Como un Vidrio

Comenta la historia que cuando los españoles trajeron los vidrios y espejos a América, los nativos estaban impresionados con el reflejo de sí mismos y pagaban con oro para solo obtener uno de ellos en sus manos. Aunque los espejos y vidrios no sean tan costosos como el oro, tenían una característica que ellos no habían visto antes. Los espejos podían reflejarlos a ellos mismos y los vidrios eran transparentes. Algo tan simple y barato, fue vendido por oro por sus simples y llanas características.

¿Cómo se refleja tu vida? ¿Qué le reflejas a los demás? ¿Qué hay en lo profundo de tu corazón? ¿Hay transparencia en tus pensamientos y en tus decisiones? Para los seguidores de Jesús, el espejo y el vidrio es la Palabra de Dios. En las Escrituras podemos ver claramente lo que somos realmente y lo que podemos llegar a ser. La Biblia nos hace ver nuestras imperfecciones, nos enseña grandes lecciones y anima a cambiar lo que parece ser incambiable. Además, la única manera de poder hacernos ver transparentes y realmente como somos es a través de la persona de Jesús. Es a través de Jesús que nuestros pecados pueden ser perdonados y nuestra vida puede ser transformada.

Así que, ven a Dios en Su Palabra para ser confrontado, animado y restaurado. Finalmente, deja que Jesús te lave todos tus pecados y puedas ser realmente cambiado. La Biblia dice en Mateo 5:8, “Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios” (NTV).

Trabajo en Equipo

Hay una frase popular que dice: “Si quieres llegar rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina en grupo”. Esto nos habla del principio del trabajo en equipo. Henry Ford, exitoso empresario estadounidense, se refirió a ello cuando dijo: “Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es el progreso, trabajar en equipo asegura el éxito”. El trabajar con otros diversifica el trabajo, disminuye la carga y multiplica los resultados.

El trabajo en equipo es esencial en toda organización, empresa o equipo deportivo. Michael Jordan, talentoso jugador de baloncesto y quien no ha sido olvidado por sus grandes destrezas deportivas, dijo: “El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo y la inteligencia gana campeonatos”. Él reconoció que un partido se puede ganar por un reconocido talentoso, pero un campeonato solo lo ganan los que saben jugar en unidad.

Entonces, hazte las siguientes preguntas: ¿Soy un buen miembro en el equipo? ¿Cuál es mi función en el equipo al cual pertenezco? ¿Cómo puedo involucrar y empoderar a otros como parte del equipo? ¿Qué metas puedo alcanzar junto a otros que no podré alcanzar por mi mismo? De modo que, trabaja en equipo. Te sorprenderás de donde podrás llegar. La Biblia dice en Eclesiastés 4:9-10, “9 Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo.10 Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante!”, (NVI).

Agradecido

Un vez leí la siguiente frase: “Entre más agradecido seas, más cosas que agradecer te llegarán”. Estoy en total acuerdo con estas palabras porque la gratitud se da cuando la memoria se almacena en el corazón y no en la mente. Como dicen por ahí: “La gratitud es la clave que convierte los problemas en bendiciones y lo inesperado en regalos”. El desarrollar una cultura de agradecimiento es de beneficio para la vida física, emocional y espiritual.
Cuando no somos agradecidos mostramos un sentido de autosuficiencia, orgullo y apatía. Solemos pensar que somos merecedores de todo y que no necesitamos de nada ni de nadie. Sin embargo, está comprobado psicológicamente que aquel que fomenta un sentido de agradecimiento goza de una mejor salud y tiene más oportunidades para ser exitoso en la vida.

El agradecimiento va conectado con la felicidad porque no son las personas felices las que son agradecidas, en cambio, son las personas agradecidas las que son felices. El día de hoy doy gracias a Dios por todas Sus bendiciones y doy gracias a aquellas personas que hacen mi carcajada más sonora, mi sonrisa más brillante y mi vida mucho mejor. La Biblia dice en 1 de Corintios 15:57, “57 ¡Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” (NTV).

Fidelidad

Casi a diario se promulgan noticias de personas que le son infieles a otras por medio de los periódicos locales. No solamente entre parejas, sino en lealtad de empresas, negocios y demás. Una frase dice: “La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella”. La fidelidad viene del latín “fidelis” que va directamente relacionado con la lealtad. Ser fiel es una decisión y un acto de voluntad.

La fidelidad es también un acto de respeto a ti mismo. Si no puedes ser fiel a un propósito, a una persona o a una causa, es muestra de un problema de carácter que no será solucionado fácilmente. La fidelidad no es ausencia del deseo o de la tentación, la fidelidad es autocontrol, devoción, entrega y compromiso aún en contra de los sentimientos y de las emociones. La esencia de la fidelidad se encuentra en el amor, porque si se ama verdaderamente, ser fiel no es un sacrificio, es una bendición y un gran placer.

