Todos Tienen Que Decidir

¿Has estado en momentos de decisión y de indecisión? Es decir, me refiero a esos momentos donde estás seguro de lo que estás diciendo o haciendo y aquellos momentos donde no tienes ni idea qué decisión tomar. Creo que todos nos hemos visto en esta situación o en esta encrucijada. Hay muchas decisiones que se pueden pensar, aplazar o hasta no llevarlas a cabo. Sin embargo, hay una que no podemos ignorar y es la decisión que debemos hacer para recibir a Cristo en nuestro corazón. 

La Palabra de Dios nos recuerda que la vida es como un vapor. Es muy rápida y efímera. Esto me recuerda a una joven quien con lágrimas en los ojos hizo una decisión por Cristo al final de un evento donde yo participé. Me dijo que desde pequeña ella había recibido a Cristo, pero que ahora tenía convicción de su decisión. Ya no quería esperar más y deseaba que otros supieran que ahora sí era verdaderamente salva. Hay muchos creyentes sin convicción. Espero y tú no seas uno de ellos. Si es así, decide por seguir a Jesús. Será la mejor decisión que podrás tomar en tu vida. 
La Biblia dice en Juan 5:12,12 El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida” (RV1960).

Planear o No

¿Cuántas veces has planeado algo y no ha salido de acuerdo con tu plan? ¿Cuántas veces has invertido horas en un plan y todo se desmorona fácilmente?  Por ejemplo, hay personas que planearon muchas cosas en su vida, pero no se cumplieron para nada. Sin embargo, hay otras que sin planear se dieron por sí mismas. Entonces, ¿cuál es la solución? ¿Es la solución no planear? No. De ninguna manera. La solución no es sólo planear, sino vivir en una actitud de planeamiento. Es decir, se planea concienzudamente, pero se aprende en el proceso y se reflexiona al respecto para obtener resultados de la mejor manera posible. Como dice un dicho: “Planear es nada. El planeamiento lo es todo” (Dwight D. Eisenhower). 

Debemos entender que aunque tengamos planes, los planes de Dios pueden ser otros. Entonces, es necesario estar en sintonía con Dios para planear de acuerdo con Su voluntad. Pidámosle sabiduría a Dios, confiemos en Sus planes y disfrutemos de los propósitos que Él tiene preparados para nosotros.  La Biblia dice en Isaías 55:8,«Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos—dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse” (NTV). 

La Fragilidad De La Vida

Cada día que pasa nos damos cuenta de lo frágil que es la vida. Aunque la juventud o la niñez parecen ser promisorias de un gran futuro, aún dichas etapas pueden terminar abruptamente. La condiciones de vida nos hacen pensar que viviremos muchos años, sin embargo, queramos o no, nuestros días y los propósitos en cada uno de ellos están contados. 

Entonces, debemos entender que la fragilidad de la vida se debe convertir en nuestra fortaleza para enfrentar cada día de la mejor manera posible. En cierta instancia, todo lo que tenemos es el hoy. ¿Qué estamos haciendo? ¿Estamos aprovechando bien el tiempo y cada una de las oportunidades? ¿Estamos invirtiendo bien en nuestras relaciones? ¿Estamos gozando de los beneficios de una vida plena y llena de significado? Si no es así, es tiempo de comenzar a hacerlo. 

Si lo que tenemos es el hoy, entonces, ¿qué esperamos? Hagamos lo mejor hoy, porque el mañana es incierto.  La Biblia dice en 1 Pedro 1:24,Como dicen las Escrituras: «Los seres humanos son como la hierba, su belleza es como la flor del campo. La hierba se seca y la flor se marchita” (NTV)

Dios Está En Control

¿Has sentido que las cosas tienden a salirse de control? ¿Has sentido que alguna situación en tu vida parece estar fuera de control? Me refiero a la crisis mundial de salud, a los múltiples problemas internacionales, a las protestas raciales, a los conflictos políticos y todo lo demás que está afectando a nuestro mundo hoy. Sin embargo, aunque pensemos que muchas cosas están fuera de control, hay un principio que todos debemos recordar: “Dios está en control de todo”.  

