, un adelanto del final de la película que están viendo, o un adelanto de lo que alguien les va a decir.

Parece ser que el ser humano tiene la tendencia de adelantarse y perder el enfoque de su presente. La vida no se puede vivir ni en el pasado ni en el futuro. Se debe vivir en el presente planeando hacia un buen futuro pero disfrutando de todo lo bueno que el presente nos ofrece. Nuestra premisa de vida debe ser, “aprender del pasado, sembrar y planear lo mejor disfrutando del presente y esperar con confianza en el futuro que tenemos por delante”.

Dios nos ha dado un adelanto en la Biblia de lo que será nuestro futuro si le tenemos a Él. Será un mundo ideal sin tristezas, sin dolores, ni preocupaciones. Tendremos nuevos cuerpos y no estaremos limitados a lo finito. Pero para vivir así, debemos vivir a través de Él. De modo que, disfruta tu presente y espera con fe el futuro hermoso que Dios tiene preparado para ti. La Biblia dice en Mateo 6:34 , “Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy”, (NTV).

Ya estás cerca

¿Estás cerca papá? Esta es la pregunta que me hacen mis hijos cuando salgo de viaje y nos hablamos por teléfono. Algunas veces se suscitan retrasos en los vuelos o congestión en el tráfico inesperado y no logro llegar al tiempo propuesto. En otras ocasiones logro sorprenderlos al llegar más temprano lo de planeado.

Esto me puso a pensar en mi Padre celestial. Las Escrituras enseñan que muchas personas le han hecho este tipo de cuestionamientos a Dios. Preguntas como: Señor, ¿estás ahí? ¿Estas cerca de mí? ¿Me escuchas? ¿Estas atento a mi clamor? Son unas de las muchas que vemos impregnadas en la Biblia. La tendencia del ser humano es a sentirse distante de Dios. Nuestro pecado y egoísmo nos hacen estar distantes de Dios. Pero, Dios se ha acercado a nosotros. Él ha acortado el tramo de distancia que nos separaba de Él al enviar a Su Hijo Cristo para vivir una vida perfecta en medio de imperfectos. Jesús se acercó a nosotros dejando la comodidad de Su trono para venir a reinar en los corazones de todo aquel que le recibe.

Recuerda que aunque te sientas distante de Dios, Él nunca se encuentra distante de ti. Tu tienes libre acceso a Él y te puedes acercar en cada momento para buscar ayuda, dirección, paz, gozo y contentamiento en tu vida.
Dios está cerca de ti, ¿lo estás tu de Él? La Biblia lo dice en el Salmo 145:18, “El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad” (NTV)

Nunca te voy a perdonar

“Nunca te voy a perdonar” son las palabras de una persona que se encuentra supremamente herida por el abandono, el abuso, la traición, o el rechazo. Se ha determinado que una vez y la persona ha decidido no perdonar, es casi imposible hacer que se perdone a si misma o logre perdonar a otros. Porque perdonar es una decisión. Primero se decide perdonar para emprender el camino hacia el perdón de corazón.

¿Te imaginas que Dios nos hubiese dicho lo mismo? Nunca te voy a perdonar. No hubiera cuidado de Su pueblo escogido. No hubiera enviado a Su único Hijo a morir por nosotros y no hubiera seguido con Su plan de salvación para humanidad perdida. Al contrario, la Palabra de Dios dice que Sus misericordias son nuevas cada mañana y que Él ha decidido echar nuestros pecados al fondo del mar y nunca más acordarse de ellos (Miqueas 7:19). La memoria de Dios es diferente a la nuestra ya que nuestra mente nos hace recordar, sentir y regresar al pasado para decidir “no perdonar”.

El perdonar es liberador. No lo debes hacer por las personas que te han ofendido. Lo debes hacer porque tú mismo serás libre. Pídele a Dios que te ayude a emprender el camino hacia el perdón. Él sabe todos los detalles de cómo ser paciente, constante y persistente en amar lo que no se podía amar. Él reemplazó el “nunca” por el “siempre”. La Biblia dice en Colosenses 3:13, “sean compresivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros”. (NTV).

Pesadillas

¿Cuántos no hemos tenido pesadillas de las cuales nos hemos despertado ansiosamente? Una pesadilla es un sueño no placentero. Es un proceso del cerebro que no duerme el cual se mantiene activo atravesando por las diversas fases del sueño incluyendo los movimientos oculares rápidos (MOR). Puede hacerte sentir miedo, ansiedad o desconcierto. Las pesadillas no son reales ni pueden hacerte daño en ese preciso momento. Solo logran quitarte la tranquilidad y el descanso. Algunas pesadillas están relacionadas con la proyección de temores, dolores emocionales, ansiedades y situaciones de índole físico por los cuales se este atravesando.

