Atrévete

Cuántas veces hemos escuchado: “Atrévete y hazlo”. No lo pienses más. Desde pequeños al querer dar nuestros primeros pasos para caminar, hasta ya siendo adultos al tomar decisiones cruciales que requieren de esfuerzo y de fe, nos enfrentamos con la realidad de esta premisa una y otra vez. El atreverse es el desafiarse a ser comprometidos, valientes e intrépidos. El atreverse es desafiarse sin necesidad de frustrarse. 

De modo que, no hagas siempre lo que los demás hacen, haz lo que los demás quisieran hacer y no se atreven a hacerlo. El atreverse requiere de fe y de esfuerzo. El atreverse requiere de visión. El atreverse requiere de compromiso. Hay cosas atrevidas tanto para bien como para mal. El tipo de atrevimiento que ayuda es aquel que es enfocado en lo bueno, lo loable y lo edificante. Por eso, atrévete a salir de tu zona de comodidad, esfuérzate en lo que este a tu alcance y déjale a Dios los resultados. Te aseguro que no saldrás desilusionado. Así que, “atrévete y hazlo hoy”. La Biblia dice en Hebreos 11:6,De hecho, sin fe es imposible agradar a Dios. Todo el que desee acercarse a Dios debe creer que él existe y que él recompensa a los que lo buscan con sinceridad” (NTV)

Condiciones o Decisiones

Algunos le echan la culpa a las condiciones que rodean sus vidas en cuanto a las decisiones que han tomado. Pero no es así. Son tus decisiones y no tus condiciones lo que determinan el éxito en tu vida. Cada decisión que tomamos en la vida esta relacionada a una condición. Aunque las condiciones pueden llegar a influir mucho en la toma de decisiones, estas no deben ser una excusa para la toma de malas decisiones.

Por ejemplo, si creciste en un ambiente hostil y abusivo, no tienes que decidir necesariamente ser una persona abusiva. Si creciste con muchas carencias, no debes conformarte con ser carente por el resto de tu vida. Si no tuviste una formación o educación formal, nunca es tarde para comenzar a estudiar. Si fuiste recíproco de la mentira, esto no te debe convertir en un mentiroso de por vida. 
Por lo tanto, deja que tus decisiones cambien tus condiciones y no que tus condiciones dicten tus decisiones.   La Biblia dice en el Salmo 19:8,Las leyes del SEÑOR son justas, hacen feliz a la gente. Los mandamientos del SEÑOR son buenos, le muestran a la gente el camino correcto a seguir” (PDT)

Sin Razón Y Con Corazón

Hay un disyuntiva en el ser humano. Unos dicen: “No podemos decidir con la razón, sino con el corazón. Otros dicen: Si se decide con el corazón casi siempre se irá en contra de la razón”. Como bien he escuchado: “La razón no grita, la razón convence”. El problema está cuando tenemos que elegir entre la razón y el corazón, ¿te ha pasado?

Creo que todos hemos estado alguna vez en esta situación. Aunque la razón nos dicta los pros y los contras de cada decisión, no podemos ignorar el corazón. Entonces, ¿cómo respondemos a esto? Debemos usar tanto la mente como el corazón. Dios nos ha hecho seres tripartitos con espíritu, alma y cuerpo. No podemos ignorar ninguna de estas partes aún en la toma de nuestras decisiones. Si lo hacemos, acarrearemos consecuencias nefastas. 
Busquemos la dirección de Dios para poder usar bien nuestra mente y nuestro corazón. La Biblia dice en Proverbios 27:19,19 Así como el rostro se refleja en el agua, el corazón refleja a la persona tal como es” (NTV)

Hay Que Caminar

Me gustó esta frase que dice: “No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca el que por temor a equivocarse no camina”. De modo que el no avanzar es más equívoco que el tratar de avanzar. Debemos tratar de caminar hacia adelante sin tener temor a los obstáculos que se nos presenten por delante. 


