Seguir Las Instrucciones

Hace unos años, mi hijo recibió un pequeño “drone” para el día de sus cumpleaños. Como buen niño, lo abrió ansiosamente y con gran desespero. Era un poco pequeño y sensible. Volaba alto rápidamente y no sabía manipularlo bien con el control remoto. Trató una y otra vez hasta que se frustró y me lo dio a mi diciendo: “No sirve, salió defectuoso”, a lo cual le respondí: “¿Leíste las instrucciones? Él me dijo: no todas. Así que, los dos nos pusimos a leer las instrucciones porque no estaba tan fácil como parecía. Es más, el “drone” era tan pequeño y sensible que sí tuvimos que cambiarlo.

Me pongo a pensar en que muchas veces vivimos nuestras vidas sin seguir las instrucciones. Nos damos golpes de diferentes maneras por obviar o hacer caso omiso a las instrucciones. Nos caemos duro al piso, nos pegamos fuertemente y aunque sufrimos dolor, no prestamos atención a las instrucciones. De modo que, presta atención a las instrucciones. Al seguir las instrucciones, harás que tu vida funcione mejor y te evitarás el no cumplir el propósito por el cual fuiste diseñado.

Te invito a que conozcas a tu Creador y que sigas el manual de instrucciones que Él ha preparado para ti. Si lo sigues, te aseguro que volarás más alto de lo que te puedes imaginar. La Biblia dice en Josué 1:8, “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito”, (NTV).

Conoce Tu Valor

“Donde estés ahora en tu vida, no cambia lo que eres, debes conocer tu valor”. En otras palabras, no vales por donde estás o con quien estás, vales por lo que realmente eres. Vales porque Dios te ha dado valor.

Hay personas que piensan que valen porque tienen una posición privilegiada, posesiones que muchos anhelan tener o por una preparación educativa digna de admirar. Sin embargo, siguen perdidos sin saber quiénes son y no saben para dónde van. Se les ha olvidado que el único valor que importa es aquel que te lleva de un lugar a otro. Es el valor que llevamos adentro. C.S Lewis lo dijo muy bien cuando expresó: “El valor no es una de las virtudes, es el punto de partida de todas las virtudes”.

Los que carecen de valor interno mueren deambulando por la vida sin saberlo, pero los que tienen un valor interno se atreven a vivir todos los días en plenitud.
Nuestro valor no depende de las circunstancias, situaciones o conceptos alrededor nuestro. Nuestro valor proviene de lo Alto. Así que, conoce tu valor y cambiará tu situación. La Biblia dice en Mateo 10:29-31: “¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Y sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo vuestro Padre. 30 Y hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. 31 Así que no temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos”, (LBLA).

Amárgate, Adáptate O Vete

Alguien escribió la siguiente recomendación para aplicarla en las relaciones o en las situaciones. Simplemente: “Amárgate, adáptate o vete”. En otras palabras, al amargarnos permitimos que nuestros sentimientos nos gobiernen porque de la raíz de amargura surgen el enojo, la ira, la incertidumbre, el coraje y la insensibilidad. En cambio, si nos adaptamos, bien sea para bien o para mal, podemos hacer los cambios necesarios y mejorar la situación actual.

Sin embargo, muchas veces tenemos que huir por la paz personal y relacional. Algunas veces tenemos que salirnos de dicha situación o relación. Aunque no se puedan afrontar todas las situaciones o relaciones con estos tres enfoques, estos si son un reflejo de en una realidad que vivimos diariamente.

De modo que, “amárgate, adáptate o vete”. No sacas nada siendo amargado porque parece que el ser humano se estaciona estáticamente allí como un comportamiento defensivo habitual. Entonces, o te adaptas o te vas, ¿cuál decides hoy? Pídele a Dios y Él te ayudará. La Biblia dice en 1 Timoteo 2:22, “Huye de todo lo que estimule las pasiones juveniles. En cambio, sigue la vida recta, la fidelidad, el amor y la paz. Disfruta del compañerismo de los que invocan al Señor con un corazón puro” (NTV).

¿Por Qué Nos Gusta Cargar Basura?