Dios sigue en Su trono en control absoluto sobre todas las cosas. El hecho que el ser humano sea pecaminoso, egoísta y tome malas decisiones, no quiere decir que Dios no esté al tanto ni que haya perdido el control. Al contrario, en medio de la pecaminosidad, de la aflicción y del sufrimiento, Él tiene el dominio sobre todo aún al permitir cosas que después de alguna manera trabajarán a favor nuestro. 
De modo que no te apures tanto, en medio de todo confía, descansa y reposa en el Señor. Recuerda que Él está en control. ¿Le dejarás el control a Él? La Biblia dice en Job 42:2,Sé que todo lo puedes, y que nadie puede detenerte” (NTV)

Múltiples Desafíos

Usualmente no crecemos cuando las cosas se vuelven fáciles, crecemos cuando enfrentamos desafíos. Yo creo que una vida sin desafíos no sería vida, porque la vida está llena de múltiples desafíos que nos frustran, nos prueban, pero a su vez, nos hacen crecer. A veces el desafiarnos a nosotros mismos es la mejor manera para conducirnos a un crecimiento personal, emocional y espiritual. 

La verdad de todo es que nos enfrentaremos a múltiples desafíos en la vida, pero dichos desafíos, suelen prepararnos para un futuro extraordinario. Así que no debemos desistir, sino permanecer, ya que la permanencia marcará la diferencia. ¿Qué debemos hacer? Saber que los desafíos vendrán. Enfrentar cada uno de ellos con una postura de fe. Pedir sabiduría al sobrellevar cada uno de ellos. Buscar la dirección de Dios, recibir ayuda cuando sea necesario y proseguir hacia la meta que Dios nos ha puesto por delante. Además, debemos recordar que cuando Dios nos llame a una tarea más allá de nuestras capacidades, debemos confiar en lo que sabemos de Él y de Sus promesas. Él nos ayudará a enfrentar, sobrepasar y aprender de cada desafío. 


La Biblia dice en Santiago 1:12,12 Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (RV1960)

Ir Donde Nadie Quiere Ir

En una reciente entrevista escuché lo siguiente, “Debes estar dispuesto a ir donde nadie quiere ir para ir donde todos quieren ir”. Esta es una gran verdad y premisa para nuestra vida. Debemos estar dispuestos a ir donde nadie quiere ir para que Dios nos lleve donde Él desea hacerlo. Esto se llama obediencia, fidelidad y sacrificio. 

¿Qué tantas cosas hacemos por obediencia? Es decir, lo hacemos porque sabemos que está bien aunque no disfrutemos el proceso de hacerlo. Muchas cosas en nuestra vida son así. De hecho, no todo se disfruta, pero sí sabemos que tendrá repercusiones buenas para nosotros y para los que nos rodean. Es parte de la ley de la vida. Se siembra con sacrificio, pero se recogerá con gozo y alegría. 


Piensa en los lugares que Dios te ha pedido visitar, en las situaciones y decisiones que Dios te ha pedido tomar y no dudes en hacerlo. Pídele de Su dirección y Él te sorprenderá en llevarte a lugares que no imaginabas y te abrirá las puertas donde no parecían haberse abierto. ¡Seamos obedientes!  La Biblia dice en Juan 14:23,23 Jesús contestó: Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos” (NTV)

Sin Esperarlo

¿Cuántas cosas pasan sin esperarlas? Creo que muchas. Hay noticias inesperadas, eventos inesperados, situaciones inesperadas, tragedias inesperadas, relaciones inesperadas, cambios inesperados, perdidas inesperadas, etc. A veces esperamos o anhelamos algo en especial, pero esto no ocurre. 

¿Qué podemos hacer cuando recibimos situaciones sin esperarlas? En primer lugar, enfrentarlas realísticamente sin minimizar ni maximizar la realidad de los hechos. Después, debemos tratar de entender los hechos en lo que nos sea posible. De la misma manera, debemos tratar de usar de la mejor objetividad para la toma de decisiones al momento. También es muy importante esperar si es posible para procesar la información recibida, en especial si nuestras decisiones van a afectar a otros. Sobretodo, mantener la calma y pedirle a Dios que nos de paz, sabiduría y entendimiento para proceder de la mejor manera posible.  