En el camino encontraremos hermosos paisajes, personas amables, experiencias hermosas y condiciones a nuestro favor. Sin embargo, también encontraremos situaciones desafiantes, escenarios frustrantes, personas desagradables y múltiples piedras que tendremos que quitar de nuestro camino. Debemos tratar una y otra vez, persistir, insistir y si es necesario cambiar de dirección para lograr las metas que Dios nos ha trazado por delante. No dejemos que el temor nos paralice, inmovilice y desestabilice. Dejemos que Dios conduzca nuestro caminar, aclare nuestro camino y nos corrija cuando sea necesario. Sólo así alcanzaremos lo que parece ser inalcanzable. La Biblia dice en el Salmo 86:11,11 Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre” (RV1960)

Sin Rumbo

“Yo no me pierdo, sólo me desubico”. Esa es la frase que le digo a mi familia cuando estoy perdido o no encuentro alguna dirección. Ellos se ríen y dicen: “Mi papá se perdió otra vez”. La verdad es que el sentido de ubicación no está entre mis habilidades más fuertes, pero trato de no perderme. Este es un ejemplo muy simple y cotidiano. Pero ¿qué pasa cuando verdaderamente nos perdemos espiritualmente? Me refiero a esos momentos donde nos desviamos del camino correcto y de hacer la voluntad de Dios para hacer la nuestra. ¿Has estado allí? Creo, sin lugar a duda, que todos hemos experimentado este tipo de desubicación en nuestra vida.   

¿Qué debemos hacer? Como dicen los Boy Scouts, debemos identificar un punto de referencia y movernos hacia él para tomar la dirección correcta.  Pero ¿Cuál es este punto de referencia? Para muchos lo es el trabajo, los hábitos, los vicios, las relaciones, las aspiraciones, la educación, los nuevos proyectos, etc. Sin embargo, aunque muchos de estos referentes son buenísimos, el mejor punto de referencia es el que parte de la Palabra de Dios. La Biblia nos marca el camino, nos alumbra nuestro caminar y nos ubica cuando estamos desubicados. 
La Biblia dice en el Salmo 119:11,En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti” (RV1960)

Nunca Cambiará

“Nunca cambiará”. Esas fueron las palabras de una mamá frustrada quien estaba batallando constantemente con su hijo. Con lágrimas en los ojos, me decía: “es que parece que nunca va a cambiar”. ¿Has llegado a esa conclusión de que nada cambiará?  Creo que muchos hemos podido llegar a esa conclusión, pero también hemos sido sorprendidos con el transcurrir del tiempo. Las cosas cambian, los sucesos cambian, las circunstancias cambian y las personas también suelen cambiar. El único que nunca cambia es Dios. Sin embargo, Él puede hacer de lo incambiable, algo cambiable.  

Dios cambió el corazón de piedra de Faraón para dejar salir al pueblo aunque luego se arrepintió. Dios cambió las condiciones de muchos pueblos para ayudar a Su pueblo Israel. Dios transformó el corazón de jueces, reyes y hasta el de los mismos profetas. Dios cambió condiciones climáticas, culturales y sociales por amor a Su pueblo. Dios cambió a muchos a través de la historia. 
Dios cambió el corazón y propósito de cada uno de sus discípulos. Entre ellos, Él cambió el corazón del apóstol Pablo quien pasó de ser un perseguidor a ser un seguidor y hacedor del evangelio. Dios te puede cambiar a ti. ¿Deseas que Él te cambie? La Biblia dice en Lucas 18:27,27 Él contestó: Lo que es imposible para los seres humanos es posible para Dios” (NTV)

Imposible

¡Eso es imposible, no lo puedo creer, tiene que ser un milagro, esto es sorprendente! Estas fueron las palabras de un oncólogo al leer los exámenes de un niño quien había padecido de leucemia por algún tiempo, pero ahora los exámenes arrojaban que ya no tenía rasgos de dicha enfermedad. ¿Milagros, prodigios, cosas extraordinarias? ¿Todavía existen? Sí. 

