El Orgullo

¿Has conocido a alguien supremamente orgulloso(a)? ¿Has visto a alguien petulante, arrogante y presuntuoso? Todas estas son actitudes que dependen de la altivez la cual es la antesala del orgullo. El orgullo es el pecado original que tiende a destruir todo en nuestra vida. Sin embargo, uno de los beneficios de la adversidad es que desafía nuestro orgullo. Cuando el este echa raíz en nuestra vida, afecta la manera en que Dios interactúa con nosotros, porque Él rechaza toda actitud de orgullo. El orgullo impide que alcancemos lo que el Padre celestial quiere hacer en y por medio de nosotros. Incluso si el mundo lo ve como exitoso, una vida movida por nuestro mero esfuerzo carece de valor ante los ojos del Señor.

El apóstol Pablo, al igual que nosotros, batalló con su orgullo, pero lo reconoció. El Señor lo usó para establecer iglesias y escribir epístolas que se convertirían en una parte importante del Nuevo Testamento. Cuando entendió la razón de su “aguijón”, el apóstol Pablo respondió con confianza y gratitud reconociendo la sabia y amorosa protección del Señor.
Tal vez puedas darte cuenta que aún en medio de la adversidad Dios nos puede usar. Él nos ha dado a cada uno áreas de influencia donde nos quiere usar si evitamos la altivez y el orgullo. Debemos humillarnos hoy para que Dios nos pueda usar. La Biblia dice en Santiago 4:6b, “Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes” (NTV). 

No Tengo Temor

¡No me falta nada, si te tengo a ti. No tengo temor en mi corazón, tú tienes el control! Esta preciosa melodía ha estado en mi mente en estos últimos días. Las noticias, estadísticas y personas cercanas a mí que han contraído el virus del COVID19 siguen aumentando. Tengo que recordar lo que dice la Palabra de Dios en cuanto a Su presencia en todo tiempo en medio nuestro. 

Como creyentes estamos llamados a “no tener temor”. Sin embargo, esto no es una tarea fácil. De hecho, el Señor Jesús lo repitió a sus seguidores una y otra vez. La Biblia está impregnada de promesas sobre la presencia, el poder y la paz de Dios. El temor es una reacción natural en nuestra vida y siempre estará con nosotros. Pero cómo manejamos el temor, marcará la diferencia. Debemos reconocer que aunque nosotros pensamos que tenemos el control de las cosas, no lo tenemos. Aunque pensemos que estamos haciendo lo posible por cuidarnos, salvaguardarnos y no contaminarnos, no es suficiente. 
La verdad es que aunque hagamos todo lo que pensamos que podemos hacer, digamos todo lo que podamos decir y pensemos de la mejor manera posible, no tenemos el control de todas las situaciones, ni de las personas alrededor nuestro. ¿Qué debemos hacer? Bueno, debemos depositar nuestros temores, nuestras cargas y nuestro peso delante de Jesús. Él quiere llevar cada uno de nuestros temores. La Biblia dice en 2 Crónicas 20:15b, No teman, ni se acobarden delante de esta gran multitud, porque la batalla no es de ustedes, sino de Dios”, (NTV)   

Sin Querer Queriendo

“Sin querer queriendo”. Esta es una frase cómica que nos habla de cuando hacemos algo sin intención. Es decir, aunque no queríamos hacerlo o decirlo, lo hicimos o lo dijimos. ¿Cuántas cosas no hacemos de esa manera? A veces ofendemos sin intención, en otras, hacemos algo rayando en la estupidez o en la ignorancia. Sin embargo, al darnos cuenta, pedimos perdón, nos arrepentimos, aprendemos del error y seguimos adelante. ¡Eso es lo que se espera! ¿Verdad?

Menos mal que en el diccionario y en la práctica existe la palabra perdón. El perdón es liberador y sustentador. Nos libera de las cargas y nos sustenta al permitir que continuemos con cada una de nuestras relaciones al perdonarnos unos a otros. El perdón es la base de toda relación. Sin el perdón no hay amor y sin amor no hay perdón. A perdonar sólo se aprende en la vida cuando hemos necesitado que nos perdonen mucho. 
Como dicen por ahí: “vencer y perdonar, es vencer dos veces”. El perdón es un atributo de los fuertes. Cuando perdonas, liberas tu alma, pero cuando dices lo siento, liberas dos almas. Además de todo, estoy contento con saber que Dios nos perdona. Él nos ama tanto que envío a Su Hijo Cristo para darnos vida eterna ¿Deseas recibir Su perdón? La Biblia dice en Proverbios 17:9, “Cuando se perdona una falta, el amor florece, pero mantenerla presente separa a los amigos íntimos”, (NTV)

Fotos

Muchos tenemos fotografías que nos remontan a las memorias que más recordamos y a otras que solemos olvidar. ¿Cuántas veces nos hemos reído de como hemos salido en una foto del pasado? Bien sea porque hicimos mala cara, porque teníamos unas libras de más o simplemente porque estábamos en un lugar al cual queremos regresar, pero ya no podemos o con personas que ya no viven para poder revivir dicha fotografía actualmente. 

