Con Lágrimas

¿Cuántas lágrimas no has derramado en tu vida? Muchas de ellas son provocadas por el dolor, la angustia, el duelo, la desesperación, la amargura, las pérdidas, la frustración y la rabia. También, algunas veces lloramos de gozo, paz, tranquilidad, reposo y por suma felicidad. Como dice una frase: “Las lágrimas no se deben guardar porque sino oxidan la vida”. Las lágrimas muestran nuestros más profundos y sinceros sentimientos. Ellas pueden ser como el rocío en la mañana. También pueden ser como la lluvia en sequedad. Ellas pueden ser manantial de vida mostrando que estamos vivos. También muestran lo débiles y lo fuertes que podemos ser.

Muchas veces las lágrimas son prueba de nuestra lucha como soldados en la batalla de la fe, como atletas en la carrera de la vida cristiana y como labradores en los terrenos por los cuales tenemos que sembrar. Las lágrimas son las palabras del corazón. Aunque la vida a veces es dura, esta misma trae hermosos momentos. Las lágrimas suelen ensuciarnos el rostro, pero en repetidas ocasiones, terminan por limpiar nuestro corazón.

En conclusión, aprende de todas y cada una de las lágrimas que derrames en tu vida porque detrás de cada una de ellas, hay una grata lección. La Biblia dice en el Salmo 126:6, “Los que siembran con lágrimas cosecharán con gritos de alegría” (NTV).

Sé Agradecido

Hay un canto cristiano antiguo muy conocido que en el coro dice: “Agradecimiento hay en mi corazón, canto de alegría elevo con mi voz, muchas son las cosas que mi Dios me ha dado y en agradecimiento le sirvo a mi Señor”. Aún en medio de los fuertes procesos, sé agradecido, porque el agradecimiento abrirá la puerta que traerá todas las demás bendiciones. Como dice una frase: “Si una persona no es agradecida con lo que tiene ahorita, difícilmente lo será cuando lo obtenga” (Frank A. Clark). 

Una actitud de agradecimiento debe tener siempre cabida en nuestra vida. Estudios demuestran que la gente agradecida es más feliz, porque en vez de preocuparse por las cosas que le faltan, agradecen por lo que tienen y logran experimentar plenitud alcanzando la madurez emocional. El desarrollar una actitud de agradecimiento nos ayuda a crecer y a trascender, porque la raíz de todo bien reposa en el principio de la gratitud. 

Entonces, ¿por qué estás agradecido hoy? Enumera la lista de las cosas por las que estás agradecido, fomenta una cultura de agradecimiento y agradécele a Dios. Saldrás totalmente reconfortado, animado y desafiado.
La Biblia dice en el Salmo 75:1, “¡Te damos gracias, oh Dios! Te damos gracias porque estás cerca; por todas partes, la gente habla de tus hechos maravillosos” (NTV).

Acción De Gracias

“Un corazón agradecido da para no volver a acordarse, pero nunca olvida algo cuando lo recibe”. Un corazón agradecido cuenta las bendiciones de Dios y al final de cuentas aunque el saldo no sea grande, siempre termina siéndolo. Un corazón agradecido no se fija en lo suyo propio, sino en el beneficio de los demás. Un corazón agradecido da las gracias en todo momento aunque no lo sienta. Un corazón agradecido aprecia lo que tiene y espera con fe lo que aún no tiene. Un corazón agradecido dice “no” a la apatía y dice “sí” a la compasión. Un corazón agradecido no guarda un archivo de lo que hace, sino de lo que puede llegar a hacer. 

Y tú, ¿cómo expresas tu agradecimiento? ¿Desarrollas la gratitud o un espíritu de queja? Todos los días deben ser un día de acción de gracias, porque el dar gracias es una acción. Entonces, lo primero que debemos hacer al levantarnos cada día es dar gracias a Dios por el regalo de la vida, por las relaciones cercanas que tenemos, por los recursos que poseemos y por los que aún no tenemos. Debemos dar gracias por las luchas, porque sin ellas, no seríamos fuertes. Debemos dar gracias por el dolor, porque sin él, no conoceríamos la sanidad ni la tranquilidad. Debemos dar gracias por la intranquilidad, porque en medio de ella conocemos la paz.

¿Por qué puedes dar gracias a Dios hoy? La Biblia dice en 1 Tesalonicenses 5:18, “Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús” (NTV).