Hay personas que son frenéticas con la limpieza. Se les llama comúnmente “germofóbicos”. Son aquellos que tienen que tener todo limpio y aún cuando está todo limpio, quieren seguir limpiando. Se reconocen por llegar a un lugar y en vez de hacer contacto visual con las personas, tienen un detector de bacterias incorporado en sus ojos. Son aquellos que cargan diferentes tipos de actibacteriales y cuando ven alguna promoción de estos productos, compran algunos como para todo un año. Son obsesivos y compulsivos con la limpieza.

Pero, ¿son también así de intensos con limpiar su alma? Es decir, ¿son propensos a limpiar sus sentimientos, emociones y voluntad de cualquier raíz de amargura o suciedad? Desafortunadamente, no todos estos “germofóbicos” son intencionales con limpiar su corazón con la misma intensidad. Tienen una obsesión por limpiar todo menos por limpiar lo que está adentro de ellos mismos. Te recomiendo algo: seas bueno con la limpieza corporal o no, limpia tu corazón y no acumules basura allí. Será tóxico para tu vida y para quienes te rodean. Si no puedes hacerlo, deja que Dios lo haga por ti. Él es experto en limpiar corazones y en dejarlos como nuevos.

La Biblia dice en Isaías 1:18b, “…Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana” (NTV).

Restauración

Cualquiera que ha restaurado un viejo mueble sabe que es mucho trabajo. Por ejemplo, ponerse los guantes, poner los químicos, lijar la pintura vieja, perfeccionar la pieza, pintarla de nuevo, en fin, es todo un proceso. Después de algunos días usualmente se tiene una pieza linda y lista para ser reusada.

De la misma manera, el restaurar una relación toma un trabajo arduo. El dar el primer paso, el hablar, el confesar, el perdonar, entre otras acciones, no es nada fácil. Remover el resentimiento, las heridas y la falta de confianza puede restaurar una relación a su estado original de gloria. Las Escrituras nos instan a hacer todo lo que sea necesario para restaurar nuestras relaciones con los demás. Es algo duro de implementar.

Afortunadamente, tenemos el mejor modelo de reconciliación que pueda existir. Dios envió a Su único Hijo para que nosotros pudiéramos ser perdonados y tener una relación restaurada con Él. Sigamos el ejemplo de Dios en dar el primer paso hacia la reconciliación. La Biblia dice en Romanos 12:10,21, “10 Ámense unos a otros con un afecto genuino y deléitense al honrarse mutuamente… 21 No dejen que el mal los venza, más bien venzan el mal haciendo el bien” (NTV).

La Envidia

Hay un dicho que dice, “la envidia es mejor despertarla que sentirla”. Médicos han dicho que muchas veces las úlceras son provocadas por la inflamación del hueso llamado: si tuviera lo del otro. Aunque parece cómico, es real. La envidia es ladrona de la felicidad y destructora de las relaciones. Cuando nos enrojecemos de “envidia”, estamos listos para permanecer en problemas.

La Biblia tiene una solución para la envidia. El Señor Jesús nos dice, “ama a tu prójimo como a ti mismo” (Mt 22:39b – NTV). Pero esa solución tan simple es difícil de aplicar. Vivir libres de la envidia y de los celos parece anticuado en estos tiempos, pero no es anticuado para Dios. En la Biblia puedes descubrir cómo Dios puede amar a otros a través de ti. ¡Puedes disfrutar de una vida sin envidias y celos y también sin úlceras!

Deja que Dios te enseñe al alegrarte del éxito de otros y al celebrar las bendiciones de tu propia vida. La Biblia dice en 1 Juan 4:7-8b, “queridos amigos, sigamos amándonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todo el que ama es un hijo de Dios y conoce a Dios…porque Dios es amor” (NTV).

La Cruz

Podemos ver que el mundo está cambiando cuando escuchamos a niños pequeños preguntarle a sus padres por qué muchas iglesias tienen el signo de más (+) encima de ellas. También notamos que ha cambiado cuando la cruz se ha vuelto la prenda más popular de joyería usada por súper modelos, cantantes de rock y muchas figuras de la farándula.