Como dicen por ahí: “Recordar es vivir” y las fotos nos ayudan a revivir gratos y hermosos recuerdos que están grabados en lo más profundo de nuestro ser. La Biblia nos presenta muchas fotografías a las cuales podemos mirar y reflejarnos con cada una de ellas. Nos presenta historias muy bellas, algunas muy desafiantes y otras muy frustrantes. Algunas fotos están impregnadas en las narrativas bíblicas y nos animan a seguir adelante.

Las historias bíblicas nos ubican en los mejores tiempos, nos instan cuando estamos desanimados, nos desafían cuando es necesario y nos brindan esperanza en nuestro presente y en nuestro futuro. Así que, mira las fotografías bíblicas, te ayudarán a vivir bajo la mejor perspectiva de vida que puedes llegar a tener. La Biblia dice en Romanos 4:21, Abraham estaba plenamente convencido de que Dios es poderoso para cumplir todo lo que promete”, (NTV)

No Te Tires Del Tren

Corrie Ten Boom dijo: “Cuando el tren atraviesa un túnel y el mundo se oscurece, ¿te tiras del tren? Por supuesto que no. Te sientas tranquilo y confías que el conductor te saque de allí”. Sin embargo, muchas veces nosotros nos tiramos del tren en nuestra vida diaria. No esperamos a que el conductor nos saque del túnel porque nosotros mismos queremos conducir todo en nuestras vidas. Es una falta de confianza y espera que nos crea desánimo y nos hace desistir. 

Necesitamos escuchar que Dios aún tiene las riendas. Necesitamos escuchar que nada se acabará hasta que Él así lo disponga. Necesitamos oír que los percances y las tragedias no son motivo suficiente para darnos por vencidos. Son sencillamente motivos para mantenernos firmes. 
¿Cómo podemos curar el desánimo o la desilusión que se produce a diario? Simplemente debemos recordar quien está a cargo del timón del tren en nuestra vida, regresar a la historia, leerla una y otra vez y recordar que no estamos solos y que Dios siempre sale al rescate por nosotros. Él esta en control de todo lo que nos pasa. Él esta a cargo de tu historia y de la mía. La Biblia dice en Jeremías 32:27, 27 «Yo soy el Señor, Dios de todos los pueblos del mundo. ¿Hay algo demasiado difícil para mí? (NTV).

Invitación

Todos hemos sido invitados a diferentes actividades como bodas, compromisos, eventos, conciertos, etc. Queda en nosotros el sacar el tiempo y el asistir intencionalmente a dicha convocación. Dios nos invita clara e innegociablemente. En resumidas cuentas: “Él lo da todo y nosotros le damos todo”. Esto es simple y absoluto. Es claro lo que pide y claro lo que ofrece. ¿No te parece increíble que Dios nos deje recibir o no esta invitación? Piensa en esto: Hay muchas cosas en la vida que no podemos escoger. Por ejemplo, el estado del tiempo, la familia, ni controlar nuestro alrededor y menos la economía mundial. 

No podemos escoger si vamos a nacer con una nariz grande, ojos azules o mucho cabello. Tampoco podemos escoger cómo la gente nos tratará. Pero, sí podemos escoger dónde vamos a pasar la eternidad. Dios nos deja está decisión a nosotros. Esta es una decisión crítica, esencial y crucial. En verdad es la única decisión que realmente cuenta por la eternidad. ¿Accederás a dicha decisión o la rechazarás? ¡Tuya es la respuesta a esta grata invitación!La Biblia dice en Josué 24:15, 15 Pero si te niegas a servir al Señor, elige hoy mismo a quién servirás…Pero en cuanto a mí y a mi familia, nosotros serviremos al Señor”. (NTV).

La Vida Es Demasiado Corta

Una vez leí la siguiente frase y tomé nota de la misma: “La vida es demasiado corta para estar triste, para estar enojado, para tener rencor, para mirar atrás, para estar deprimido y para ser cruel”. El Señor Jesús es el ejemplo supremo de que aunque la vida puede ser muy corta, también puede tener mucha relevancia, significado y trascendencia. Como dicen por ahí: “No importan los años que tengamos, sino la vida que le pongamos a los años”.

