Por Si Fuera Poco

Un Minuto con Dios · 052120 — Por Si Fuera Poco

“Por si fuera poco”. Esta es una expresión gramatical que usamos comúnmente que significa “por si no fuera suficiente lo dicho anteriormente”. También la usamos como una frase que exalta o acentúa lo que ya ha sido mencionado. “Por si fuera poco” denota una frustración, exageración o admiración por algo que nos ha sucedido.

La vida está llena de muchos “por si fuera poco”. Esta llena de sorpresas, de incertidumbres, de problemas, de desafíos, de derrotas y de constantes frustraciones. La vida también está llena de muchas victorias, de logros, de conquistas y muchas cosas que nos causan gozo y alegría. Por si fuera poco, la vida esta llena de lecciones, de principios y de múltiples valores que fundamentan nuestro caminar. La vida está llena de altos y bajos, de razones y sin razones que la hacen sumamente interesante.

Por si fuera poco, la vida es una constante de luchas, de pruebas, pera también de múltiples bendiciones. Es más, por si fuera poco, la vida es una carrera, es una batalla, pero también es en sí un misma un destino. Por si no fuese suficiente lo anterior, la vida esta llena de Diosidencias, donde Dios nos enseña, nos ayuda y nos acompaña en nuestro diario vivir. La Biblia dice en 2 Corintios 3:5, “5 No es que pensemos que estamos capacitados para hacer algo por nuestra propia cuenta. Nuestra aptitud proviene de Dios” (NTV)

Sin Saberlo

“Lo hice sin saberlo”. Esta es la frase que escuchamos o usamos constantemente en nuestro léxico para referirnos a algo que hicimos sin prestar atención o inconscientemente. Muchas veces sin saberlo ofendemos, herimos o causamos dolor a otras personas. Muchas veces sin saberlo somos imprudentes o inoportunos. Muchas veces sin saberlo cometemos errores o pecados de omisión como usualmente se conocen. A veces omitimos hacer el bien y eso también está mal. La verdad es que sin saberlo cometemos muchas faltas.

Pero, la ventaja que tenemos es que no nos podemos quedar en el “sin saber y en las excusas”. Una vez que sabemos lo que hemos hecho o dejado de hacer, debemos pedir perdón, aprender de cada ocasión y tratar de no hacerlo más. No debemos dejar el sin saber como una excusa en la vida, al contrario, el sin saber nos debe animar a saber cómo evitar los errores para ser cada vez mejor.

Pidámosle a Dios que nos de Su saber para que el nuestro sea mucho más efectivo. Al conocerlo más a Él y depender más de Él, nuestras fallas irán menguando cada vez más. La Biblia dice en 1 Pedro 1:13, “13 Así que preparen su mente para actuar y ejerciten el control propio. Pongan toda su esperanza en la salvación inmerecida que recibirán cuando Jesucristo sea revelado al mundo” (NTV)

Le Toca A Alguien Más

Uno de los momentos más frustrantes es estar en una fila esperando algo y cuando ya es tu turno, lo que estabas esperando, se acaba o ya no está disponible porque te faltó solo un poco de tiempo para poder obtenerlo ¿Has estado en esa situación? Es supremamente frustrante porque piensas que les tocó a todos, menos a ti. En otras palabras, le toca a alguien más.

La vida está llena de estos momentos donde parece que les toca a otros o se les da el turno a otros sin aparente explicación, pero el nuestro aún no llega. Si te ha pasado esto o estás pasando por ello, no te apures, eso es algo natural en esta vida. Nuestra tendencia a querer las cosas a nuestro tiempo, a nuestra manera y en la forma indicada de acuerdo con nuestro parecer, nos hace sentir que usualmente le toca a alguien más y no a nosotros.

La verdad es que muchas cosas no llegan a tiempo porque simplemente no son para nosotros. Otras, no las tenemos porque no trabajamos a tiempo para obtenerlas y otras, simplemente no llegarán de la manera que las esperábamos. Por lo tanto, seamos agradecidos con Dios, esperemos Sus bendiciones y gocemos de todo lo que Él ya nos ha dado. La Biblia dice en el Salmo 5:11, “Pero que se alegren todos los que en ti se refugian; que canten alegres alabanzas por siempre. Cúbrelos con tu protección, para que todos los que aman tu nombre estén llenos de alegría.” (NTV)

Todos Menos Yo

“Todos menos yo”. Ese es el sentimiento que albergamos cuando vemos que las cosas les pasan más fácilmente a otras personas, pero al parecer a nosotros no. Es como si el turno le tocase a todos menos a nosotros. Vemos que estamos próximos a conseguir algo, a tener una respuesta positiva, pero de repente todo se derrumba dejándonos un gran vacío y una gran decepción.