En el imperio romano, la cruz era un símbolo de muerte, no una joya “fashion” (de moda). La Biblia nos dice que Jesús fue crucificado en una cruz como un criminal por una razón fuera de lo común. Él murió para que nosotros no tuviéramos que morir.

Su muerte fue algo más que una buena obra de caridad que debe ser recordada. Fue el evento que nos trasladó de la muerte a la vida. Entonces, la próxima vez que veas la cruz encima de un edificio o en el cuello de alguien, recuerda lo que verdaderamente significa y eleva una oración de agradecimiento a Dios. La Biblia dice en Filipenses 2:8 que Jesús, “se humilló a sí mismo en obediencia a Dios y murió en una cruz como morían los criminales” (NTV).

La Verdad De Dios

Albert Einstein, el famoso físico, explicó la ley de la relatividad de la siguiente manera: “Cuando un hombre se sienta con una hermosa mujer por una hora, se siente como si fuera un minuto. Pero cuando se sienta encima de una estufa caliente por un minuto, se siente como si fuera una hora. Así es la relatividad, mencionó el científico”.

Muchas de las cosas en la vida son relativas, es decir, cambian cuando son comparadas con algo más. Pero hay una cosa que no es relativa y esta es la verdad de Dios encontrada en la Biblia. Las palabras de las Escrituras fueron verdad cuando fueron escritas, son verdad hoy y lo serán aun después de que nosotros muramos. Podemos construir confiadamente nuestras vidas en el fundamento sólido de las Sagradas Escrituras. Si estás buscando una verdad incambiable, búscala en la Palabra de Dios. La Biblia dice en Salmos 19:7, “Las enseñanzas del Señor son perfectas, reavivan el alma, los decretos del Señor son confiables, hacen sabio al sencillo” (NTV).

Sueños Incumplidos

Muchas personas han escuchado el discurso que dio el Dr. Martin Luther King Jr. en Washington, D.C, en 1963. En ese discurso, él declaró una y otra vez su famosa frase, “yo tengo un sueño”. Desafortunadamente su sueño se convirtió en una pesadilla cuando su misma vida le fue cortada. Sin embargo, ese sueño sigue moviendo a los Estados Unidos hacia la realidad de la igualdad racial.

Cuando los sueños parecen ser cortados, tenemos dos opciones: retirarnos en desánimo y desesperanza o el levantarnos a soñar de nuevo. Un sueño que vale la pena soñarse una vez, vale la pena soñarlo, dos, tres o hasta 100 veces. Los profetas bíblicos, hombres y mujeres tuvieron grandes sueños dentro del plan de Dios. Tu y yo también los podemos tener.

Continúa soñando y escuchando el llamado de Dios y Su voz en tu vida. Ten por seguro que Él tiene grandes planes para tu vida y puede hacer que tus sueños se conviertan en realidad. Así que no dejes de soñar en la voluntad de Dios para tu vida. La Palabra de Dios dice, “Y haré maravillas arriba en los cielos y señales abajo en la tierra… (Hechos 2:19, NTV)

La Adversidad

La inspiración puede llegar en cualquier momento, aun en medio de la lucha en contra del cáncer. Ese es el ejemplo de un ingeniero de sistemas alemán que tuvo una lluvia de ideas mientras tomaba un tratamiento para la leucemia. Esa idea evolucionó y es ahora toda una empresa exitosa. Esto muestra que la adversidad puede ser el inicio y no el fin de la carrera. Si estás enfrentando adversidad hoy en día, ¿piensas que es el fin de la carrera o estás buscando lo que Dios te quiere mostrar?

La Biblia es un libro escrito para gente que se encuentra en adversidad, es decir, para toda la raza humana. Si abres sus páginas, ellas abrirán tus ojos. Dios quizá desee enseñarte algo nuevo hoy porque la adversidad puede ser la antepuerta a la prosperidad.

Espero que experimentes la fortaleza de Dios en tiempos de adversidad y Su poder para presenciar milagros aun en los momentos más oscuros de tu vida. La Biblia dice en Proverbios 16:20, “los que están atentos a la instrucción prosperarán; los que confían en el Señor se llenarán de gozo” (NTV).