Bangladesh, uno de los países más vulnerables del mundo a los ciclones, redujo drásticamente sus cifras de mortalidad en las últimas décadas gracias a un sistema comunitario de alerta temprana sostenido por miles de voluntarios locales dedicados. La diferencia entre la tragedia y la supervivencia resultó ser, en gran medida, una advertencia oportuna y verdaderamente bien recibida por la comunidad.
Dios también envía advertencias antes de que la tormenta llegue por completo, a través de Su Palabra, de la conciencia personal o de personas que se atreven a hablar con honestidad. El Señor Jesús advirtió repetidamente sobre las consecuencias de ignorar la verdad, no para atemorizar a nadie, sino para proteger de verdad.
Tal vez has recibido recientemente una advertencia que preferiste ignorar simplemente por incomodidad momentánea. Recibir corrección a tiempo no es debilidad espiritual; con frecuencia representa la diferencia exacta entre la ruina y la preservación completa. Así que, una advertencia recibida a tiempo puede salvar un pueblo entero.
La Biblia dice en Proverbios 27:12: “El avisado ve el mal y se esconde; mas los simples pasan y llevan el daño”. (RV1960).