¿Te has sentido que a todos les toca menos a ti? Esto se ve comúnmente en los niños, pero el sentimiento sigue experimentándose en todos nosotros aún en la adultez. ¿Te has preguntado el porqué no se te ha dado lo que esperas o anhelas? ¿Te has puesto a pensar porque no es aún tu tiempo? ¿Has meditado que quizá una espera momentánea no significa una negativa permanente? O ¿Has pensado que una espera divina puede ser la mejor respuesta que puedes tener?

Muchas veces, aunque pensemos que les toca a todos menos a nosotros, puede que esto sea lo mejor que nos pueda pasar. Quizá Dios nos está preparando algo mejor, nos está protegiendo de algo que no sabemos o simplemente porque no es Su voluntad. La Biblia dice en el Salmo 25:5, “Guíame con tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios que me salva. Todo el día pongo en ti mi esperanza” (NTV)

No Hay Nada Más Que Hacer

“No hay nada más que hacer”. Esas fueron las palabras que escuché de un doctor al entrar a un cuarto en el hospital donde estaba visitando a un hombre gravemente enfermo. Las noticias fueron devastadoras para todos los presentes, incluyendo a su esposa y a sus pequeños hijos quienes lo acompañaban. En medio de la desesperación y del llanto debido a lo súbito de la noticia, nos tomamos de las manos y lo único que supimos y pudimos hacer fue orar. Recuerdo como todos en un mismo sentir le pedimos a Dios que hiciera Su voluntad.

Un día después, este hombre empeoró y volvimos a orar, pidiéndole a Dios que hiciera Su voluntad. Su familia lo entregó a Dios. Sin embargo, para sorpresa de todos, en esa misma tarde, este hombre casi muerto comenzó a reaccionar recobrando sus sentidos de una manera impresionante. Comenzó a mejorar de tal manera que en pocos días salió del hospital. Al salir, su familia me llamó y él mismo dijo: “Le habla al que le dijeron que ya no había nada más que hacer”. Con gozo en mi corazón le dimos gracias a Dios porque una vez nos mostró Su poder en acción.

¿Te han dicho alguna vez que ya no hay nada que hacer? Dios es experto en hacer algo cuando ya no hay nada más que hacer. La Biblia dice en Juan 11:40, “Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios” (RV1960)

Sentimientos Encontrados

¿Has tenido sentimientos encontrados? Son aquellos sentimientos contradictorios y emociones conflictivas que experimentamos constantemente. Son aquellos polos opuestos en los cuales vivimos que nos causan luchas internas, dudas y hasta comportamientos que no quisiéramos tener. Una vez alguien me preguntó: ¿Por qué tengo sentimientos tan contradictorios y a su vez, tan similares? Mi respuesta fue lo que la Biblia dice: “Nuestros sentimientos son engañosos como también lo es nuestro corazón”.

De modo que no podemos vivir nuestras vidas por corazonadas, por emociones o por sentimientos. Vivimos nuestras vidas por convicciones, por principios y por valores. Vivimos nuestras vidas por lo que conocemos y no por lo incierto. Vivimos nuestras vidas por lo que es y a su vez por lo que puede llegar a ser. Vivimos nuestras vidas por fe y no por vista.

Así que, aunque tengamos muchos sentimientos encontrados y emociones contradictorias, debemos vivir por lo que conocemos y por lo que sabemos. Eso nos ayudará a disipar cualquier confusión emocional. La Biblia dice en Jeremías 17:9, “El corazón humano es lo más engañoso que hay, y extremadamente perverso. ¿Quién realmente sabe qué tan malo es?”, (NTV)

Rabia

¿Has sufrido alguna vez de rabia? A veces pensamos que esta es solo una enfermedad infecciosa que le da a los animales, especialmente a los perros. Sin embargo, la rabia es también conocida como un enojo grande que se manifiesta con palabras, gritos y ademanes bruscos y violentos. Alguien dijo: “Nunca te enfrentes a una persona rabiosa a la que no le importan las consecuencias de sus actos”.

La rabia es propulsora de problemas y sus manifestaciones son múltiples. Si te fascina gritar y herir con tus palabras, eres una persona que invita abiertamente para que la rabia controle todo tu ser. La locura comienza cuando la rabia controla. ¿Qué puedes hacer para evitarla? Ejercer el dominio propio en cuanto a tus palabras y a tus acciones. También el pensar antes de actuar. De la misma manera, reconocer cuando la rabia nos está colmando, tomar un tiempo a solas y regresar un poco más calmados para enfrentar la situación.