Un estudio afirma que todos tenemos sueños a diario, pero los adultos ocasionalmente tenemos pesadillas, seguido por un despertar con el impacto cognitivo de lo soñado, aunque se sepa que no es cierto. Los niños menores de 11 años son más propensos a tener pesadillas por los cambios en su crecimiento. Pero, ¿cuál es la raíz de las pesadillas? Se determina que pueden ser de índole psicológico y neurológico. Entonces, ¿qué se debe hacer? Se aconseja una buena higiene del sueño. Es decir, evitar las películas de terror, la mala nutrición, no trasnochar, evitar los excesos, el estrés y las preocupaciones.

Dios ha creado el sueño para que podamos descansar y recuperarnos. De modo que, entrégale tus cargas a Él y concibe el sueño que necesitas día tras día. La Biblia dice en Proverbios 3:24, “Puedes irte a dormir sin miedo; te acostarás y dormirás profundamente”, (NTV).

Como Las Olas Del Mar

El observar las olas del mar es algo hermoso. El sentarse en la orilla de la playa y contemplar el maravilloso océano es una muestra de la grandeza de un gran diseñador de todo lo que vemos. Existen olas impetuosas que parecen llevar mucha agua y otras que son más pequeñas y con poca fuerza.

Las olas se suscitan sobre un mar en calma a raíz del soplo de una ligera brisa. De inmediato, aparecen irregularidades sobre la superficie del agua como en forma de diamante. Si el viento cesa, las olas capilares se deshacen por la tensión superficial del agua marina. Pero si el viento persiste, encuentra un asidero en estas ondas y las hace crecer. Hay olas que pueden llegar a medir más de 30 metros, mientras otras solo son de pocos metros y se tornan insignificantes. Los surfeadores profesionales son entrenados para que reconozcan el momento preciso donde vendrá el viento y producirá las olas para ellos surfear arriba de ellas.

¿Podemos hacer lo mismo nosotros? ¿Podemos identificar los grandes vientos que producirán las inmensas olas de problemas en nuestra vida para que cuando vengan podamos surfear arriba de ellas? Es inevitable que los vientos vengan. La cuestión es si estaremos por arriba o por debajo de las olas. Esto marcará la diferencia cuando nos enfrentemos a ellas. La Biblia dice en el Salmo 65:7, “Calmaste los océanos enfurecidos, con sus impetuosas olas, y silenciaste los gritos de las naciones”, (NTV).

Ladridos de perro

“Perro que ladra no muerde”, es el dicho de muchos al escuchar el ladrido de los perros. Sin embargo, hay perros que ladran y por supuesto que muerden. Un sin número de perros son juguetones y ladran para llamar la atención, pero otros ladran para advertirnos de que están cuidando un territorio que les ha sido asignado.

En múltiples ocasiones que salimos a visitar diferentes hogares hemos visto el anuncio que dice, “cuidado con los perros”. En otras palabras, entren a su propia discreción y conscientes del riesgo. Algunas veces son perros pequeños y juguetones, en otras, son perros grandes, guardianes y bravos. Por eso, al mirar los perros, preferimos llamar a las personas para que salgan y nos puedan dejar entrar a salvo a sus casas.

De allí surgen los dichos, “ladridos de perro o perro que ladra no muerde”. Se refiere a que hay personas que hablan mucho, se quejan, parecen estar bravas pero en realidad no lo son. Otras parecen estar peleando, discutiendo o llorando por todo pero solo son ladridos como los de un perro. Solo lo hacen para “llamar la atención”.

Evita los ladridos de perro, no sirven para nada. Antes bien, adopta una postura de confianza, mansedumbre y humildad ante los demás. Te aseguro que te irá mejor. La Biblia dice en Colosenses 3:8, “Pero ahora es el momento de eliminar el enojo, la furia, el comportamiento malicioso, la calumnia y el lenguaje sucio”, (NTV).

Completamente desconocido

¿Te gustan las aventuras completamente desconocidas? Hay personas que son movidas y animadas por las nuevas aventuras. Es más, si no han tenido alguna aventura nueva que les produzca un poco de adrenalina en su cuerpo, la buscan sin lugar a duda. Pero, ¿qué de las aventuras que son completamente desconocidas? Por ejemplo, vivir en un país o cultura totalmente diferente a la nuestra, afrontar un desafío en un área que no se tiene experiencia, ser parte de un equipo con puros desconocidos. Algunas veces algo tan simple como un cambio de escuela o trabajo, suele crear sentimientos de temor, ansiedad e intranquilidad.