Dios es el único que siempre es fiel. Su fidelidad es uno de sus atributos personales. Él nunca falla, siempre está allí para guiarnos, ayudarnos y sustentarnos. Entre más conozcas y reposes en la fidelidad de Dios, más fiel podrás ser a ti mismo y a los demás. La Biblia dice en Isaías 25:1, “Señor, tú eres mi Dios; te exaltaré y alabaré tu nombre porque has hecho maravillas. Desde tiempos antiguos tus planes son fieles y seguros” (NVI).

Conexión

Queremos estar interconectados ya que vivimos en un mundo de conexión. Las estadísticas arrojan como la juventud de hoy no puede vivir sin estar conectada tecnológicamente. Uno de los castigos más grandes para un joven hoy en día es no tener conexión a través de ningún dispositivo electrónico. Para algunos, el mundo no es mundo real sino están conectados. ¿Por qué se suscita esto? Simplemente, porque Dios nos ha diseñado con la necesidad de conectarnos unos con otros.

Aunque los excesos de conexión por las redes sociales son nocivos para cualquier persona, la necesidad de conexión es real. Es por eso que debemos aprender a conectarnos con lo más importante en nuestra vida. Por ejemplo ¿Cómo está tu conexión con las personas más cercanas a ti? ¿Cómo te conectas con tus emociones, con tu pasado y con lo que está pasando a tu alrededor? Aún más, ¿cómo te conectas con Dios?

Dios desea que trabajes en tu conexión con Él. ¿Habrá algo que puedas resolver para tener una mejor conexión con tu Padre celestial? He aquí algunas cosas que puedan hacerte perder la conexión con Dios: tu orgullo, tu autosuficiencia, tu apatía, tu lejanía, tu falta de interés, tu pereza espiritual y tu arrogancia. Evalúa tu conexión con Dios. Si la mejoras cada día, tú serás el mayor beneficiado de dicha conexión. La Biblia dice en Hebreos 13:15, “15 Por lo tanto, por medio de Jesús, ofrezcamos un sacrificio continuo de alabanza a Dios, mediante el cual proclamamos nuestra lealtad a su nombre” (NTV).

Tecnología

Vivimos en un mundo de muchos avances tecnológicos. Cada día surgen nuevas invenciones que tienen a facilitar la vida del ser humano. Parece ser que las maquinas pueden reemplazar mucho de lo que el ser humano solía hacer. Desde una llamada a un número de servicio al cliente, como el cajero automático en los bancos, los dispensadores de comida, los teléfonos inteligentes, etc. No obstante, hay quien ve la tecnología como un gran mal que disminuye lentamente nuestra humanidad, mientras que otros, lo ven como una manera de ayudarnos en nuestros mayores desafíos.

La pregunta no debe ser si la tecnología es buena o no, la cuestión es cómo la manejamos. El famoso científico Albert Einstein dijo: “Se ha vuelto terriblemente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad”. Esas palabras fueron proferidas décadas atrás. ¿Te imaginas lo que diría hoy en día? Lo que sí ha hecho la tecnología es poner al ser humano en una posición de privilegio, ya que las invenciones nos facilitan la vida.

Dios es el dueño de la sabiduría y le permite al ser humano diseñar, incursionar y crear para su propio beneficio. Sin embargo, algo mejor que la tecnología es que Dios nos ha puesto en un lugar de privilegio a través de nuestra fe en Cristo Jesús. ¡Eso supera cualquier privilegio tecnológico! La Biblia dice en Romanos 5:2, “2 Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios”, (NTV).

Caminar en la luz

¿Qué difícil es caminar en la oscuridad? ¿Qué difícil es manejar por un camino totalmente oscuro? La oscuridad en sí trae consigo sentimientos de temor, ansiedad, inseguridad e incertidumbre. El caminar en oscuridad nos puede llevar a tropezarnos, caernos y lastimarnos. El caminar en la oscuridad nos puede conducir a un gran abismo donde pudiésemos caer sin salir ilesos. El caminar en la oscuridad puede conducirnos hasta la misma muerte.

Martín Luther King Jr. dijo: “Cada hombre debe decidir si va a caminar en la luz del altruismo creativo o en la oscuridad del egoísmo destructivo”. Pero, ¿cómo andamos en oscuridad espiritualmente hablando? Andamos en tinieblas cuando no reconocemos a Dios ni decidimos seguirlo. Andamos en oscuridad cuando aún conociendo de Dios, optamos por vivir en desobediencia y rechazando todo tipo de luz que quiera alumbrar en nuestra oscura terquedad y pecado.

