Muestras De Afecto

Una palabra, un gesto, un abrazo, una caricia y una expresión de cariño son necesarias para cada ser humano. Universidades prestigiosas a nivel mundial han conducido estudios sobre la importancia de “las muestra de afecto” para todos los seres humanos. Se ha concluido que las personas que comparten y reciben muestras de cariño gozan de una mejor salud integral.

Así que las muestras de afecto son necesarias para todo ser humano. Desde aquel que dice ser reservado y no querer muestras de cariño, hasta el que constantemente las muestra, todos, sin excepción alguna necesitamos de “muestras de afecto”. Entonces, ¿cómo muestras tu afecto? ¿Cómo puedes cultivar más las expresiones de cariño? Jesús fue un hombre emotivo. Él se rió, lloró, gozó y compartió con aquellos a los cuales amaba. Él también abrazó a los niños, tocó a los leprosos, sanó a los enfermos y dio vista a los ciegos. Estas eran expresiones de cariño aún más allá de lo que la cultura apreciaba. Y tú, ¿cómo muestras tu afecto? Nunca es tarde para comenzar. La Biblia dice, “Jesús extendió la mano y lo tocó. Sí quiero, dijo :¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció”, (Mateo 8:3, NTV).

Raíces

Se dice que “ la belleza de una flor depende de sus raíces”. Yo diría que “la belleza del ser humano depende de sus raíces”. No hay árboles sin raíces y no hay fruto bueno si no hay raíces buenas. Así que las raíces son muy importantes. 

El olvidarnos de nuestras raíces sería pretender dar y ser algo que no somos. Así que, valora tus raíces. No hay una coincidencia que hayas nacido donde naciste y que hayas crecido donde creciste y con quienes viviste. Todo esto es parte de lo que eres hoy. Aunque quieras negarlo u olvidarlo, es parte de ti y siempre irá contigo donde quiera que vayas. 

Yo digo que “el olvidarnos de nuestras raíces, es olvidarnos de quienes realmente somos” y “el que no sabe de dónde viene, no sabe para dónde va”. Así que valora tus raíces, aprende de otros y enriquecerás tu vida. Llegarás a lugares que nunca has planeado estar y conquistarás cosas que nunca has pensado conquistar. Pero, siempre recuerda de dónde vienes. El día que se te olvide, perderás la dirección y no darás buen fruto.
La Biblia dice, “Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza.8 Son como árboles plantados junto a la ribera de un río con raíces que se hunden en las aguas. A esos árboles no les afecta el calor ni temen los largos meses de sequía. Sus hojas están siempre verdes y nunca dejan de producir fruto” (Jeremías 17:7-8, NTV).

Actuar Sin Pensar

Una vez leí una historia sobre una pareja que tenía varios años de casados sin poder tener hijos. Para suplir su soledad, compraron un cachorro pastor alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo. El pastor alemán creció y llegó a ser un perro grande y hermoso. En muchas ocasiones salvó a la pareja de ser atacada por ladrones y los defendía de todo peligro. Luego de siete años de tener al perro, la pareja logró tener al hijo deseado de manera que su atención hacia el perro disminuyó. El perro lo sintió y ya no estaba tan feliz como antes.

Un día, la pareja decidió hacer una carne asada en la terraza y dejaron al niño durmiendo en su cuna. Al venir a mirar al niño, vieron al perro en el pasillo con la boca ensangrentada y moviendo su cola. El dueño actuó sin pensar y tomó un cuchillo y mató al perro. Luego corrió al cuarto del bebé y encontró a una gran serpiente degollada. Este padre lloró amargamente diciendo, “he matado a mi perro fiel”.

¿Cuántas veces actuamos sin pensar? Te aseguro que muchas veces. La mayor parte de ellas nos arrepentiremos. Así que cuidado. ¡No actúes sin pensar! La Biblia dice, “No es bueno actuar sin pensar; la prisa es madre del error” (Proverbios 19:2, TLA).

Chisme

“No me importa lo que piensen otras personas”, es la frase que muchos usan con frecuencia. Sin embargo, es casi imposible para los seres humanos el no entrometerse en la vida de otros. Parece haber una necesidad por saber, conocer y querer vivir en la vida de otros. Hay otros que no solo escuchan sino que agregan un poco más a la historia. Estas personas están de acuerdo con el dicho que dice, “no me gusta el chisme pero me entretiene”.