 
Por último, pero no menos importante, debemos mantener una postura de fe. Esta nos ayudará a enfrentar todo lo que nos esté afectando. La Biblia dice en Romanos 15:13,13 Le pido a Dios, fuente de esperanza, que los llene completamente de alegría y paz, porque confían en él. Entonces rebosarán de una esperanza segura mediante el poder del Espíritu Santo” (NTV)

Todo Bajo Control

“Todo está bajo control”. Esta es la frase que escuchamos con mi esposa cuando nos daban noticias durante una cirugía que le hicieron a nuestra hija. Una enfermera designada a dar información a familiares en la sala de espera mientras esperábamos escuchar sobre los avances del procedimiento, se convirtió en una bendición durante todo el proceso que tardó unas largas horas. 

Así pasa en nuestras vidas. Queremos escuchar de otros que todo está bajo control, es más, deseamos que todo esté bajo control en los momentos que no parece estarlo. Sin embargo, aunque queramos, hay muchas cosas que no están bajo nuestro control. En cierta instancia, mucho en nuestra vida está fuera de nuestro control, bien sea porque proviene de otras personas o simplemente las circunstancias lo ameritan. Entonces, ¿habrá alguien quien este en control de todo? Sí, ese es nuestro Dios. Él conoce, sostiene y dirige todo lo que existe. Su Palabra tiene poder. 


¿Deseas dejarle el control de tu vida a Dios? ¿Deseas someterte bajo Su control? Creo, sin lugar a duda, que si lo hacemos de esa manera todo estará realmente bajo control. La Biblia dice en Isaías 41:10,10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (RV1960)

Reinicios

¿Qué difícil es reiniciar algo una vez y le hemos perdido la rutina en hacerlo? Por ejemplo, el hacer ejercicio, el leer diariamente, el practicar las disciplinas espirituales, el escribir, etc. Todos los seres humanos, sin excepción alguna, somos seres de costumbres. Se tarda mucho más el establecer una rutina que el quitarla o reemplazarla rápidamente.     

Pero ¿qué podemos hacer? La verdad es que la vida tiene algo que se llama “reinicios”. Todos los días son nuevas oportunidades. Los relojes se mueven para darnos nuevas oportunidades. Las experiencias del ayer nos marcan el día de hoy, pero estas deben ser propulsoras hacia un nuevo mañana.   
Me fascina la frase que dice: “Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar a partir de ahora y crear un nuevo final”. Recordemos que la naturaleza se reinicia constantemente, de modo que el reiniciar cada cierto tiempo suele ser necesario. ¿Qué esperas? Dios es Dios de reinicios. La Biblia dice en Lamentaciones 3:22-23,22 ¡El fiel amor del Señor nunca se acaba! Sus misericordias jamás terminan. 23 Grande es su fidelidad; sus misericordias son nuevas cada mañana” (NTV)

Inmerecedores

“Quiero, puedo y me lo merezco”, esta es la frase lema de muchas personas quienes consciente o inconscientemente viven de esta manera. Piensan que pueden tener todo lo que quieren, porque se lo merecen. No hay nada malo con querer, hacer y obtener cosas en la vida. El enfoque erróneo radica en pensar que todo lo merecemos cuando no es así.

La verdad es que la mayor parte de las cosas que tenemos en la vida no las obtenemos porque las merezcamos. Usualmente son el producto del esfuerzo, pero en otras ocasiones, es solo por gracia de Dios que las podemos tener. Esto nos hace inmerecedores. Quizá hayan otros quienes por su comportamiento, sus esfuerzos, su preparación y sus experiencias, califiquen para merecer lo que Dios te ha dado a ti. Sin embargo, lo que tu tienes y lo que eres se te ha sido dado a ti y a nadie más.

Debemos agradecer que aunque seamos inmerecedores, Dios por Su gracia nos ha dado muchas cosas sin merecerlo. Haz una lista de todas las cosas que Dios te ha dado y te darás cuenta que saldrás admirado de tanto que se te ha dado a ti y a todos los que están alrededor tuyo. La Biblia dice en Hebreos 4:16, “Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos”. (NVI)