¿Qué relevancia tiene tu vida? ¿de qué manera estás cumpliendo con el propósito por el cuál fuiste diseñado(a)? ¿estás viviendo con un sentido de significado o solo sobrellevando tu vida día tras día? Toma un momento para meditar en esto porque nadie lo va a hacer por ti.

Te comparto unos principios prácticos: 1. Busca a tu creador. 2. Recibe y acepta el diseño de Él para tu vida. 3. Toma autoridad para planear, ejecutar y permanecer. 4. Reestructura y cambia cuando sea necesario. 5. No vayas solo por la vida. 6. Invita otros contigo. 7. Disfruta cada momento dado por Dios. Por último, depende de Dios en cada paso que des. Te aseguro que aunque tu vida sea breve, será colmada de mucha relevancia y significado. La Biblia dice en Salmos 121:7-8, “El Señor te libra de todo mal y cuida tu vida. El Señor te protege al entrar y al salir, ahora y para siempre” (NTV).

Él Nos Llama Por Nombre

Hay una gran diferencia cuando alguien nos llama por nuestro nombre y alguien que solo nos llama sin conocernos. El que nos llamen por nuestro nombre muestra nuestra identidad y que la persona sabe quiénes somos.

Dios nos llama por nombre. Él nos conoce tal y como somos. Él nos creó y nos formó. Él nos sustenta y nos ama con una amor indescriptible e incomprensible. Dios Padre esta en el pórtico del cielo esperando y expectante buscando en el horizonte una vislumbre de Su Hijo y tú eres la persona que busca.

Dios Padre es un padre que espera. Él es el pastor atento en busca de su oveja con sus piernas rasguñadas, sus pies adoloridos y sus ojos irritados. Él sube y atraviesa campos. Él busca en las cuevas, llama por los desfiladeros y ahueca sus manos para sanar a sus ovejas si es necesario. El nombre que llama es el tuyo, ¿le escuchas? Su mensaje es simple: Él entregó a Su Hijo para rescatar a todas sus ovejas y llevarlas con Él. ¿Deseas ir con Él? La Biblia dice en Ezequiel 34:11 “Esto dice el Señor Soberano: yo mismo saldré a buscar a mis ovejas y las encontraré” (NTV).

Un Poco De Luz

Cuando estamos en medio de una tormenta o se aproxima una tormenta, lo primero que hacemos es mirar afuera hacia el cielo y esperar que haya un poco de luz. Queremos que la luz descienda y que ayude a apaciguar un poco los ruidos y la incertidumbre de la tormenta. Queremos que dicha luz nos traiga paz en medio de la tempestad y de la oscuridad.

Un día, dicha luz llegó a los discípulos. Una figura se acercó a ellos caminando sobre las aguas. No era lo que esperaban. Quizá esperaban que unos ángeles descendieran o que los cielos se abrieran. La verdad no sabemos lo que buscaban. Sin embargo, una cosa sí era muy cierta: No esperaban que Jesús llegara caminando sobre las aguas. Debido a que Jesús llegó en la forma que no esperaban, por poco y no ven la respuesta a sus oraciones.

A menos que miremos y escuchemos atentamente, estaremos expuestos a cometer el mismo error. La luz de Dios en nuestras noches oscuras es muy visible como las estrellas en el firmamento si solo nos detenemos para buscarlas. La Biblia dice en Mateo 14:27, “27 Pero Jesús les habló de inmediato: —No tengan miedo —dijo—. ¡Tengan ánimo! ¡Yo estoy aquí!” (NTV).

¿Cuál Es Tu Precio?

¿Eres de los que les gusta pedir rebaja al hacer una compra? ¿Eres de los que le gusta regatear en los precios? Yo soy uno de ellos. Si hay algún tipo de rebaja, yo deseo tomar ventaja de esta. Todos hemos aprendido que en esta vida todo tiene su precio. A veces el precio es demasiado alto, y en otras ocasiones, es muy bajo. Sea alto o bajo, lo que debemos evitar es la avaricia. El querer tener más cueste lo que cueste.

El Señor Jesús tenía una definición de la avaricia. En resumidas cuentas, lo definía como la práctica de medir la vida según las posesiones. La avaricia iguala el valor de una persona con su bolsillo. En otras palabras, posees mucho, vales mucho. Posees poco, eres poco. La consecuencia de tal filosofía es predecible. Si es la suma de lo que posees, es necesario que poseas todo. De modo que ningún precio es demasiado elevado y nada será suficiente. La avaricia no se define por lo que cuestan las cosas; se mide por lo que te cuestan a ti.

Por lo tanto, si alguna cosa te cuesta tu fe o tu familia, el precio es demasiado alto. Por favor: evítalo. La Biblia dice en Lucas 12:15, “15 Y luego dijo: «¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen” (NTV).