El Verdadero Valiente

“El verdadero hombre valiente no es el que no tiene miedo, sino el que conquista el miedo”. Dios está contigo como poderoso gigante. La valentía es entrar como guerrero en una batalla donde no estás seguro de ganar. La valentía es ser el único que sabe que tienes miedo en el frente de batalla. La seguridad viene del valor que le das a tu mente y a tu corazón. Se dice que: “La valentía es una de las más importantes virtudes, porque sin la valentía, no puedes practicar ninguna otra virtud consistentemente”.

Nelson Mandela dijo: “Aprendí que el coraje no es la ausencia del miedo, sino el triunfo sobre él. El hombre valiente no es aquel que no siente miedo, sino el que conquista ese miedo”. La Palabra de Dios está llena de promesas de la fortaleza que proviene de Dios. Dice que el gozo del Señor es nuestra fortaleza, que Él es nuestra roca firme, que nos esforcemos y que seamos valientes, que no temamos ni desmallemos porque Él está con nosotros. Nos dice que Él fortalece nuestras rodillas endebles. Nos promete sostenernos con Su diestra y mantenernos en Su gracia. Solo en Él podemos decir que somos fuertes y valientes, aunque en sí, nos sintamos débiles.

La Biblia dice en Jeremías 20:11, “No obstante, el Señor está a mi lado como un gran guerrero; ante él mis perseguidores caerán. No pueden derrotarme. Fracasarán y serán totalmente humillados; nunca se olvidará su deshonra” (NTV).

El Hubiera Sí Existe

Todos hemos escuchado la frase que dice: “El hubiera no existe”, sin embargo, yo digo que “el hubiera sí existe”. Es verdad que no podemos cambiar las decisiones, actos o palabras del pasado, pero sí podemos aprender las grandes lecciones que el pasado posee. El hubiera sí existe cuando reconocemos nuestros errores, cuando enfrentamos las consecuencias de nuestras malas decisiones y cuando tratamos de resarcir lo que parece ser irreparable.

Aunque no podemos cambiar el pasado, sí podemos ser estudiantes del mismo. Es más, en repetidas ocasiones lo que lamentamos no haber dicho o hecho se nos presenta de nuevo. En esa instancia, el hubiera puede ayudarnos. De modo que ya no esperes más para decir, hacer o emprender lo que “el hubiera” te ha dejado. Si el hubiera te ha marcado, deja que te marque de la mejor manera posible y cambia tu “hubiera” en un “pudiera”.

Desde hoy puedes comenzar a decir: “Yo pudiera hacer esto o aquello en lugar de decir lo hubiera hecho”. Te aseguro que esta práctica tan simple, puede cambiar mucho de tu vivir. La Biblia dice en Isaías 43:18, “Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer” (NTV).

Habla Con Dios

Recuerdo en los años de mi infancia las palabras de una hermana después de la muerte de mi amada madre, quien me dijo suavemente en el oído: “Cuando no entiendas lo que esté pasando, solo habla con Dios y deja todo en Sus manos”. Este es un consejo tan simple y práctico, pero a su vez muy profundo. De repente, en momentos de prueba, frustración y espera, recuerdo este simple consejo de hablar con Dios.

Hablar con Dios es algo impresionante. Él es el Creador de todo lo que existe. Él es el Rey de reyes y Señor de señores. Él tiene el dominio sobre todas las cosas y Su Palabra tiene supremo poder. ¿Sabías que tenemos libre acceso ante Él? Pero, ¿cómo es esto? Nadie puede presentarse ante un rey humano sin ser previamente agendado y revisado. Sin embargo, nuestro Padre celestial nos recibe en cualquier momento cuando clamamos a Él en el nombre de Su hijo Jesús. Jesucristo vino a este mundo para salvar lo que se había perdido, murió por nuestros pecados, pero resucitó. Además, la división que había entre el cielo y la tierra se deshizo. Ahora a través de Jesús, tenemos libre acceso ante el trono de la gracia de Dios.

Tu Padre celestial desea hablar contigo. Él desea escuchar tu voz. Puedes venir a Él en cualquier instante a través de Jesús. ¿Deseas conversar con Él? La Biblia dice en Jeremías 33:3, “3 pídeme y te daré a conocer secretos sorprendentes que no conoces acerca de lo que está por venir” (NTV).

Nació

“No tengan miedo”. Este solía ser el anuncio recurrente del ángel que se aparecía en la Biblia en el Antiguo Testamento antes de la llegada de Jesús. El mensaje enviado por Dios a través de los profetas para Su pueblo fue el mismo: “No tengan miedo”. Cuando Él vino, también profirió las mismas palabras una y otra vez: “No tengan miedo”. De hecho, la Biblia contiene esta frase 365 veces. Yo no creo que esta sea una coincidencia, debe ser una Diosidencia, ¿verdad? Esto nos recuerda que todos los días debemos apropiarnos de esta verdad bíblica: “Dios está con nosotros”. Por lo tanto, “no tendremos temor”.

