Excusarse Fácilmente

¿Eres de las personas que se excusan fácilmente o eres de las personas que detestan las excusas? Creo que todos, sin excepción, nos hemos excusado por algo más de una vez. Algunas veces con razón y en otras, sin razón ni motivo alguno. Alguien dijo: Cuando quieres puedes, el resto son excusas. En otras palabras, si es importante para ti, buscarás una manera, si no, buscarás una excusa.

Una vez escuché que las excusas y las quejas son signos de una persona sin sueños. Las personas diligentes saben invertir su tiempo, sus recursos y sus tesoros en lugar de formular excusas, porque cuando uno quiere, saca el tiempo, cuando no, saca excusas. En cierta instancia, puedes tener resultados o puedes tener excusas, pero nunca ambos.

De modo que, deja de formular excusas y entonces podrás conseguir lo que quieres con la ayuda de Dios, con Su dirección, con esfuerzo y con todo el empeño. La Biblia dice en Proverbios 13:4, “Los perezosos ambicionan mucho y obtienen poco, pero los que trabajan con esmero prosperarán”,(RV1960)

Mamá

“Mamá”, esa es la primer palabra que muchos bebés balbucean al comenzar a hablar. Las mamás son un regalo especial para cada ser humano. Esta es una de las palabras más bellas que puede salir de los labios de una persona. Alguien dijo que “Una madre es alguien que a pesar de todas tus fallas, te sigue queriendo y cuidando como si fueras la mejor persona del mundo”. Un acróstico de la palabra madre dice que una madre es “maravillosa, amorosa, dedicada, radiante y ejemplar”. Creo que estas palabras se quedan cortas para describir el amor de una mamá.

Las mamás tienen un amor indescriptible que ha sido dado por Dios para cuidar, animar, disciplinar, instruir y desafiar a todos sus hijos. Cada una de ellas es especial para Dios y para cada familia a la cual pertenezca. Mamá no es solo la que engendra, sino también la que cría, sustenta y cuida a otro ser querido. De modo que si tienes le título de mamá, portas uno de los títulos de más investidura, de más honor y de más admiración.

Hoy conmemoramos a cada mamá que vive y aún a aquellas que aunque no vivan, viven en cada uno de nuestros corazones. Recordemos que hay una promesa para todos al honrar a mamá y hoy honramos a cada una de ellas. La Biblia dice en Efesios 6:2-3, “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra”, (RV1960)

Intranquilos

No hay nada más horrible que la sensación de la intranquilidad. La intranquilidad es como sentirse en un trampolín a punto de caerse, pero sin saber a dónde se caerá. Muchas veces la intranquilidad llega cuando vas a hacer algo que nunca has hecho o cuando vas a ir a un lugar completamente desconocido. Los cambios, las luchas, penas, dolores, enfermedades y problemas relacionales, son algunas de las causantes más comunes que tienden a robar la tranquilidad. Muchos tienen miedo y este se convierte en incertidumbre y les roba la tranquilidad.

La intranquilidad está muchas veces relacionada con la ansiedad. La intranquilidad es la sala de la inseguridad, de la duda, de la fobia, del negativismo, de la conmoción, de la zozobra, de la angustia, de la tribulación, de la perturbación y de todas nuestras preocupaciones. Entonces, ¿qué debemos hacer? Debemos identificar la causa de nuestra intranquilidad y atacarla directamente. Debemos reemplazar la intranquildad con la calma, la quietud, el sosiego y la serenidad. ¿Cómo? Sólo Dios nos puede ayudar.

Pidámosle de Su paz, a través de Su autoridad y de Su infinito poder. Él puede saciar nuestras cargas y otorgarnos la tranquilidad que tanto necesitamos. La Biblia dice en Isaías 30:15b, “En la tranquilidad y en la confianza está su fortaleza; pero no quisieron saber nada de esto”, (NTV)

Abrumado

¿Cuántas veces no nos sentimos abrumados y desesperados? Precisamente en estos días el mundo entero ha experimentado un sentido de abrumación que ha escalado fuera de lo normal y en todos los ámbitos posibles. Una vez leí la siguiente frase que me puso a pensar: “Tienes el derecho a estar cansado, abrumado, enojado y triste, pero no tienes el derecho a lastimar a los demás con tus comentarios y arranques por no saber manejar lo que sientes”. Esta frase describe nuestra realidad.

