Duelo

Recientemente la humanidad entera ha estado pasando por ciclos de duelo. Todos, sin excepción alguna, hemos perdido algún amigo o ser querido o por lo menos hemos sabido de alguien que ha fallecido por esta desafiante pandemia. El duelo colectivo, familiar e individual ha colmado muchos de nuestros corazones. Sentimos pesar, dolor, angustia y muchas veces incertidumbre por lo que pueda llegar a pasar. Por otro lado, nos sentimos privilegiados de estar vivos, de disfrutar cada momento y de compartir con aquellos que están cercanos a nosotros. 

Nos hemos dado cuenta de la brevedad de la vida y de lo que verdaderamente importa. Nos hemos dado cuenta de lo que es prominente, importante y permanente. Nos hemos dado cuenta que la vida es frágil, que ninguno la tenemos comprada y que lo transcendente debe ser lo más relevante. ¿Estas listo(a) para enfrentar la muerte? ¿Estas preparado(a) para ir a la eternidad? Porque el duelo humano es pasajero, pero el eterno es permanente. Si estás con Jesús, tienes vida en plenitud, pero si no le conoces, tu duelo será permanente. 
La Biblia dice en Juan 14:2,En la casa de Mi Padre hay muchas moradas; si no fuera así, se lo hubiera dicho; porque voy a preparar un lugar para ustedes” (NBLA)

Puro Corazón

Hay personas que podemos describir como dice el dicho: “Son puro corazón”. Mi amigo Harvey Mutz era una de estas personas. Su fe, ejemplo, sabiduría y manera de servir a Dios aún de las formas más simples son solo unas de las muchas características que lo hacían una persona que sabía amar a Dios y a los demás. Su premisa de vida era vivir un día a la vez a la luz de la eternidad. Una de sus frases célebres que constantemente compartía era: La vida es corta, esta termina antes que comience.  ¿Vivimos de esa manera? ¿Vivimos un día a la vez? 

No hay manera que podamos vivir un día a la vez sin el temor al mañana y sin los pesares del ayer a no ser que tengamos una relación con Jesús. Él es nuestra fuente diaria de regocijo, de sustento y de aliento. No hay nadie que pueda ministrar nuestro corazón con paz, tranquilidad y contentamiento sino Jesús. Él es la roca inconmovible en la cual podemos construir. Él es nuestra fortaleza. Él es quien nos proporciona sabiduría y entendimiento. Él es quien nos da esfuerzo y nos multiplica las fuerzas. 
¿Deseas ser una persona de puro corazón? Entrégale tu corazón a Jesús.   La Biblia dice en Ezequiel 11:19,19 Les daré integridad de corazón y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. Les quitaré su terco corazón de piedra y les daré un corazón tierno y receptivo” (NTV)

El Que Resuelve Problemas

Un día escuché una frase que es muy cierta: “En lugar de usar a Dios para resolver tus problemas, usa tus problemas para estar más cerca de Dios”. Esta es una gran verdad. Desafortunadamente en los momentos de más necesidad es donde estamos más prontos a buscar de Dios. ¿Le buscas en todo momento o le buscas solo cuando estas pasando por alguna necesidad?

Dios está atento a todas y cada una de nuestras necesidades. Las Escrituras dice que aún no están las palabras en nuestra boca cuando Él ya las sabe. Él conoce nuestras peticiones antes de que se las pidamos. Él evalúa nuestro accionar y nuestro vivir, y aún así permanece con nosotros. No hay nada oculto delante de Él. Su amor es inagotable, Su presencia es real, Su poder es muy grande, Su misericordia se renueva cada mañana y Su gracia es infinita. Entonces, ¿vienes a Él solo para que te resuelva los problemas o para conocerle cada día más? Jesús te está esperando.  La Biblia dice en Hebreos 4:15,15 Nuestro Sumo Sacerdote comprende nuestras debilidades, porque enfrentó todas y cada una de las pruebas que enfrentamos nosotros, sin embargo, él nunca pecó” (NTV)

Qué Inmenso Amor

Hay un himno de antaño que resuena en mi mente titulado: “Oh que amor, que inmenso amor, el de mi Salvador”. Es un amor sin comparación. Todas las manifestaciones terrenales que se puedan parecer al amor de Dios le quedan cortas a Su amor. El amor de una madre, de un padre, de familiares, de pareja, de amigos etc. Todas estas expresiones de amor dependen de Dios, porque Él es la manifestación máxima del amor ya que Él es amor.