Dios es experto en hacer de las imposibilidades, posibilidades. Él sabe hacer de lo imposible algo posible. Con Dios todo es posible. Puede ser que no experimentes un milagro creativo y radical como el de este niño, pero sí puedes experimentar pequeños milagros día tras día. 

¿Tienes muchos desafíos, problemas, complejidades y enfermedades? Entrégale todo a Dios. Él suele hacer de las imposibilidades algo posible.  La Biblia dice en Jeremías 32:27,27 «Yo soy el Señor, Dios de todos los pueblos del mundo. ¿Hay algo demasiado difícil para mí?” (NTV)

La Pereza

He escuchado algunas frases de la pereza que me han hecho reír como las siguientes: “La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado. Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que de veras hacen algo no tiene tiempo para hablar de lo que hacen. La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto si anda como si esta parado”. Estas y muchas frases más hacen alarde de lo dañina que es la pereza en el ser humano. 

Aunque todos hemos tenido pereza en algún momento en nuestra vida, debemos evitar las etapas o ciclos permanentes de pereza ya que esta va en contra de una buena mayordomía de todo lo que Dios nos ha dado: “Nuestro tiempo, nuestros tesoros y nuestros talentos”. De modo que, debemos evitar la pereza y cultivar la diligencia en todo lo que estamos llamados a hacer. Esta bien descansar como Dios nos lo enseñó en la misma creación, pero la pereza es la antesala de la inefectividad, la excusa más usada para no Game Calograr los propósitos en la vida y una enfermedad que termina por carcomer todo nuestro ser. 

La Biblia dice en Proverbios 21:25,25 Por mucho que desee, el perezoso acabará en la ruina, porque sus manos se niegan a trabajar.” (NTV). 

No Todo Es Oro

“No todo lo que brilla es oro”, es una frase que muchos hemos escuchado. Lo que quiere decir es que no todo lo que vemos superficialmente es verdaderamente lo que nuestros ojos pueden ver. No todas las palabras son verdad, ni las acciones, ni las expresiones o hasta las supuestas decisiones que otros dicen haber hecho. 

No todo lo bello es bello y lo feo es feo. La vida está llena de contrastes, de contradicciones, de polos opuestos, de supuestas apariencias y de superficialidades. Entonces, ¿Qué debemos hacer? He aquí un principio fundamental: “debemos conocer a las personas por lo que son y no por como pueden llegar a verse o por la posición que suelan tener”. En otras palabras, debemos conocer a las personas, pero más que todo, debemos tratar de conocer su corazón. Debemos conocer lo que realmente piensan y sus más profundos sentimientos. No nos debemos dejar llevar por las apariencias, porque estas nos pueden llegar a engañar. Recordemos: No todo lo que brilla es oro. 
La Biblia dice en 1 de Samuel 16:7,Pero el Señor le dijo a Samuel:—No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El Señor no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón.” (NTV).

Game Changer, Cambiador de Juego

“Game changer” es la expresión en inglés para alguien que cambia el juego, la situación o problema que existe. Es aquella persona o suceso que transforma lo existente en algo mejor o peor de lo presente. En cierta instancia, todos somos cambiadores de juego cuando ejercemos buena o mala influencia en los demás o en las situaciones. Piensa en aquellas personas que han ejercido influencia en ti vida para bien o para mal. Piensa en cómo sus vidas han hecho cabida en tu mente y en tu corazón. Piensa también en cómo tú has ejercido influencia en otras personas y has sido parte de un cambio en ellos. 

Jesús ha sido el mejor “Game Changer” de la humanidad. Él ha cambiado las reglas del juego. Antes no teníamos acceso al Padre por nuestro pecado, pero ahora, a través de Él, tenemos perdón de pecados y vida eterna. Ahora podemos ser parte de una familia espiritual, tenemos propósito, dirección y una vida en abundancia. 

¿Has dejado que Jesús cambie tu vida? Si no lo has hecho, es hora de hacerlo para que el rumbo de tu vida tome una dirección diferente, se llene de significado y experimente la plenitud. 
La Biblia dice en Juan 10:10, “El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (NTV).