Aunque nos frustremos en gran manera, debemos recordar que eso no nos da el derecho de lastimar y provocar a los demás. En otras palabras, las personas alrededor nuestro no tienen porqué pagar por nuestras muchas frustraciones. ¿Qué debemos hacer? Primero, reconocer nuestra frustración. En segundo lugar, recordar que no vivimos solos, sino que otros pueden ser afectados por nuestra abrumación, pero, sobre todo, pidámosle a Dios que nos dé el poder para ejercer nuestro dominio propio y la paz para saciar y calmar todo nuestro ser.

La Biblia dice en Mateo 11:28, “28 Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”, (NTV)

Súplica

Un Minuto con Dios · 050720 — Súplica

¿Has suplicado por algo en tu vida? Es más, ¿le has suplicado a alguien en particular? La Biblia enseña en múltiples ocasiones como muchas personas suplicaron a Dios para que Su mano poderosa actuara sobre ellos. Por ejemplo, el pueblo de Israel tuvo que suplicar por el perdón y la intervención de Dios en repetidas ocasiones. Los profetas suplicaron a Dios en beneficio de Su pueblo. Los esclavos le suplicaban a sus amos por una prorroga o por un descuento en su cuenta de redención para poder ser finalmente libres. Muchas familias suplicaron el no ser desplazados de su propio terruño, reyes suplicaron por paz en lugar de la guerra. En fin, los ejemplos de súplicas son innumerables.

Dios desea que aprendamos a suplicarle a Él. ¿Cómo lo hacemos? A través de la oración. Una parte de orar es clamar, suplicar e interceder. Es desbordar todo nuestro corazón delante de Dios sabiendo que Él nos escucha y que tiene cuidado de nosotros. Así como la mujer que sufrió de un flujo de sangre por doce años recibiendo el perdón de Dios, como la niña que fue resucitada al igual que cada uno de los que tuvo un encuentro con Jesús cuyas vidas fueron transformadas.

Precaución

Un Minuto con Dios · 050620 — Precaución

“Es mejor prevenir que curar”, esa es una frase con la cual crecí y la usábamos comúnmente en nuestras conversaciones. En sí, esta frase es muy práctica y real. Constantemente es mejor prevenir que lamentarnos. A veces no tomamos las precauciones debidas y después enfrentamos las consecuencias de nuestra falta de planeación y del buen uso de nuestro sentido común.

Actualmente vivimos en un mundo que se ha llenado de precauciones extremas, pero que son muy necesarias y pertinentes. Las estadísticas arrojan que muchas muertes de esta pandemia pudieron haberse evitado con sólo seguir diligentemente las precauciones correctas. ¿Eres una de las personas que sigue las precauciones o de los que ignora todas las señales de advertencia? El ser precavido puede ayudarnos diariamente, evitarnos múltiples problemas y hasta salvarnos la vida.

¿Deseas mejorar en aquello de la precaución y así vivir de una mejor manera? Dios desea ayudarte. Él desea que seas precavido(a). La Biblia dice en Efesios 5:15, “15 Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios” (NTV).

Comunidad

Un Minuto con Dios · 050520 — Comunidad

En nuestros días donde el mundo ha estado confinado en ciertos sectores al asolamiento social, hemos podido valorar los momentos que se viven en comunidad. Las estadísticas de depresión, violencia doméstica, problemas de adicción y depravación han incrementado exponencialmente en los últimos días. La pregunta es, ¿por qué? Simplemente porque el problema del hombre radica en lo más profundo del corazón, en lo más íntimo de su ser.

Los expertos en la salud mental mencionan que en estos dos meses el detonante más grande ha sido la falta de interacción social. El asolamiento ha causado problemas de estrés y pérdida de salud física. La pregunta que resuena es, ¿por qué? Si al parecer estamos bien en momentos de solitud. La respuesta radica en la necesidad de interacción social. Dios nos ha hecho en comunidad. De hecho, la trinidad de Dios muestra este sentido de comunidad. Él es Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Necesitamos de otras personas aún para estar bien en nuestra salud mental.