Nuestro Dios no contiene pequeñas dosis de amor, Él es en sí amor. Su amor es inagotable, es eterno, es incondicional e inquebrantable. Su amor no tiene límites. ¿Has experimentado este tipo de amor? Si no lo has vivido, nunca es tarde. El amor de Dios está disponible en todo tiempo y se transfiere de generación en generación. El amor de Dios es vivencial, trascendental y fundamental. Su amor es vital. Es más, aquel que no ha conocido este tipo de amor, se ha perdido de lo mejor en la vida. 

Hoy Dios nos abraza con Su inmenso amor. No importa la situación que estés pasando, descansa en el amor de Dios. Él desea darte este tipo de amor, ¿lo quieres o lo rechazas? La Biblia dice en 1 Juan 4:10,10 En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados” (NTV)

Aprendizaje

La vida está llena de lecciones y aprendizaje. Es más, la vida en sí es un aprendizaje constante. Desde pequeños aprendemos a hablar, caminar, jugar, memorizar, estudiar, trabajar, relacionarnos con otros, adorar a Dios, etc. La vida está llena de momentos de aprendizaje y es en sí toda una escuela donde aprendemos gratas y desafiantes lecciones. 

Albert Einstein dijo: “La educación es lo que permanece cuando uno ha olvidado lo que aprendió en la escuela”. Es decir, no solo aprendemos en la escuela. Aprendemos en la universidad de la vida. Aprendemos de nuestros aciertos y desaciertos, aprendemos de nuestros triunfos, pero también de nuestras derrotas, aprendemos de nuestro alrededor y del ejemplo de otras personas y también aprendemos mucho de nosotros mismos. Sin embargo, de la mejor persona que podemos aprender es de nuestro Dios.
¿Has aprendido las lecciones que Dios te ha querido enseñar? Si es así, vivirás una vida en plenitud, pero si no aprendes de Él, tu aprendizaje será muy doloroso y poco provechoso. Él desea que aprendemos de Él.   La Biblia dice en el Salmo 32:8,El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti” (NTV)

Encontrando El Contentamiento

Me gusta la siguiente frase que leí un día: “La felicidad no es mi destino, es la actitud con la que viajo por la vida”. Esto tiene que ver con el contentamiento. Mucha gente piensa que el contentamiento es difícil de alcanzar, porque la felicidad y la paz nunca duran. ¿Pero es esa la verdadera razón? Es común asociar un estado de satisfacción con una situación positiva. El contentamiento no es algo que venga de modo natural, se aprende. Usualmente, no es en medio de la comodidad que sentimos gratificación, sino en situaciones que nos causan problemas, temor y ansiedad.

El apóstol Pablo tuvo muchas oportunidades de aprender estas lecciones, porque su vida fue una serie de dificultades (2 Cor. 11:23-33). En sus cartas, él comparte lo que había aprendido sobre el contentamiento con la siguiente conclusión: “Enfocarse en Cristo en vez de las circunstancias”. Pablo tenía todas las razones para quejarse, porque fue encarcelado de manera injusta. Sin embargo, en su carta a los filipenses, no culpó a nadie ni se quejó. Al contrario, siguió regocijándose en Cristo porque allí es donde se encontraban su enfoque, afecto y devoción.

En resumen, debemos enfocarnos en lo que Dios está haciendo por medio de cada situación. En otras palabras, podríamos decir que Pablo evaluó sus circunstancias a través de un lente enfocado en Dios. El resultado fue el gozo y el contentamiento en toda su vida. La Biblia dice en Filipenses 4:11 , “No que haya pasado necesidad alguna vez, porque he aprendido a estar contento con lo que tengo” (NTV).

Pasado Y Futuro

“Tu vergüenza del pasado es tu testimonio para el futuro”. Las cosas de las cuales no te quieres recordar hoy se vuelven en la fortaleza sobre la cual te levantarás mañana. Es más, en las luchas de tu pasado y tu presente, Dios está forjando armas en ti para enfrentar tu futuro. El pasado nos informa, pero Dios nos transforma. El pasado nos puede enseñar lo que el presente suele necesitar. 

Dios es el Dios de los tiempos. Nuestro pasado es usado por Él para cumplir Sus propósitos trazados para nuestras vidas. Tanto el pasado como el futuro son valiosos en los planes de Dios para nosotros. No seríamos lo que somos sin los dolores y experiencias del ayer. No construimos un presente bueno sin la preparación del ayer y no podemos esperar un buen futuro si no trabajamos diligentemente en el presente anhelando con esperanza un hermoso futuro. 

