Circunstancias

Las circunstancias del diario vivir tienden a robarnos la paz y quitarnos el gozo. Por ejemplo, no tenemos control del tráfico en las avenidas por las cuales transitamos, no tenemos control del clima durante el día, no tenemos control de los acontecimientos que pasan alrededor nuestro. Es decir, no tenemos control de las circunstancias que quisiésemos controlar. 

De modo que si nuestro gozo y paz dependen de las circunstancias, estaremos en serios problemas diariamente. Es más, las circunstancias son tan cambiantes que no podemos medir nuestro gozo por lo que pase o deje de pasar alrededor nuestro. Aunque no parezca, si no somos prisioneros de las circunstancias en nuestras emociones, podremos desarrollar un hermoso espíritu de contentamiento. 
Napoleón Bonaparte dijo: “El verdadero carácter siempre aparece en las grandes circunstancias”.  Deja que tu carácter te ayude a controlar cómo reaccionas ante las circunstancias y no dejes que las circunstancias te controlen a ti. De ser así, serías muy cambiante y poco constante. Comencemos a dar gracias a Dios y esto cambiará nuestra perspectiva al enfrentar las circunstancias. La Biblia dice en 1 Tesalonicenses 5:18,18 Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús” (NTV)   

Cara a Cara

Cuando estaba chico y mis padres me comentaban que conocían a alguien en particular, yo usualmente les preguntaba: ¿Lo conocen cara a cara? Lo que quería decir en mi intrepidez de niño era si conocían a esa persona personalmente. Al crecer, escuché una canción cristiana de Marcos Vidal que dice: “Sólo déjame mirarte cara a cara y perderme como un niño en tu mirada, y que pase mucho tiempo, y que nadie diga nada, porque estoy viendo al Maestro cara a cara”. 

La realidad es que algún día estaremos “cara a cara” ante Dios. La pregunta que surge es: ¿Estas preparado(a) para presentarte ante Él? Hay muchas personas que aún no están preparados(as) para presentarse delante de Dios. Por otro lado, otros esperan el día que estén delante de Dios, ¿Cuál es la diferencia? La diferencia radica en la relación que tengamos con Él. Si tienes una relación firme con Dios, ni la vida ni la muerte te podrá separar de Él. Pero si no la tienes, quizá sea tiempo de comenzarla. 
Estaremos cara a cara delante de Dios para salvación o para condenación. Dios desea que sea para salvación al presentarnos ante Su tribunal en el fututo. Hoy puedes venir delante de Él en oración y entregarle todo tu corazón. De esa manera, le verás cara a cara para salvación. ¿Estas listo(a)? La Biblia dice en 2 Corintios 5:10,10 Pues todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo terrenal” (NTV)   

¿Es En Serio?

Te has hecho la pregunta: ¿Es en serio? Lo que verdaderamente se quiere decir no es si es en serio o no, sino que no se puede creer la información recibida al momento. ¿Será verdad o no lo será? Esa es una expresión de sorpresa por alguna información recibida. Otros pueden pensar que lo que se dice es broma, pero la mayor parte del tiempo, lo dicho llega a ser una verdad increíble en primera instancia. 

En la vida espiritual muchas veces nos preguntaremos esto: ¿Es en serio que Dios me ama incondicional, infinita e indescriptiblemente? ¿Es en serio que Dios me perdona todas mis faltas? ¿Es en serio que puedo tener una salvación eterna de mi alma? ¿Es en serio que tengo nuevas oportunidades cada día? ¿Es en serio que Dios desea lo mejor para mi? ¿Es en serio que Dios puede restaurar y transformar el todo de mi? Es más, ¿Es en serio que Dios me puede usar?
La respuesta a todas estas preguntas es “sí”. Con Dios hay muchas cosas que parecen increíbles. Él es completamente consistente con Su eterno, incondicional e inquebrantable amor. La Biblia dice en 1 Juan 4:10,10 En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados” (NTV)  

No Me Digas Nada

“No me digas nada, no quiero escuchar a nadie”. Son palabras que han salido de nuestros labios en momentos de euforia, de frustración y de enojo. Son palabras que surgen como defensa y protección en momentos donde sentimos desolación. Son palabras de auto protección o de auto conmiseración en muchos de los casos. 