Una persona dijo: “Odio repetir chismes, pero ¿qué más puedo hacer? Evidentemente el chisme entretiene, altera, cambia y rompe muchas relaciones interpersonales. Cuando escuchamos o repetimos información sobre otra persona, violamos su derecho a la privacidad. ¿Te gustaría que violaran tu derecho a la privacidad constantemente?

La Palabra de Dios dice que solo hay una persona con derecho a saber todo sobre mi vida, y ese es Dios; y si Dios le dice a alguien, será porque Él tiene los mejores intereses en Su corazón. Si Él confía en que lo sepas, Él confía en que ores por esa situación. Así que no seas partidario del chisme. Te ahorrarás muchos problemas en tu vida. La Biblia dice, “El alborotador siembra conflictos; el chisme separa a los mejores amigos”, (Proverbios 16:28, NTV).

Justicia Social

Un niño llegó apresurado a su casa para contarle a su mamá lo que había visto en la casa de su vecino. Aún con su corazón acelerado y muy alarmado, le dijo a su mamá, “vi como el vecino estacionó su carro, se bajó rápidamente, entró enojado a la casa, comenzó a gritar y a querer golpear a mi amiguito porque estaba borracho y fuera de control”. Y tú, ¿qué hiciste hijo? ¿qué te pasó? “yo hice lo que lo que pensé y era justo. Defender a mi amigo, quitárselo del frente de su papá y comenzar a correr”; por eso estamos aquí, decía con su voz agitada.

Aunque esta anécdota parece triste y a su vez muy común, nos enseña algo muy importante acerca del ser humano y es que todos tenemos sentido de justicia social. ¿Cuántas veces te has indignado por algo injusto que parece estar fuera de tu control? ¿Cuántas veces has tenido que hacer algo a causa de la injusticia social? La Palabra de Dios nos llama a velar por las necesidades de otros. ¡Haz lo que este a tu alcance para defender al desamparado, maltratado y abusado de nuestra sociedad¡ Dios te respaldará. La Biblia lo dice muy explícitamente, “…el Señor ha dicho de ti lo que es bueno y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios” (Miqueas 6:8, NTV)

Frustración

¡Estoy frustrado! es una expresión muy común en nuestros días que desde los niños más pequeños hasta los adultos mayores usan constantemente. Algunos se levantan y acuestan frustrados, en cambio, otros trabajan a toda costa para evitar la frustración. Se sabe que la vida muchas veces es desafiante y provoca frustraciones, pero no debemos navegar siempre en el océano de la frustración ya que su raíz esta conectada con una actitud profunda de nuestro corazón. 

La frustración es una típica respuesta emocional que manifestamos los seres humanos cuando se produce el fracaso de un deseo o esperanza. Es un sentimiento de negatividad producido por la insatisfacción. Las frustraciones pueden ser internas causadas por tus propios sentimientos, o externas, causadas por situaciones que están fuera de tu control.

Cualquiera y sea la causa o raíz de tus frustraciones, entrégaselas diariamente al Señor. Él desea cargar con el peso que tu no le quieres entregar y aliviar todas tus frustraciones. La Biblia dice, “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso”, (Mateo 11:28, NTV).

Las Cosas Pequeñas

El gran artista Miguel Ángel tardó mucho tiempo en dar los últimos toques a una de sus obras más famosas. Cierto amigo que lo visitaba casi todos los días le preguntaba siempre: ¿Qué has hecho hoy?

A lo cual el maestro contestaba: Hoy he perfeccionado ese detalle en la mano, he mejorado la sombra en aquella arruga, he arreglado la luz en aquella parte del vestido, en fin, he avanzado un poco. Pero esas son pequeñeces, dijo el visitante. Ciertamente, contestó Miguel Ángel; pero la perfección se hace de pequeñeces; y la perfección no es una pequeñez.

La vida del cristiano está hecha de pequeños detalles, de las pequeñas cosas del día a día. No hay cosa tan pequeña que no merezca nuestra atención. Puede parecer una pequeñez, pero no olvidemos que de esas pequeñeces está hecha la vida. Es decir, “las cosas pequeñas marcan la diferencia”. Dios le presta atención a los detalles más mínimos de nuestra vida y convierte nuestras pequeñeces en grandezas de acuerdo a Su voluntad. 