Cuando Jesús nació, se acabó el temor, la confusión y la oscuridad. Él vino a traer vida en abundancia y significado donde no lo había. Él vino a pagar por la cuenta que no se podía pagar y a darnos esperanza en un mundo desesperanzado. En otras palabras, nació el verdadero amor, el gozo permanente, la esperanza eterna, la fortaleza inconmovible, la paz verdadera y la confianza eterna.

La navidad es la esperanza viva, es la oportunidad latente, es el milagro existente y es el galardón permanente. ¿Ha nacido Jesús en tu corazón? 

La Biblia dice en Isaías 9:6, “…y será llamado: Consejero Maravilloso, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (NVI).

El Tiempo Se Cumplió

¿Cuántas veces pensamos que el tiempo no se ha cumplido para algo que realmente anhelamos? Así fue la espera para que viniese el mesías prometido. Generación tras generación, profecía tras profecía, y suceso tras suceso, fueron promotores e indicativos de la llegada del mesías. Después, hubo alrededor de unos 400 años de silencio donde no se mencionó ni escuchó más acerca del mesías. ¿Finalmente vendría o Dios se había olvidado de todas Sus promesas? Fueron muchas las señales, pero la espera fue demasiado larga.

¿Te ha pasado esto? ¿Piensas que tu espera ha sido muy larga y que las promesas que tanto has esperado no se cumplirán? La venida del Señor Jesús al mundo nos recuerda que aunque la espera sea demasiado larga, Sus promesas sí se cumplen. Sus promesas son reales y nunca dejan de ser porque así es Su Palabra. Puede que te frustres, desanimes y angusties en la espera. Sin embargo, Dios ha prometido estar contigo, sustentarte y proveerte todo lo que necesitas hasta que Su tiempo perfecto llegue a cumplirse para tu vida. No te desesperes. Él está contigo.

Así como en la historia de la navidad, al final de cuentas, el tiempo se cumplió y Jesús finalmente nació.
La Biblia dice en Lucas 2:6-7 , “Y mientras estaban allí, se le cumplió el tiempo. Así que dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la posada” (NVI).

Emanuel

El profeta Isaías predijo que una virgen daría a luz un hijo y que se llamaría Emanuel, que significa: “Dios con nosotros”. Esto se hizo realidad cuando ella dio a luz a Jesús. Jesús es “Emanuel”. Si bien no tenemos constancia de que alguna vez se haya llamado así, Él es Dios quien descendió para estar con nosotros. Filipenses 2: 7b nos dice que Él “adoptó la humilde posición de un esclavo y nació como un ser humano” (NTV). 

A pesar de que Él abandonó el reino físico al ascender al cielo después de la resurrección, todavía está con nosotros a través del Espíritu Santo. Antes de que Jesús viniera, solo teníamos la ley y los profetas. Todo era impersonal. Pero con la obra expiatoria de Cristo en la cruz, nos reunimos con Dios Padre. Ya no necesitamos sacrificios humanos, Jesús fue el sacrifico máximo. Ahora tenemos libre acceso al Padre a través de Jesús y poder en el Espíritu Santo. 

Al realizar tus actividades en esta temporada navideña recuerda que Dios está contigo. Él se complace en ti y desea que crezcas en tu relación con Él. Dale gracias a Él de que no estás solo. Realmente hemos recibido el mejor regalo de navidad: “Emanuel”. La Biblia dice en Isaías 7:14, “14 Muy bien, el Señor mismo les dará la señal. ¡Miren! ¡La virgen concebirá un niño! Dará a luz un hijo y lo llamarán Emanuel (que significa: “Dios está con nosotros”)” (NTV).

Un Regalo Apreciado

¿Cuántas veces hemos recibido un regalo apreciado? Desde aquellos regalos sorpresa que abríamos en navidad como aquellos momentos preciados con personas cercanas a nosotros que se convierten en regalos maravillosos. Todos hemos recibido regalos que no esperábamos y regalos que aunque los esperemos, no han llegado, ni llegarán. 

Sea que hayamos recibido o no muchos regalos, la vida está llena de innumerables dádivas. El aire que respiramos, la salud, la familia, las relaciones cercanas, los proyectos y aún los mismos desafíos. Cosas como el caminar, el tacto, el olfato, la visión y la escucha. Todos y cada uno de los detalles de la vida son un regalo cuando no se tienen. Por ejemplo, hay algunos que desean caminar y no pueden. Otros desean ver y no pueden. Otros desean tener contacto humano pudiendo tocar a alguien pero no lo pueden hacer por sus condiciones de salud. Algunos desean hablar y no pueden producir sonido alguno con su garganta. Y, ¿qué decir de los muchos regalos inexplicables que podemos experimentar? Aquellas gratas sorpresas que nos da la vida y las oportunidades que se nos presentan. 