Cuando decimos: “No me digas nada, lo que queremos decir es que no estamos dispuestos a escuchar”. Muchas veces es bueno no decir ni escuchar nada, pero después de un tiempo consecuente, donde se ha hallado la cordura, es importante estar dispuesto a escuchar de nuevo. Entonces, ¿te has cerrado completamente para escuchar lo que otros tienen para decir o abrirás tus oídos una vez más? Sobre todo, ¿abrirás tus oídos para escuchar la voz de Dios?

Muchas veces con nuestras actitudes le decimos a Dios: “No me digas nada cuando Él quiere decirlo todo”. ¿Estas dispuesto(a) a escuchar la voz de Dios? Quizá no lo has querido escuchar. Abre tus oídos y escúchale. La Biblia dice en Santiago 1:19,Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse” (NTV)

Corazón de corazones

El corazón comúnmente representa las emociones en el ser humano. De modo que teneos dichos como: “Esa persona es puro corazón, es decir, que es muy linda en su carácter y en sus emociones”. Por otro lado, también se escucha: “Esa persona no tiene corazón para expresar que no le importan sus emociones, ni las emociones de los demás”. 

La realidad es que todos tenemos un corazón físico, pero todos podemos progresar más en desarrollar nuestra parte emocional. Debemos pensar en desarrollar un corazón de corazones, porque hay que escuchar la cabeza, pero hay que dejar hablar al corazón. Muchas veces lo que siente el corazón, no se puede razonar, pero quizá lo que siente tu corazón hoy, mañana lo podrá entender tu cabeza. Un hombre o mujer de noble corazón, podrá llegar muy lejos. 
Entonces, evalúa cómo esta tu corazón y cómo lo puedes nutrir de tal manera que compartas una riqueza que no se vende ni se compra, pero que se regala con el diario vivir.    La Biblia dice en Proverbios 4:23, “ Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida” (NTV) 

¿Dios me ama?

Muchos han escuchado desde niños que Cristo los ama y así lo han creído, pero al transcurrir de los años, dudan de dicha verdad. A medida que nos hacemos mayores, las dificultades y las frustraciones de la vida pueden hacernos dudar de esa verdad. Comenzamos a pensar, si Cristo me ama, ¿Por qué me suceden cosas malas? si Cristo me ama, ¿Por qué experimento dolor? Si Cristo me ama, ¿Por qué las cosas no salen como yo quisiera? Si Cristo me ama, ¿Por qué tengo dudas y confusión?

Hay veracidad en todas estas preguntas ya que somos seres emocionales, sin embargo, muchas de las respuestas a estas preguntas no tienen nada que ver con el principio indiscutible de que Dios nos ama. Como seres emocionales, nos dejamos llevar por nuestras emociones y comentemos muchos errores. Como seres racionales, nos dejamos llevar sólo por la razón y fallamos en base a nuestros pensamientos en repetidas ocasiones. Como seres humanos, cometemos múltiples errores que nos acarrean consecuencias. Además, las faltas de otros también suelen afectarnos. 
Dios nos ama porque Él en esencia es amor. Él quiere lo mejor para nosotros y lo ha hecho independientemente de nuestro comportamiento y accionar. Sí, Él nos ama, ¿quieres experimentar este tipo de amor? La Biblia dice en Romanos 5:8, 8 pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores” (NTV) 

Una Espera Angustiosa

No sé si te ha pasado, pero yo he experimentado momentos donde la espera es muy angustiosa y desgastante. Pueden ser unos pocos minutos, pero parecen una eternidad. Por ejemplo, al esperar los resultados de un diagnóstico, a una persona que esta por llegar, alguien cercano quien está en el quirófano, el promedio de una clase difícil, al doctor que salga de la sala de urgencias, etc. Hay episodios de espera muy desgastantes. 

En tiempos difíciles, es fácil preguntarse por qué Dios tarda tanto en traer alivio. Al igual que el salmista, nosotros clamamos por ayuda a Dios “de lo profundo de nuestro corazón”, pero a medida que el tiempo se alarga, podemos sentir la tentación de tomar el asunto en nuestras manos. Al hacerlo, empeoramos las cosas al tomar malas decisiones, apresurarnos como si nada tuviera solución o como si la respuesta nunca fuese a llegar. Por eso es importante mostrar una actitud de confianza y fe durante la espera para que el tiempo sea productivo y beneficioso. 
Dios usa los momentos de espera para revelarnos malos comportamientos o pensamientos y transformar nuestras mentes y nuestro corazón. Podemos profundizar en nuestra confianza y dependencia en Dios. De modo que si estás esperando, recuerda que Dios es tu esperanza en la espera y que en el tiempo preciso y oportuno, Él te responderá con lo mejor para ti. La Biblia dice en el Salmo 130:1, 1 Desde lo profundo de mi desesperación, oh Señor, clamo por tu ayuda” (NTV)