Debemos recordar que en los momentos más oscuros, debemos centrarnos en ver la luz. Es mi oración que nuestro Dios traiga luz a tu vida con Su sol de justicia y verdad guiando tu caminar diariamente. La Biblia dice en Efesios 5:8, “8 Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”, (NTV).

¿Qué produce el acercarse a Dios?

“Quien se acerca a Dios, recibe sabiduría y nuevas fuerzas para que en todo lo que haga le vaya bien”. El que se acerca a Dios, recibe bendición. Como dice un dicho antiguo: “Nunca es tarde para acercarse a Dios”. Él siempre está atento y dispuesto para recibirnos. Cuando nos acercamos a Él, podemos estar seguros de Su protección y Su dirección. Con Dios podemos alcanzar todo y mucho más de lo que necesitamos.

Muchas veces pensamos que las decisiones de Dios son misteriosas, pero siempre actúan a nuestro favor. La vida no es fácil, pero hay un motor llamado corazón, un seguro llamado fe y un director que se llama Dios. De la misma manera, la verdadera paz solo proviene de Él, porque la paz no es la ausencia de aflicciones, sino la presencia de Dios en medio de cada una de ellas.

De modo que el que se acerca a Dios, le encuentra. Con Él no hay imposibles, sin Él los imposibles suelen ser muchos. Entonces, si te has alejado de Dios, acércate a Él, te aseguro que Él te ayudará en lo que más necesitas, te guiará a cada instante y te sostendrá de una manera increíble. ¡Nunca saldrás decepcionado! La Biblia dice en Hebreos 4:16, “16 Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos”, (NTV).

Ser Feliz

La mayor parte de las personas desean ser felices o encontrar una felicidad plena. Sin embargo, “ser feliz no es tener una vida perfecta, ser feliz es reconocer que la vida vale la pena a pesar de todas las dificultades y saber que Dios está a tu lado”. Benjamín Franklin lo expresó muy bien cuando dijo: “La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días”.

La felicidad no es solo un sentimiento, es una condición del corazón en la que se debe trabajar todos los días para que se convierta en una constante diaria. Como diría el gran filósofo Aristóteles: “Solo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego”. La felicidad se encuentra en amar y ser amado y eso solo se encuentra en Dios porque Dios es amor. En otras palabras, no se puede ser feliz sin conocer a Dios. De no ser así, llenaremos nuestra vida de personas, cosas, circunstancias y situaciones que nunca nos darán una felicidad plena. Entonces, ¿de dónde proviene la fuente de tu felicidad? Si proviene de otros, de las circunstancias o de ti mismo, no podrás ser totalmente feliz.

Busca a Dios y serás una persona que aunque tenga circunstancias de prueba y adversidad, podrá ser verdaderamente feliz. La Biblia dice en el Salmo 16:11, “11 Me mostrarás el camino de la vida, me concederás la alegría de tu presencia y el placer de vivir contigo para siempre” (NTV).

Algo Poderoso

“No hay nada más poderoso que la oración, no hay nada más fuerte que la fe y no hay nada más grande que Dios”. Esto es una verdad espiritual. ¡No hay nada ni nadie más grande que Dios! ¿Crees en la grandeza de Dios? Algunos prefieren creer en un Dios pequeño, limitado y confinado. Sin embargo, Dios es grande y soberano sobre todas las cosas. Muchas personas ven a Dios todos los días, pero no le reconocen. Les cuesta reconocer que Él está allí, listo y dispuesto a mostrar Su poder para con cada uno de nosotros.

Algo poderoso que Él nos ha dejado son Sus promesas. Sus promesas son como las estrellas, entre más oscura es la noche, más fuerte brillan. En otras palabras, Sus promesas se hacen reales en los momentos que más las necesitamos. Es por eso que debemos confiar en el poder y el amor de Dios, aun en la hora más oscura de nuestro temor y dolor, porque ninguna fuerza supera el poder del amor de Dios. Él sabe en qué tiempo entregarte cada cosa que pides, en privarte de lo que no necesitas y proveerte todo lo necesario de acuerdo a Su voluntad.

Como dicen por ahí: “Si dejas todo en las manos de Dios, verás la mano de Dios en todo”. Yo diría: “Si dejas todo en las manos de Dios, verás Su poder en acción”. La Biblia dice en Éxodo 15:6, “Tu diestra, Señor, reveló su gran poder; tu diestra, Señor, despedazó al enemigo” (NTV).