No somos definidos por los aciertos o desaciertos del ayer. No somos lo que somos por las vergüenzas del ayer. Somos lo que somos por el que conoce nuestro pasado, el que sustenta nuestro presente y el que construye nuestro futuro. Dios es el mismo ayer, hoy y por siempre, ¿Le entregarás tu pasado y le confiarás tu futuro a Él? La Biblia dice en el Salmo 31:15, “En tu mano están mis tiempos; Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores” (NTV).

El Dinero Te Pone A Prueba

“El dinero muestra lo que más amas”. Si realmente quieres saber qué es importante para ti, consulta tu calendario y tu estado de cuenta, porque la forma en que inviertes tu tiempo y tu dinero les comunica a los demás lo que más amas. El dinero también muestra en lo que más confías. Es decir, ¿confías en tu dinero para tu seguridad o confías en Dios? ¿Confías de que el dinero te traerá felicidad o confías en Dios para tu felicidad? ¿Confías en el dinero para sentirte bien contigo mismo? Es más, creo que el dinero muchas veces pone a prueba nuestra fe porque tiene que ver con nuestra confianza.

El dinero no solo muestra si confías en Dios, pero también muestra si Dios puede confiarlo en ti. Él nos dice que si somos fieles en lo poco, lo seremos en lo mucho. Este es un principio de administración. Como manejas tu dinero determina cuanto Dios puede llegar a bendecirte si es Su voluntad. Una vez que entiendas que hay una conexión directa entre el manejo del dinero y la bendición de Dios, serás motivado a poner tus finanzas en orden para seguir recibiendo la bendición de Dios. 

¿Cuál dirías que es el deseo de tu corazón en la forma como gastas e inviertes tu dinero? ¿Confías en Dios o en tu dinero? La Biblia dice en Mateo 6:21, “Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón” (NTV).

Sé De Inspiración

¿Cuál es la fuente de tu inspiración? ¿Lo es tu confianza, tu preparación, tu estatus, tu dinero, tu posición, tus relaciones, etc.? ¿Lo es una persona o una cosa? ¿Lo son unas palabras, un escrito, una canción o un sentimiento? Cualquiera y sea la fuente de tu inspiración y motivación tiene que ver con una palabra: “Ejemplo”. Hay personas que no se expresan con palabras elocuentes, que no escriben poemas ni canciones, pero suelen ser una fuente de inspiración para muchos con su ejemplo. 

Se ha demostrado que el ejemplo enseña más que los conocimientos impartidos conceptualmente y repetitivamente. Es más, el ejemplo puede revertir cualquier conocimiento impartido al igual que las palabras. Entonces, si deseas ser una fuente de inspiración para otros, comienza con trabajar diligentemente y con mostrar un buen ejemplo a todos los que te rodean. 

La inspiración de las cosas más bellas del mundo no pueden ser tocadas ni vistas si no han nacido profundamente del corazón. Dios puede ser la fuente de toda tu inspiración. Su carácter y Su proceder nunca cambian. Su amor y Su perdón siempre están disponibles. ¡Qué más inspiración que esa! ¿verdad? La Biblia dice en 1 de Timoteo 4:12b, “Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza” (NTV).

Lo Que Te Hace Reír

Una vez escuché una frase que me llamó la atención que dice: “Deja de preocuparte por lo que te hace llorar y empieza a valorar aquello que te hace sonreír”. ¿Qué te hace sonreír en la vida? ¿Las circunstancias, tu familia, tus seres queridos, tus amigos, tu trabajo, tus pasatiempos, tus proyectos o tus sueños? En fin, ¿qué te hace sonreír? Muchas veces nos reímos de los errores y desaciertos del pasado, de los pesares del ayer, de los dolores y hasta de las aflicciones de las cuales hemos aprendido tanto.
Evalúa qué trae una sonrisa a tu rostro y saca el mayor provecho de ello. Si no tienes muchas cosas que te hagan sonreír al momento, recuerda que Dios puede cambiar tu lamento en gozo, tu tristeza en alegría y tu llanto en risa. Él puede hermosear tu rostro con cánticos de júbilo y con una paz indescriptible que inundará y transformará tu ser. 

Una de las mejores maneras de hacerlo es a través de la oración. Cuando oramos agradecemos a Dios, confesamos nuestras faltas, pedimos por nuestras necesidades, intercedemos por otros, pero también descansamos en Su presencia. Al hacerlo, nuestras preocupaciones se disipan y nuestra tristeza se convierte en gozo. Un gozo que proviene de lo alto, que llena nuestra mente y colma todo nuestro ser. La Biblia dice en Filipenses 4:6, “6 No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho” (NTV).