Entonces, ¿cómo esta tu comunión con Dios y con otras personas? Te aseguro que si mejoras tu comunión con Dios, aunque no tengas tanto acceso a la comunidad, estarás mucho mejor. La Biblia dice en Hebreos 10:24, “24 Pensemos en maneras de motivarnos unos a otros a realizar actos de amor y buenas acciones.” (NTV).

Reconciliación

Un Minuto con Dios · 050420 — Reconciliación

¿Te has enojado con alguna persona y después te has podido reconciliar? Una vez alguien dijo que lo mejor de los disgustos son las reconciliaciones. Aunque a veces es una gran verdad, el discutir solo para poderse reconciliar no es una buena práctica. Sin embargo, lo hermoso de las reconciliaciones es la paz que se experimenta después entre las personas que se han reconciliado.

La reconciliación es una práctica fundamental para la sobrevivencia de cualquier relación. Nada se gana con vivir disgustados, enojados o amargados. Lo que sí se gana es un desgaste físico, emocional y hasta espiritual. Cuando no nos hemos podido reconciliar con alguien cercano a nosotros o con el cual vivimos, se suele experimentar un ambiente hostil, la pérdida de la paz emocional y el quiebre de otras relaciones alrededor nuestro. Entonces, ¿vale la pena el no practicar la reconciliación? De ninguna manera. El perder la paz por la falta de perdón afecta todas las áreas de nuestra vida.

Dios buscó la manera de reconciliar al mundo con Él. El sacrificio de Jesús fue el puente que pudo unir el gran abismo de separación entre la humanidad y la santidad de Dios. Ahora tenemos libre acceso a través de Jesús. Quizá te cueste reconciliarte con otros porque no te has reconciliado con Dios, ¿deseas hacerlo? La Biblia dice en Romanos 5:10, “10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (RV1960).

Justificados

Un Minuto con Dios · 050320 — Justificados

¿Cuántas veces tratamos de justificarnos por lo que hemos hecho o dejado de hacer? ¿Cuántas veces tratamos de justificarnos por nuestras acciones o por nuestras palabras? Creo que todos accederíamos a decir que “muchas veces”. Nos justificamos con o sin razón y en repetidas ocasiones sin propósito alguno lo cuál muestra nuestra condición de corazón. Tratamos de excusarnos, de esconder nuestros errores y algunas faltas. ¿Por qué? Simplemente por nuestro diseño pecaminoso.

Sin embargo, hay una solución. Jesús nos ha justificado. Esta es una palabra teológica que significa un veredicto jurídico. Dios nos declara justos a través del sacrificio de Su hijo Cristo en la cruz del calvario. Una definición práctica de esta palabra es “Justo como si no hubiésemos pecado”, ¿Te imaginas? Dios nos ha dado la oportunidad de tener una relación con Él, nos da un título que no merecíamos y una posición que no podríamos alcanzar sino a través de Jesús.

¿Has dejado que Jesús te justifique? Si no lo has hecho, deja de justificarte porque nunca lograrás cambiar por ti mismo. Sólo Jesús es quien te puede justificar totalmente.
La Biblia dice en Romanos 5:1 , “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (RV1960).

Realidad

Un Minuto con Dios · 050220 — Realidad

Una frase dice: “La única verdad es la realidad”. Estoy de acuerdo con esta afirmación ya que no podemos vivir de posibilidades, presunciones, asunciones o rápidas conclusiones. La verdad nos ayuda a llamar las cosas como son y no como quisiéramos que fuesen. La verdad nos ayuda a tener la mejor perspectiva frente a las circunstancias que estemos pasando. La verdad nos ayuda a tener un mejor criterio de las otras personas, de las cosas y de nosotros mismos.

La verdad es una clave principal para nuestro diario vivir. La verdad hace que nuestra realidad cobre significado. Entonces, ¿cómo enfrentas tu realidad? ¿La enfrentas encarándola con la verdad o basada en la mentira? Negar un hecho es lo más fácil del mundo, pero enfrentarlo con la verdad es un acto de valentía. De modo que, enfrenta tu realidad con la verdad. Sin duda será un acto que construirá tu carácter, te hará libre, te edificará y te sustentará. La verdad se encuentra en Jesús, ¿deseas vivir en la verdad o sometido y esclavizado bajo las mentiras?

La Biblia dice en Juan 8:32, “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (RV1960).