Conchas En El Mar

La naturaleza nos enseña grandes lecciones acerca de la vida. Una simple caminata por la playa nos muestra la grandeza del imponente océano creado por Dios. Las grandes olas y los vientos impetuosos crean un ruido espectacular que con solo cerrar los ojos producen un sentimiento de tranquilidad indescriptible. Una de las cosas increíbles que se puede observar al caminar sobre la arena son los residuos e innumerables conchas y caracoles marinos que son expulsados hacia la arena. Algunos de estos caracoles tienen hermosos diseños llenos de diferentes colores y formas. 

Lo interesante es que muchas de las conchas no tienen ese color adentro del agua ni se miran de la misma manera. Cuando el organismo interior muere, las olas del mar suelen expulsarlas en ciertas temporadas del año. Todas estas moléculas internas van creciendo y creando la belleza exterior de las conchas que vemos en la arena. Algunas de ellas lucen mucho más hermosas a la luz del sol y estando muertas, ¿por qué? Porque hay belleza aún en la muerte de estos seres vivientes. 

Un simple ejemplo de la naturaleza nos puede enseñar que “a veces es bueno morir para mostrar lo mejor de nosotros”. ¿A qué debemos morir aunque estemos vivos? Qué tal si morimos a nuestro egoísmo. Al igual que las conchas, luciríamos relucientes aun en medio de la arena de la vida. 

La Biblia dice en 2 de Corintios 4:11, “Es cierto, vivimos en constante peligro de muerte porque servimos a Jesús, para que la vida de Jesús sea evidente en nuestro cuerpo que muere” (NTV).

Caminar En La Luz

¿Qué difícil es caminar en la oscuridad? ¿Qué difícil es manejar por un camino totalmente oscuro? La oscuridad en sí trae consigo sentimientos de temor, ansiedad, inseguridad e incertidumbre. El caminar en oscuridad nos puede llevar a tropezarnos, caernos y lastimarnos. El caminar en la oscuridad nos puede conducir a un gran abismo donde pudiésemos caer sin salir ilesos. El caminar en la oscuridad puede conducirnos hasta la misma muerte.

Martín Luther King Jr. dijo: “Cada hombre debe decidir si va a caminar en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”. Pero, ¿cómo andamos en oscuridad espiritualmente hablando? Andamos en tinieblas cuando no reconocemos a Dios ni decidimos seguirlo. Andamos en oscuridad cuando aún conociendo de Dios, optamos por vivir en desobediencia y rechazando todo tipo de luz que quiera alumbrar en nuestra oscura terquedad y pecado. 

Debemos recordar que en los momentos más oscuros, debemos centrarnos en ver la luz. Es mi oración que nuestro Dios traiga luz a tu vida con Su sol de justicia y verdad guiando tu caminar diariamente. La Biblia dice en Efesios 5:8, “8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”, (NTV).

No Hay Palabras

Muchas veces las palabras se agotan o no alcanzan para decir lo que sentimos o pensamos. En otras ocasiones, hay momentos donde no hay palabras para comunicar lo que nos pasa o lo que sucede a nuestro alrededor. En ocasiones, preferimos callar, pero en otras, preferimos enumerar las grandes cosas que nos llegan a pasar. Es así como recuerdo el canto que dice: “Hay momentos que las palabras no alcanzan para decirte lo que siento a ti mi buen Jesús”. Más adelante, el mismo canto nos recuerda que aunque se nos puedan acabar las palabras, lo que sí podemos hacer es “agradecer” a Dios por todo lo que ha hecho, por todo lo que hace y por todo lo que hará. 

De modo que cuando no hay palabras, siempre puede haber una palabra de agradecimiento ya que esta no nos enfoca en el porqué, sino en el para qué de cada situación que surge en nuestra vida. Una palabra de agradecimiento siempre nos llevará a buscar y a conocer más de cerca la voluntad de Dios para nuestras vidas. 

Por lo tanto, si ya no tienes palabras, solo “da gracias”, ya que además de ayudarte a desarrollar una mejor actitud para encarar la vida, te ayudará a buscar, discernir y vivir en la voluntad de Dios. La Biblia dice en 1 Tesalonicenses 5:18, “18 Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús” (NTV)

Premios

El mundo está lleno de premios. Desde el niño que desea ganar la medalla de asistencia perfecta al final del año escolar, como el corredor que desea ganar la medalla de oro por la que tanto ha entrenado. Desde el trabajador que desea ganar el viaje de sus sueños al alcanzar las ventas propuestas, como el niño que desea ser premiado por su buen comportamiento. La verdad es que todos, de alguna u otra manera, pensamos en una recompensa. 