Todo Va A Estar Bien

Todo va a estar bien (Everything will be alright) es una canción que le fascina poner a mi hijo cuando vamos en el carro. La verdad es que muchas veces la necesito escuchar. Aunque es una simple frase que escuchamos en repetidas ocasiones, necesitamos escuchar su significado para nuestras vidas. 

El mundo no parece estar bien. Hay guerras, hay dolor, hay naciones enteras sufriendo y hay personas muriendo gravemente enfermas. Qué hablar de las condiciones sociales, raciales e infrahumanas que están enfrentando muchas personas alrededor del mundo. Al mirar todo esto, regreso a esta simple, pero profunda canción que dice: “Todo el mundo en Su mano está”. 
Esta verdad es un principio sobre el cual todos debemos descansar para vivir con tranquilidad y paz en el corazón. Aunque todo parezca ir de mal en peor, nuestra confianza y fe está puesta en quien tiene control absoluto sobre todas las cosas. Todo estará bien si lo depositamos en Sus manos. ¿Podrías dejar todo en las manos de Dios? Te aseguro que todo va a estar bien. La Biblia dice en el Salmo 46:1-2a,1Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza; siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Por lo tanto, no temeremos…” (NTV) 

Victimización

Un día escuché la frase que decía: “Es que soy victima de mis circunstancias”. El victimizarnos es una salida fácil para no enfrentar nuestra realidad. Muchas veces preferimos hacernos la víctima para no enfrentar a las personas o las situaciones que estemos pasando. Ya sea una necesidad, una ofensa o un deseo insatisfecho, el victimizarse no es una buena práctica. Esta bien que hay victimas de guerras, de luchas, de abusos y demás, lo cual es algo muy doloroso. Me refiero a usar las circunstancias del día a día para victimizarnos, no hacer nada al respecto, seguir en el “estatus quo” y tomarlo como excusa para todo en la vida.

En cierta instancia, todos somos victimas de nuestras circunstancias. Somos el resultado de lo vivido, bien sea para bien o para mal. Si no conoces de Dios, será más difícil no centrarte en tus circunstancias, pero si conoces de Él, aún en tu padecimiento puedes aceptar que Dios permitió dicha situación y que de alguna manera lo transformará para Su gloria. Sabemos que el es un Padre soberano quien nos cuida y que nos guía.

Dios quiere que nos sometamos a Él por completo. Podemos ser sinceros y decirle lo que nos disgusta y lo que nos ha pasado. Las preocupaciones y cargas son livianas en Sus manos. Él puede pasarnos de la victimización a la victoria. La Biblia dice en Romanos 8:28, “ 28 Y sabemos que Dios hace que todas las cosas cooperen para el bien de quienes lo aman y son llamados según el propósito que él tiene para ellos” (NTV)

El Descontento

No es difícil sentir descontento cuando no podemos controlar nuestra situación. Mientras nuestra satisfacción dependa de que todo vaya bien, de las circunstancias, de las personas, de las preocupaciones y de las cosas, éstas nos seguirán robando la paz. El apóstol Pablo escribió sobre el gozo aún cuando estaba en la prisión esperando su condena o el ser ejecutado. Yo creo que él no expresó que nunca sentiríamos ansiedad o frustración, más bien, lo importante es cómo reaccionamos cuando esos sentimientos se apoderen de nosotros. 

Pablo aprendió lo que nosotros debemos aprender día tras día. Él soportó enormes sufrimientos, desde naufragios y hambre, hasta encarcelamientos injustos y palizas. Aprendió que las situaciones pueden ser dolorosas y desesperantes, pero al final descubrió que su verdadero contentamiento provenía de Dios y no de la situación por la que estaba pasando. 
¿Cómo reaccionas cuando las circunstancias están fuera de tu control? Pablo eligió entregar sus preocupaciones y recibir la paz de Dios. ¿Qué eliges tú? ¿El estar en descontento o el tener paz? La Biblia dice en Filipenses 4:7, 7 Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús” (NTV)