Entonces, ¿qué debemos hacer con lo completamente desconocido? Primero, calmar nuestras ansiedades llevando nuestras emociones a Dios en oración. Segundo, reconocer que lo desconocido es una oportunidad para crecer, innovar, explorar y aprender. Tercero, reconocer que lo desconocido se vuelve familiar con el transcurso del tiempo. Cuarto, lo desconocido puede ser la puerta para florecer y comenzar de nuevo. Y, finalmente, recuerda que Dios transforma todo para bien a favor tuyo.

La Biblia dice en Hechos 17:28, “Pues en él vivimos, nos movemos y existimos. Como dijeron algunos de sus propios poetas: nosotros somos su descendencia”, (NTV).

Caminando Sólo

Abraham Lincoln dijo, “voy despacio, pero jamás desandando lo andado”. En otras palabras este hombre entendió que a veces se camina solo y lento pero se está avanzando. Muchas veces son pasos paulatinos pero a su vez progresivos. El caminar solo es bueno para la salud física, emocional y espiritual.

Los médicos y profesionales de la salud mental recomiendan el caminar por lo menos cuatro veces por semana por media hora para obtener resultados duraderos. La oxigenación que se produce en el cuerpo y la liberación de toxinas, son solo algunos de los beneficios del caminar constantemente. Cuando caminamos podemos pensar, reflexionar y meditar en lo que Dios ha hecho y puede hacer en nuestras vidas.

Pero, ¿realmente caminas solo? La Palabra de Dios nos afirma una y otra vez que Dios va delante de nosotros y camina con nosotros. Él envía ángeles que nos protegen de mal y de peligro y nos ha provisto de Su Espíritu para que repose en nuestros corazones. Así que si piensas que caminas solo, la verdad no lo estás. La presencia de Dios está alrededor tuyo. Él nunca te dejará ni desamparará. Él guarda cada uno de tus pasos para que no tropieces y si te llegas a caer, Él estará allí para recogerte. Así que nunca caminas realmente solo. Él camina contigo. La Biblia dice en Salmo 121:3, “Él no permitirá que tropieces; el que te cuida no se dormirá”, (NTV).

Ruidos Extraños

¿Cuántas veces has escuchado ruidos extraños? Pueden ser ruidos afuera de la casa, adentro de tu cuarto, en la escuela, en un campo abierto, en el trabajo, en un negocio u otro lugar. Lo característico de los ruidos extraños es que no están registrados en nuestra mente como sonidos familiares y logran llamarnos la atención. Algo tan simple como un ruido no conocido puede convertirse en una alarma que moviliza nuestros sentimientos y nuestro proceder.

Algunos ruidos extraños suelen distraernos y robarnos la paz. En algunas ocasiones salimos, buscamos e invertimos tiempo tratando de hallar de dónde se genera dicho ruido, pero llega a ser infructífero. Sin embargo, al buscarlo y no encontrarlo, concluimos que solo era una falsa alarma. De la misma manera nos pasa en nuestra vida cotidiana. Estamos rodeados de muchos ruidos extraños que muchas veces es difícil identificar. Algunas veces el ruido es producido por nosotros mismos, y en otras ocasiones, suelen ser falsas alarmas que tienden a distraernos en nuestras tareas diarias.

Así que, no inviertas tanto tiempo buscando “ruidos extraños” ya que siempre encontrarás uno. Si escuchas uno que te perturba, será usualmente identificable y evidente. Los demás, ignóralos y no les prestes tanta atención. Mantén tu enfoque. Dios te ayudará. El Señor Jesús dijo en Mateo 24:4, “No dejen que nadie los engañe”, (NTV).

Daños

Los abogados mencionan que son muchos billones de dólares los que se sufragan en demandas por daños y perjuicios. La indemnización intenta compensar a la víctima por la pérdida sufrida y restablecer la situación en la que se encontraba el demandado antes de la lesión. Sin embargo, otra suma extravagante se paga en daños punitorios que tienen el propósito de castigar al demandado para evitar que se repita la conducta que ocasionó la lesión.

Pero, ¿qué pasa cuando los daños son tales que ninguna indemnización los puede pagar? ¿qué decir de las heridas que parecen ser irreparables? El ser humano ha cometido muchos daños, algunos que suelen ser irreparables. No obstante, Dios envío a Su Hijo para pagar por todos los daños y lesiones que hemos causado. Aunque le hallamos errado al blanco y cometido pecados que hayan causado muchos daños, Dios ha pagado por estos daños y promete restaurarnos para vivir en plenitud de vida.

De modo que si has causado mucho daño o te lo han causado a ti, Dios promete sanarte y restaurarte. Jesús ya pagó por todos los daños que hayas podido causar y el fallo de la demanda está a tu favor. ¿Deseas pasar por esa restauración? Solo Él lo puede hacer. Él pagó la indemnización completa. La Biblia dice 1 Pedro 2:24, “Él mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto. Por sus heridas, ustedes son sanados, (NTV).