La Palabra de Dios está impregnada de episodios donde se ilustra este principio. Por ejemplo, el apóstol Pablo en 1 de Corintios 3, usa metáforas para ilustrar la unidad de la iglesia con las recompensas eternas. Él usa la metáfora del agricultor y la metáfora de la arquitectura. En resumidas cuentas, se menciona que como sembremos y construyamos seremos evaluados por Dios. Como hayamos usado lo que Dios nos ha dado va relacionado con las recompensas y premios que recibiremos. Este es un principio de mayordomía para toda la vida. Pero , ¿qué nos ha sido dado para servir? La gracia, el amor, los dones, los talentos, las habilidades, el tiempo, los recursos tangibles y el Espíritu Santo. 

Si el juicio del tribunal de Cristo fuese hoy, ¿cómo responderías al Señor? Decide ser fiel con todo lo que tienes desde hoy. La Biblia dice en 1 de Corintios 3:8b, “8 El que planta y el que riega trabajan en conjunto con el mismo propósito. Y cada uno será recompensado por su propio arduo trabajo” (NTV).

Agradecido

Una vez leí la siguiente frase: “Entre más agradecido seas, más cosas que agradecer te llegarán”. Estoy en total acuerdo con estas palabras porque la gratitud se da cuando la memoria se almacena en el corazón y no en la mente. Como dicen por ahí: “La gratitud es la clave que convierte los problemas en bendiciones y lo inesperado en regalos”. El desarrollar una cultura de agradecimiento es de beneficio para la vida física, emocional y espiritual.

Cuando no somos agradecidos mostramos un sentido de autosuficiencia, orgullo y apatía. Solemos pensar que somos merecedores de todo y que no necesitamos de nada ni de nadie. Sin embargo, está comprobado psicológicamente que aquel que fomenta un sentido de agradecimiento goza de una mejor salud y tiene más oportunidades para ser exitoso en la vida.

El agradecimiento va conectado con la felicidad porque no son las personas felices las que son agradecidas, en cambio, son las personas agradecidas las que son felices. El día de hoy doy gracias a Dios por todas Sus bendiciones y doy gracias a aquellas personas que hacen mi carcajada más sonora, mi sonrisa más brillante y mi vida mucho mejor. La Biblia dice en 1 de Corintios 15:57, “57 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” (NTV).

Guerra y Paz

Un comunicado de estudiosos en el tema de la paz ha arrojado una información asombrosa. Según ellos, desde hace 3,600 años antes de Cristo, hasta el día de hoy se han tenido aproximadamente 292 años de paz. Esto ha producido más de catorce mil guerras y se estima que alrededor de cuatro mil millones de personas han muerto.

El valor de las propiedades destruidas de todas estas guerras es exagerado. La suma de las pérdidas es casi innumerable. El valor en oro que se calcula es exorbitante.

Desde los tiempos antiguos el problema de las guerras y la paz ha sido un problema del corazón. El egoísmo humano movido por diferentes intereses ha ocasionado guerras sin fin. El ser humano está en la búsqueda de la paz verdadera que solamente se encuentra en Cristo Jesús. Él es paz y nos la ofrece personalmente a cada uno de nosotros. Así que la próxima vez que desees iniciar una guerra personal, pídele a Dios que te colme con Su paz.

Jesús nos dice, “Les tengo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo” (Juan 14:27, NTV).

Fundación

¿Has visto los fundamentos de una casa o de un edificio? Después de limpiar el terreno y de nivelarlo, lo primero que hacen los constructores es trabajar en el fundamento. Usualmente los cálculos matemáticos son hechos antes de echar el fundamento para que se pueda construir la obra diseñada. Lo mismo pasa con nuestra vida. Los fundamentos son los principios básicos de cualquier conocimiento en cada área del saber. Estos poseen elementos esenciales a partir de los cuales se va desarrollando toda su complejidad. 

En otras palabras, el fundamento es el principio o cimiento sobre el que se apoya y se desarrolla una idea, relación o cosa. También puede ser una base filosófica o ideológica de la cual parte un pensamiento en especial. Entonces, ¿cuál es tu fundamento? ¿En qué basas tus argumentos o pensamientos? Si tu fundamento está basado en las personas, en las circunstancias, en tu preparación o en tus experiencias, podrás defraudarte. Pero si tu fundamento es puesto en Jesús, será un fundamento sólido y confiable sobre el cual podrás construir.
Medita en los fundamentos que tienes en tu vida. Si ellos son fuertes, construye confiablemente sobre ellos, pero si ellos son débiles, fortalécelos para que estén firmes y puedas construir con confianza en los días por venir. La Biblia dice en Mateo 7:24-25 , “24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”, (RV1960).