Por último, debemos entender que la rabia emocional es también pegajosa. Por lo tanto, debemos evitar a las personas iracundas y rabiosas, porque tarde que temprano, aprenderemos de ellas. Deja la rabia y práctica la calma que proviene de parte de Dios. La Biblia dice en Santiago 1:20, “El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea”, (NTV)

Yo Te Busco

“Yo te busco”, fue lo que me dijo mi esposa en medio de muchas personas en un evento público. La verdad que pocos minutos se convirtieron en toda una eternidad por la zozobra de no encontrarme. Estaba tan cerca, pero a su misma vez, estaba muy lejos. A veces así es la vida. Estamos tan cerca de Dios, pero a su vez, estamos lejos.

Hay un canto de Marcos Witt que dice: “Yo te busco, yo te busco, con fuego en mi corazón. Te anhelo, te necesito, te amo más que a mi ser”. Me encanta ese canto, ya que muestra nuestra necesidad de Dios, pero también nuestro deseo de buscarle, de seguirle y de vivir una vida en dependencia y obediencia delante de Él. ¿Cómo buscas de Dios? Es más, ¿le buscas o estás lejos de Él?

El que busca diligente, honesta y fervientemente a Dios, no será ni confundido, ni defraudado. Además, el que le busca, lo encuentra y haya Su favor, misericordia y toda Su bondad. Entonces, ¿le buscarás a Él? La Biblia dice en el Salmo 34:4, Busqué al Señor, y él me respondió;
me libró de todos mis temores”, (NVI)

Bendición De Papá

Qué bueno es tener la bendición de un papá. A mi me gusta cuando recibo la bendición de mi padre. De la misma manera, en el Antiguo Testamento, la bendición paternal era de mucha importancia. Un día, Jacob, hijo de Isaac, le robó la bendición de primogenitura a su hermano Esaú con un plato de lentejas y con vestiduras del monte similares a las de él. Era de tanta importancia la bendición de un padre que no se podía retractar ni negociar. ¿Te imaginas?

Si tienes un padre que te bendice con sus palabras, oraciones y acciones, ¡qué hermoso! Sin embargo, si no lo tienes, puedes disfrutar de la bendición de tu padre celestial. Él está dispuesto a bendecirte en cualquier instante que lo necesites. Es más, Él ya lo ha hecho a través de la persona de Su hijo Cristo. Él nos ha dado la posibilidad de reiniciar de nuevo, de ser perdonados, de tener una vida en plenitud y una vida eterna. Él ha prometido estar contigo todos los días de tu vida, no dejarte, ni desampararte. Él ha prometido prosperar todos tus caminos para que tus pies no tropiecen y te asegura la victoria final sobre toda situación que se te pueda presentar.

¿Deseas la bendición de papá Dios? Solo clama a Él por ella, Él te la dará. La Biblia dice en Jeremías 17:7, “»Pero benditos son los que confían en el Señor y han hecho que el Señor sea su esperanza y confianza”, (NTV)

Problema Número 1 En El Mundo Actual

Aunque vivamos en el siglo 21, en medio de una crisis mundial sin precedente alguno, el problema más grande actual en el mundo sigue siendo la humbruna. El problema de malnutrición sigue cobrando vidas diariamente y el mundo a veces es ignorante de esta terrible realidad. Más de 850 millones de personas sufren hambre constante. Según la ONU, las dos principales causantes del hambre son los conflictos violentos y las perturbaciones del clima aunado con la pobreza extrema.

El hambre tiene gravísimos efectos en los niños. Según un informe citado, unos 155 millones de niños menores de cinco años padecen un retraso en el crecimiento y 52 millones de niños tienen un peso demasiado bajo para su estatura. La desigualdad mundial, la lucha de poderes, los conflictos internos y las crisis políticas llegan a afectar a la población en general. Si analizamos las cifras por continentes, vemos que el hambre afecta sobre todo a todo Asia (520 millones de personas), África (243 millones) y Latinoamérica y Caribe (43 millones).

¿Qué debemos hacer? Primero, ser buenos mayordomos de nuestros recursos. Segundo, crear conciencia social sobre esta problemática. Tercero, hacer algo en cuanto este a nuestro alcance. Valoremos cada plato de comida y recordemos que somos realmente bendecidos. La Biblia dice en Mateo 25:42, “Pues tuve hambre y no me alimentaron. Tuve sed, y no me dieron de beber”, (RV1960)