La Biblia dice, “Es la más pequeña de todas las semillas, pero se convierte en la planta más grande del huerto; crece hasta llegar a ser un árbol y vienen los pájaros y hacen nidos en las ramas”, (Mateo 13:32, NTV).

Dr. Rolando D. Aguirre

Ser Como Jesús

Un joven estudiante de seminario estaba sirviendo como capellán en la sala de emergencias de un gran hospital de caridad cuando trajeron a una mujer que había intentado quitarse la vida. El joven hizo lo que pudo para consolarla y después de unos minutos, en su estado de agitación, la mujer levantó la vista y preguntó: “¿eres Jesús?” Sin pensarlo, ese joven estudiante había cumplido el propósito de su vida, “revelarle al mundo la compasión de Jesucristo”. 

La Biblia dice que el mundo conocerá a los cristianos por la forma en que aman a los demás si su amor es como el amor de Jesús. No necesitas ser alguien sobresaliente, muy estudiado o que gozas de bienes y posiciones de autoridad para que la gente te admire. Solo necesitas demostrar la esencia de lo cual estas hecho, “el amor de Dios”. 

Actúa con amor desinteresado y “sé Jesús” para alguien el día de hoy. La Biblia dice, “Queridos hijos, que nuestro amor no quede solo en palabras; mostremos la verdad por medio de nuestras acciones”, (1 Juan 3:18, NTV).

¿Cómo Caminas?

Ese hombre ha estado en el ejército o en un colegio militar, me dijo en cierta ocasión un familiar. Si, pero, ¿cómo lo sabes? Por su manera de caminar, me comentó. “Yo también estuve en el ejército y me enseñaron a caminar con la misma postura. Es fácil de reconocerlo una vez y se ha caminado así por años”.

Me puse a pensar de que así debe ser con los seguidores de Cristo. Podemos saber si verdaderamente han andado con Cristo por su manera de andar, por su proceder. Aún cuando Pedro quiso esconderse y negar a Jesús, la manera como hablaba lo delató ya que hablaba como Jesús. Qué impresionante, ¿verdad? Es decir, que la manera como hablamos y actuamos nos delate al relacionarnos como seguidores de Cristo. 

La pregunta es, ¿cómo esta nuestro andar? ¿estamos caminando con Jesús o apartados de Él? Él desea que andemos junto a Él. El caminar en Su voluntad es lo mejor. Y tú, ¿cómo caminas? La Biblia dice, “Qué alegría para los que no siguen el consejo de malos, ni andan con pecadores, ni se juntan con burlones; 2 sino que se deleitan en la ley del Señor meditando en ella día y noche”, (Salmo 1:1, NTV).

¿Qué Clase De Semilla Siembras?

Por algún tiempo mi familia y yo guardamos algunas semillas que habíamos comprado para sembrarlas cuando se presentara la oportunidad. Un día, me dio por comprar la matera donde sembrarlas y llegué emocionado a emprender la siembra con mis hijos. Así que abrimos las bolsas de tierra, las depositamos en la matera y esparcimos las semillas sembrándolas rápidamente.

Después de regar las semillas diariamente por unas semanas, mi esposa nos preguntó qué habíamos sembrado. De todas las semillas que teníamos, no pudimos recordar con precisión las que habíamos sembrado. Así que poco a poco nos estamos dando cuenta qué fue lo que realmente sembramos. 

Así nos pasa muchas veces en la vida. Quizá no recordemos con precisión todo lo que hemos sembrado, pero si nos daremos cuenta con el tiempo cuál será el fruto de nuestra siembra. No hay manera que sembremos una semilla y se produzca un fruto diferente. Esto iría en contra de las leyes de la naturaleza humana y también aplica en las leyes espirituales. La pregunta que surge es, ¿qué estamos sembrando hoy para recoger mañana? . En otras palabras, “recogemos lo que sembramos”. La Biblia dice, “No se dejen engañar: nadie puede burlarse de la justicia de Dios. Siempre se cosecha lo que se siembra”, (Gálatas 6:7, NTV).