Sin lugar a duda, el regalo más grande es Jesús. Él vino a salvar lo insalvable y a ofrecer Su vida en rescate por muchos. Él vino a darnos el regalo de la vida eterna. La Biblia dice en Efesios 2:8, “Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios”, (NTV).

Ornamentos

En las temporadas navideñas usualmente decoramos nuestra casa o lugar de trabajo con algunos elementos que crean un ambiente navideño. Entre ellos, el más conocido es el arbolito de navidad. Hay árboles naturales, artificiales y hasta hay una combinación de los dos en uno. También hay muchas esferas y ornamentos que adornan este árbol navideño. Algunas familias que tienen un set de ornamentos de ciertos colores para un año y de otro para el año siguiente. Parte de lo único de esta temporada es adornar el ambiente de una manera que nos remonte a la temporada más reluciente del año.

En lo particular, me fascinan los ornamentos, las esferas y las decoraciones navideñas. Me encanta ver las ciudades llenas de luces, las familias adornando sus arbolitos y todos de una u otra manera recordando consciente o inconscientemente el nacimiento de Jesús. Los ornamentos y decoraciones pueden variar de cultura a cultura y de lugar a lugar. Sin embargo, la temática es la misma. Todos, sin lugar a dudas, hasta el más escéptico se da cuenta que esta temporada es especial.

Para nosotros los creyentes, esta temporada evoca el nacimiento de Jesús, el Salvador de todo el universo. No hay ornamento que decore más que la razón misma de la navidad. ¿Es Jesús tu razón para decorarlo todo en esta temporada? La Biblia dice en Lucas 2:11 , “Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor” (NVI)

Me Tengo Que Ir

“Me tengo que ir”. Esa es la frase que constantemente escuchamos o que usamos a diario. Significa que ya no podemos estar en un lugar, evento o compromiso porque hay algún factor interno o externo que nos mueve a salir en breve de donde actualmente nos encontremos. Esto puede suceder con situaciones de rutina en la vida diaria. Pero, ¿qué decir de las personas que dicen “me tengo que ir” como una excusa para abandonar su situación? ¿Qué de aquellos que sienten prisa en salirse de algo como un escape donde perciben que ya no hay otra opción? ¿Qué de aquellos que contemplan hasta el quitarse la vida porque piensan que se tienen que ir de alguna forma abandonando la circunstancia que están viviendo?

Hay una gran diferencia entre “tener que” a “querer” hacerlo. Un buen número de personas no tienen que irse pero desean irse. Aunque parece ser un ejemplo muy cotidiano, piensa en las cosas de las cuales deseas huir. ¿Por qué deseas salir de esa relación o esa situación? ¿Cuáles son los verdaderos motivos que te quieren hacer salir corriendo? ¿Tienes que salir por alguna situación que está fuera de tu control o porque solo deseas huir? ¿Estás cansado(a) de la rutina? Todas estas preguntas tienen que ver con el estado de tu corazón. Entonces, la pregunta primaria debe ser, ¿cómo está tu corazón?

Dios desea que consideres bien las situaciones que estás viviendo. Él desea que busques ayuda y consejo en Su Palabra y con mentores que te puedan aconsejar. No es bueno “salir por salir”. Muchas veces es imprescindible, pero en otras, es solo una excusa más para no enfrentar la realidad. La Biblia dice en Juan 16:13, “Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro”, (NTV).

Dios Te Protege

Un día leí la siguiente frase: “Nadie derrumba a quien Dios levanta. Nadie derrota a quien Dios protege. Nadie maldice a quien Dios bendice”. Dios es nuestra protección. Por ejemplo, las ovejas por naturaleza son animales indefensos, por eso es que el pastor utiliza algunas herramientas para cuidarlas y protegerlas. El pastor usa una vara para proteger y un cayado con un pequeño gancho para rescatarlas. Nosotros somos como ovejas perdidas, así que Jesús vino a la tierra para ser nuestro buen Pastor. Así como un pastor usa las herramientas físicas de la vara y el cayado para proporcionar dirección y protección, Dios quiere protegernos y dirigirnos.

Hay algunas maneras como Dios nos protege. Primero, si le traes tus heridas, Él es compasivo. Él tiene compasión de nosotros porque sabe que somos indefensos sin Él (Mateo 9:36). Segundo, si lo sigues, Él te lleva en la dirección correcta. Él va primero como Pastor y te conduce para que vayas por el buen camino (Juan 10:4). Tercero, si te confundes o te alejas, Jesús te traerá de vuelta. Él deja atrás a las ovejas que están bien y se va en búsqueda de la perdida hasta que la encuentra, ¡qué bendición! (Mateo 18:12). Cuarto, si fracasas o caes, Jesús te rescata y te pone en el camino de la recuperación (Mateo 12:11-12). Por último, si confías en Él para salvación, Su promesa se cumplirá.

La Biblia dice en Juan 10:11, “»Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas” (NTV).